ASICS Superblast 3 VS New Balance Fresh Foam Zante

Superblast 3

ASICS

ASICS Superblast 3

Pros y contras

Pros: 
1 - Puedes hacer con ella lo que quieras. Desde regenerativos, días a ritmo fácil, ritmos más moderados y algún que otro entreno más picante. 
2 - Estabilidad y control de la pisada. Aunque vayas rápido, la geometría que tiene y el juego de espumas equilibran muy bien la pisada. 
3 - Incorporación del Flytefoam Leap para mejorar el tacto de la espuma y ofrecer esa elasticidad y aporte de dinamismo al impactar. 
4 - Han pasado más de 150km con ellas y la durabilidad, tanto de la espuma como del caucho en la suela están realmente bien. 

Contras: 
1 - Su versión anterior, dado el compuesto y su densidad, podría ser más estable, especialmente en la zona delantera de la zapatilla. 
2 - Algo costosa de arrancar a ritmos más vivos debido a la corpulencia que tiene y las geometrías ensanchadas. Es mejor zapatilla cuando coges el ritmo y decides sostenerlo. 
3 - La mediasuela sube tanto por el interior que en algún punto nos ha generado molestias en la zona del arco. Gente con problemas de arco, tened en cuenta esta observación y si podéis, probarla antes de comprarla. 
4 - Por ponerle una pequeña pega, el tirador que hay en la lengüeta es demasiado grande y molesta al realizar el nudo de los cordones.  

Fresh Foam Zante

New Balance

>New Balance Fresh Foam Zante

Primeras impresiones

En concreto, este par de las Fresh Foam Zante han viajado y mucho. Tanto es así, que han cruzado el charco hasta llegar a su país de origen para ser recibidas por su probador.  Nueva Jersey fue dónde llegaron empaquetadas y listas para poner en marcha.  El sr DHL nos dio la caja y rápidamente nos dimos cuenta que no estamos delante de una de las “pesadas”.   214 g de peso que gracias a un upper  “simple” sin grandes estructuras hacen de esta, una zapatilla pensada a primera vista para imprimirles un buen ritmo.
Una vez en las manos damos credibilidad al dato del peso, pero sobretodo nos quedamos más “pillados” con la mediasuela. El fresh foam brilla por si mismo, literalmente, parece estar barnizado. El diseño, sin más, en general poca estructura tanto en la suela como en el upper, prácticamente podríamos decir nada.  Si queremos escoger el color, New Balance, no ha escatimado en eso, tenemos hasta 7 combinaciones para escoger, así que no hay excusa para ser de estas, nuestras zapatillas.
Como dijimos, poca filigrana a nivel de upper. Una horma muy simple para minimizar en peso que nos permite chafar la zapatilla al completo. La protección trasera del talón prácticamente nula y un material un pelín más duro en la puntera de la zapatilla.  Filigrana también la justa en la suela, toda del mismo color, sin ningún tipo de surcos o zonas más duras, simplemente un taco que expande su forma en la zona del metatarso justo dónde hay la superficie más ancha del pie.
Parece ser que transpirabilidad y ligereza no nos faltaran, pero tendremos que ver si esta ausencia de estructuras afectará en la comodidad y confort.
Fue recibir y poner, tal cual, al momento, con los tejanos puestos. Primero para comprobar la talla y después para poder gozarlas y adaptarlas a nuestro pie. Pues bien, lo primero nos parecieron justas y a lo segundo, parecía que lleváramos únicamente los calcetines. Poco peso y un Fresh Foam que daba un buen toque de amortiguación, no extremadamente suave, pero si realmente cómodo pensado para rebotar en el suelo.
 

Autor: Carles Nebot

Fecha de publicación: 24/02/2016

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