Como siempre, de la mano van la
Glycerin “a secas” y su versión de estabilidad, la
Brooks Glycerin GTS 23. Zapatilla por lo tanto de estabilidad que destaca por su
Guide to Support System. Un sistema en la mediasuela para proporcionar mayor control en la pisada.
La
Brooks Gylcerin GTS 23 está pensada para tanto entrenamientos del día a día como tiradas largas, por su amortiguación de una suavidad casi inigualable en el mercado. La verdad es que los americanos han creado una espuma, el
DNA Tuned con nitrógeno infusionado, que resulta una fórmula muy buena para obtener sensación de comodidad pero sin ser excesivamente “chiclosa”. Ahora bien, la característica principal de la zapatilla a parte de esta suavidad en la mediasuela, es el sistema de soporte que clasifica la zapatilla en modelo de estabilidad. Por otra parte, cabe mencionar el sistema
Guiderails, que consiste en las barras laterales de la mediasuela que aplican este soporte solo cuando el pie se mueve demasiado, manteniendo la estabilidad sin restar confort.
Respecto a la
Glycerin 22, la
GTS 23 ha incorporado 2 mm adicionales de espuma en la puntera, un upper renovado con microperforaciones para mayor transpirabilidad y un ajuste más envolvente, en general ya observamos un diseño más moderno que comparte con sus compañeras de gama
Glycerin.
En resumen, es la opción ideal para corredores que buscan estabilidad sin renunciar a la sensación de suavidad y confort característica de las
Glycerin.