Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 135 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Saucony - Triumph ISO 2

Triumph ISO 2 - Saucony

Publicado hace 86 día(s)

Introducción

Una de las marcas que más novedades y cambios está lanzando al mercado este 2016 es sin duda Saucony, que ha optado por nuevas tecnologías con las que llevar sus zapatillas a otro nivel. En este caso, hemos tenido la oportunidad de probar las nuevas Saucony Triumph ISO 2, uno de los puntales de la compañía en el segmento de amortiguación para corredores con pisada neutra o que ya usan plantillas con corrección. Hay que tener en cuenta que la génesis de las Saucony Triumph ISO 2 se remonta a las clásicas Triumph. Pero, después de 11 modelos, la marca americana decidió dar un giro a las Triumph de toda la vida para incorporarlas dentro de la gama ISO. De ahí el nuevo nombre de esta zapatilla de entrenamiento de gama alta.

Lo curioso es que, si el paso de las clásicas ya supuso un cambio rompedor, con las nuevas Saucony Triumph ISO 2 los de Saucony nos han vuelto a sorprender dándole una vuelta de tuerca más a una zapatilla que en su primera edición ya recibió muchos piropos. Como os decimos, sus novedades son básicamente una evolución del sistema de ajuste ISOFIT con el que han querido dar carpetazo a algunos problemas de rozaduras de las primeras Triumph Iso, y, sobretodo, el revolucionario sistema de amortiguación: el EVERUN. Ya sabéis que hacer un cambio en la amortiguación es como construir de nuevo los cimientos de una casa, lo que puede provocar algún que otro terremoto. Y lo que nos proponemos es descubrir si las Saucony Triumph ISO 2 han sabido encontrar una buena base para ganarse a los que aún tenían dudas sobre el funcionamiento de sus zapatillas!

Primeras impresiones

Curiosamente, la primera vez que vemos las Saucony Triumph ISO 2, se nos va la vista, en primer lugar, a la pieza intermedia de color rosa en la mediasuela. Se trata del EVERUN, precisamente una de las grandes novedades de esta zapatilla de entrenamiento. Esta zona, que al tacto es bastante reactiva y mullida, tiene un patrón estampado en forma de pequeños rombos con distintos tamaños. Este no es el único punto de las Saucony Triumph ISO 2 donde se encuentra el Everun, pero de eso ya os hablaremos más adelante.

Otro punto de la zapatilla que llama nuestra atención al verlas por primera vez es la pieza plástica con forma de triángulo en el que se insertan 3 de los 6 orificios del cordonaje de las Saucony Triumph ISO 2. Llama la atención por ser una pieza rígida que brilla y se distingue del resto del upper. Cuando nos acercamos vemos serigrafiada en la pieza el nombre ISOFIT, que precisamente es una de las tecnologías que define este modelo. No deja de ser inteligente que la marca americana haya querido que diseño y tecnología vayan de la mano para destacar las dos grandes apuestas de estas Saucony Triumph ISO 2: una amortiguación que rompe con sus sistemas clásicos y un sistema de ajuste que ya en su primera edición les dio muy buenos resultados. Llegados a este punto, ¡sólo nos queda calzárnoslas y salir a rodar con ellas!

Mediasuela y amortiguación

El sistema de amortiguación de las Saucony Triumph ISO 2 es todo un paso adelante en cuanto a comodidad y protección se refiere. Empezando por la zona más clásica, esta zapatilla incorpora dos densidades de EVA que en nuestro caso son de color blanco y negro. Es el POWERGRID+, un material que Saucony ya lleva años utilizando y que han mejorado para dar un plus tanto de amortiguación como de resistencia a la zapatilla. Cuando nos hemos calzado las Saucony Triumph ISO 2 notamos que esta tecnología le da mucha firmeza a la amortiguación, haciendo que en estático las notemos incluso un poco rígidas. No es sino cuando las hemos puesto a rodar cuando hemos notado una amortiguación mucho más suave y, a la vez, bastante reactiva. Y esto es gracias a que el POWERGRID+ convive en la mediasuela con el elemento estrella de las Saucony Triumph ISO 2: el EVERUN.

A simple vista, el Everun se ve en la parte exterior lateral y trasera de las ISO 2, en una franja que en nuestro caso es de color rosa. Está aquí porque es la zona de aterrizaje de la pisada, donde la zapatilla tiene que absorber el primer impacto en aquellos corredores habituados a talonear. Pero no es la única parte de la zapatilla con Everun.

La otra novedad que incorporan las Saucony Triumph ISO 2 es una nueva capa que la marca americana llama Topsole y que tiene una ubicación llamativa. Se trata de una pieza que han añadido justo debajo de la plantilla tradicional, lo más cerca posible del pie. ¿Y para qué sirve esta zona de Everun? Básicamente la Topsole se encarga de repartir el impacto de la pisada a lo largo de toda su superficie y, además, aporta un punto extra de amortiguación. Es precisamente el Everun el que, cuando nos hemos puesto a rodar, nos ha hecho sentir las Iso 2 más cómodas y blanditas. Pensad que el Everun es un compuesto de poliuretano muy parecido al Boost que hace años que comercializa Adidas y que otras marcas están incorporando en sus tecnologías. Y a pesar de que las Saucony Triumph ISO 2 están pensadas para ser una zapatilla de entrenamiento, hemos podido comprobar que a ritmos más vivos, el Everun funciona y les aporta ese punto de reactividad que las hace muy versátiles. Sin ser una zapatilla voladora, hemos podido hacer entrenamientos de calidad sin perder esa magnífica sensación de amortiguación que tan bien han sabido conseguir en las Iso 2.

Suela

La suela de las Saucony Triumph ISO 2 en tres zonas bien visibles: el talón en forma de herradura que recoge el impacto inicial de la pisada, una zona intermedia con surcos de flexión en zigzag y una puntera reforzada para evitar el desgaste que causa la fricción en el despegue .

Los materiales que le dan forma son el XT-900 y el IBR+. El primero es una goma de caucho dura que es muy resistente a la abrasión. Por eso está colocado en el talón y la puntera. Y por otra parte está el IBR+, un compuesto muy ligero que, sin sumar peso a la zapatilla, le aporta un punto extra de amortiguación en la zona media.

La revolución en cuanto al diseño de la suela se refiere, lo podemos ver precisamente en esta zona intermedia, donde Saucony incorpora lo que han llamado Tri-Flex. Son unas bandas transversales en forma de triangulos o flechas que apuntan hacia la puntera para favorecer el desplazamiento hacia adelante ayudando a que la flexión sea más progresiva. En realidad, cuando las intentamos doblar con las manos, la flexión es difícil, son algo rígidas. Y esta sensación se hace patente al rodar con ellas. Es por eso que cuando hemos querido darles algo de caña rodando a ritmos rápidos, las Saucony Triumph ISO 2 nos han demostrado que, para lo que de verdad están hechas, es para sumar kilómetros. No es que no podamos rodar a ritmos altos con ellas, pero cuando lo hemos hecho las Iso 2 no nos lo han puesto fácil y lo hemos notado con un mayor desgaste físico al paso de los kilómetros.

En cuanto a la durabilidad y el agarre, son muy buenos. Aprovechando que con el verano el asfalto a veces es una trampa, también las hemos sacado a correr por zonas mixtas con tierra y piedra suelta y la suela no ha sufrido un desgaste acelerado. Eso sí, como las Saucony Triumph ISO 2 tienen unos canales poco profundos en los surcos de la suela –excepto en los surcos de flexión del TriFlex-, ha sido habitual que se nos haya llenado la suela de piedras que sobresalían de su dibujo natural. No es nada preocupante, simplemente nos ha hecho tener que revisar la suela para eliminar las piedras grandes después de entrenar en zonas pisteras.

Upper

Aunque no es una novedad respecto a su predecesora, las Saucony Triumph ISO 2 si que han evolucionado el ISOFIT, un sistema de ajuste de tipo calcetín que la marca americana está usando en otros modelos y que ya ha demostrado un buen funcionamiento. El interior de la zapatilla es una pieza única que envuelve el pie y hace que la lengüeta quede fija, evitando así que se mueva lateralmente. En cuanto al IsoFit, se trata de una especie de placa plástica con forma de sierra dentada por la que pasan los cordones de 3 de los 6 ojales que tienen. Cuando apretamos el cordonaje este esqueleto exterior se ajusta al pie a la perfección. La novedad en las Iso 2 es que esta caja plástica sólo llega hasta el segundo ojal, mientras que el primero está cosido directamente al upper. ¿El motivo? Con este ajuste se deja libre la zona del inicio de los dedos, una zona en la que la zapatilla flexa cada vez que pisamos y así han evitado posibles roces.

Afortunadamente las Saucony Triumph ISO 2 se ajustaron perfectamente a nuestro pie desde el primer minuto, dándonos una sensación de confort excelente. A esto ayuda el resto del upper, que es tremendamente flexible y vaporoso, por lo que la sensación es a la vez de ajuste y libertad.

En cuanto a la durabilidad de las Saucony Triumph ISO 2, sí que hemos notado que a los pocos rodajes, la malla se iba deformando y tomaba la forma del doblez típico que hace nuestro pie en la zapatilla al correr. No es la primera vez que nos pasa, y se debe a haber apretado el cordonaje en el primer ojal para que el pie no nos bailara en la zona delantera. A pesar de todo, las arrugas no han causado ningún desgarro ni rotura en la malla.

Y no queremos pasar por alto el acolchado del collar y la lengüeta, tremendamente mullidos al tacto y, a la vez, efectivos a la hora de evacuar la humedad gracias al sistema RunDry.

En conjunto, los acabados interiores de las Saucony Triumph ISO 2 son otro de sus puntos fuertes no sólo por lo cómodas que las sentimos sino también porque hacen de las Iso 2 una zapatilla robusta (que no pesada) a prueba de kilómetros.

Horma

La horma de las Saucony Triumph ISO 2 es bastante universal: más estrecha en la parte media y trasera, para recoger bien el talón y evitar movimientos excesivos, y más ancha en la parte delantera. Para aquellos que tenemos pies estrechos, la sensación es que los dedos se mueven con libertad y no hay puntos de fricción ni roce a pesar de que la malla del upper queda bastante pegada al pie. En el caso de pies más anchos es cierto que la zona delantera ajustará más los dedos por lo que en estos casos recomendaríamos coger media talla más para que la sensación sea más cómoda. En nuestro caso hemos usado la misma talla que en otras zapatillas y a pesar de notarlas algo más ajustadas, la sensación no es para nada de agobio.

De todas maneras, las Saucony Triumph ISO 2 son muy versátiles en cuanto a la horma se refiere. Y es que es una zapatilla con buen ajuste para aquellos acostumbrados a una buena sujeción del pie, pero también nos permite la opción de retirar el Top Sole para reducir el perfil de estas Iso 2. A nosotros nos ha gustado mucho la sensación de amortiguación y de reactividad que aporta el Top Sole pero no deja de ser una alternativa más.

No os preocupéis si tenéis plantillas correctoras, porque las Triumph Iso 2 las aceptan sin problemas. Pero en ese caso, os aconsejamos que probéis bien el tallaje para no errar el tiro.

Dinámica

Una de las grandes ventajas de las Saucony Triumph ISO 2 es que ya desde las primeras salidas la sensación que percibimos es cómoda. El drop de 8 mm realmente no hace que sintamos el pie muy alto sino que el centro de gravedad está en una posición media y eso hace que la adaptación sea muy rápida.

El peso no es una de sus ventajas competitivas ya que en una talla 9 USA se van hacia los 270 gramos. No es un peso exagerado pero si consiguieran adelgazarle algunos gramos está claro que las Iso 2 ganarían en agilidad. Aún así con este peso de partida hemos de decir que las Saucony Triumph ISO 2 no son unas zapatillas nada aburridas.

Las sensaciones que hemos tenido con ellas corriendo de talón y rodando con la parte del mediopié son muy diferentes. En el primer caso lo que notamos es que corremos con unas zapatillas muy amortiguadas que envuelven y protegen el pie y dan mucho recorrido a la zancada. En cambio, cuando hemos corrido a ritmos más ligeros y con una pisada más eficiente, es cuando hemos notado ese retorno que nos aporta el EVERUN. Este compuesto de poliuretano les da a las Saucony Triumph ISO 2 mucha versatilidad porque, a pesar del peso y del hecho de que nos encontramos con unas zapatillas de entrenamiento mixtas muy amortiguadas, realmente les puedas poner una marcha más. De hecho, nosotros las hemos usado para hacer entrenamiento a ritmos cómodos pero también hemos querido darles algo de cancha y cuando las hemos subido de revoluciones corriendo a ritmos de 4’15’’ hemos ido cómodos y disfrutando del retorno de energía del que os hablábamos.

Volviendo a sus puntos fuertes, nos ha encantado el ajuste del pie a estas Saucony Triumph ISO 2 gracias al ISOFIT, el esqueleto exterior que abraza el pie cuando anclamos el cordonaje. Al mismo nivel están los acabados internos de esta zapatilla. Incluso hemos salido a correr con ellas sin calcetines y no hemos sufrido problemas de roces. Es más, la sensación mullida del collar y la lengüeta aún se nota más y como el conjunto de la zapatilla tiene una transpirabilidad buena, no las hemos notado húmedas en ningún momento.

Eso sí, no es una zapatilla estrecha pero tampoco es excesivamente ancha. Nuestro pie es más bien normal tirando a estrecho, pero nos gusta correr con la sensación de desahogo en la zona delantera y en el caso de las Saucony Triumph ISO 2 las hemos notado correctas. Por eso os aconsejaríamos que las probéis bien para adaptaros a la talla con la que os sintáis más cómodos.

Conclusión

Es delicado dar un giro a una zapatilla que ya funciona porque nunca sabes si el atrevimiento va a resultar en un fiasco o si, por el contrario, va a suponer un avance. En el caso de las Saucony Triumph ISO 2 sin duda lo han conseguido: han mejorado las Triumph Iso originales convirtiéndolas en un referente en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Y lo han hecho por la puerta grande porque han conseguido que no sólo sean una opción excelente para corredores de peso medio-alto que necesiten una buena amortiguación sino que, gracias a la reactividad del EVERUN, también son una magnífica opción para corredores más ligeros que quieren sumar kilómetros o competir en distancia de media a larga.

Si pudiéramos pedir la carta a los reyes magos, seguramente pediríamos que Saucony acabe de dar una vuelta a la suela para que la flexión sea más ágil y eso las haga aún más dinámicas para ritmos vivos. En todo caso, ya os hemos dicho que las Saucony Triumph ISO 2 no son unas voladoras a pesar de que han hecho muy buen trabajo restando peso a la vez que añadían protección.

Así pues, quedaros con que el sistema de amortiguación de las Saucony Triumph ISO 2 es más completo que nunca al unir 2 densidades de Eva juntamente con el EVERUN, un compuesto que nada tiene que ver con los modelos clásicos de Saucony y que, además, tiene una ubicación llamativa.

PROs y CONtras

PROS:


  • - Excelente amortiguación con el punto justo de rígido y mullido

  • - Magnífica sujeción del pie gracias al sistema IsoFit

  • - Buena calidad de los acabados




CONTRAS:

  • - Flexión algo rígida de la zapatilla, lo que le resta dinamismo y las encasilla para sumar kilómetros a ritmos controlados

  • - Pocos elementos reflectantes


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneTriumph ISO 2 - Saucony
Talla US8.59
Peso (gramos)193270

PUNTUACIONES

Tracer - Hoka One One Triumph ISO 2 - Saucony
Talla8.58.0
Fit antepié7.09.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.09.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general7.09.0
Amortiguación antepié8.09.0
Amortiguación talón7.09.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.06.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.06.0
Soporte talón7.08.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista9.08.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela6.08.0
Durabilidad upper8.07.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta6.08.0
Sujeción lengüeta4.09.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales6.08.0
Acolchado collar6.09.0
Amplitud collar7.08.0
Altura collar7.08.0
Sujeción collar7.09.0
Transpirabilidad9.08.0
Impermeabilidad1.05.0
Reflectantes1.06.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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