Zapatillas con placas de fibra de carbono 2019

Zapatillas con placa de fibra de carbono 2019

 

Skechers Speed Elite, Hoka One One Carbon Rocket, Hoka One One Carbon X y Nike Zoom Vaporfly 4%.

En estos últimos tiempos han llegado al mercado algunas zapatillas de correr con placas de fibra de carbono. Lo cierto es que todavía no son demasiados, pero nuestra apuesta es que cada vez más marcas del sector van a integrar placas de este material a la hora de construir su calzado deportivo. Pero, ¿por qué el uso de la fibra de carbono en zapatillas de running? El objetivo principal es dotar a la zapatilla de una mayor reactividad, un extra de empuje en la fase de despegue que facilite la siguiente zancada y nos ahorre unas milésimas de segundo y también cierto gasto energético que se agradece cuando aparece la fatiga. La sensación que se busca es que el corredor perciba en el último momento un efecto muelle para lanzarse con más impulso hacia el siguiente paso.

En el segundo escalón de la pirámide de beneficios de la fibra de carbono encontraríamos el aumento de la estabilidad que aporta al corredor. Hablamos de un material que, por su densidad y características (forma acucharada, delgada y con cierta rigidez), logra dotar a la mediasuela de una mayor estabilidad durante toda la fase de la pisada.

Por tanto, impulso, ahorro y estabilidad son los conceptos que resumirían las ventajas de la integración de la fibra de carbono en las mediasuelas. A estos beneficios principales, que redundan en una mejora geeneral de la eficiencia de carrera, se le suma la corrección postural, permitiendo al corredor optimizar su técnica.

Los cuatro modelos con más solera en el mercado actual del running que ya incorporar una placa con fibra de carbono son estos: Skechers Speed Elite, Hoka One One Carbon Rocket, Hoka One One Carbon X y Nike Vaporfly 4%. Y en ellos nos fijaremos para hacer esta comparativa.

Upper, horma y estructura

Vamos a empezar a construir la casa por el tejado. Y en este caso ordenando los modelos según su horma, de la más estrecha a la más ancha. Así, en el primer escalón situaríamos a la Nike Vaporfly 4%, la que presenta una horma más estrecha, rematada con un upper en flyknit de una sola pieza (ideal para transpirar en los meses de verano). Con buenas condiciones de ajuste y sujeción, se adaptará mejor a los pies estrechos. A continuación ubicaríamos la Skechers Speed Elite, también con horma notablemente estrecha y un upper cuyo material acartonado nos recuerda al ripstop. Con poca estructura, se encontrarán con un modelo ideal los corredores más rápidos. Y en el tercer cajón del podio compartirían protagonismo las dos Hoka One One, la Carbon X y la Carbon Rocket, algo más estructurada esta segunda, con un upper tal vez demasiado rígido y ancho (los corredores con pies estrechos pueden echar en falta algo de sujeción), mientras que la Carbon X presenta un corte de rejilla más clásico.

Amortiguación y mediasuela

Aquí se esconde la piedra filosofal de estas cuatro zapatillas de las que te hablamos. En la mediasuela se integra la placa de fibra de carbono que logra ese plus de reactividad en la zancada. La más ligera en este aspecto es el modelo de Nike, que incorpora el compuesto Zoom X, con un tacto más blando que las demás. Por su parte la Skechers Speed Elite apuesta por la inserción en la mediasuela de HyperBurst (ojo, quédense con este nombre porque promete dar que hablar) buscando un equilibrio muy conseguido entre reactividad, ligereza y amortiguación. Mientras, la Hoka One One Carbon Rocket presenta dos tipos de espuma en la mediasuela, mucho más duro el foam de la zona delantera (luego veremos que este modelo está más enfocado a corredores que entran de antepie) que en la parte del talón. Por su parte la Carbon X se lleva el premio a la más amortiguada de esta comparativa, con una mediasuela notablemente más ancha y pensada para soportar corredores más pesados o aquellos que prioricen la comodidad.

Si hablamos de propulsión en el despegue, la Varporfly 4% se llevaría la medalla de oro –el feeling que percibimos con ella es mucho más agresivo–, la Skechers Speed Elite la de plata y las Hoka One One Carbon Rocket la de bronce.

Suela

Hablamos de calzados que buscan corredores que se muevan a ritmos bastante rápidos, por debajo de los 4:00/km. Por tanto, el intervalo de tiempo de contacto de la zapatilla con el suelo es muy bajo, por lo que estos modelos presentan suelas rápidas, con muy pocas protecciones y un dibujo que incita a pisar con el antepie.

Es fascinante mirar la Skechers Speed Elite por la suela, donde el compuesto -de muy poca altura- apenas abarca un 25-30% de la superficie total de la suela; el resto ya es mediasuela. La zapatilla pide a gritos un atleta que entre con antepie. Las Nike, sin ser tan exagerado, también buscan un corredor con este tipo de pisada, pues la geometría de su dibujo nos da pistas inconfundibles.

Por su parte las Hoka One One Carbon X no presentan una suela tan radical en este aspecto. Si bien está también bastante desprotegida, aporta unas sensaciones más amortiguadas y fluidas en el impacto. Mientras que la Carbon Rocket es, probablemente, la que consiga unas mejores prestaciones en cuanto a tracción y agarre.

Distancia

Por estructura, amortiguación, construcción y características, todos los modelos de esta comparativa, a excepción de la Carbon X, se han diseñado para correr muy rápido distancias cortas.

La franja de kilómetros ideal de estas zapatillas se situaría entre los 10K y la media maratón, aunque en el caso de las Nike Vaporfly 4% -la más rápida de las cuatro- hay atletas profesionales que las utilizan para el maratón. En cualquier caso, para un corredor popular de buen nivel, los 21 kilómetros se fijarían como distancia límite. No es una zapatilla para rodar diariamente ni hacer volumen. En estas mismas cifras se movería la Hoke One One Carbon Rocket.

Por su parte, la Speed Elite, el modelo más estrictamente de competición de la marca americana, aunque está enfocado para las distancias cortas, los corredores con buena técnica de carrera pueden sacarle más kilómetros.

En cualquier caso, la única zapatilla con fibra de carbono que permite correr más largo, desde medias maratones hasta carreras incluso de ultradistancia en ruta, es la Hoka One One Carbon X. Este modelo llega con un récord en su carnet de identidad, el establecido por el americano Jim Walmsley en las 50 millas. Casi nada.

Tipo de corredor

Como venimos comentando a lo largo de la comparativa, el corredor al que se dirige este tipo de calzado es un deportista de cierto nivel, con buena técnica de carrera y experiencia en la disciplina, que no necesite de zapatillas estructuradas ni protegidas. Para sacarles el máximo partido, se demanda también un ritmo de carrera rápido, como decíamos, inferior a 4:00/km.

Los atletas más ligeros y menudos que pisen de antepie encontrará una gran aliada en la Skechers Speed Elite, recibiendo una gran reactividad gracias a la tecnología M Strike que se comporta como un balancín facilitando la zancada. Sus 183 gramos de peso no soportan otro tipo de perfiles de usuario, ya que estamos ante uno de los modelos más delgados del mercado. También por debajo de la barrera de los 200 gramos se ubica la Nike, con un drop sorprendente de 10 mm que, en este caso, permite un tipo de corredor con una pisada menos perfecta y que desee una sensación más suave. Eso sí, la zona del talón está algo levantada para evitar la pisada a través de esa zona.

En cuanto a las Hoka One One, posicionaríamos el modelo Carbon Rocket de tan solo 1 mm de drop y 208 gramos de peso en un segmento de corredores con experiencia en el uso de calzado con drops bajos, y que, igualmente, no encuentren dificultad en pisar con la zona de los metatarsos. Mientras que las Carbon X (5 mm de drop) amplían el rango de usuarios, encontrando buenos aliados en corredores con un pie algo más ancho, incluso con cierta pronación y que deseen sentir comodidad en la zona trasera de la zapatilla.

 

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