LunarTempo 2 - Nike

LunarTempo 2 - Nike

Publicado hace 216 día(s)

Introducción

Volvemos a la carga, y lo hacemos con las Nike Lunar Tempo 2. Nike, si, esa marca que nunca sabes cómo pronunciarla: nike, naik, naiki… cada cual a su gusto. La casa americana ya hace unos años que apuesta por diseños sencillos cercanos al natural running. Las Nike Lunar Tempo 2, siguen pues esta línea de para que nos sintamos cada vez más cerca del suelo a pesar de que estemos, en realidad, flotando en una capa de Lunarlon.

La versión predecesora a estas Nike Lunar Tempo 2 no difería en exceso de su nueva versión. Una media suela de Lunarlon y cambios en el diseño y composición del upper. Aunque no parezca que hayan cambiado mucho, no van a escapar de que les hagamos los test por excelencia para ver si siguen cumpliendo lo que prometen, amortiguación y ¡suavidad en la pisada!

Vais a daros cuenta de que vamos a hablar bastante de la Salomon Run que se celebró el pasado mes de abril. No es casualidad. Si no habéis oído hablar de esta carrera, os hago un resumen y entenderéis porqué viene muy bien para este test de las Nike Lunar Tempo 2: escaleras, asfalto, subidas, bajadas y tierra, mucha tierra. Y ahora, vayamos al lío, ¡que nos quedamos sin Tempo!

 

Primeras impresiones

Durante la antesala del gran día fuimos a buscar nuestras nuevas compañeras de rutina, como ya sabéis,  las Nike Lunar Tempo 2. Abrimos la caja y pum! Nos sorprendió el color rosita tirando a naranja (amaranto claro dirá algún entendido) de la mediasuela. El upper se aleja de este tono y se camufla con el negro. Una combinación armoniosa.

Las sacamos de la caja con energía… y casi las estampamos contra el techo. Demasiada fuerza empleamos. Estas Nike Lunar Tempo 2 pesan 210 gr, cantidad también conocida como “nada”. Sorprende que una zapatilla que aparentemente tiene mucho cuerpo sea tan ligera. Lo mismo pasa cuando la doblamos, le hacemos sacacorchos, lo que sea. Con apenas fuerza la zapatilla hace lo que queremos.

Y si en la mano pesan poco, una vez calzadas no parece tengamos nada en los pies. Llevamos unas Nike Lunar Tempo 2 porqué nos las hemos puesto y lo sabemos, porqué de otro modo… La sensación al caminar un poco es de suavidad extrema. Incluso parece que te hundas un poco en la mediasuela. Si nos hundimos o no al correr pronto lo veremos.

 

Mediasuela y amortiguación

Como bien hemos dicho, las Nike Lunar Tempo 2 tienen una capacidad de amortiguación extrema. Que aporta esta sensación, es de traca. Lo hace el Lunarlon, una mezcla de Phylon y espuma. Toda la media suela está hecha de este material. La diferencia está en los pliegues que se forman a lo largo del perfil. Que según se necesite más o menos resistencia están más hundidos o más hacia dentro.

En carrera la mediasuela se hace notar, sobretodo a ritmos tranquilos. Subiendo las escaleras del MNAC  uno nota como el impacto “desaparece” y cuando encaramos las primeras subidas de Montjuic nos da la sensación de flotar en el aire. Pasadas las subidas llegan, como no, las bajadas! Y aquí si que es cuando toca apretar y sacarle el jugo a la zapatilla. ¿Son rápidas Nike Lunar Tempo 2? Sí, ¿mucho? No. Matizando este último punto hay que decir que depende del peso. Para un peso de unos 80 kg la zapatilla chupa demasiado el impacto y se pierde fuerza. Para pesos más ligeros, que no aprieten tanto la mediasuela, seguramente digan que si a la segunda pregunta. Sin duda.

El punto delicado de la mediasuela es quizá la resistencia al estrés producido por el uso. Sobretodo en la parte interna de las Nike Lunar Tempo 2 la goma ha cedido mucho después de todos los km que les hemos sumado. Unos km que quedan lejos de los que debería aguantar una zapatilla. Estas marcas se deben en gran parte a la pisada del corredor. Suponemos que un corredor ligero con una buena técnica y una pisada completamente neutra no debería tener este problema.

Suela

Vayamos a ver qué tal la suela. O más bien, los 12 tacos que la forman. Como leéis. 12 tacos son los que forman la suela de las Nike Lunar Tempo 2. Como en la versión anterior, Nike sigue apostando por esta fórmula para reducir el peso de la zapatilla. Las partes protegidas son sobretodo el metatarso y la zona del talón. Dejando que la mediasuela actúe a su vez de suela en la zona del mediopie. Este diseño aporta cosas buenas, como por ejemplo ligereza.

En la zona del metatarso los tacos son realmente pequeños. Cosa que resta muchísimo peso al total. Las cosas malas son el hecho de dejar desprotegido una buena parte del pie, que sumando lo blanda de la mediasuela, deja el pie un poco desprotegido. Sobre asfalto no tendremos problemas. Por zonas de tierra las que tenemos en la Salomon Run, por detrás del Palau St Jordi, vamos a notar muchas de las piedras del camino. Otro punto negativo de estas Nike Lunar Tempo 2 lo encontramos en el agarre. Regular, aunque aprobado, en tierra y rozando el aprobado en mojado. Si solemos correr por ciudad, nos llevaremos algún que otro resbalón, incluso caminando.

Y la suela, ¿aguanta bien la suela de las Nike Lunar Tempo 2 con tan poca goma? Sí. A pesar de que, obviamente, las zonas en las que no hay Blown Rubber el desgaste es más marcado (los taquitos se chafan y acaban por desparecer). Los tacos de “verdadera suela” tienen una buena durabilidad. Habría que mejorar quizá la manera en que se enganchan a la medisuela, pues haciendo ejercicios de gimnasio nos saltó uno de los tacos. Casualidad seguramente.

Upper

El upper, como hemos comentado es lo que más cambios trae en esta nueva versión de las Nike Lunar Tempo 2. Sigue siendo simple, cosa que tiene sus pros y sus contras. Hecho principalmente de Engineered Mesh favorece la transpirabilidad. La malla aporta un buen ajuste junto con la tecnología Flywire. Si vamos hacia el talón, veremos que es semi-rígido. Aunque más semi, que rígido. Muy maleable. La lengüeta es más bien corta y ligeramente acolchada. Pero… ¿y todo esto que tal va?

Después de los test resulta un tanto sorprendente que un upper con tan poca cosa se ajuste tan bien al pie. Como podéis ver en la foto, el upper ha cogido la forma de un pie que prona hacía dentro. Una cosa un tanto curiosa. Es cierto que al ser tan maleable hace que la estabilidad se vea perjudicada. Si tenemos una mecánica depurada no es problema, pero si no la tenemos, hacer muchos km con las Nike Lunar Tempo 2 no es una buena idea. Una mención especial a los cordones, que quizá se quedan un pelín cortos para según que cordados.

Para la transpirabilidad vamos a tomar de referencia el dia la carrera de la Salomon Run. Un día en el que hizo muchísima calor. Después de los 10 km de carrera bajo unas temperaturas patrocinadas por el cambio climático nos quitamos las zapatillas y… ¡sorpresa! Prácticamente seco. Y ahora que llega el verano, las Nike Lunar Tempo 2 se colocan muy bien en la parrilla de salida como zapatilla para temperaturas elevadas.

 

Horma

Como ya es habitual en Nike, la horma tiene mucha amplitud en la zona del metatarso, aportando libertad a los dedos y un buen apoyo de la planta. En estas Nike Lunar Tempo 2 como comentamos, la horma es bastante amplia. Quizá algún corredor note que las plantillas no se ajustan muy bien en la zona del puente, en la que se estrecha un poco. Pero tranquilos, no tendrá problemas para usarlas.

En el momento que entramos el pie dentro de la zapatilla os resultará fácil hacernos un hueco y sentirnos cómodos. Se podría decir que las Nike Lunar Tempo 2 dan la bienvenida al inquilino y no le hacen ningún feo.  Ya junto con el upper, se crea un buen binomio que no deja espacio para la incomodidad.

 

Dinámica

Ahora que ya sabemos donde ponemos el pie cuando corremos, vayamos a explicar un poco como se comportan todos los elementos a la vez. Porqué aquí hemos venido a correr. Y eso hemos hecho. Tanto por asfalto, tierra, hierba, de todo. La Salomon Run es testigo.

Cuando vamos subiendo las escaleras del MNAC al trote cochinero en los compases iniciales es una gozada. Blandito, blandito. Seguimos hacia arriba y entramos en la primera recta de tierra compacta. Notamos que el agarre disminuye, aunque no en exceso. De momento el Lunarlon nos da lo que necesitamos, amortiguación. La transición es calmada, no te lanza hacia adelante, simplemente espera y absorbe los impactos.

Seguimos corriendo y sin darnos cuenta estamos más allá de media carrera, sobre tierra un tanto suelta, en bajada. Lo sufrimos. Las Nike Lunar Tempo 2 ya no se agarran tan bien como desearíamos, seguimos. Más tierra compacta, escaleras. Hasta que llegamos al final. Con escaleras, giros pronunciados y todo asfaltado ¡La prueba perfecta! Nos picamos con el compañero, vamos a tope ¡Muy a tope! Saltando las escaleras como cabras y cogiendo la curva como si fuéramos Marc Márquez. Si chino-chano amortiguaba, ahora la sensación desaparece. No nos dispara hacia arriba, pero tampoco nos roba la energía de la pisada. Pillamos la curva per encima de la velocidad permitida y el agarre, por suerte, cumple al 100% las expectativas.

 

Conclusión

Y llegamos al final. Después de 10 km de tierra, escaleras, asfalto, subidas y bajadas esto se acaba. Y con la carrera también acaba la sesión de test. ¡Una de tantas! Cruzamos la línea de meta, cogemos una zanahoria de las que hay en el avituallamiento (aunque no entiendo porqué, no hemos saltado tanto) y empezamos a pensar sobre las Nike Lunar Tempo 2.

Sorprende que a pesar de lo simple que es el upper se adapte tan bien al pie. Es cierto que resta a la estabilidad, pero en parte compensa. Tiene sus contras, como el que las imperfecciones en la pisada se marcan mucho más. Tanto en el upper como en la mediasuela. En carrera al cabo de 1xx km el compuesto ya empieza a ceder y se nota más la falta de estabilidad. Zapatillas curiosas las Nike Lunar Tempo 2. Si vas lento, “flotas”, y si quieres ir rápido, estás cercano a volar.

Así que si eres un corredor de peso ligero-medio (menos de 80kg) y una técnica de carrera depurada, ve a por ellas. Para tiradas largas y entrenos ligeramente alegres son una buena opción. Si por el contrario estás en el borde de los 80kg o no tienes una técnica depurada, o ambas no las disfrutaras al 100%. Empezarás encantado, pero verás que el desgaste es más acentuado y la alegría durará menos, nada más! Así que si tenéis Tempo, echadle unas carreras a estas Nike Lunar Tempo 2. No dejan indiferente.

 

PROs y CONtras

Pros:

- Adaptabilidad del upper

- Transpirabilidad

- Amortiguación

- Adaptabilidad de la mediasuela según el ritmo



Contras:

- Cordones cortos

- Poca estabilidad

- Estrés de la mediasuela

- Agarre en tierra y mojado

 

Saucony - Zealot ISO 2

Zealot ISO 2 - Saucony

Publicado hace 24 día(s)

Introducción

¡Ganas es poco! Ya adaptados a un drop de 4 mm gracias a las Kinvara 7, va y nos toca testar las Saucony Zealot ISO 2. El escenario pinta más que bien…

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras redondas. Las Saucony Zealot ISO 2, se crearon como sucesoras de las Cortana en la primavera de 2015, ahora las renuevan en el 2016. Están pensadas para corredoras de peso medio o incluso alto, que busquen una zapatilla ligera con la que entrenar y poder ponerlas a ritmos rápidos. Todo esto  sin perder amortiguación y respetando las sensaciones naturales al correr definidas por sus hermanas Kinvara y el “natural running”.

Para que nos hagamos una idea, es como si hubieran querido crear unas zapatillas para entrenar, que aguanten muchos km y siguiendo las directrices del "natural running”. Una mezcla explosiva, ya que si lo han conseguido, preparémonos para una zapatilla de altas prestaciones que nos servirá tanto para días de rodaje, como para los días de series o competición. Esperemos que EVERUN distribuido por toda la suela contribuya a lograrlo.

Primeras impresiones

Amor a primera vista con las Saucony Zealot ISO 2, no solo son bonitas sino que además son cómodas y nos da la sensación que nos van a acompañar en muchos rodajes. Eso sí, son justas. Contad media talla más de la que utilizáis normalmente.

Cuando abrimos la caja vemos al instante que las Saucony Zealot ISO 2 son el tope de la gama: materiales cuidados, calidad en la presentación, colores llamativos… Nuestro modelo femenino combina el púrpura y el coral (es un color entre rosa y el naranja melocotón). La gente las mira, no os vamos a engañar.

Comparadas con sus predecesoras, las Saucony Zealot ISO, las encontramos más flexibles y más blandas y cómodas todo y que pesan un poco más.

La calidad de los materiales empleados es alta y se nota. Las doblamos pero no se dejan hacer en exceso. Pero cuando sopesamos el peso, nos hacen abrir los ojos como naranjas: tan solo 238 g en el modelo de chica, talla 40 EU o 8,5 USA. Y este peso, para un modelo de entrenamiento, con esta amortiguación, es muy bajo.

Nos las calzamos y nos apetece llevarlas puestas todo el día. La horma no influye en la comodidad, ya que el sistema ISOFIT consigue adaptar la zapatilla a nuestro pie perfectamente, dejando espacio suficiente para los dedos y, sobretodo, sin que se mueva la lengüeta, detalle que nos molesta enormemente.

Mediasuela y amortiguación

Las Saucony Zealot ISO 2 se sienten acolchadas y las primeras zancadas nos dan una respuesta del todo inesperada, son muy blandas y nos sentimos protegidos desde el primer momento. No son muy reactivas, pero tampoco es que estén diseñadas para serlo, al menos no como definición. Es una zapatilla de entrenamiento ligera y muy lograda.

¿Cómo se lo montan Saucony para conseguir que las Saucony Zealot ISO 2 logren esta respuesta? Pues colocando en la mediasuela tres compuestos que funcionan muy bien: el EVERUN, el PowerGrid y el SRC.

El EVERUN lo vemos a simple vista, cuando quitamos la plantilla de la zapatilla, en el footbed. Es como una capa blanca de bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan que ocupan toda la zapatilla y es el primer material con el que tienen contacto nuestro pie, después de la plantilla. El PowerGrid amortigua juntamente con él.

El SRC es una pieza rosa en nuestro modelo, que se ve mirando a la suela y que queda por la parte externa de la zapatilla y nos ayudará a absorber el impacto. Las Saucony Zealot ISO 2 funcionan mejor entrando de metatarso, ya que tienen un drop de 4 mm, pero este SRC nos ayuda si taloneamos un poco a estabilizar la zapatilla y que la transición sea más suave. La verdad es que se nota estable cuando taloneamos, así que algo debe hacer. Cuando hablemos de la suela, veréis como se combina con el resto de materiales.

Esta mediasuela es una pasada, pensad que está intacta, ni se ha deformado, ni tiene arrugas ni hemos notado un descenso en la amortiguación conforme han ido avanzando los km. Y es que, aunque nos hayamos vuelto fans de los drops bajos, nos sigue gustando sentir el pie amortiguado y protegido.

Suela

A parte del EVERUN y el SRC del que hemos hablado en la mediasuela, en la suela de las Saucony Zealot ISO 2 encontramos la tecnología XT-900, el IBR+ y el Tri-Flex. Éste último es un diseño como de flechas, que ayuda a la flexión pero resta reactividad. No nos importa mucho, ya que su finalidad es el entrenamiento. Y en tiradas largas nos ayudará, ya que vamos disminuyendo la eficiencia de la pisada a medida que avanzan los km.

Para no aburriros con tecnicismos intentaremos describiros cómo se comporta según las diferentes superficies por las que la hemos probado. No es una suela extremadamente adherente. No nos ha convencido su respuesta por superficie arenosa o tierra (ya que no se agarra), ni por asfalto mojado (por el que resbala). Es sí, las Saucony Zealot ISO 2 son las reinas del asfalto. Lugar por el que se mueven con total fiabilidad y solvencia.

El caucho de carbono XT-900, que vemos en el talón y en la puntera de color morado, ayuda a aumentar la duración de la suela. El IBR+, que también es un caucho, pero más blando, ayuda a la amortiguación (que corre a cargo del EVERUN como os hemos apuntado anteriormente) y lo encontramos teñido de amarillo en todo el antepie.

Al acabar la prueba, con 150 km, la parte del talón y la punta se empiezan a ver desgastadas, pero es cierto que hemos sometido las zapatillas a todo tipo de entrenos y superficies. Prepararse un medio maratón es lo que tiene…

Upper

Una de las cosas que más nos han gustado de las Saucony Zealot ISO 2 es que tienen 150 km y se ven como el primer día. Y en nuestro caso tiene mucho valor, ya que tenemos unos pies “difíciles” con juanetes y zonas que erosionan la zapatilla dándole un aspecto de viejo pasados los 200 km. Y eso, en parte, es gracias al cuidado diseño del upper en general y del mesh en particular.

Es cierto que los termo sellados (FlexFilm) ayudan mucho a aumentar la durabilidad de la zapatilla pero el conjunto de fibras y el entrelazado utilizado son igual de importantes. Este detalla quizás no es lo más obvio pero tiene su importancia.

Y ahora hablaremos de lo obvio, de lo que hablan todos, o sea, del ISOFIT.

¿Qué es el ISOFIT? Pues mirad, para nosotros: una muy buena solución de las Saucony Zealot ISO 2 para los que tenemos horma estrecha pero no queremos sentir nuestro pie comprimido como pasa en otros sistemas.

El ISOFIT es como el exoesqueleto de los invertebrados, una armadura o caparazón que fija el pie, agarrándolo sin comprimirlo gracias a la lengüeta, que está elaborada con un material denso y hace que no sintamos las láminas del ISOFIT clavarse en nuestro pie. Esta lengüeta es la pera: no solo no se mueve sino que además no se arruga ni molesta por ningún lado; es como llevar un calcetín.

En la zona del upper hemos encontrado una pega, ya que nos han resultado poco transpirables. No sabemos si es el RunDry que es muy denso o las múltiples capas de la zapatilla, pero no nos acaba de encajar la sensación calentita en nuestros pies, sobretodo al final de las tiradas largas.

Las Saucony Zealot ISO 2 tienen una ojetera simétrica con seis agujeros por lado y zonas reflectantes. Ahora bien, el sexto agujero es excesivo para nuestro gusto, ya que el pie queda fijo y no hace falta. Los cordones son del mismo color que la lengüeta y un poco elásticos. Todo correcto.

Horma

Para nosotros, las Saucony Zealot ISO 2, tienen una horma ideal, os explicamos porqué. La mayoría de los corredores tenéis los pies normales, tirando a anchos y de los pocos que tenemos el pie estrecho.

Nos encontramos con una horma espaciosa pero en la que se nos permite reducir hasta ajustar por completo el pie, aunque sin oprimir. Y espacio para los dedos, queda, no sufráis por eso. Así que los plantilleros también podréis disfrutar de las Saucony Zealot ISO 2 sin problemas. Recordad de pedir media talla más, eso sí. Es un modelo muy justo. Ya os lo hemos advertido en otro apartado.

¿Y qué pasa con los pies anchos? Pues ningún problema: id probando con los cordones hasta dar con la sujeción que se adapte a vuestras necesidades.

Nos vamos a por la parte trasera de las Saucony Zealot ISO 2. El talón es bastante rígido y ajusta perfectamente pero sin dañar el tendón de Aquiles.

Dinámica

Zapatilla de entrenamiento de “natural running” amortiguada.

Vamos a por uno de los apartados más interesantes: comportamiento dinámico de las Saucony Zealot ISO 2.

La verdad, cuando salimos a correr con ellas agradeciendo poder por fin tener unas zapatillas de entrenamiento de “natural running” (y es que nos costó la adaptación al drop de 4 mm), no nos pensábamos que unas zapatillas tan ligeras podrían estar tan bien amortiguadas. No nos gusta la sensación “chiclosa” en una zapatilla pero se agradece que sea blanda, sensación protegida y confortable. Y las aucony Zealot ISO2 lo consiguen.

Con tan solo 4 mm de drop, aíslan bastante. Además son unas zapatillas neutras para entrenamientos pero que podéis usar los supinadores o pronadores ligeros, ya que el SRC ayuda.

No nos engañemos, las Saucony Zealot ISO 2 son zapatillas diseñadas para corredores con una técnica mínimamente depurada, ¡Vamos, que os van a ayudar a entrar de mediopie! Pero si taloneais, tienen estructuras que van a hacer más agradable la transición.

En caminos de tierra, por los que frecuentemente aprovechamos y corremos la tirada larga semanal, patinan. ¡Y no en sentido figurado, precisamente! Si son llanos y sin curvas cerradas, no tendréis problemas pero absteneros de llevarlas por montaña pura y dura, podéis tener algún susto. Y es que no podían servir para todo…

 

Conclusión

El uso que os recomendamos  para las Saucony Zealot ISO 2 es para corredoras de peso medio o incluso alto, que necesiten una zapatilla para entrenar rodajes largos pero que también deseen ponerla a ritmos vivos. Llegando a poder competir con ellas en medio maratón o incluso en  la prueba reina: el maratón. La reactividad no es su mejor virtud pero damos fe de que a 4:15 min/km responden muy bien. Eso sí, por asfalto.

El sistema ISOFIT ha sido toda una revolución por lo adaptable a cada tipo  de pie. Y lo que nos ha sorprendido más ha sido su gran amortiguación, con el EVERUN como protagonista, en tan poco peso. Eso sí, nos hubiera gustado que fueran un poco más transpirables, quizás cambiando la malla superior y haciéndola más fina, lo fueran un poco más.

En nuestra opinión, si sois fans del “natural running”, tenemos el combo perfecto: las Saucony Zealot ISO 2 para entrenar series largas y rodajes, pudiendo llegar a competir en medio maratón y maratón y las Saucony Kinvara 7 para los días de series cortas y competiciones de 5 km y 10 km. ¿Qué os parece la idea?

PROs y CONtras

PROs:

- Facilidad de entrada de metatarso.

- Gran amortiguación con bajo peso.

- ISOFIT.

- Confortabilidad en tiradas largas.

- Lengüeta unida a modo de calcetín.



CONtras:

- Transpirabilidad baja.

- Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSLunarTempo 2 - NikeZealot ISO 2 - Saucony
Talla US118.5
Peso (gramos)226239
Mesh10094
Mesh89