Ligero, sin florituras y centrado en correr. Esa era la idea del primer
Suunto Run y sigue siendo la del
Run 2, porque
Suunto no ha querido reinventar nada. Y eso nos gusta. Esta
segunda versión sigue la misma línea, con 35 gramos y pantalla
AMOLED de 1,32 pulgadas, pero toca cinco cosas que sí se notan cuando sales a entrenar.
La pantalla ahora supera los 2.000 nits, tres veces más brillo que el
modelo anterior según la marca (esto nos vendrá bien cuando el sol cae directo al reloj)
El sensor óptico es nuevo, de 12 canales y rediseñado desde cero. Aquí tenemos interés real, porque con el primer Run nos encontramos alguna lectura de pulso rara en los cambios de ritmo.
El GPS mantiene la doble banda, pero estrena una generación de
GNSS compatible con
L1 y
L5. El original ya nos pareció muy fino tanto en ciudad como en montaña, así que la mejora tendrá que demostrarse en los sitios difíciles: calles estrechas, edificios altos, cobertura mala.
Y llegan los mapas offline, que es el cambio que más abre el reloj. Antes podías seguir un track, pero sin cartografía en pantalla. Ahora se descargan mapas de todo el mundo y se usan sin llevar el teléfono. Sigue siendo un reloj pensado para asfalto, pero gana bastante si viajas, corres por ciudades que no conoces o te escapas de vez en cuando al monte.
En la parte de entrenamiento aparecen
EnergySense, que muestra en tiempo real el esfuerzo y la capacidad que te queda, y
Live Finish Prediction, que estima el tiempo de llegada según el ritmo que llevas. También hay planes orientados a objetivos concretos —tipo maratón por debajo de un tiempo—, un modo específico de maratón y una zona que agrupa carga, sueño, HRV y recuperación.
De batería,
Suunto habla de un 29 % más de capacidad: unos 10 días de uso cotidiano con entrenamiento y hasta 24 horas con GPS de doble banda. Ojo al matiz, porque ese 29 % es capacidad, no autonomía. La pantalla más brillante y el hardware nuevo también consumen.
Hay dos versiones según la memoria:
4 GB por
299 euros y
64 GB por
349 euros.
No parece un reloj pensado para reinventar la categoría, sino para hacer más completo y competitivo un concepto que ya funcionaba bien. Ahora falta lo más importante: probarlo durante unas semanas y comprobar cuánto se notan realmente todas estas mejoras cuando toca salir a correr.