Las
Mizuno Hyperwarp Racer son una de las novedades dentro de la nueva familia
Hyperwarp y llegan con una misión bastante clara:
sustituir a las anteriores Hyperwarp Pro y creemos, darle un nuevo nombre para no confundir al usuario con eso de “pro”.
Estamos ante una zapatilla de competición, pero con un planteamiento algo menos radical que las
Pure 2 y
Elite 2. De hecho,
Mizuno la sitúa dentro de su gama Speed como una opción también pensada para el
corredor popular.
La mediasuela combina
Mizuno Enerzy XP+ en la parte superior con una base de
Mizuno Enerzy NXT+, buscando ese equilibrio entre una capa exterior más amable y un núcleo con mayor respuesta cuando aumentamos el ritmo.
En medio encontramos la
Smooth Speed Plate, aunque aquí hay una diferencia importante respecto a
Pure y
Elite: no tenemos una placa íntegramente de carbono, sino una
Wave Plate reforzada con carbono.
Esto ya nos da bastantes pistas sobre su comportamiento. Teóricamente debería de ser una zapatilla menos rígida y exigente, manteniendo cierta ayuda en la transición y la propulsión.
También sube el peso hasta los
200 g, mientras que la geometría se queda en
37 mm detrás, 34 mm delante y 3 mm de drop.
El upper utiliza un
Engineered Mesh más convencional y, además, encontramos una
suela de goma completa, algo que debería aportar más protección y durabilidad que en los modelos más extremos de la familia.
Por posicionamiento, esta
Racer nos parece probablemente
la Hyperwarp más lógica para un corredor popular que quiere competir con placa, pero que no busca las sensaciones tan agresivas de una
Pure o una
Elite.
También puede tener bastante sentido como zapatilla para
entrenamientos rápidos, series y días de calidad, precisamente porque esos 200 g, la mayor presencia de goma y la placa reforzada con carbono deberían hacerla algo más permisiva y utilizable.
Así que, aunque sustituya a la
Hyperwarp Pro, el concepto parece ser muy parecido al que fue el modelo más accesible de la saga
Hyperwarp.