Hoka One One Carbon X vs Nike Vaporfly 4%

Hoka One One Carbon X vs Nike Vaporfly 4%

 

Enfrentamos a dos zapatillas con placa de fibra de carbono

Hace unos días os ofrecíamos un exclusivo reportaje en el que hablábamos de la irrupción de las placas de fibra de carbono en las zapatillas de running. Lo que se pretende con el uso de este material es un efecto catapulta que ayude al despegue en la zancada y a su vez regresar a su posición original con la mayor rapidez posible.

Hasta la fecha no han sido tantas las marcas que han apostado por este nuevo material, pero entre las dos que sí lo han hecho encontramos a Hoka One One y a Nike. Por eso hoy enfrentamos a los modelos Carbon X, modelo analizado recientemente y Vaporfly 4%, dos zapatillas que a día de hoy tienen un espacio privilegiado en el “Libro Guiness de los Récords del Running”, la primera con el récord de Jim Walmsley en las 50 millas y el segundo con el de Kipchoge sobre el asfalto en el Maratón de Berlín. Dos bichos.

 

 

Tipo de corredor

Pero, por desgracia, aquí nadie corre como Kipchoge ni Walmsley. Aun así, hay un segmento de corredores que bien pueden calzar con dignidad estas dos zapatillas y sacarles partido para dar su mejor nivel.

Partiendo de la premisa de que con ambos modelos hay que correr a buen ritmo y con una técnica de carrera más bien depurada, la Carbon X ofrece más amortiguación y estabilidad, con perfiles más elevados, y aptas para corredores incluso de peso medio y elevado (no mucho). Sin necesidad de ser un ejemplo en cuanto a técnica de carrera, esta Hoka One One sí demanda un usuario con cierta experiencia en zapatillas de este estilo.

Las Carbon X son además, más estables, gracias a las guías laterales por encima de la mediasuela profly X, que logran un soporte mayor para el pie.

Con una base más ancha, los corredores de pies estrechos pueden incluso echar en falta algo de sujeción en la zona delantera. En cambio, los atletas con pronación que quieran probar la sensación de la placa de carbono pueden encontrar en las Carbon X el modelo más estable y con más posibilidades de adaptación a su pisada.

Por su parte las Nike son más estrictas y restrictivas en todos los aspectos. Más finas de horma, con un upper en knit que ajusta como un guante, demanda un corredor con una técnica de carrera sobresaliente y un peso realmente ligero. Nacidas para la competición, aportan sensaciones blandas en la amortiguación gracias al compuesto Zoom X de su mediasuela.

 

Distancias

Si Jim Walmsley se ha metido 50 millas para las piernas con la Carbon X, ¿por qué nosotros no podemos hacer lo mismo? Lo cierto es que, por poder, podemos, pero vamos a tener que llevar un ritmo insostenible para la mayoría durante semejante distancia. Hablamos de rodar a 4:00-:425 durante 80 kilómetros. Demasiado. Por eso quizá, para el común de los mortales, la maratón sería la distancia ideal para exprimir estas zapatillas como se merecen.

La Carbon X disponen de un rocker (balancín) muy pronunciado que ayuda a salir disparados en cada zancada, ayudando a la dinámica de carrera y generando una exigencia recíproca entre zapatilla y corredor.

Diseñada para entrar con la zona media y delantera del pie, permite que la calcen corredores con una técnica de carrera menos perfecta que las Nike. Sería un modelo ideal para quienes, por ejemplo, sin tener tanta experiencia sobre el asfalto, quieran asaltar su mejor marca personal en maratón.

Como decíamos, las Nike Vaporfly 4% ya ponen el listón bastante más alto, exigiendo ritmos de entre 3:30 y 4:00. Se orientan, por tanto, a distancias más explosivas (a menos que seas eritreo o keniano), por lo que en los 10K es donde el corredor popular encontrará su zapatilla de competición. Y, como apuntábamos antes, si tienes muy buen nivel (entrar en el primer 10% de llegados en las carreras), seguramente puedas estirar estas Nike hasta las medias maratones o, si te atreves, hasta los maratones.

 

 

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