Miles - Salming

Miles - Salming

Publicado hace 196 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


Saucony - Zealot ISO 2

Zealot ISO 2 - Saucony

Publicado hace 20 día(s)

Introducción

¡Ganas es poco! Ya adaptados a un drop de 4 mm gracias a las Kinvara 7, va y nos toca testar las Saucony Zealot ISO 2. El escenario pinta más que bien…

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras redondas. Las Saucony Zealot ISO 2, se crearon como sucesoras de las Cortana en la primavera de 2015, ahora las renuevan en el 2016. Están pensadas para corredoras de peso medio o incluso alto, que busquen una zapatilla ligera con la que entrenar y poder ponerlas a ritmos rápidos. Todo esto  sin perder amortiguación y respetando las sensaciones naturales al correr definidas por sus hermanas Kinvara y el “natural running”.

Para que nos hagamos una idea, es como si hubieran querido crear unas zapatillas para entrenar, que aguanten muchos km y siguiendo las directrices del "natural running”. Una mezcla explosiva, ya que si lo han conseguido, preparémonos para una zapatilla de altas prestaciones que nos servirá tanto para días de rodaje, como para los días de series o competición. Esperemos que EVERUN distribuido por toda la suela contribuya a lograrlo.

Primeras impresiones

Amor a primera vista con las Saucony Zealot ISO 2, no solo son bonitas sino que además son cómodas y nos da la sensación que nos van a acompañar en muchos rodajes. Eso sí, son justas. Contad media talla más de la que utilizáis normalmente.

Cuando abrimos la caja vemos al instante que las Saucony Zealot ISO 2 son el tope de la gama: materiales cuidados, calidad en la presentación, colores llamativos… Nuestro modelo femenino combina el púrpura y el coral (es un color entre rosa y el naranja melocotón). La gente las mira, no os vamos a engañar.

Comparadas con sus predecesoras, las Saucony Zealot ISO, las encontramos más flexibles y más blandas y cómodas todo y que pesan un poco más.

La calidad de los materiales empleados es alta y se nota. Las doblamos pero no se dejan hacer en exceso. Pero cuando sopesamos el peso, nos hacen abrir los ojos como naranjas: tan solo 238 g en el modelo de chica, talla 40 EU o 8,5 USA. Y este peso, para un modelo de entrenamiento, con esta amortiguación, es muy bajo.

Nos las calzamos y nos apetece llevarlas puestas todo el día. La horma no influye en la comodidad, ya que el sistema ISOFIT consigue adaptar la zapatilla a nuestro pie perfectamente, dejando espacio suficiente para los dedos y, sobretodo, sin que se mueva la lengüeta, detalle que nos molesta enormemente.

Mediasuela y amortiguación

Las Saucony Zealot ISO 2 se sienten acolchadas y las primeras zancadas nos dan una respuesta del todo inesperada, son muy blandas y nos sentimos protegidos desde el primer momento. No son muy reactivas, pero tampoco es que estén diseñadas para serlo, al menos no como definición. Es una zapatilla de entrenamiento ligera y muy lograda.

¿Cómo se lo montan Saucony para conseguir que las Saucony Zealot ISO 2 logren esta respuesta? Pues colocando en la mediasuela tres compuestos que funcionan muy bien: el EVERUN, el PowerGrid y el SRC.

El EVERUN lo vemos a simple vista, cuando quitamos la plantilla de la zapatilla, en el footbed. Es como una capa blanca de bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan que ocupan toda la zapatilla y es el primer material con el que tienen contacto nuestro pie, después de la plantilla. El PowerGrid amortigua juntamente con él.

El SRC es una pieza rosa en nuestro modelo, que se ve mirando a la suela y que queda por la parte externa de la zapatilla y nos ayudará a absorber el impacto. Las Saucony Zealot ISO 2 funcionan mejor entrando de metatarso, ya que tienen un drop de 4 mm, pero este SRC nos ayuda si taloneamos un poco a estabilizar la zapatilla y que la transición sea más suave. La verdad es que se nota estable cuando taloneamos, así que algo debe hacer. Cuando hablemos de la suela, veréis como se combina con el resto de materiales.

Esta mediasuela es una pasada, pensad que está intacta, ni se ha deformado, ni tiene arrugas ni hemos notado un descenso en la amortiguación conforme han ido avanzando los km. Y es que, aunque nos hayamos vuelto fans de los drops bajos, nos sigue gustando sentir el pie amortiguado y protegido.

Suela

A parte del EVERUN y el SRC del que hemos hablado en la mediasuela, en la suela de las Saucony Zealot ISO 2 encontramos la tecnología XT-900, el IBR+ y el Tri-Flex. Éste último es un diseño como de flechas, que ayuda a la flexión pero resta reactividad. No nos importa mucho, ya que su finalidad es el entrenamiento. Y en tiradas largas nos ayudará, ya que vamos disminuyendo la eficiencia de la pisada a medida que avanzan los km.

Para no aburriros con tecnicismos intentaremos describiros cómo se comporta según las diferentes superficies por las que la hemos probado. No es una suela extremadamente adherente. No nos ha convencido su respuesta por superficie arenosa o tierra (ya que no se agarra), ni por asfalto mojado (por el que resbala). Es sí, las Saucony Zealot ISO 2 son las reinas del asfalto. Lugar por el que se mueven con total fiabilidad y solvencia.

El caucho de carbono XT-900, que vemos en el talón y en la puntera de color morado, ayuda a aumentar la duración de la suela. El IBR+, que también es un caucho, pero más blando, ayuda a la amortiguación (que corre a cargo del EVERUN como os hemos apuntado anteriormente) y lo encontramos teñido de amarillo en todo el antepie.

Al acabar la prueba, con 150 km, la parte del talón y la punta se empiezan a ver desgastadas, pero es cierto que hemos sometido las zapatillas a todo tipo de entrenos y superficies. Prepararse un medio maratón es lo que tiene…

Upper

Una de las cosas que más nos han gustado de las Saucony Zealot ISO 2 es que tienen 150 km y se ven como el primer día. Y en nuestro caso tiene mucho valor, ya que tenemos unos pies “difíciles” con juanetes y zonas que erosionan la zapatilla dándole un aspecto de viejo pasados los 200 km. Y eso, en parte, es gracias al cuidado diseño del upper en general y del mesh en particular.

Es cierto que los termo sellados (FlexFilm) ayudan mucho a aumentar la durabilidad de la zapatilla pero el conjunto de fibras y el entrelazado utilizado son igual de importantes. Este detalla quizás no es lo más obvio pero tiene su importancia.

Y ahora hablaremos de lo obvio, de lo que hablan todos, o sea, del ISOFIT.

¿Qué es el ISOFIT? Pues mirad, para nosotros: una muy buena solución de las Saucony Zealot ISO 2 para los que tenemos horma estrecha pero no queremos sentir nuestro pie comprimido como pasa en otros sistemas.

El ISOFIT es como el exoesqueleto de los invertebrados, una armadura o caparazón que fija el pie, agarrándolo sin comprimirlo gracias a la lengüeta, que está elaborada con un material denso y hace que no sintamos las láminas del ISOFIT clavarse en nuestro pie. Esta lengüeta es la pera: no solo no se mueve sino que además no se arruga ni molesta por ningún lado; es como llevar un calcetín.

En la zona del upper hemos encontrado una pega, ya que nos han resultado poco transpirables. No sabemos si es el RunDry que es muy denso o las múltiples capas de la zapatilla, pero no nos acaba de encajar la sensación calentita en nuestros pies, sobretodo al final de las tiradas largas.

Las Saucony Zealot ISO 2 tienen una ojetera simétrica con seis agujeros por lado y zonas reflectantes. Ahora bien, el sexto agujero es excesivo para nuestro gusto, ya que el pie queda fijo y no hace falta. Los cordones son del mismo color que la lengüeta y un poco elásticos. Todo correcto.

Horma

Para nosotros, las Saucony Zealot ISO 2, tienen una horma ideal, os explicamos porqué. La mayoría de los corredores tenéis los pies normales, tirando a anchos y de los pocos que tenemos el pie estrecho.

Nos encontramos con una horma espaciosa pero en la que se nos permite reducir hasta ajustar por completo el pie, aunque sin oprimir. Y espacio para los dedos, queda, no sufráis por eso. Así que los plantilleros también podréis disfrutar de las Saucony Zealot ISO 2 sin problemas. Recordad de pedir media talla más, eso sí. Es un modelo muy justo. Ya os lo hemos advertido en otro apartado.

¿Y qué pasa con los pies anchos? Pues ningún problema: id probando con los cordones hasta dar con la sujeción que se adapte a vuestras necesidades.

Nos vamos a por la parte trasera de las Saucony Zealot ISO 2. El talón es bastante rígido y ajusta perfectamente pero sin dañar el tendón de Aquiles.

Dinámica

Zapatilla de entrenamiento de “natural running” amortiguada.

Vamos a por uno de los apartados más interesantes: comportamiento dinámico de las Saucony Zealot ISO 2.

La verdad, cuando salimos a correr con ellas agradeciendo poder por fin tener unas zapatillas de entrenamiento de “natural running” (y es que nos costó la adaptación al drop de 4 mm), no nos pensábamos que unas zapatillas tan ligeras podrían estar tan bien amortiguadas. No nos gusta la sensación “chiclosa” en una zapatilla pero se agradece que sea blanda, sensación protegida y confortable. Y las aucony Zealot ISO2 lo consiguen.

Con tan solo 4 mm de drop, aíslan bastante. Además son unas zapatillas neutras para entrenamientos pero que podéis usar los supinadores o pronadores ligeros, ya que el SRC ayuda.

No nos engañemos, las Saucony Zealot ISO 2 son zapatillas diseñadas para corredores con una técnica mínimamente depurada, ¡Vamos, que os van a ayudar a entrar de mediopie! Pero si taloneais, tienen estructuras que van a hacer más agradable la transición.

En caminos de tierra, por los que frecuentemente aprovechamos y corremos la tirada larga semanal, patinan. ¡Y no en sentido figurado, precisamente! Si son llanos y sin curvas cerradas, no tendréis problemas pero absteneros de llevarlas por montaña pura y dura, podéis tener algún susto. Y es que no podían servir para todo…

 

Conclusión

El uso que os recomendamos  para las Saucony Zealot ISO 2 es para corredoras de peso medio o incluso alto, que necesiten una zapatilla para entrenar rodajes largos pero que también deseen ponerla a ritmos vivos. Llegando a poder competir con ellas en medio maratón o incluso en  la prueba reina: el maratón. La reactividad no es su mejor virtud pero damos fe de que a 4:15 min/km responden muy bien. Eso sí, por asfalto.

El sistema ISOFIT ha sido toda una revolución por lo adaptable a cada tipo  de pie. Y lo que nos ha sorprendido más ha sido su gran amortiguación, con el EVERUN como protagonista, en tan poco peso. Eso sí, nos hubiera gustado que fueran un poco más transpirables, quizás cambiando la malla superior y haciéndola más fina, lo fueran un poco más.

En nuestra opinión, si sois fans del “natural running”, tenemos el combo perfecto: las Saucony Zealot ISO 2 para entrenar series largas y rodajes, pudiendo llegar a competir en medio maratón y maratón y las Saucony Kinvara 7 para los días de series cortas y competiciones de 5 km y 10 km. ¿Qué os parece la idea?

PROs y CONtras

PROs:

- Facilidad de entrada de metatarso.

- Gran amortiguación con bajo peso.

- ISOFIT.

- Confortabilidad en tiradas largas.

- Lengüeta unida a modo de calcetín.



CONtras:

- Transpirabilidad baja.

- Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSMiles - SalmingZealot ISO 2 - Saucony

PUNTUACIONES

Miles - Salming Zealot ISO 2 - Saucony
Talla9.58.5
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie8.09.0
Fit talón8.08.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.09.0
Amortiguación antepié9.09.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global9.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta7.07.0
Flexibilidad9.07.0
Soporte talón6.08.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global6.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra9.06.0
Agarre en pista9.07.0
Agarre global9.08.0
Durabilidad suela8.08.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global8.09.0
Grosor lengüeta8.08.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.09.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar8.08.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar7.08.0
Sujeción collar8.08.0
Transpirabilidad6.06.0
Impermeabilidad8.07.0
Reflectantes7.07.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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