Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 255 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Saucony - Ride 9

Ride 9 - Saucony

Publicado hace 65 día(s)

Introducción

Como algunos recordaréis, hace unos meses realizamos la revisión de las Saucony Hurricane ISO 2 y esta vez vamos a analizar otro de los productos lanzados por el fabricante norteamericano en su colección de primavera 2016, su hermana neutra, las Saucony Ride 9.

La saga “Ride” de Saucony, de la que las Saucony Ride 9 son el último exponente, es una de las más prolíficas de la casa de Boston, destinada a corredores neutros que buscan una buena relación entre amortiguación y respuesta para sus entrenamientos de media y larga distancia.

Aun siendo las Saucony Ride 9 una zapatilla de un corte más clásico que las Hurricane ISO 2 (fundamentalmente, no incluyen el sistema ISO del que hablaremos más adelante) teníamos cierta avidez por ver como  el nuevo compuesto Everun de Saucony, que tanto nos había entusiasmado, se iba a adaptar a una zapatilla como la Saucony Ride 9 destinada a gente de algo menos de peso y ritmos un poco más vivos (al respecto, tenemos que decir, que en este tiempo, como si fuera el destino, también nosotros hemos perdido el peso necesario para poder comprobar la diferencia...).

Aprovechando los meses de verano, hemos podido realizar un test más intensivo de lo habitual de las Saucony Ride 9, tanto en kilómetros como en condiciones climáticas, culminando nuestras probaturas con un gran "ensayo general" calzándolas nada más y nada menos que en la marathon de México DF en pleno agosto. 

Veamos pues cuales han sido nuestras impresiones.

Primeras impresiones

Las Saucony Ride 9 vienen empaquetadas en la clásica y sobria caja del fabricante norteamericano, si bien, como curiosidad, si le damos la vuelta, vemos como en la parte posterior nos han incluido una tabla de tiempos y ritmos por kilómetro, desde los 5km hasta la maratón, dándonos una primera indicación de que las Saucony Ride 9, están pensadas para todos aquellos que buscan unas zapatilla de entrenamiento para distancias medio – largas.  

A primera vista, podemos comprobar que dentro de la nueva gama de productos de Saucony, las Saucony Ride 9, son seguramente las que han mantenido una fisonomía más ortodoxa en este 2016. En cuanto a la apariencia estética de las Saucony Ride 9, en nuestro caso nos ha tocado revisar el modelo más atrevido en azules y verdes eléctricos (también se pueden encontrar en unos colores más discretos, azul y gris) que, como prueban las fotografías, son altamente reflectantes, lo cual es beneficioso en caso de que seamos corredores nocturnos.

Una vez en nuestras manos, podemos comprobar que tienen un peso ligeramente inferior al estándar en las zapatillas de entrenamiento (aproximadamente 265 gramos) en las que la amortiguación es la característica crítica. En este sentido, nos damos cuenta en seguida que las Saucony Ride 9 son muy flexibles en su parte anterior, con un upper compuesto por una malla muy ligera, mientras que la parte posterior de la zapatilla es mucho más rígida. Aun así, se doblan muy fácilmente, lo que nos hace pensar que, una vez en los pies serán muy cómodas, lo que no tardamos en comprobar.

Mediasuela y amortiguación

La gran novedad de las Saucony Ride 9 respecto a sus predecesoras en la saga “Ride” se encuentra en la mediasuela. En particular, las Saucony Ride 9 han introducido, al igual que el resto de modelos lanzados por la casa de Boston en 2016, el compuesto Everun, con el fin de reforzar la absorción del impacto y la reactividad.

Este compuesto proporciona más amortiguación en carrera y hasta un 83% de retorno de la energía en el lanzamiento con lo que su reactividad es sobresaliente.

A diferencia de las Saucony Hurricane ISO 2, las Saucony Ride 9 han centrado el uso del Everun no solo debajo de la plantilla de la zapatilla, en forma de segunda plantilla, de unos tres milímetros de grosor, para dar una mejor respuesta, sino también la parte delantera del chasis, en la zona exterior, de manera que la parte delantera del pie quede desahogada y reciba menos presión al final de la transición de la pisada.

Todo ello, unido al uso de un compuesto como el SRC (Super Rebound Compound) en el mediopie exterior y en el talón, muy elástico y con una gran capacidad de absorción, se consigue una capacidad extra de amortiguación que genera que el aterrizaje en la pisada sea mucho más dulce y al mismo tiempo genera mayor reactividad en el lanzamiento.

A diferencia de la cara exterior de las Saucony Ride 9, donde vemos que se superponen diferentes materiales, en la cara interior, el único material usado es el SSL o “Saucony Super Lite”, un compuesto de EVA más elaborado y ligero que el estándar que se usa en el mercado, señalando un pequeño arco con el fin de dar algo más de soporte en la pisada.

Suela

Hemos sometido a las Saucony Ride 9 a una revisión muy exigente (más de 250 km), combinando tanto entrenos cortos e intensos, como tiradas largas por diferentes superficies y terrenos sin que la suela de las Saucony Ride 9 se haya resentido excesivamente, de manera que su durabilidad ha quedado más que probada, manteniendo su dibujo, sin que se aprecien erosiones destacables en la misma.

Al igual que en los últimos modelos de Saucony, las Saucony Ride 9, la suela está fabricada con el mix de compuestos habitual. Por una parte, la suela es del tipo "Tri-Flex”, pensada para trabajar junto con el compuesto Everun de la mediasuela con el objetivo que haya una mayor dispersión de la fuerza realizada sobre la planta del pie en la pisada. Mientras que, por otra parte, en las zonas clave de máximo desgaste (puntera y tacón), se ha usado el compuesto de carbón XT-900, con una gran tracción y durabilidad, conjugado con el IBR+, un compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional, más blando, y que destaca por su agarre. En este sentido, el dibujo de la suela, en forma de zigzag (Tri-Flex), facilita el agarre y, por otra parte, ayuda a la flexión de la zapatilla en la torsión, con un hueco desde el centro de la suela hacia atrás con el fin de favorecer la transición en la pisada.

Incidiendo en el agarre, podemos indicar que habiéndolas usado en una gran diversidad de terrenos, incluso muy mojados, la pisada con las Saucony Ride 9 siempre ha sido firme, incluso cuando la suela ya ha recibido el lógico desgaste de los kilómetros acumulados. 

No obstante, como pequeño detalle, y al igual que comentamos en nuestra review de las Saucony Hurricane ISO 2, para aquellos que seáis un poco obsesivos, es que, las Saucony Ride 9 son unas zapatillas bastante “ruidosas” en la pisada, hasta que las hemos domado a base de kilómetros.

Upper

En el upper de las Saucony Ride 9, los diseñadores de la casa de Boston han aplicado dos criterios muy diferenciados en la parte delantera y trasera de la zapatilla.

En la parte delantera de las Saucony Ride 9 han utilizado el sistema FlexFilm, y no el sistema ISOFIT que tantos buenos resultados está dando en otros modelos de la casa de Nueva Inglaterra. El FlexFilm es una malla ligera y muy porosa que se refuerza con una serie de tiras finas termo selladas en los laterales y reforzadas en la puntera que, aunque pueden parecer débiles, han probado ser muy resistentes, además de proporcionar una gran comodidad y hacerlas más ligeras que otras zapatillas del mercado.

Por el contrario, en la parte posterior de las Saucony Ride 9, el chasis del talón es semi rígido, sin ser abusivo, ayudando a proteger el tendón de Aquiles, con un sistema de cosido mucho más tradicional y sin termo sellados.

Asimismo, el upper de las Saucony Ride 9 ha sido fabricado con un mesh poroso que tiene un gran grado de transpirabilidad, gracias al sistema RunDry. Al respecto, podemos decir que las hemos usado en condiciones de gran bochorno, como en la Maratón de México DF,  y no hemos sufrido ningún tipo de rozadura o ampolla, siendo la transpirabilidad de las Saucony Ride 9 más que destacable. No obstante, como punto débil, podemos indicar que el hacer el mesh tan poroso y ligero lo ha convertido en excesivamente frágil y, tras el desgaste al que las hemos sometido, el mismo ha comenzado a sufrir en exceso con algunas perforaciones.

En cuanto a la cordonera, la misma es plana, semi elástica y la ojetera es la clásica en las zapatillas de asfalto sin que se haya introducido novedad alguna en esta sección de la zapatilla. De igual forma, la lengüeta, bastante bien acolchada y que también incorpora el sistema Run Dry, no se aleja de los diseños clásicos con un pequeño pasador en el centro de la lengüeta, que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace.

Por último, señalar que el collar de las Saucony Ride 9 es tremendamente cómodo, con un acolchado generoso y suave, que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

La horma de las Saucony Ride 9 es muy cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con facilidad. No obstante, el tallaje, al igual que en otros modelos de Saucony me parece un poco corto y, en particular, atribuyo los daños en el mesh a los que hacía referencia en el apartado anterior como consecuencia del uso a esa falta de tallaje.

Las plantillas originales de las Saucony Ride 9 son cómodas y acolchadas, y proporcionan una gran sensación de confort que les da una muy buena transpirabilidad y resistencia. Como hemos comentado al hablar de la mediasuela, las mismas tienen la colaboración estelar del sistema Everun situado debajo de la plantilla que proporciona un acolchamiento adicional que potenciará esa sensación de confort.

Si, como es mi caso, las debéis sustituir por plantillas especiales, no tendréis problemas para encajarlas ya que la horma de las Saucony Ride 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié).

Dinámica

Las Saucony Ride 9, como buenas zapatillas de entrenamiento, están diseñadas para devorar kilómetros, con gran sensación de comodidad y con una flexibilidad progresiva – muy mejorada respecto a versiones anteriores de la Saucony Ride 9 - gracias al EVERUN y al sistema Tri-Flex que logra que la transición en la pisada en las Saucony Ride 9 sea fluida, agradable y natural.

En cuanto a sensaciones, se trata de una zapatilla de corte clásico, con un drop algo más bajo del estándar del mercado pero muy habitual en las Saucony (8mm.). Cosa que les proporciona una buena estabilidad, conjuntamente con la nueva composición de la mediasuela las hace más reactivas que sus predecesoras (en esto el compuesto Everun ha tenido mucho que ver) que nos ofrece la posibilidad de hacer tiradas muy largas sin que nuestras articulaciones se resientan. Buena prueba de ello es que hemos podido completar una marathon en un entorno con mucho calor como es México DF con ellas puestas, sin sufrir ningún percance.

Si debemos ser críticos con algún aspecto, no obstante, es que debemos señalar que, precisamente, habiendo realizado todos los test a lo largo de un verano muy caluroso, hemos ido percibiendo que, conforme quemábamos etapas y entrenos, el sistema de amortiguación, ya de por sí compuesto de unos materiales muy blandos, se ha ido reblandeciendo progresivamente, de manera que ha ido perdiendo parte de sus cualidades al enfrentarlas a terrenos irregulares.

Conclusión

Las Saucony Ride 9 son unas buenas zapatillas para todo corredor de hasta 80 kgs, que entrene con regularidad y compita en distancias medias o largas con unos ritmos no demasiado ambiciosos y que han probado desarrollarse muy bien en todo tipo de terrenos más allá del asfalto.

Se trata de una zapatilla muy lograda que, sin ser excelente en ningún aspecto en particular, es más que notable en todas las características que le pedimos a una zapatilla con la que pretendemos hacer muchos kilómetros, con la excepción, tal vez, como hemos comentado, de la fragilidad del mesh que, por otra parte, atribuimos al tallaje un poco corto para nuestro gusto.

Respecto a sus versiones anteriores, las Saucony Ride 9 han introducido el sistema Everun que le han dado un salto cualitativo en cuanto a amortiguación y fluidez en la pisada, lo que nos hace tener ya curiosidad por ver si, en próximas versiones, introducirán el otro gran avance de Saucony, el sistema Isofit, para optimizar un ajuste del pie a la zapatilla ya de por sí muy bueno en esta versión, aunque tal vez les haría ganar algo de peso.

PROs y CONtras

PROs:

- Un rendimiento más que notable.

- Una amortiguación reforzada

- Durabilidad de la suela esta garantizada.

- Peso reducido para unas zapatillas de entrenamiento.

- Gran transpirabilidad.  

 

CONtras:

- No cuenta con el ajuste “ISO".

- Un mesh que no acompaña a la durabilidad del resto de la zapatilla

- La amortiguación se ve afectada a las altas temperaturas.  

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoRide 9 - Saucony
Talla US109.5
Peso (gramos)228269
Mesh9098
SuelaDelantera100118
SuelaTrasera7293
PerfilTrasero3234

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Ride 9 - Saucony
Talla10.06.0
Fit antepié7.06.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.08.0
Ajuste general9.07.0
Amortiguación antepié6.07.5
Amortiguación talón8.09.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta9.07.5
Flexibilidad10.08.0
Soporte talón8.07.5
Soporte antepié6.07.5
Soporte global7.07.5
Agarre en seco9.08.0
Agarre en mojado8.07.5
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista6.07.5
Agarre global7.07.5
Durabilidad suela7.08.5
Durabilidad upper8.05.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta5.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.07.5
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.5
Altura collar6.07.5
Sujeción collar9.07.5
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad6.07.0
Reflectantes5.09.0
Calidad de materiales y acabados9.07.5
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