Hispalis XVIII - Joma

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 223 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

Saucony - Ride 9

Ride 9 - Saucony

Publicado hace 61 día(s)

Introducción

Como algunos recordaréis, hace unos meses realizamos la revisión de las Saucony Hurricane ISO 2 y esta vez vamos a analizar otro de los productos lanzados por el fabricante norteamericano en su colección de primavera 2016, su hermana neutra, las Saucony Ride 9.

La saga “Ride” de Saucony, de la que las Saucony Ride 9 son el último exponente, es una de las más prolíficas de la casa de Boston, destinada a corredores neutros que buscan una buena relación entre amortiguación y respuesta para sus entrenamientos de media y larga distancia.

Aun siendo las Saucony Ride 9 una zapatilla de un corte más clásico que las Hurricane ISO 2 (fundamentalmente, no incluyen el sistema ISO del que hablaremos más adelante) teníamos cierta avidez por ver como  el nuevo compuesto Everun de Saucony, que tanto nos había entusiasmado, se iba a adaptar a una zapatilla como la Saucony Ride 9 destinada a gente de algo menos de peso y ritmos un poco más vivos (al respecto, tenemos que decir, que en este tiempo, como si fuera el destino, también nosotros hemos perdido el peso necesario para poder comprobar la diferencia...).

Aprovechando los meses de verano, hemos podido realizar un test más intensivo de lo habitual de las Saucony Ride 9, tanto en kilómetros como en condiciones climáticas, culminando nuestras probaturas con un gran "ensayo general" calzándolas nada más y nada menos que en la marathon de México DF en pleno agosto. 

Veamos pues cuales han sido nuestras impresiones.

Primeras impresiones

Las Saucony Ride 9 vienen empaquetadas en la clásica y sobria caja del fabricante norteamericano, si bien, como curiosidad, si le damos la vuelta, vemos como en la parte posterior nos han incluido una tabla de tiempos y ritmos por kilómetro, desde los 5km hasta la maratón, dándonos una primera indicación de que las Saucony Ride 9, están pensadas para todos aquellos que buscan unas zapatilla de entrenamiento para distancias medio – largas.  

A primera vista, podemos comprobar que dentro de la nueva gama de productos de Saucony, las Saucony Ride 9, son seguramente las que han mantenido una fisonomía más ortodoxa en este 2016. En cuanto a la apariencia estética de las Saucony Ride 9, en nuestro caso nos ha tocado revisar el modelo más atrevido en azules y verdes eléctricos (también se pueden encontrar en unos colores más discretos, azul y gris) que, como prueban las fotografías, son altamente reflectantes, lo cual es beneficioso en caso de que seamos corredores nocturnos.

Una vez en nuestras manos, podemos comprobar que tienen un peso ligeramente inferior al estándar en las zapatillas de entrenamiento (aproximadamente 265 gramos) en las que la amortiguación es la característica crítica. En este sentido, nos damos cuenta en seguida que las Saucony Ride 9 son muy flexibles en su parte anterior, con un upper compuesto por una malla muy ligera, mientras que la parte posterior de la zapatilla es mucho más rígida. Aun así, se doblan muy fácilmente, lo que nos hace pensar que, una vez en los pies serán muy cómodas, lo que no tardamos en comprobar.

Mediasuela y amortiguación

La gran novedad de las Saucony Ride 9 respecto a sus predecesoras en la saga “Ride” se encuentra en la mediasuela. En particular, las Saucony Ride 9 han introducido, al igual que el resto de modelos lanzados por la casa de Boston en 2016, el compuesto Everun, con el fin de reforzar la absorción del impacto y la reactividad.

Este compuesto proporciona más amortiguación en carrera y hasta un 83% de retorno de la energía en el lanzamiento con lo que su reactividad es sobresaliente.

A diferencia de las Saucony Hurricane ISO 2, las Saucony Ride 9 han centrado el uso del Everun no solo debajo de la plantilla de la zapatilla, en forma de segunda plantilla, de unos tres milímetros de grosor, para dar una mejor respuesta, sino también la parte delantera del chasis, en la zona exterior, de manera que la parte delantera del pie quede desahogada y reciba menos presión al final de la transición de la pisada.

Todo ello, unido al uso de un compuesto como el SRC (Super Rebound Compound) en el mediopie exterior y en el talón, muy elástico y con una gran capacidad de absorción, se consigue una capacidad extra de amortiguación que genera que el aterrizaje en la pisada sea mucho más dulce y al mismo tiempo genera mayor reactividad en el lanzamiento.

A diferencia de la cara exterior de las Saucony Ride 9, donde vemos que se superponen diferentes materiales, en la cara interior, el único material usado es el SSL o “Saucony Super Lite”, un compuesto de EVA más elaborado y ligero que el estándar que se usa en el mercado, señalando un pequeño arco con el fin de dar algo más de soporte en la pisada.

Suela

Hemos sometido a las Saucony Ride 9 a una revisión muy exigente (más de 250 km), combinando tanto entrenos cortos e intensos, como tiradas largas por diferentes superficies y terrenos sin que la suela de las Saucony Ride 9 se haya resentido excesivamente, de manera que su durabilidad ha quedado más que probada, manteniendo su dibujo, sin que se aprecien erosiones destacables en la misma.

Al igual que en los últimos modelos de Saucony, las Saucony Ride 9, la suela está fabricada con el mix de compuestos habitual. Por una parte, la suela es del tipo "Tri-Flex”, pensada para trabajar junto con el compuesto Everun de la mediasuela con el objetivo que haya una mayor dispersión de la fuerza realizada sobre la planta del pie en la pisada. Mientras que, por otra parte, en las zonas clave de máximo desgaste (puntera y tacón), se ha usado el compuesto de carbón XT-900, con una gran tracción y durabilidad, conjugado con el IBR+, un compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional, más blando, y que destaca por su agarre. En este sentido, el dibujo de la suela, en forma de zigzag (Tri-Flex), facilita el agarre y, por otra parte, ayuda a la flexión de la zapatilla en la torsión, con un hueco desde el centro de la suela hacia atrás con el fin de favorecer la transición en la pisada.

Incidiendo en el agarre, podemos indicar que habiéndolas usado en una gran diversidad de terrenos, incluso muy mojados, la pisada con las Saucony Ride 9 siempre ha sido firme, incluso cuando la suela ya ha recibido el lógico desgaste de los kilómetros acumulados. 

No obstante, como pequeño detalle, y al igual que comentamos en nuestra review de las Saucony Hurricane ISO 2, para aquellos que seáis un poco obsesivos, es que, las Saucony Ride 9 son unas zapatillas bastante “ruidosas” en la pisada, hasta que las hemos domado a base de kilómetros.

Upper

En el upper de las Saucony Ride 9, los diseñadores de la casa de Boston han aplicado dos criterios muy diferenciados en la parte delantera y trasera de la zapatilla.

En la parte delantera de las Saucony Ride 9 han utilizado el sistema FlexFilm, y no el sistema ISOFIT que tantos buenos resultados está dando en otros modelos de la casa de Nueva Inglaterra. El FlexFilm es una malla ligera y muy porosa que se refuerza con una serie de tiras finas termo selladas en los laterales y reforzadas en la puntera que, aunque pueden parecer débiles, han probado ser muy resistentes, además de proporcionar una gran comodidad y hacerlas más ligeras que otras zapatillas del mercado.

Por el contrario, en la parte posterior de las Saucony Ride 9, el chasis del talón es semi rígido, sin ser abusivo, ayudando a proteger el tendón de Aquiles, con un sistema de cosido mucho más tradicional y sin termo sellados.

Asimismo, el upper de las Saucony Ride 9 ha sido fabricado con un mesh poroso que tiene un gran grado de transpirabilidad, gracias al sistema RunDry. Al respecto, podemos decir que las hemos usado en condiciones de gran bochorno, como en la Maratón de México DF,  y no hemos sufrido ningún tipo de rozadura o ampolla, siendo la transpirabilidad de las Saucony Ride 9 más que destacable. No obstante, como punto débil, podemos indicar que el hacer el mesh tan poroso y ligero lo ha convertido en excesivamente frágil y, tras el desgaste al que las hemos sometido, el mismo ha comenzado a sufrir en exceso con algunas perforaciones.

En cuanto a la cordonera, la misma es plana, semi elástica y la ojetera es la clásica en las zapatillas de asfalto sin que se haya introducido novedad alguna en esta sección de la zapatilla. De igual forma, la lengüeta, bastante bien acolchada y que también incorpora el sistema Run Dry, no se aleja de los diseños clásicos con un pequeño pasador en el centro de la lengüeta, que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace.

Por último, señalar que el collar de las Saucony Ride 9 es tremendamente cómodo, con un acolchado generoso y suave, que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

La horma de las Saucony Ride 9 es muy cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con facilidad. No obstante, el tallaje, al igual que en otros modelos de Saucony me parece un poco corto y, en particular, atribuyo los daños en el mesh a los que hacía referencia en el apartado anterior como consecuencia del uso a esa falta de tallaje.

Las plantillas originales de las Saucony Ride 9 son cómodas y acolchadas, y proporcionan una gran sensación de confort que les da una muy buena transpirabilidad y resistencia. Como hemos comentado al hablar de la mediasuela, las mismas tienen la colaboración estelar del sistema Everun situado debajo de la plantilla que proporciona un acolchamiento adicional que potenciará esa sensación de confort.

Si, como es mi caso, las debéis sustituir por plantillas especiales, no tendréis problemas para encajarlas ya que la horma de las Saucony Ride 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié).

Dinámica

Las Saucony Ride 9, como buenas zapatillas de entrenamiento, están diseñadas para devorar kilómetros, con gran sensación de comodidad y con una flexibilidad progresiva – muy mejorada respecto a versiones anteriores de la Saucony Ride 9 - gracias al EVERUN y al sistema Tri-Flex que logra que la transición en la pisada en las Saucony Ride 9 sea fluida, agradable y natural.

En cuanto a sensaciones, se trata de una zapatilla de corte clásico, con un drop algo más bajo del estándar del mercado pero muy habitual en las Saucony (8mm.). Cosa que les proporciona una buena estabilidad, conjuntamente con la nueva composición de la mediasuela las hace más reactivas que sus predecesoras (en esto el compuesto Everun ha tenido mucho que ver) que nos ofrece la posibilidad de hacer tiradas muy largas sin que nuestras articulaciones se resientan. Buena prueba de ello es que hemos podido completar una marathon en un entorno con mucho calor como es México DF con ellas puestas, sin sufrir ningún percance.

Si debemos ser críticos con algún aspecto, no obstante, es que debemos señalar que, precisamente, habiendo realizado todos los test a lo largo de un verano muy caluroso, hemos ido percibiendo que, conforme quemábamos etapas y entrenos, el sistema de amortiguación, ya de por sí compuesto de unos materiales muy blandos, se ha ido reblandeciendo progresivamente, de manera que ha ido perdiendo parte de sus cualidades al enfrentarlas a terrenos irregulares.

Conclusión

Las Saucony Ride 9 son unas buenas zapatillas para todo corredor de hasta 80 kgs, que entrene con regularidad y compita en distancias medias o largas con unos ritmos no demasiado ambiciosos y que han probado desarrollarse muy bien en todo tipo de terrenos más allá del asfalto.

Se trata de una zapatilla muy lograda que, sin ser excelente en ningún aspecto en particular, es más que notable en todas las características que le pedimos a una zapatilla con la que pretendemos hacer muchos kilómetros, con la excepción, tal vez, como hemos comentado, de la fragilidad del mesh que, por otra parte, atribuimos al tallaje un poco corto para nuestro gusto.

Respecto a sus versiones anteriores, las Saucony Ride 9 han introducido el sistema Everun que le han dado un salto cualitativo en cuanto a amortiguación y fluidez en la pisada, lo que nos hace tener ya curiosidad por ver si, en próximas versiones, introducirán el otro gran avance de Saucony, el sistema Isofit, para optimizar un ajuste del pie a la zapatilla ya de por sí muy bueno en esta versión, aunque tal vez les haría ganar algo de peso.

PROs y CONtras

PROs:

- Un rendimiento más que notable.

- Una amortiguación reforzada

- Durabilidad de la suela esta garantizada.

- Peso reducido para unas zapatillas de entrenamiento.

- Gran transpirabilidad.  

 

CONtras:

- No cuenta con el ajuste “ISO".

- Un mesh que no acompaña a la durabilidad del resto de la zapatilla

- La amortiguación se ve afectada a las altas temperaturas.  

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSHispalis XVIII - JomaRide 9 - Saucony
Talla US9.59.5
Peso (gramos)315269

PUNTUACIONES

Hispalis XVIII - Joma Ride 9 - Saucony
Talla7.06.0
Fit antepié7.06.0
Fit mediopie7.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.08.0
Ajuste general8.07.0
Amortiguación antepié7.57.5
Amortiguación talón8.09.0
Amortiguación global7.58.0
Dinámica / Transición de la pisada6.08.0
Respuesta6.07.5
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón8.07.5
Soporte antepié7.07.5
Soporte global7.57.5
Agarre en seco9.08.0
Agarre en mojado7.07.5
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra8.08.0
Agarre en pista8.07.5
Agarre global8.57.5
Durabilidad suela10.08.5
Durabilidad upper8.55.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta7.58.0
Sujeción lengüeta7.08.0
Longitud lengüeta7.07.5
Número de ojales8.07.0
Acolchado collar8.08.0
Amplitud collar7.07.5
Altura collar7.07.5
Sujeción collar7.57.5
Transpirabilidad6.09.0
Impermeabilidad4.07.0
Reflectantes5.09.0
Calidad de materiales y acabados6.57.5
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