Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 138 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Saucony - Zealot ISO 2

Zealot ISO 2 - Saucony

Publicado hace 25 día(s)

Introducción

¡Ganas es poco! Ya adaptados a un drop de 4 mm gracias a las Kinvara 7, va y nos toca testar las Saucony Zealot ISO 2. El escenario pinta más que bien…

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras redondas. Las Saucony Zealot ISO 2, se crearon como sucesoras de las Cortana en la primavera de 2015, ahora las renuevan en el 2016. Están pensadas para corredoras de peso medio o incluso alto, que busquen una zapatilla ligera con la que entrenar y poder ponerlas a ritmos rápidos. Todo esto  sin perder amortiguación y respetando las sensaciones naturales al correr definidas por sus hermanas Kinvara y el “natural running”.

Para que nos hagamos una idea, es como si hubieran querido crear unas zapatillas para entrenar, que aguanten muchos km y siguiendo las directrices del "natural running”. Una mezcla explosiva, ya que si lo han conseguido, preparémonos para una zapatilla de altas prestaciones que nos servirá tanto para días de rodaje, como para los días de series o competición. Esperemos que EVERUN distribuido por toda la suela contribuya a lograrlo.

Primeras impresiones

Amor a primera vista con las Saucony Zealot ISO 2, no solo son bonitas sino que además son cómodas y nos da la sensación que nos van a acompañar en muchos rodajes. Eso sí, son justas. Contad media talla más de la que utilizáis normalmente.

Cuando abrimos la caja vemos al instante que las Saucony Zealot ISO 2 son el tope de la gama: materiales cuidados, calidad en la presentación, colores llamativos… Nuestro modelo femenino combina el púrpura y el coral (es un color entre rosa y el naranja melocotón). La gente las mira, no os vamos a engañar.

Comparadas con sus predecesoras, las Saucony Zealot ISO, las encontramos más flexibles y más blandas y cómodas todo y que pesan un poco más.

La calidad de los materiales empleados es alta y se nota. Las doblamos pero no se dejan hacer en exceso. Pero cuando sopesamos el peso, nos hacen abrir los ojos como naranjas: tan solo 238 g en el modelo de chica, talla 40 EU o 8,5 USA. Y este peso, para un modelo de entrenamiento, con esta amortiguación, es muy bajo.

Nos las calzamos y nos apetece llevarlas puestas todo el día. La horma no influye en la comodidad, ya que el sistema ISOFIT consigue adaptar la zapatilla a nuestro pie perfectamente, dejando espacio suficiente para los dedos y, sobretodo, sin que se mueva la lengüeta, detalle que nos molesta enormemente.

Mediasuela y amortiguación

Las Saucony Zealot ISO 2 se sienten acolchadas y las primeras zancadas nos dan una respuesta del todo inesperada, son muy blandas y nos sentimos protegidos desde el primer momento. No son muy reactivas, pero tampoco es que estén diseñadas para serlo, al menos no como definición. Es una zapatilla de entrenamiento ligera y muy lograda.

¿Cómo se lo montan Saucony para conseguir que las Saucony Zealot ISO 2 logren esta respuesta? Pues colocando en la mediasuela tres compuestos que funcionan muy bien: el EVERUN, el PowerGrid y el SRC.

El EVERUN lo vemos a simple vista, cuando quitamos la plantilla de la zapatilla, en el footbed. Es como una capa blanca de bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan que ocupan toda la zapatilla y es el primer material con el que tienen contacto nuestro pie, después de la plantilla. El PowerGrid amortigua juntamente con él.

El SRC es una pieza rosa en nuestro modelo, que se ve mirando a la suela y que queda por la parte externa de la zapatilla y nos ayudará a absorber el impacto. Las Saucony Zealot ISO 2 funcionan mejor entrando de metatarso, ya que tienen un drop de 4 mm, pero este SRC nos ayuda si taloneamos un poco a estabilizar la zapatilla y que la transición sea más suave. La verdad es que se nota estable cuando taloneamos, así que algo debe hacer. Cuando hablemos de la suela, veréis como se combina con el resto de materiales.

Esta mediasuela es una pasada, pensad que está intacta, ni se ha deformado, ni tiene arrugas ni hemos notado un descenso en la amortiguación conforme han ido avanzando los km. Y es que, aunque nos hayamos vuelto fans de los drops bajos, nos sigue gustando sentir el pie amortiguado y protegido.

Suela

A parte del EVERUN y el SRC del que hemos hablado en la mediasuela, en la suela de las Saucony Zealot ISO 2 encontramos la tecnología XT-900, el IBR+ y el Tri-Flex. Éste último es un diseño como de flechas, que ayuda a la flexión pero resta reactividad. No nos importa mucho, ya que su finalidad es el entrenamiento. Y en tiradas largas nos ayudará, ya que vamos disminuyendo la eficiencia de la pisada a medida que avanzan los km.

Para no aburriros con tecnicismos intentaremos describiros cómo se comporta según las diferentes superficies por las que la hemos probado. No es una suela extremadamente adherente. No nos ha convencido su respuesta por superficie arenosa o tierra (ya que no se agarra), ni por asfalto mojado (por el que resbala). Es sí, las Saucony Zealot ISO 2 son las reinas del asfalto. Lugar por el que se mueven con total fiabilidad y solvencia.

El caucho de carbono XT-900, que vemos en el talón y en la puntera de color morado, ayuda a aumentar la duración de la suela. El IBR+, que también es un caucho, pero más blando, ayuda a la amortiguación (que corre a cargo del EVERUN como os hemos apuntado anteriormente) y lo encontramos teñido de amarillo en todo el antepie.

Al acabar la prueba, con 150 km, la parte del talón y la punta se empiezan a ver desgastadas, pero es cierto que hemos sometido las zapatillas a todo tipo de entrenos y superficies. Prepararse un medio maratón es lo que tiene…

Upper

Una de las cosas que más nos han gustado de las Saucony Zealot ISO 2 es que tienen 150 km y se ven como el primer día. Y en nuestro caso tiene mucho valor, ya que tenemos unos pies “difíciles” con juanetes y zonas que erosionan la zapatilla dándole un aspecto de viejo pasados los 200 km. Y eso, en parte, es gracias al cuidado diseño del upper en general y del mesh en particular.

Es cierto que los termo sellados (FlexFilm) ayudan mucho a aumentar la durabilidad de la zapatilla pero el conjunto de fibras y el entrelazado utilizado son igual de importantes. Este detalla quizás no es lo más obvio pero tiene su importancia.

Y ahora hablaremos de lo obvio, de lo que hablan todos, o sea, del ISOFIT.

¿Qué es el ISOFIT? Pues mirad, para nosotros: una muy buena solución de las Saucony Zealot ISO 2 para los que tenemos horma estrecha pero no queremos sentir nuestro pie comprimido como pasa en otros sistemas.

El ISOFIT es como el exoesqueleto de los invertebrados, una armadura o caparazón que fija el pie, agarrándolo sin comprimirlo gracias a la lengüeta, que está elaborada con un material denso y hace que no sintamos las láminas del ISOFIT clavarse en nuestro pie. Esta lengüeta es la pera: no solo no se mueve sino que además no se arruga ni molesta por ningún lado; es como llevar un calcetín.

En la zona del upper hemos encontrado una pega, ya que nos han resultado poco transpirables. No sabemos si es el RunDry que es muy denso o las múltiples capas de la zapatilla, pero no nos acaba de encajar la sensación calentita en nuestros pies, sobretodo al final de las tiradas largas.

Las Saucony Zealot ISO 2 tienen una ojetera simétrica con seis agujeros por lado y zonas reflectantes. Ahora bien, el sexto agujero es excesivo para nuestro gusto, ya que el pie queda fijo y no hace falta. Los cordones son del mismo color que la lengüeta y un poco elásticos. Todo correcto.

Horma

Para nosotros, las Saucony Zealot ISO 2, tienen una horma ideal, os explicamos porqué. La mayoría de los corredores tenéis los pies normales, tirando a anchos y de los pocos que tenemos el pie estrecho.

Nos encontramos con una horma espaciosa pero en la que se nos permite reducir hasta ajustar por completo el pie, aunque sin oprimir. Y espacio para los dedos, queda, no sufráis por eso. Así que los plantilleros también podréis disfrutar de las Saucony Zealot ISO 2 sin problemas. Recordad de pedir media talla más, eso sí. Es un modelo muy justo. Ya os lo hemos advertido en otro apartado.

¿Y qué pasa con los pies anchos? Pues ningún problema: id probando con los cordones hasta dar con la sujeción que se adapte a vuestras necesidades.

Nos vamos a por la parte trasera de las Saucony Zealot ISO 2. El talón es bastante rígido y ajusta perfectamente pero sin dañar el tendón de Aquiles.

Dinámica

Zapatilla de entrenamiento de “natural running” amortiguada.

Vamos a por uno de los apartados más interesantes: comportamiento dinámico de las Saucony Zealot ISO 2.

La verdad, cuando salimos a correr con ellas agradeciendo poder por fin tener unas zapatillas de entrenamiento de “natural running” (y es que nos costó la adaptación al drop de 4 mm), no nos pensábamos que unas zapatillas tan ligeras podrían estar tan bien amortiguadas. No nos gusta la sensación “chiclosa” en una zapatilla pero se agradece que sea blanda, sensación protegida y confortable. Y las aucony Zealot ISO2 lo consiguen.

Con tan solo 4 mm de drop, aíslan bastante. Además son unas zapatillas neutras para entrenamientos pero que podéis usar los supinadores o pronadores ligeros, ya que el SRC ayuda.

No nos engañemos, las Saucony Zealot ISO 2 son zapatillas diseñadas para corredores con una técnica mínimamente depurada, ¡Vamos, que os van a ayudar a entrar de mediopie! Pero si taloneais, tienen estructuras que van a hacer más agradable la transición.

En caminos de tierra, por los que frecuentemente aprovechamos y corremos la tirada larga semanal, patinan. ¡Y no en sentido figurado, precisamente! Si son llanos y sin curvas cerradas, no tendréis problemas pero absteneros de llevarlas por montaña pura y dura, podéis tener algún susto. Y es que no podían servir para todo…

 

Conclusión

El uso que os recomendamos  para las Saucony Zealot ISO 2 es para corredoras de peso medio o incluso alto, que necesiten una zapatilla para entrenar rodajes largos pero que también deseen ponerla a ritmos vivos. Llegando a poder competir con ellas en medio maratón o incluso en  la prueba reina: el maratón. La reactividad no es su mejor virtud pero damos fe de que a 4:15 min/km responden muy bien. Eso sí, por asfalto.

El sistema ISOFIT ha sido toda una revolución por lo adaptable a cada tipo  de pie. Y lo que nos ha sorprendido más ha sido su gran amortiguación, con el EVERUN como protagonista, en tan poco peso. Eso sí, nos hubiera gustado que fueran un poco más transpirables, quizás cambiando la malla superior y haciéndola más fina, lo fueran un poco más.

En nuestra opinión, si sois fans del “natural running”, tenemos el combo perfecto: las Saucony Zealot ISO 2 para entrenar series largas y rodajes, pudiendo llegar a competir en medio maratón y maratón y las Saucony Kinvara 7 para los días de series cortas y competiciones de 5 km y 10 km. ¿Qué os parece la idea?

PROs y CONtras

PROs:

- Facilidad de entrada de metatarso.

- Gran amortiguación con bajo peso.

- ISOFIT.

- Confortabilidad en tiradas largas.

- Lengüeta unida a modo de calcetín.



CONtras:

- Transpirabilidad baja.

- Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneZealot ISO 2 - Saucony
Talla US8.58.5
Peso (gramos)193239
Mesh9094
SuelaDelantera96103
SuelaTrasera7282
PerfilTrasero2730

PUNTUACIONES

Tracer - Hoka One One Zealot ISO 2 - Saucony
Talla8.58.5
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie8.09.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general7.09.0
Amortiguación antepié8.09.0
Amortiguación talón7.08.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.07.0
Flexibilidad8.07.0
Soporte talón7.08.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.06.0
Agarre en pista9.07.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela6.08.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.09.0
Grosor lengüeta6.08.0
Sujeción lengüeta4.09.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales6.06.0
Acolchado collar6.08.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar7.08.0
Sujeción collar7.08.0
Transpirabilidad9.06.0
Impermeabilidad1.07.0
Reflectantes1.07.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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