La gran alternativa a los 2 grandes
HOKA sigue afinando algunas de sus siluetas más reconocibles dentro del running de asfalto. En esta nueva hornada de novedades, la marca apuesta por la continuidad, manteniendo la esencia de modelos muy consolidados y aplicando pequeños ajustes donde realmente pueden aportar valor: upper, estabilidad, ajuste y ligereza.
Para nada estamos ante una revolución bestia de los modelos, sino más bien ante una evolución generacional de zapatillas que ya funcionaban bien dentro de la marca.Todas ellas ofrecen perfiles muy distintos dentro del catálogo de HOKA: entrenamiento diario neutro, soporte para corredores que buscan estabilidad, versatilidad y competición para los más exigentes.
La Clifton 11 sigue siendo la Clifton: entrenamiento diario, comodidad y cero experimentos raros.
Respecto a la 10 cambia poquito, sobre todo en el upper, con más refuerzo en el empeine, doble ojal para sujetar mejor la lengüeta y detalles 3D en los laterales.
La mediasuela mantiene la misma filosofía y el drop sigue en 8 mm.
Vamos, que si la Clifton 10 te funcionaba, aquí no hay sustos: acierto seguro.
La Mach 7 sigue siendo esa zapatilla de entrenamiento alegre, versátil y con chispa.
No hay una revolución, pero sí un upper actualizado con jacquard que ayuda a aligerar un poco el conjunto.
Mantiene el drop de 5 mm y ese tacto más vivo que la hace ideal para rodajes rápidos, cambios de ritmo o entrenos diarios con algo más de intención.
Menos es más, y aquí HOKA parece tenerlo claro.
La Arahi 9 viene a ser la hermana con soporte de la Clifton.
También es bastante continuista, pero mantiene ese punto de estabilidad extra gracias al sistema H-Frame, pensado para guiar la pisada sin hacerla demasiado rígida.
El upper recuerda mucho al de Clifton, aunque con algún refuerzo más en la cara interna para abrazar mejor el pie.
Para quien busca entrenar cómodo, pero con un plus de seguridad, aquí tiene sentido.
Aquí ya entramos en terreno de supertrainer, pero más usable que antes.
La Skyward X 2 baja algo de peso y perfil respecto a la versión anterior, mantiene el drop de 5 mm y sigue apostando por una mediasuela muy amortiguada con placa de carbono convexa.
La idea es clara: mucha protección, mucho confort y ese punto de rebote para acumular kilómetros con sensación premium.
No es la zapatilla más sencilla ni la más barata, pero para rodajes largos y entrenos cómodos con placa, tiene mucho sentido.
La Cielo X1 3.0 es la más cañera del grupo: zapatilla de competición, placa de carbono y mucho enfoque en rendimiento.
HOKA la presenta como su zapatilla de competición más ligera hasta la fecha, con drop de 7 mm y un upper rediseñado para ahorrar peso.
También mejora en estabilidad respecto a versiones anteriores, algo importante en una zapatilla con tanta espuma y tanta respuesta.
Vamos, una opción para el día D, para correr rápido y para quien quiere una HOKA de carbono con más control.
Fecha de publicación: 14/05/2026