Miles - Salming

Miles - Salming

Publicado hace 196 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


Saucony - Triumph ISO 2

Triumph ISO 2 - Saucony

Publicado hace 84 día(s)

Introducción

Una de las marcas que más novedades y cambios está lanzando al mercado este 2016 es sin duda Saucony, que ha optado por nuevas tecnologías con las que llevar sus zapatillas a otro nivel. En este caso, hemos tenido la oportunidad de probar las nuevas Saucony Triumph ISO 2, uno de los puntales de la compañía en el segmento de amortiguación para corredores con pisada neutra o que ya usan plantillas con corrección. Hay que tener en cuenta que la génesis de las Saucony Triumph ISO 2 se remonta a las clásicas Triumph. Pero, después de 11 modelos, la marca americana decidió dar un giro a las Triumph de toda la vida para incorporarlas dentro de la gama ISO. De ahí el nuevo nombre de esta zapatilla de entrenamiento de gama alta.

Lo curioso es que, si el paso de las clásicas ya supuso un cambio rompedor, con las nuevas Saucony Triumph ISO 2 los de Saucony nos han vuelto a sorprender dándole una vuelta de tuerca más a una zapatilla que en su primera edición ya recibió muchos piropos. Como os decimos, sus novedades son básicamente una evolución del sistema de ajuste ISOFIT con el que han querido dar carpetazo a algunos problemas de rozaduras de las primeras Triumph Iso, y, sobretodo, el revolucionario sistema de amortiguación: el EVERUN. Ya sabéis que hacer un cambio en la amortiguación es como construir de nuevo los cimientos de una casa, lo que puede provocar algún que otro terremoto. Y lo que nos proponemos es descubrir si las Saucony Triumph ISO 2 han sabido encontrar una buena base para ganarse a los que aún tenían dudas sobre el funcionamiento de sus zapatillas!

Primeras impresiones

Curiosamente, la primera vez que vemos las Saucony Triumph ISO 2, se nos va la vista, en primer lugar, a la pieza intermedia de color rosa en la mediasuela. Se trata del EVERUN, precisamente una de las grandes novedades de esta zapatilla de entrenamiento. Esta zona, que al tacto es bastante reactiva y mullida, tiene un patrón estampado en forma de pequeños rombos con distintos tamaños. Este no es el único punto de las Saucony Triumph ISO 2 donde se encuentra el Everun, pero de eso ya os hablaremos más adelante.

Otro punto de la zapatilla que llama nuestra atención al verlas por primera vez es la pieza plástica con forma de triángulo en el que se insertan 3 de los 6 orificios del cordonaje de las Saucony Triumph ISO 2. Llama la atención por ser una pieza rígida que brilla y se distingue del resto del upper. Cuando nos acercamos vemos serigrafiada en la pieza el nombre ISOFIT, que precisamente es una de las tecnologías que define este modelo. No deja de ser inteligente que la marca americana haya querido que diseño y tecnología vayan de la mano para destacar las dos grandes apuestas de estas Saucony Triumph ISO 2: una amortiguación que rompe con sus sistemas clásicos y un sistema de ajuste que ya en su primera edición les dio muy buenos resultados. Llegados a este punto, ¡sólo nos queda calzárnoslas y salir a rodar con ellas!

Mediasuela y amortiguación

El sistema de amortiguación de las Saucony Triumph ISO 2 es todo un paso adelante en cuanto a comodidad y protección se refiere. Empezando por la zona más clásica, esta zapatilla incorpora dos densidades de EVA que en nuestro caso son de color blanco y negro. Es el POWERGRID+, un material que Saucony ya lleva años utilizando y que han mejorado para dar un plus tanto de amortiguación como de resistencia a la zapatilla. Cuando nos hemos calzado las Saucony Triumph ISO 2 notamos que esta tecnología le da mucha firmeza a la amortiguación, haciendo que en estático las notemos incluso un poco rígidas. No es sino cuando las hemos puesto a rodar cuando hemos notado una amortiguación mucho más suave y, a la vez, bastante reactiva. Y esto es gracias a que el POWERGRID+ convive en la mediasuela con el elemento estrella de las Saucony Triumph ISO 2: el EVERUN.

A simple vista, el Everun se ve en la parte exterior lateral y trasera de las ISO 2, en una franja que en nuestro caso es de color rosa. Está aquí porque es la zona de aterrizaje de la pisada, donde la zapatilla tiene que absorber el primer impacto en aquellos corredores habituados a talonear. Pero no es la única parte de la zapatilla con Everun.

La otra novedad que incorporan las Saucony Triumph ISO 2 es una nueva capa que la marca americana llama Topsole y que tiene una ubicación llamativa. Se trata de una pieza que han añadido justo debajo de la plantilla tradicional, lo más cerca posible del pie. ¿Y para qué sirve esta zona de Everun? Básicamente la Topsole se encarga de repartir el impacto de la pisada a lo largo de toda su superficie y, además, aporta un punto extra de amortiguación. Es precisamente el Everun el que, cuando nos hemos puesto a rodar, nos ha hecho sentir las Iso 2 más cómodas y blanditas. Pensad que el Everun es un compuesto de poliuretano muy parecido al Boost que hace años que comercializa Adidas y que otras marcas están incorporando en sus tecnologías. Y a pesar de que las Saucony Triumph ISO 2 están pensadas para ser una zapatilla de entrenamiento, hemos podido comprobar que a ritmos más vivos, el Everun funciona y les aporta ese punto de reactividad que las hace muy versátiles. Sin ser una zapatilla voladora, hemos podido hacer entrenamientos de calidad sin perder esa magnífica sensación de amortiguación que tan bien han sabido conseguir en las Iso 2.

Suela

La suela de las Saucony Triumph ISO 2 en tres zonas bien visibles: el talón en forma de herradura que recoge el impacto inicial de la pisada, una zona intermedia con surcos de flexión en zigzag y una puntera reforzada para evitar el desgaste que causa la fricción en el despegue .

Los materiales que le dan forma son el XT-900 y el IBR+. El primero es una goma de caucho dura que es muy resistente a la abrasión. Por eso está colocado en el talón y la puntera. Y por otra parte está el IBR+, un compuesto muy ligero que, sin sumar peso a la zapatilla, le aporta un punto extra de amortiguación en la zona media.

La revolución en cuanto al diseño de la suela se refiere, lo podemos ver precisamente en esta zona intermedia, donde Saucony incorpora lo que han llamado Tri-Flex. Son unas bandas transversales en forma de triangulos o flechas que apuntan hacia la puntera para favorecer el desplazamiento hacia adelante ayudando a que la flexión sea más progresiva. En realidad, cuando las intentamos doblar con las manos, la flexión es difícil, son algo rígidas. Y esta sensación se hace patente al rodar con ellas. Es por eso que cuando hemos querido darles algo de caña rodando a ritmos rápidos, las Saucony Triumph ISO 2 nos han demostrado que, para lo que de verdad están hechas, es para sumar kilómetros. No es que no podamos rodar a ritmos altos con ellas, pero cuando lo hemos hecho las Iso 2 no nos lo han puesto fácil y lo hemos notado con un mayor desgaste físico al paso de los kilómetros.

En cuanto a la durabilidad y el agarre, son muy buenos. Aprovechando que con el verano el asfalto a veces es una trampa, también las hemos sacado a correr por zonas mixtas con tierra y piedra suelta y la suela no ha sufrido un desgaste acelerado. Eso sí, como las Saucony Triumph ISO 2 tienen unos canales poco profundos en los surcos de la suela –excepto en los surcos de flexión del TriFlex-, ha sido habitual que se nos haya llenado la suela de piedras que sobresalían de su dibujo natural. No es nada preocupante, simplemente nos ha hecho tener que revisar la suela para eliminar las piedras grandes después de entrenar en zonas pisteras.

Upper

Aunque no es una novedad respecto a su predecesora, las Saucony Triumph ISO 2 si que han evolucionado el ISOFIT, un sistema de ajuste de tipo calcetín que la marca americana está usando en otros modelos y que ya ha demostrado un buen funcionamiento. El interior de la zapatilla es una pieza única que envuelve el pie y hace que la lengüeta quede fija, evitando así que se mueva lateralmente. En cuanto al IsoFit, se trata de una especie de placa plástica con forma de sierra dentada por la que pasan los cordones de 3 de los 6 ojales que tienen. Cuando apretamos el cordonaje este esqueleto exterior se ajusta al pie a la perfección. La novedad en las Iso 2 es que esta caja plástica sólo llega hasta el segundo ojal, mientras que el primero está cosido directamente al upper. ¿El motivo? Con este ajuste se deja libre la zona del inicio de los dedos, una zona en la que la zapatilla flexa cada vez que pisamos y así han evitado posibles roces.

Afortunadamente las Saucony Triumph ISO 2 se ajustaron perfectamente a nuestro pie desde el primer minuto, dándonos una sensación de confort excelente. A esto ayuda el resto del upper, que es tremendamente flexible y vaporoso, por lo que la sensación es a la vez de ajuste y libertad.

En cuanto a la durabilidad de las Saucony Triumph ISO 2, sí que hemos notado que a los pocos rodajes, la malla se iba deformando y tomaba la forma del doblez típico que hace nuestro pie en la zapatilla al correr. No es la primera vez que nos pasa, y se debe a haber apretado el cordonaje en el primer ojal para que el pie no nos bailara en la zona delantera. A pesar de todo, las arrugas no han causado ningún desgarro ni rotura en la malla.

Y no queremos pasar por alto el acolchado del collar y la lengüeta, tremendamente mullidos al tacto y, a la vez, efectivos a la hora de evacuar la humedad gracias al sistema RunDry.

En conjunto, los acabados interiores de las Saucony Triumph ISO 2 son otro de sus puntos fuertes no sólo por lo cómodas que las sentimos sino también porque hacen de las Iso 2 una zapatilla robusta (que no pesada) a prueba de kilómetros.

Horma

La horma de las Saucony Triumph ISO 2 es bastante universal: más estrecha en la parte media y trasera, para recoger bien el talón y evitar movimientos excesivos, y más ancha en la parte delantera. Para aquellos que tenemos pies estrechos, la sensación es que los dedos se mueven con libertad y no hay puntos de fricción ni roce a pesar de que la malla del upper queda bastante pegada al pie. En el caso de pies más anchos es cierto que la zona delantera ajustará más los dedos por lo que en estos casos recomendaríamos coger media talla más para que la sensación sea más cómoda. En nuestro caso hemos usado la misma talla que en otras zapatillas y a pesar de notarlas algo más ajustadas, la sensación no es para nada de agobio.

De todas maneras, las Saucony Triumph ISO 2 son muy versátiles en cuanto a la horma se refiere. Y es que es una zapatilla con buen ajuste para aquellos acostumbrados a una buena sujeción del pie, pero también nos permite la opción de retirar el Top Sole para reducir el perfil de estas Iso 2. A nosotros nos ha gustado mucho la sensación de amortiguación y de reactividad que aporta el Top Sole pero no deja de ser una alternativa más.

No os preocupéis si tenéis plantillas correctoras, porque las Triumph Iso 2 las aceptan sin problemas. Pero en ese caso, os aconsejamos que probéis bien el tallaje para no errar el tiro.

Dinámica

Una de las grandes ventajas de las Saucony Triumph ISO 2 es que ya desde las primeras salidas la sensación que percibimos es cómoda. El drop de 8 mm realmente no hace que sintamos el pie muy alto sino que el centro de gravedad está en una posición media y eso hace que la adaptación sea muy rápida.

El peso no es una de sus ventajas competitivas ya que en una talla 9 USA se van hacia los 270 gramos. No es un peso exagerado pero si consiguieran adelgazarle algunos gramos está claro que las Iso 2 ganarían en agilidad. Aún así con este peso de partida hemos de decir que las Saucony Triumph ISO 2 no son unas zapatillas nada aburridas.

Las sensaciones que hemos tenido con ellas corriendo de talón y rodando con la parte del mediopié son muy diferentes. En el primer caso lo que notamos es que corremos con unas zapatillas muy amortiguadas que envuelven y protegen el pie y dan mucho recorrido a la zancada. En cambio, cuando hemos corrido a ritmos más ligeros y con una pisada más eficiente, es cuando hemos notado ese retorno que nos aporta el EVERUN. Este compuesto de poliuretano les da a las Saucony Triumph ISO 2 mucha versatilidad porque, a pesar del peso y del hecho de que nos encontramos con unas zapatillas de entrenamiento mixtas muy amortiguadas, realmente les puedas poner una marcha más. De hecho, nosotros las hemos usado para hacer entrenamiento a ritmos cómodos pero también hemos querido darles algo de cancha y cuando las hemos subido de revoluciones corriendo a ritmos de 4’15’’ hemos ido cómodos y disfrutando del retorno de energía del que os hablábamos.

Volviendo a sus puntos fuertes, nos ha encantado el ajuste del pie a estas Saucony Triumph ISO 2 gracias al ISOFIT, el esqueleto exterior que abraza el pie cuando anclamos el cordonaje. Al mismo nivel están los acabados internos de esta zapatilla. Incluso hemos salido a correr con ellas sin calcetines y no hemos sufrido problemas de roces. Es más, la sensación mullida del collar y la lengüeta aún se nota más y como el conjunto de la zapatilla tiene una transpirabilidad buena, no las hemos notado húmedas en ningún momento.

Eso sí, no es una zapatilla estrecha pero tampoco es excesivamente ancha. Nuestro pie es más bien normal tirando a estrecho, pero nos gusta correr con la sensación de desahogo en la zona delantera y en el caso de las Saucony Triumph ISO 2 las hemos notado correctas. Por eso os aconsejaríamos que las probéis bien para adaptaros a la talla con la que os sintáis más cómodos.

Conclusión

Es delicado dar un giro a una zapatilla que ya funciona porque nunca sabes si el atrevimiento va a resultar en un fiasco o si, por el contrario, va a suponer un avance. En el caso de las Saucony Triumph ISO 2 sin duda lo han conseguido: han mejorado las Triumph Iso originales convirtiéndolas en un referente en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Y lo han hecho por la puerta grande porque han conseguido que no sólo sean una opción excelente para corredores de peso medio-alto que necesiten una buena amortiguación sino que, gracias a la reactividad del EVERUN, también son una magnífica opción para corredores más ligeros que quieren sumar kilómetros o competir en distancia de media a larga.

Si pudiéramos pedir la carta a los reyes magos, seguramente pediríamos que Saucony acabe de dar una vuelta a la suela para que la flexión sea más ágil y eso las haga aún más dinámicas para ritmos vivos. En todo caso, ya os hemos dicho que las Saucony Triumph ISO 2 no son unas voladoras a pesar de que han hecho muy buen trabajo restando peso a la vez que añadían protección.

Así pues, quedaros con que el sistema de amortiguación de las Saucony Triumph ISO 2 es más completo que nunca al unir 2 densidades de Eva juntamente con el EVERUN, un compuesto que nada tiene que ver con los modelos clásicos de Saucony y que, además, tiene una ubicación llamativa.

PROs y CONtras

PROS:


  • - Excelente amortiguación con el punto justo de rígido y mullido

  • - Magnífica sujeción del pie gracias al sistema IsoFit

  • - Buena calidad de los acabados




CONTRAS:

  • - Flexión algo rígida de la zapatilla, lo que le resta dinamismo y las encasilla para sumar kilómetros a ritmos controlados

  • - Pocos elementos reflectantes


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSMiles - SalmingTriumph ISO 2 - Saucony

PUNTUACIONES

Miles - Salming Triumph ISO 2 - Saucony
Talla9.58.0
Fit antepié8.09.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.09.0
Fit arco7.08.0
Ajuste general8.09.0
Amortiguación antepié9.09.0
Amortiguación talón8.09.0
Amortiguación global9.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.06.0
Respuesta7.08.0
Flexibilidad9.06.0
Soporte talón6.08.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global6.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra9.08.0
Agarre en pista9.08.0
Agarre global9.08.0
Durabilidad suela8.08.0
Durabilidad upper8.07.0
Durabilidad global8.08.0
Grosor lengüeta8.08.0
Sujeción lengüeta8.09.0
Longitud lengüeta8.09.0
Número de ojales6.08.0
Acolchado collar8.09.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar7.08.0
Sujeción collar8.09.0
Transpirabilidad6.08.0
Impermeabilidad8.05.0
Reflectantes7.06.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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