Parecidas, pero a la vez muy diferentes

Las zapatillas de running están de moda. Muchos compráis por comprar y muchos otros compráis porque así lo requieren vuestros entrenamientos y ritmos en carrera.

Pero a veces comprar zapatillas de competición por 300€ puede ser absurdo para algunos o incluso inaccesible para muchos otros. Como algunos ya sabéis, el precio oficial de las Nike Vaporfly Next % es de 275€ y aunque penséis que este dato podría limitar sus ventas, estáis muy equivocados.

Pero, y si encuentro en internet y me compro las Nike Vaporfly Next % por menos de 50€… ¿Qué pasará? ¿Por qué debería tener problemas?

Las imitaciones son cada vez más comunes en el mundo de las zapatillas. Las “sneakers” o zapatillas casuales están sometidas al mercado negro de la falsificación y parece que las zapatillas de running, se van introduciendo a esta nueva tendencia en la que lo idéntico y parecido a lo auténtico, sale mucho más económico.

Dentro de esta nueva moda tenemos también la última tendencia tecnológica en el running; la placa de fibra de carbono. ¿Es posible fabricar este elemento a un precio ridículo? La respuesta es no, como veréis más adelante.

Como bien sabéis, en RRR nos encanta conocer novedades y estar a la última en todo, pero como buenos probadores que somos nos encanta probar cualquier zapatilla de correr.

Por este motivo, nos sumergimos al mercado de la falsificación y decidimos comprar por menos de 50€, unas Nike Vaporfly Next % de imitación para ponerlas sobre el asfalto y comparar su rendimiento y sensaciones respecto las Vaporfly Next % originales.

¿Cómo se comportarán en carrera? ¿Realmente tienen tanta diferencia con sus hermanas homologadas?

Las diferencias en cada parte

Upper

Este es uno de los elementos más importantes de una zapatilla y aquí, al menos en cuanto sensaciones, es donde más puede notar uno las diferencias. En la cara interna del medio pie de la zapatilla falsa, percibimos claramente una arruga incómoda que durante todos los tests estuvimos arrastrando.

Además, el material de las Nike Vaporfly Next% de imitación es una especie de plástico que ofrece cero sujeciones en carrera y que, si incluso lo apretamos con los dedos, veremos cómo vuelve raramente a su forma inicial. Nada que ver con el VaporWave de las Nike originales que aunque no somos superfans de él, tenemos que reconocer que la diferencia de tacto y sujeción es abismal.

 

Mediasuela

El kit de la cuestión y donde la ingeniería y los últimos avances se ven reflejados. ¿Cómo va la placa de carbono en la Nike de imitación? ¡No hay placa de carbono!

Fijaros que la zapatilla se puede flexar con las manos, gesto que, con la Nike original, debido a la placa de fibra de carbono y su rigidez, resulta imposible.

Durante la carrera hay un cambio drástico con respecto a sensaciones. Mientras que con la Vaporfly Next% original notamos rápidamente ese efecto catapulta y por supuesto, un mayor rango de zancada, en su hermana falsa no somos capaces de diferenciar su eficiencia respecto a una zapatilla convencional de running.

Al efecto de la placa se le añade además el del compuesto o espuma. El Zoom X, conocido por ser el protagonista en las zapatillas de competición de Nike, se siente más blando y con un efecto rebote altamente pronunciado, y por su parte, el EVA o espuma utilizada en la imitación, resulta duro, plano y nulo.

 

Suela

Esta es la parte que estéticamente quizá más se parezca entre ambos modelos. Las formas, el dibujo del caucho o incluso su tacto (con las manos) se asemejan mucho a la vista, pero en carrera, las sensaciones son totalmente contrarias.

Suponemos que la EVA inyectada en la imitación, más el caucho o goma firme utilizado, crean una sensación muy dura al impactar con el terreno. A demás, rápidamente lo notarás debido al ruido que emite cada una de tus pisadas al impactar contra el pavimento.

La tracción y la durabilidad son dos aspectos que no podemos valorar, ya que la prueba realizada fue durante una mañana, cosa que no permite valorar al 100% estas dos características, pero si dudáis sobre esto, os recomendamos no arriesgar demasiado con la imitación.

 

Estas son las tres partes principales de la zapatilla y las que probablemente mejor reflejan en carrera si una zapatilla de imitación ya sea Nike, Adidas o Brooks vale la pena o no comprar, pero hay otros detalles y elementos que no podemos olvidar y que son fácilmente identificables.

 

- Color utilizado en según que zonas de la zapatilla

- Acabados en la zona de los ojales o pasadores de los cordones

- Plantilla interior extraíble o no

- Tamaño y diseño de algunos logos o eslogan

- Peso total de la zapatilla

- Protecciones interiores o acolchados

- Costuras internas y juntas

 

¿Conoces el mítico refrán de lo barato sale caro?

Pues creemos que esa es la definición perfecta de lo que puede suponer la compra de una zapatilla de running de imitación. Pudimos comprobar en nuestras propias carnes que echarle unos kilómetros de forma puntual con las Nike falsas no supondría un gran problema, pero que, si por rendimiento, le diéramos un uso prolongado y continuado con el tiempo, podría generar más de un susto para nuestras articulaciones.

Si las zapatillas de running son caras, es por alguna razón. Las marcas y sus diseñadores no se pasan horas y horas en vano tras un diseño idóneo y pensado específicamente para cada corredor...

Ahorrarte unos euros, por muchos que sean, puede ser útil para vestir o andar por la calle marcándote el farol, pero si de verdad eres un corredor asiduo, te apasionan los entrenamientos y quieres mejorar, sin duda debes optar por el calzado apropiado a tu necesidad y áquel que este pensado para la práctica del running.

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