Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 324 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Saucony - Zealot ISO 2

Zealot ISO 2 - Saucony

Publicado hace 17 día(s)

Introducción

¡Ganas es poco! Ya adaptados a un drop de 4 mm gracias a las Kinvara 7, va y nos toca testar las Saucony Zealot ISO 2. El escenario pinta más que bien…

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras redondas. Las Saucony Zealot ISO 2, se crearon como sucesoras de las Cortana en la primavera de 2015, ahora las renuevan en el 2016. Están pensadas para corredoras de peso medio o incluso alto, que busquen una zapatilla ligera con la que entrenar y poder ponerlas a ritmos rápidos. Todo esto  sin perder amortiguación y respetando las sensaciones naturales al correr definidas por sus hermanas Kinvara y el “natural running”.

Para que nos hagamos una idea, es como si hubieran querido crear unas zapatillas para entrenar, que aguanten muchos km y siguiendo las directrices del "natural running”. Una mezcla explosiva, ya que si lo han conseguido, preparémonos para una zapatilla de altas prestaciones que nos servirá tanto para días de rodaje, como para los días de series o competición. Esperemos que EVERUN distribuido por toda la suela contribuya a lograrlo.

Primeras impresiones

Amor a primera vista con las Saucony Zealot ISO 2, no solo son bonitas sino que además son cómodas y nos da la sensación que nos van a acompañar en muchos rodajes. Eso sí, son justas. Contad media talla más de la que utilizáis normalmente.

Cuando abrimos la caja vemos al instante que las Saucony Zealot ISO 2 son el tope de la gama: materiales cuidados, calidad en la presentación, colores llamativos… Nuestro modelo femenino combina el púrpura y el coral (es un color entre rosa y el naranja melocotón). La gente las mira, no os vamos a engañar.

Comparadas con sus predecesoras, las Saucony Zealot ISO, las encontramos más flexibles y más blandas y cómodas todo y que pesan un poco más.

La calidad de los materiales empleados es alta y se nota. Las doblamos pero no se dejan hacer en exceso. Pero cuando sopesamos el peso, nos hacen abrir los ojos como naranjas: tan solo 238 g en el modelo de chica, talla 40 EU o 8,5 USA. Y este peso, para un modelo de entrenamiento, con esta amortiguación, es muy bajo.

Nos las calzamos y nos apetece llevarlas puestas todo el día. La horma no influye en la comodidad, ya que el sistema ISOFIT consigue adaptar la zapatilla a nuestro pie perfectamente, dejando espacio suficiente para los dedos y, sobretodo, sin que se mueva la lengüeta, detalle que nos molesta enormemente.

Mediasuela y amortiguación

Las Saucony Zealot ISO 2 se sienten acolchadas y las primeras zancadas nos dan una respuesta del todo inesperada, son muy blandas y nos sentimos protegidos desde el primer momento. No son muy reactivas, pero tampoco es que estén diseñadas para serlo, al menos no como definición. Es una zapatilla de entrenamiento ligera y muy lograda.

¿Cómo se lo montan Saucony para conseguir que las Saucony Zealot ISO 2 logren esta respuesta? Pues colocando en la mediasuela tres compuestos que funcionan muy bien: el EVERUN, el PowerGrid y el SRC.

El EVERUN lo vemos a simple vista, cuando quitamos la plantilla de la zapatilla, en el footbed. Es como una capa blanca de bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan que ocupan toda la zapatilla y es el primer material con el que tienen contacto nuestro pie, después de la plantilla. El PowerGrid amortigua juntamente con él.

El SRC es una pieza rosa en nuestro modelo, que se ve mirando a la suela y que queda por la parte externa de la zapatilla y nos ayudará a absorber el impacto. Las Saucony Zealot ISO 2 funcionan mejor entrando de metatarso, ya que tienen un drop de 4 mm, pero este SRC nos ayuda si taloneamos un poco a estabilizar la zapatilla y que la transición sea más suave. La verdad es que se nota estable cuando taloneamos, así que algo debe hacer. Cuando hablemos de la suela, veréis como se combina con el resto de materiales.

Esta mediasuela es una pasada, pensad que está intacta, ni se ha deformado, ni tiene arrugas ni hemos notado un descenso en la amortiguación conforme han ido avanzando los km. Y es que, aunque nos hayamos vuelto fans de los drops bajos, nos sigue gustando sentir el pie amortiguado y protegido.

Suela

A parte del EVERUN y el SRC del que hemos hablado en la mediasuela, en la suela de las Saucony Zealot ISO 2 encontramos la tecnología XT-900, el IBR+ y el Tri-Flex. Éste último es un diseño como de flechas, que ayuda a la flexión pero resta reactividad. No nos importa mucho, ya que su finalidad es el entrenamiento. Y en tiradas largas nos ayudará, ya que vamos disminuyendo la eficiencia de la pisada a medida que avanzan los km.

Para no aburriros con tecnicismos intentaremos describiros cómo se comporta según las diferentes superficies por las que la hemos probado. No es una suela extremadamente adherente. No nos ha convencido su respuesta por superficie arenosa o tierra (ya que no se agarra), ni por asfalto mojado (por el que resbala). Es sí, las Saucony Zealot ISO 2 son las reinas del asfalto. Lugar por el que se mueven con total fiabilidad y solvencia.

El caucho de carbono XT-900, que vemos en el talón y en la puntera de color morado, ayuda a aumentar la duración de la suela. El IBR+, que también es un caucho, pero más blando, ayuda a la amortiguación (que corre a cargo del EVERUN como os hemos apuntado anteriormente) y lo encontramos teñido de amarillo en todo el antepie.

Al acabar la prueba, con 150 km, la parte del talón y la punta se empiezan a ver desgastadas, pero es cierto que hemos sometido las zapatillas a todo tipo de entrenos y superficies. Prepararse un medio maratón es lo que tiene…

Upper

Una de las cosas que más nos han gustado de las Saucony Zealot ISO 2 es que tienen 150 km y se ven como el primer día. Y en nuestro caso tiene mucho valor, ya que tenemos unos pies “difíciles” con juanetes y zonas que erosionan la zapatilla dándole un aspecto de viejo pasados los 200 km. Y eso, en parte, es gracias al cuidado diseño del upper en general y del mesh en particular.

Es cierto que los termo sellados (FlexFilm) ayudan mucho a aumentar la durabilidad de la zapatilla pero el conjunto de fibras y el entrelazado utilizado son igual de importantes. Este detalla quizás no es lo más obvio pero tiene su importancia.

Y ahora hablaremos de lo obvio, de lo que hablan todos, o sea, del ISOFIT.

¿Qué es el ISOFIT? Pues mirad, para nosotros: una muy buena solución de las Saucony Zealot ISO 2 para los que tenemos horma estrecha pero no queremos sentir nuestro pie comprimido como pasa en otros sistemas.

El ISOFIT es como el exoesqueleto de los invertebrados, una armadura o caparazón que fija el pie, agarrándolo sin comprimirlo gracias a la lengüeta, que está elaborada con un material denso y hace que no sintamos las láminas del ISOFIT clavarse en nuestro pie. Esta lengüeta es la pera: no solo no se mueve sino que además no se arruga ni molesta por ningún lado; es como llevar un calcetín.

En la zona del upper hemos encontrado una pega, ya que nos han resultado poco transpirables. No sabemos si es el RunDry que es muy denso o las múltiples capas de la zapatilla, pero no nos acaba de encajar la sensación calentita en nuestros pies, sobretodo al final de las tiradas largas.

Las Saucony Zealot ISO 2 tienen una ojetera simétrica con seis agujeros por lado y zonas reflectantes. Ahora bien, el sexto agujero es excesivo para nuestro gusto, ya que el pie queda fijo y no hace falta. Los cordones son del mismo color que la lengüeta y un poco elásticos. Todo correcto.

Horma

Para nosotros, las Saucony Zealot ISO 2, tienen una horma ideal, os explicamos porqué. La mayoría de los corredores tenéis los pies normales, tirando a anchos y de los pocos que tenemos el pie estrecho.

Nos encontramos con una horma espaciosa pero en la que se nos permite reducir hasta ajustar por completo el pie, aunque sin oprimir. Y espacio para los dedos, queda, no sufráis por eso. Así que los plantilleros también podréis disfrutar de las Saucony Zealot ISO 2 sin problemas. Recordad de pedir media talla más, eso sí. Es un modelo muy justo. Ya os lo hemos advertido en otro apartado.

¿Y qué pasa con los pies anchos? Pues ningún problema: id probando con los cordones hasta dar con la sujeción que se adapte a vuestras necesidades.

Nos vamos a por la parte trasera de las Saucony Zealot ISO 2. El talón es bastante rígido y ajusta perfectamente pero sin dañar el tendón de Aquiles.

Dinámica

Zapatilla de entrenamiento de “natural running” amortiguada.

Vamos a por uno de los apartados más interesantes: comportamiento dinámico de las Saucony Zealot ISO 2.

La verdad, cuando salimos a correr con ellas agradeciendo poder por fin tener unas zapatillas de entrenamiento de “natural running” (y es que nos costó la adaptación al drop de 4 mm), no nos pensábamos que unas zapatillas tan ligeras podrían estar tan bien amortiguadas. No nos gusta la sensación “chiclosa” en una zapatilla pero se agradece que sea blanda, sensación protegida y confortable. Y las aucony Zealot ISO2 lo consiguen.

Con tan solo 4 mm de drop, aíslan bastante. Además son unas zapatillas neutras para entrenamientos pero que podéis usar los supinadores o pronadores ligeros, ya que el SRC ayuda.

No nos engañemos, las Saucony Zealot ISO 2 son zapatillas diseñadas para corredores con una técnica mínimamente depurada, ¡Vamos, que os van a ayudar a entrar de mediopie! Pero si taloneais, tienen estructuras que van a hacer más agradable la transición.

En caminos de tierra, por los que frecuentemente aprovechamos y corremos la tirada larga semanal, patinan. ¡Y no en sentido figurado, precisamente! Si son llanos y sin curvas cerradas, no tendréis problemas pero absteneros de llevarlas por montaña pura y dura, podéis tener algún susto. Y es que no podían servir para todo…

 

Conclusión

El uso que os recomendamos  para las Saucony Zealot ISO 2 es para corredoras de peso medio o incluso alto, que necesiten una zapatilla para entrenar rodajes largos pero que también deseen ponerla a ritmos vivos. Llegando a poder competir con ellas en medio maratón o incluso en  la prueba reina: el maratón. La reactividad no es su mejor virtud pero damos fe de que a 4:15 min/km responden muy bien. Eso sí, por asfalto.

El sistema ISOFIT ha sido toda una revolución por lo adaptable a cada tipo  de pie. Y lo que nos ha sorprendido más ha sido su gran amortiguación, con el EVERUN como protagonista, en tan poco peso. Eso sí, nos hubiera gustado que fueran un poco más transpirables, quizás cambiando la malla superior y haciéndola más fina, lo fueran un poco más.

En nuestra opinión, si sois fans del “natural running”, tenemos el combo perfecto: las Saucony Zealot ISO 2 para entrenar series largas y rodajes, pudiendo llegar a competir en medio maratón y maratón y las Saucony Kinvara 7 para los días de series cortas y competiciones de 5 km y 10 km. ¿Qué os parece la idea?

PROs y CONtras

PROs:

- Facilidad de entrada de metatarso.

- Gran amortiguación con bajo peso.

- ISOFIT.

- Confortabilidad en tiradas largas.

- Lengüeta unida a modo de calcetín.



CONtras:

- Transpirabilidad baja.

- Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningZealot ISO 2 - Saucony
Talla US108.5
Talla US13