Hispalis XVIII - Joma

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 220 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

Saucony - Zealot ISO 2

Zealot ISO 2 - Saucony

Publicado hace 17 día(s)

Introducción

¡Ganas es poco! Ya adaptados a un drop de 4 mm gracias a las Kinvara 7, va y nos toca testar las Saucony Zealot ISO 2. El escenario pinta más que bien…

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras redondas. Las Saucony Zealot ISO 2, se crearon como sucesoras de las Cortana en la primavera de 2015, ahora las renuevan en el 2016. Están pensadas para corredoras de peso medio o incluso alto, que busquen una zapatilla ligera con la que entrenar y poder ponerlas a ritmos rápidos. Todo esto  sin perder amortiguación y respetando las sensaciones naturales al correr definidas por sus hermanas Kinvara y el “natural running”.

Para que nos hagamos una idea, es como si hubieran querido crear unas zapatillas para entrenar, que aguanten muchos km y siguiendo las directrices del "natural running”. Una mezcla explosiva, ya que si lo han conseguido, preparémonos para una zapatilla de altas prestaciones que nos servirá tanto para días de rodaje, como para los días de series o competición. Esperemos que EVERUN distribuido por toda la suela contribuya a lograrlo.

Primeras impresiones

Amor a primera vista con las Saucony Zealot ISO 2, no solo son bonitas sino que además son cómodas y nos da la sensación que nos van a acompañar en muchos rodajes. Eso sí, son justas. Contad media talla más de la que utilizáis normalmente.

Cuando abrimos la caja vemos al instante que las Saucony Zealot ISO 2 son el tope de la gama: materiales cuidados, calidad en la presentación, colores llamativos… Nuestro modelo femenino combina el púrpura y el coral (es un color entre rosa y el naranja melocotón). La gente las mira, no os vamos a engañar.

Comparadas con sus predecesoras, las Saucony Zealot ISO, las encontramos más flexibles y más blandas y cómodas todo y que pesan un poco más.

La calidad de los materiales empleados es alta y se nota. Las doblamos pero no se dejan hacer en exceso. Pero cuando sopesamos el peso, nos hacen abrir los ojos como naranjas: tan solo 238 g en el modelo de chica, talla 40 EU o 8,5 USA. Y este peso, para un modelo de entrenamiento, con esta amortiguación, es muy bajo.

Nos las calzamos y nos apetece llevarlas puestas todo el día. La horma no influye en la comodidad, ya que el sistema ISOFIT consigue adaptar la zapatilla a nuestro pie perfectamente, dejando espacio suficiente para los dedos y, sobretodo, sin que se mueva la lengüeta, detalle que nos molesta enormemente.

Mediasuela y amortiguación

Las Saucony Zealot ISO 2 se sienten acolchadas y las primeras zancadas nos dan una respuesta del todo inesperada, son muy blandas y nos sentimos protegidos desde el primer momento. No son muy reactivas, pero tampoco es que estén diseñadas para serlo, al menos no como definición. Es una zapatilla de entrenamiento ligera y muy lograda.

¿Cómo se lo montan Saucony para conseguir que las Saucony Zealot ISO 2 logren esta respuesta? Pues colocando en la mediasuela tres compuestos que funcionan muy bien: el EVERUN, el PowerGrid y el SRC.

El EVERUN lo vemos a simple vista, cuando quitamos la plantilla de la zapatilla, en el footbed. Es como una capa blanca de bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan que ocupan toda la zapatilla y es el primer material con el que tienen contacto nuestro pie, después de la plantilla. El PowerGrid amortigua juntamente con él.

El SRC es una pieza rosa en nuestro modelo, que se ve mirando a la suela y que queda por la parte externa de la zapatilla y nos ayudará a absorber el impacto. Las Saucony Zealot ISO 2 funcionan mejor entrando de metatarso, ya que tienen un drop de 4 mm, pero este SRC nos ayuda si taloneamos un poco a estabilizar la zapatilla y que la transición sea más suave. La verdad es que se nota estable cuando taloneamos, así que algo debe hacer. Cuando hablemos de la suela, veréis como se combina con el resto de materiales.

Esta mediasuela es una pasada, pensad que está intacta, ni se ha deformado, ni tiene arrugas ni hemos notado un descenso en la amortiguación conforme han ido avanzando los km. Y es que, aunque nos hayamos vuelto fans de los drops bajos, nos sigue gustando sentir el pie amortiguado y protegido.

Suela

A parte del EVERUN y el SRC del que hemos hablado en la mediasuela, en la suela de las Saucony Zealot ISO 2 encontramos la tecnología XT-900, el IBR+ y el Tri-Flex. Éste último es un diseño como de flechas, que ayuda a la flexión pero resta reactividad. No nos importa mucho, ya que su finalidad es el entrenamiento. Y en tiradas largas nos ayudará, ya que vamos disminuyendo la eficiencia de la pisada a medida que avanzan los km.

Para no aburriros con tecnicismos intentaremos describiros cómo se comporta según las diferentes superficies por las que la hemos probado. No es una suela extremadamente adherente. No nos ha convencido su respuesta por superficie arenosa o tierra (ya que no se agarra), ni por asfalto mojado (por el que resbala). Es sí, las Saucony Zealot ISO 2 son las reinas del asfalto. Lugar por el que se mueven con total fiabilidad y solvencia.

El caucho de carbono XT-900, que vemos en el talón y en la puntera de color morado, ayuda a aumentar la duración de la suela. El IBR+, que también es un caucho, pero más blando, ayuda a la amortiguación (que corre a cargo del EVERUN como os hemos apuntado anteriormente) y lo encontramos teñido de amarillo en todo el antepie.

Al acabar la prueba, con 150 km, la parte del talón y la punta se empiezan a ver desgastadas, pero es cierto que hemos sometido las zapatillas a todo tipo de entrenos y superficies. Prepararse un medio maratón es lo que tiene…

Upper

Una de las cosas que más nos han gustado de las Saucony Zealot ISO 2 es que tienen 150 km y se ven como el primer día. Y en nuestro caso tiene mucho valor, ya que tenemos unos pies “difíciles” con juanetes y zonas que erosionan la zapatilla dándole un aspecto de viejo pasados los 200 km. Y eso, en parte, es gracias al cuidado diseño del upper en general y del mesh en particular.

Es cierto que los termo sellados (FlexFilm) ayudan mucho a aumentar la durabilidad de la zapatilla pero el conjunto de fibras y el entrelazado utilizado son igual de importantes. Este detalla quizás no es lo más obvio pero tiene su importancia.

Y ahora hablaremos de lo obvio, de lo que hablan todos, o sea, del ISOFIT.

¿Qué es el ISOFIT? Pues mirad, para nosotros: una muy buena solución de las Saucony Zealot ISO 2 para los que tenemos horma estrecha pero no queremos sentir nuestro pie comprimido como pasa en otros sistemas.

El ISOFIT es como el exoesqueleto de los invertebrados, una armadura o caparazón que fija el pie, agarrándolo sin comprimirlo gracias a la lengüeta, que está elaborada con un material denso y hace que no sintamos las láminas del ISOFIT clavarse en nuestro pie. Esta lengüeta es la pera: no solo no se mueve sino que además no se arruga ni molesta por ningún lado; es como llevar un calcetín.

En la zona del upper hemos encontrado una pega, ya que nos han resultado poco transpirables. No sabemos si es el RunDry que es muy denso o las múltiples capas de la zapatilla, pero no nos acaba de encajar la sensación calentita en nuestros pies, sobretodo al final de las tiradas largas.

Las Saucony Zealot ISO 2 tienen una ojetera simétrica con seis agujeros por lado y zonas reflectantes. Ahora bien, el sexto agujero es excesivo para nuestro gusto, ya que el pie queda fijo y no hace falta. Los cordones son del mismo color que la lengüeta y un poco elásticos. Todo correcto.

Horma

Para nosotros, las Saucony Zealot ISO 2, tienen una horma ideal, os explicamos porqué. La mayoría de los corredores tenéis los pies normales, tirando a anchos y de los pocos que tenemos el pie estrecho.

Nos encontramos con una horma espaciosa pero en la que se nos permite reducir hasta ajustar por completo el pie, aunque sin oprimir. Y espacio para los dedos, queda, no sufráis por eso. Así que los plantilleros también podréis disfrutar de las Saucony Zealot ISO 2 sin problemas. Recordad de pedir media talla más, eso sí. Es un modelo muy justo. Ya os lo hemos advertido en otro apartado.

¿Y qué pasa con los pies anchos? Pues ningún problema: id probando con los cordones hasta dar con la sujeción que se adapte a vuestras necesidades.

Nos vamos a por la parte trasera de las Saucony Zealot ISO 2. El talón es bastante rígido y ajusta perfectamente pero sin dañar el tendón de Aquiles.

Dinámica

Zapatilla de entrenamiento de “natural running” amortiguada.

Vamos a por uno de los apartados más interesantes: comportamiento dinámico de las Saucony Zealot ISO 2.

La verdad, cuando salimos a correr con ellas agradeciendo poder por fin tener unas zapatillas de entrenamiento de “natural running” (y es que nos costó la adaptación al drop de 4 mm), no nos pensábamos que unas zapatillas tan ligeras podrían estar tan bien amortiguadas. No nos gusta la sensación “chiclosa” en una zapatilla pero se agradece que sea blanda, sensación protegida y confortable. Y las aucony Zealot ISO2 lo consiguen.

Con tan solo 4 mm de drop, aíslan bastante. Además son unas zapatillas neutras para entrenamientos pero que podéis usar los supinadores o pronadores ligeros, ya que el SRC ayuda.

No nos engañemos, las Saucony Zealot ISO 2 son zapatillas diseñadas para corredores con una técnica mínimamente depurada, ¡Vamos, que os van a ayudar a entrar de mediopie! Pero si taloneais, tienen estructuras que van a hacer más agradable la transición.

En caminos de tierra, por los que frecuentemente aprovechamos y corremos la tirada larga semanal, patinan. ¡Y no en sentido figurado, precisamente! Si son llanos y sin curvas cerradas, no tendréis problemas pero absteneros de llevarlas por montaña pura y dura, podéis tener algún susto. Y es que no podían servir para todo…

 

Conclusión

El uso que os recomendamos  para las Saucony Zealot ISO 2 es para corredoras de peso medio o incluso alto, que necesiten una zapatilla para entrenar rodajes largos pero que también deseen ponerla a ritmos vivos. Llegando a poder competir con ellas en medio maratón o incluso en  la prueba reina: el maratón. La reactividad no es su mejor virtud pero damos fe de que a 4:15 min/km responden muy bien. Eso sí, por asfalto.

El sistema ISOFIT ha sido toda una revolución por lo adaptable a cada tipo  de pie. Y lo que nos ha sorprendido más ha sido su gran amortiguación, con el EVERUN como protagonista, en tan poco peso. Eso sí, nos hubiera gustado que fueran un poco más transpirables, quizás cambiando la malla superior y haciéndola más fina, lo fueran un poco más.

En nuestra opinión, si sois fans del “natural running”, tenemos el combo perfecto: las Saucony Zealot ISO 2 para entrenar series largas y rodajes, pudiendo llegar a competir en medio maratón y maratón y las Saucony Kinvara 7 para los días de series cortas y competiciones de 5 km y 10 km. ¿Qué os parece la idea?

PROs y CONtras

PROs:

- Facilidad de entrada de metatarso.

- Gran amortiguación con bajo peso.

- ISOFIT.

- Confortabilidad en tiradas largas.

- Lengüeta unida a modo de calcetín.



CONtras:

- Transpirabilidad baja.

- Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSHispalis XVIII - JomaZealot ISO 2 - Saucony
Talla US9.58.5
Peso (gramos)315239

PUNTUACIONES

Hispalis XVIII - Joma Zealot ISO 2 - Saucony
Talla7.08.5
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie7.09.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general8.09.0
Amortiguación antepié7.59.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.59.0
Dinámica / Transición de la pisada6.08.0
Respuesta6.07.0
Flexibilidad7.07.0
Soporte talón8.08.0
Soporte antepié7.08.0
Soporte global7.58.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.06.0
Agarre en pista8.07.0
Agarre global8.58.0
Durabilidad suela10.08.0
Durabilidad upper8.59.0
Durabilidad global9.09.0
Grosor lengüeta7.58.0
Sujeción lengüeta7.09.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.08.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar7.08.0
Sujeción collar7.58.0
Transpirabilidad6.06.0
Impermeabilidad4.07.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados6.59.0
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