New Balance Fresh Foam 860v15 VS Salomon X-Scream 3D W

Fresh Foam 860v15

New Balance

New Balance Fresh Foam 860v15

Pros y contras

Pros:
- El Fresh Foam juega un papel fundamental en esta zapatilla: le da una comodidad superior y aporta confort, que es la primera sensación que destacamos de la zapatilla.
- El Stability Plane hace el trabajo con profesionalidad: sin que se note, pero está ahí, porque notas cómo la zapatilla levemente te recoloca si pronas.
- Estéticamente tiene un toque más premium.
-Muy amortiguada: Para tiradas regenerativas, rodajes largos será una buena aliada.

Contras:
- Es una zapatilla que pesa bastante; de hecho, parece más de máxima amortiguación que de soporte.
- Poco transpirable: los acolchados son contundentes, no aptos para pies sudorosos.
- Menos versátil. El origen era ser la hermana de la 880, pero ahora se parece más a una More, por lo que parece más para tiradas largas a ritmos lentos, caminar o estar muchas horas de pie (más que entrenar a diario)

X-Scream 3D W

Salomon

>Salomon X-Scream 3D W

Primeras impresiones

Las Salomon X-Scream 3D forman parte de la gama Citytrail de la compañía francesa. ¿Y qué es esto del Citytrail? Pues no es más que una visión disfradada y marketiniana de la ciudad: un entorno en el que hacer trail urbano. El hecho es que los de Salomon se lo han tomado muy en serio, e incluso han desarrollado una app móvil que ayuda a encontrar rutas en 90 ciudades del mundo. La aplicación, llamada Salomon City trail, anima a explorar las ciudades de un modo distinto y a experimentar la emoción del trail running en un entorno urbano.
Con tanta expectativa alrededor del concepto del Citytrail, creímos que las X-Scream 3D serían poco menos que un tanque. Pues para nada. Cuando abrimos la caja y vimos las X-Scream por primera vez, nos pareció que estábamos viendo la típica zapatilla de entrenamiento, con un perfil alto pensado para proteger el pie y darle seguridad en la pisada. Pero la verdadera sorpresa nos la llevamos al cogerla. La verdad es que esperábamos un peso muerto, pero la realidad es que han cuidado este aspecto para desmitificar aquello de que para hacer kilómetros toca levantar peso extra con el pie. Obviamente no son unas voladoras, pero para ser una zapatilla de entrenamiento nos parece un buen punto de partida.
Las X-Scream que vamos a tener la oportunidad de probar vienen en tonos verdes y azulados. Son bastante vivos y, como ocurre con casi cualquier zapatilla nueva, estando tan limpias nos parecen un caramelito que nos apetece mucho probar.
Antes de calzarlas las toqueteamos un poco por aquello de conocernos mejor antes de la primera cita en serio. La suela nos parece algo rígida, difícil de torsionar. La parte posterior es tremendamente sólida mientras que la parte delantera es mucho más móvil. Apretamos el upper y las zonas microperforadas ceden con facilidad mientras que las partes con refuerzos termosellados nos piden algo más de caña. La marca de la casa viene en el atado: con el clásico sistema de cordonaje Quicklace para atarlas con sólo apretar.
A simple vista vemos una suela con 3 zonas claramente diferenciadas, de colores y densidades distintas. El taqueado de la suela es multidireccional, suponemos que fruto de la experiencia de Salomon a la hora de dar tracción en una gran variedad de superficies.
Nos las probamos y lo primero que notamos es que la horma es algo pequeña. Apretamos el Quicklace y notamos cómo la bamba abraza el pie sin sentir agobios. En conjunto la notamos bastante cómoda y decidimos salir a rodar con ellas para comparar sensaciones y ver cómo se comportan. Primero las probaremos en asfalto, después entraremos en una pista ancha con tierra suelta y acabaremos probándola por la zona ajardinada de un parque.

Autor: Marta Roma, Alba

Fecha de publicación: 02/02/2016

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