SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 300 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

Saucony - Ride 9

Ride 9 - Saucony

Publicado hace 61 día(s)

Introducción

Como algunos recordaréis, hace unos meses realizamos la revisión de las Saucony Hurricane ISO 2 y esta vez vamos a analizar otro de los productos lanzados por el fabricante norteamericano en su colección de primavera 2016, su hermana neutra, las Saucony Ride 9.

La saga “Ride” de Saucony, de la que las Saucony Ride 9 son el último exponente, es una de las más prolíficas de la casa de Boston, destinada a corredores neutros que buscan una buena relación entre amortiguación y respuesta para sus entrenamientos de media y larga distancia.

Aun siendo las Saucony Ride 9 una zapatilla de un corte más clásico que las Hurricane ISO 2 (fundamentalmente, no incluyen el sistema ISO del que hablaremos más adelante) teníamos cierta avidez por ver como  el nuevo compuesto Everun de Saucony, que tanto nos había entusiasmado, se iba a adaptar a una zapatilla como la Saucony Ride 9 destinada a gente de algo menos de peso y ritmos un poco más vivos (al respecto, tenemos que decir, que en este tiempo, como si fuera el destino, también nosotros hemos perdido el peso necesario para poder comprobar la diferencia...).

Aprovechando los meses de verano, hemos podido realizar un test más intensivo de lo habitual de las Saucony Ride 9, tanto en kilómetros como en condiciones climáticas, culminando nuestras probaturas con un gran "ensayo general" calzándolas nada más y nada menos que en la marathon de México DF en pleno agosto. 

Veamos pues cuales han sido nuestras impresiones.

Primeras impresiones

Las Saucony Ride 9 vienen empaquetadas en la clásica y sobria caja del fabricante norteamericano, si bien, como curiosidad, si le damos la vuelta, vemos como en la parte posterior nos han incluido una tabla de tiempos y ritmos por kilómetro, desde los 5km hasta la maratón, dándonos una primera indicación de que las Saucony Ride 9, están pensadas para todos aquellos que buscan unas zapatilla de entrenamiento para distancias medio – largas.  

A primera vista, podemos comprobar que dentro de la nueva gama de productos de Saucony, las Saucony Ride 9, son seguramente las que han mantenido una fisonomía más ortodoxa en este 2016. En cuanto a la apariencia estética de las Saucony Ride 9, en nuestro caso nos ha tocado revisar el modelo más atrevido en azules y verdes eléctricos (también se pueden encontrar en unos colores más discretos, azul y gris) que, como prueban las fotografías, son altamente reflectantes, lo cual es beneficioso en caso de que seamos corredores nocturnos.

Una vez en nuestras manos, podemos comprobar que tienen un peso ligeramente inferior al estándar en las zapatillas de entrenamiento (aproximadamente 265 gramos) en las que la amortiguación es la característica crítica. En este sentido, nos damos cuenta en seguida que las Saucony Ride 9 son muy flexibles en su parte anterior, con un upper compuesto por una malla muy ligera, mientras que la parte posterior de la zapatilla es mucho más rígida. Aun así, se doblan muy fácilmente, lo que nos hace pensar que, una vez en los pies serán muy cómodas, lo que no tardamos en comprobar.

Mediasuela y amortiguación

La gran novedad de las Saucony Ride 9 respecto a sus predecesoras en la saga “Ride” se encuentra en la mediasuela. En particular, las Saucony Ride 9 han introducido, al igual que el resto de modelos lanzados por la casa de Boston en 2016, el compuesto Everun, con el fin de reforzar la absorción del impacto y la reactividad.

Este compuesto proporciona más amortiguación en carrera y hasta un 83% de retorno de la energía en el lanzamiento con lo que su reactividad es sobresaliente.

A diferencia de las Saucony Hurricane ISO 2, las Saucony Ride 9 han centrado el uso del Everun no solo debajo de la plantilla de la zapatilla, en forma de segunda plantilla, de unos tres milímetros de grosor, para dar una mejor respuesta, sino también la parte delantera del chasis, en la zona exterior, de manera que la parte delantera del pie quede desahogada y reciba menos presión al final de la transición de la pisada.

Todo ello, unido al uso de un compuesto como el SRC (Super Rebound Compound) en el mediopie exterior y en el talón, muy elástico y con una gran capacidad de absorción, se consigue una capacidad extra de amortiguación que genera que el aterrizaje en la pisada sea mucho más dulce y al mismo tiempo genera mayor reactividad en el lanzamiento.

A diferencia de la cara exterior de las Saucony Ride 9, donde vemos que se superponen diferentes materiales, en la cara interior, el único material usado es el SSL o “Saucony Super Lite”, un compuesto de EVA más elaborado y ligero que el estándar que se usa en el mercado, señalando un pequeño arco con el fin de dar algo más de soporte en la pisada.

Suela

Hemos sometido a las Saucony Ride 9 a una revisión muy exigente (más de 250 km), combinando tanto entrenos cortos e intensos, como tiradas largas por diferentes superficies y terrenos sin que la suela de las Saucony Ride 9 se haya resentido excesivamente, de manera que su durabilidad ha quedado más que probada, manteniendo su dibujo, sin que se aprecien erosiones destacables en la misma.

Al igual que en los últimos modelos de Saucony, las Saucony Ride 9, la suela está fabricada con el mix de compuestos habitual. Por una parte, la suela es del tipo "Tri-Flex”, pensada para trabajar junto con el compuesto Everun de la mediasuela con el objetivo que haya una mayor dispersión de la fuerza realizada sobre la planta del pie en la pisada. Mientras que, por otra parte, en las zonas clave de máximo desgaste (puntera y tacón), se ha usado el compuesto de carbón XT-900, con una gran tracción y durabilidad, conjugado con el IBR+, un compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional, más blando, y que destaca por su agarre. En este sentido, el dibujo de la suela, en forma de zigzag (Tri-Flex), facilita el agarre y, por otra parte, ayuda a la flexión de la zapatilla en la torsión, con un hueco desde el centro de la suela hacia atrás con el fin de favorecer la transición en la pisada.

Incidiendo en el agarre, podemos indicar que habiéndolas usado en una gran diversidad de terrenos, incluso muy mojados, la pisada con las Saucony Ride 9 siempre ha sido firme, incluso cuando la suela ya ha recibido el lógico desgaste de los kilómetros acumulados. 

No obstante, como pequeño detalle, y al igual que comentamos en nuestra review de las Saucony Hurricane ISO 2, para aquellos que seáis un poco obsesivos, es que, las Saucony Ride 9 son unas zapatillas bastante “ruidosas” en la pisada, hasta que las hemos domado a base de kilómetros.

Upper

En el upper de las Saucony Ride 9, los diseñadores de la casa de Boston han aplicado dos criterios muy diferenciados en la parte delantera y trasera de la zapatilla.

En la parte delantera de las Saucony Ride 9 han utilizado el sistema FlexFilm, y no el sistema ISOFIT que tantos buenos resultados está dando en otros modelos de la casa de Nueva Inglaterra. El FlexFilm es una malla ligera y muy porosa que se refuerza con una serie de tiras finas termo selladas en los laterales y reforzadas en la puntera que, aunque pueden parecer débiles, han probado ser muy resistentes, además de proporcionar una gran comodidad y hacerlas más ligeras que otras zapatillas del mercado.

Por el contrario, en la parte posterior de las Saucony Ride 9, el chasis del talón es semi rígido, sin ser abusivo, ayudando a proteger el tendón de Aquiles, con un sistema de cosido mucho más tradicional y sin termo sellados.

Asimismo, el upper de las Saucony Ride 9 ha sido fabricado con un mesh poroso que tiene un gran grado de transpirabilidad, gracias al sistema RunDry. Al respecto, podemos decir que las hemos usado en condiciones de gran bochorno, como en la Maratón de México DF,  y no hemos sufrido ningún tipo de rozadura o ampolla, siendo la transpirabilidad de las Saucony Ride 9 más que destacable. No obstante, como punto débil, podemos indicar que el hacer el mesh tan poroso y ligero lo ha convertido en excesivamente frágil y, tras el desgaste al que las hemos sometido, el mismo ha comenzado a sufrir en exceso con algunas perforaciones.

En cuanto a la cordonera, la misma es plana, semi elástica y la ojetera es la clásica en las zapatillas de asfalto sin que se haya introducido novedad alguna en esta sección de la zapatilla. De igual forma, la lengüeta, bastante bien acolchada y que también incorpora el sistema Run Dry, no se aleja de los diseños clásicos con un pequeño pasador en el centro de la lengüeta, que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace.

Por último, señalar que el collar de las Saucony Ride 9 es tremendamente cómodo, con un acolchado generoso y suave, que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

La horma de las Saucony Ride 9 es muy cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con facilidad. No obstante, el tallaje, al igual que en otros modelos de Saucony me parece un poco corto y, en particular, atribuyo los daños en el mesh a los que hacía referencia en el apartado anterior como consecuencia del uso a esa falta de tallaje.

Las plantillas originales de las Saucony Ride 9 son cómodas y acolchadas, y proporcionan una gran sensación de confort que les da una muy buena transpirabilidad y resistencia. Como hemos comentado al hablar de la mediasuela, las mismas tienen la colaboración estelar del sistema Everun situado debajo de la plantilla que proporciona un acolchamiento adicional que potenciará esa sensación de confort.

Si, como es mi caso, las debéis sustituir por plantillas especiales, no tendréis problemas para encajarlas ya que la horma de las Saucony Ride 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié).

Dinámica

Las Saucony Ride 9, como buenas zapatillas de entrenamiento, están diseñadas para devorar kilómetros, con gran sensación de comodidad y con una flexibilidad progresiva – muy mejorada respecto a versiones anteriores de la Saucony Ride 9 - gracias al EVERUN y al sistema Tri-Flex que logra que la transición en la pisada en las Saucony Ride 9 sea fluida, agradable y natural.

En cuanto a sensaciones, se trata de una zapatilla de corte clásico, con un drop algo más bajo del estándar del mercado pero muy habitual en las Saucony (8mm.). Cosa que les proporciona una buena estabilidad, conjuntamente con la nueva composición de la mediasuela las hace más reactivas que sus predecesoras (en esto el compuesto Everun ha tenido mucho que ver) que nos ofrece la posibilidad de hacer tiradas muy largas sin que nuestras articulaciones se resientan. Buena prueba de ello es que hemos podido completar una marathon en un entorno con mucho calor como es México DF con ellas puestas, sin sufrir ningún percance.

Si debemos ser críticos con algún aspecto, no obstante, es que debemos señalar que, precisamente, habiendo realizado todos los test a lo largo de un verano muy caluroso, hemos ido percibiendo que, conforme quemábamos etapas y entrenos, el sistema de amortiguación, ya de por sí compuesto de unos materiales muy blandos, se ha ido reblandeciendo progresivamente, de manera que ha ido perdiendo parte de sus cualidades al enfrentarlas a terrenos irregulares.

Conclusión

Las Saucony Ride 9 son unas buenas zapatillas para todo corredor de hasta 80 kgs, que entrene con regularidad y compita en distancias medias o largas con unos ritmos no demasiado ambiciosos y que han probado desarrollarse muy bien en todo tipo de terrenos más allá del asfalto.

Se trata de una zapatilla muy lograda que, sin ser excelente en ningún aspecto en particular, es más que notable en todas las características que le pedimos a una zapatilla con la que pretendemos hacer muchos kilómetros, con la excepción, tal vez, como hemos comentado, de la fragilidad del mesh que, por otra parte, atribuimos al tallaje un poco corto para nuestro gusto.

Respecto a sus versiones anteriores, las Saucony Ride 9 han introducido el sistema Everun que le han dado un salto cualitativo en cuanto a amortiguación y fluidez en la pisada, lo que nos hace tener ya curiosidad por ver si, en próximas versiones, introducirán el otro gran avance de Saucony, el sistema Isofit, para optimizar un ajuste del pie a la zapatilla ya de por sí muy bueno en esta versión, aunque tal vez les haría ganar algo de peso.

PROs y CONtras

PROs:

- Un rendimiento más que notable.

- Una amortiguación reforzada

- Durabilidad de la suela esta garantizada.

- Peso reducido para unas zapatillas de entrenamiento.

- Gran transpirabilidad.  

 

CONtras:

- No cuenta con el ajuste “ISO".

- Un mesh que no acompaña a la durabilidad del resto de la zapatilla

- La amortiguación se ve afectada a las altas temperaturas.  

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaRide 9 - Saucony
Talla US8.59.5
Talla US9.5