Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 134 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Saucony - Ride 9

Ride 9 - Saucony

Publicado hace 62 día(s)

Introducción

Como algunos recordaréis, hace unos meses realizamos la revisión de las Saucony Hurricane ISO 2 y esta vez vamos a analizar otro de los productos lanzados por el fabricante norteamericano en su colección de primavera 2016, su hermana neutra, las Saucony Ride 9.

La saga “Ride” de Saucony, de la que las Saucony Ride 9 son el último exponente, es una de las más prolíficas de la casa de Boston, destinada a corredores neutros que buscan una buena relación entre amortiguación y respuesta para sus entrenamientos de media y larga distancia.

Aun siendo las Saucony Ride 9 una zapatilla de un corte más clásico que las Hurricane ISO 2 (fundamentalmente, no incluyen el sistema ISO del que hablaremos más adelante) teníamos cierta avidez por ver como  el nuevo compuesto Everun de Saucony, que tanto nos había entusiasmado, se iba a adaptar a una zapatilla como la Saucony Ride 9 destinada a gente de algo menos de peso y ritmos un poco más vivos (al respecto, tenemos que decir, que en este tiempo, como si fuera el destino, también nosotros hemos perdido el peso necesario para poder comprobar la diferencia...).

Aprovechando los meses de verano, hemos podido realizar un test más intensivo de lo habitual de las Saucony Ride 9, tanto en kilómetros como en condiciones climáticas, culminando nuestras probaturas con un gran "ensayo general" calzándolas nada más y nada menos que en la marathon de México DF en pleno agosto. 

Veamos pues cuales han sido nuestras impresiones.

Primeras impresiones

Las Saucony Ride 9 vienen empaquetadas en la clásica y sobria caja del fabricante norteamericano, si bien, como curiosidad, si le damos la vuelta, vemos como en la parte posterior nos han incluido una tabla de tiempos y ritmos por kilómetro, desde los 5km hasta la maratón, dándonos una primera indicación de que las Saucony Ride 9, están pensadas para todos aquellos que buscan unas zapatilla de entrenamiento para distancias medio – largas.  

A primera vista, podemos comprobar que dentro de la nueva gama de productos de Saucony, las Saucony Ride 9, son seguramente las que han mantenido una fisonomía más ortodoxa en este 2016. En cuanto a la apariencia estética de las Saucony Ride 9, en nuestro caso nos ha tocado revisar el modelo más atrevido en azules y verdes eléctricos (también se pueden encontrar en unos colores más discretos, azul y gris) que, como prueban las fotografías, son altamente reflectantes, lo cual es beneficioso en caso de que seamos corredores nocturnos.

Una vez en nuestras manos, podemos comprobar que tienen un peso ligeramente inferior al estándar en las zapatillas de entrenamiento (aproximadamente 265 gramos) en las que la amortiguación es la característica crítica. En este sentido, nos damos cuenta en seguida que las Saucony Ride 9 son muy flexibles en su parte anterior, con un upper compuesto por una malla muy ligera, mientras que la parte posterior de la zapatilla es mucho más rígida. Aun así, se doblan muy fácilmente, lo que nos hace pensar que, una vez en los pies serán muy cómodas, lo que no tardamos en comprobar.

Mediasuela y amortiguación

La gran novedad de las Saucony Ride 9 respecto a sus predecesoras en la saga “Ride” se encuentra en la mediasuela. En particular, las Saucony Ride 9 han introducido, al igual que el resto de modelos lanzados por la casa de Boston en 2016, el compuesto Everun, con el fin de reforzar la absorción del impacto y la reactividad.

Este compuesto proporciona más amortiguación en carrera y hasta un 83% de retorno de la energía en el lanzamiento con lo que su reactividad es sobresaliente.

A diferencia de las Saucony Hurricane ISO 2, las Saucony Ride 9 han centrado el uso del Everun no solo debajo de la plantilla de la zapatilla, en forma de segunda plantilla, de unos tres milímetros de grosor, para dar una mejor respuesta, sino también la parte delantera del chasis, en la zona exterior, de manera que la parte delantera del pie quede desahogada y reciba menos presión al final de la transición de la pisada.

Todo ello, unido al uso de un compuesto como el SRC (Super Rebound Compound) en el mediopie exterior y en el talón, muy elástico y con una gran capacidad de absorción, se consigue una capacidad extra de amortiguación que genera que el aterrizaje en la pisada sea mucho más dulce y al mismo tiempo genera mayor reactividad en el lanzamiento.

A diferencia de la cara exterior de las Saucony Ride 9, donde vemos que se superponen diferentes materiales, en la cara interior, el único material usado es el SSL o “Saucony Super Lite”, un compuesto de EVA más elaborado y ligero que el estándar que se usa en el mercado, señalando un pequeño arco con el fin de dar algo más de soporte en la pisada.

Suela

Hemos sometido a las Saucony Ride 9 a una revisión muy exigente (más de 250 km), combinando tanto entrenos cortos e intensos, como tiradas largas por diferentes superficies y terrenos sin que la suela de las Saucony Ride 9 se haya resentido excesivamente, de manera que su durabilidad ha quedado más que probada, manteniendo su dibujo, sin que se aprecien erosiones destacables en la misma.

Al igual que en los últimos modelos de Saucony, las Saucony Ride 9, la suela está fabricada con el mix de compuestos habitual. Por una parte, la suela es del tipo "Tri-Flex”, pensada para trabajar junto con el compuesto Everun de la mediasuela con el objetivo que haya una mayor dispersión de la fuerza realizada sobre la planta del pie en la pisada. Mientras que, por otra parte, en las zonas clave de máximo desgaste (puntera y tacón), se ha usado el compuesto de carbón XT-900, con una gran tracción y durabilidad, conjugado con el IBR+, un compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional, más blando, y que destaca por su agarre. En este sentido, el dibujo de la suela, en forma de zigzag (Tri-Flex), facilita el agarre y, por otra parte, ayuda a la flexión de la zapatilla en la torsión, con un hueco desde el centro de la suela hacia atrás con el fin de favorecer la transición en la pisada.

Incidiendo en el agarre, podemos indicar que habiéndolas usado en una gran diversidad de terrenos, incluso muy mojados, la pisada con las Saucony Ride 9 siempre ha sido firme, incluso cuando la suela ya ha recibido el lógico desgaste de los kilómetros acumulados. 

No obstante, como pequeño detalle, y al igual que comentamos en nuestra review de las Saucony Hurricane ISO 2, para aquellos que seáis un poco obsesivos, es que, las Saucony Ride 9 son unas zapatillas bastante “ruidosas” en la pisada, hasta que las hemos domado a base de kilómetros.

Upper

En el upper de las Saucony Ride 9, los diseñadores de la casa de Boston han aplicado dos criterios muy diferenciados en la parte delantera y trasera de la zapatilla.

En la parte delantera de las Saucony Ride 9 han utilizado el sistema FlexFilm, y no el sistema ISOFIT que tantos buenos resultados está dando en otros modelos de la casa de Nueva Inglaterra. El FlexFilm es una malla ligera y muy porosa que se refuerza con una serie de tiras finas termo selladas en los laterales y reforzadas en la puntera que, aunque pueden parecer débiles, han probado ser muy resistentes, además de proporcionar una gran comodidad y hacerlas más ligeras que otras zapatillas del mercado.

Por el contrario, en la parte posterior de las Saucony Ride 9, el chasis del talón es semi rígido, sin ser abusivo, ayudando a proteger el tendón de Aquiles, con un sistema de cosido mucho más tradicional y sin termo sellados.

Asimismo, el upper de las Saucony Ride 9 ha sido fabricado con un mesh poroso que tiene un gran grado de transpirabilidad, gracias al sistema RunDry. Al respecto, podemos decir que las hemos usado en condiciones de gran bochorno, como en la Maratón de México DF,  y no hemos sufrido ningún tipo de rozadura o ampolla, siendo la transpirabilidad de las Saucony Ride 9 más que destacable. No obstante, como punto débil, podemos indicar que el hacer el mesh tan poroso y ligero lo ha convertido en excesivamente frágil y, tras el desgaste al que las hemos sometido, el mismo ha comenzado a sufrir en exceso con algunas perforaciones.

En cuanto a la cordonera, la misma es plana, semi elástica y la ojetera es la clásica en las zapatillas de asfalto sin que se haya introducido novedad alguna en esta sección de la zapatilla. De igual forma, la lengüeta, bastante bien acolchada y que también incorpora el sistema Run Dry, no se aleja de los diseños clásicos con un pequeño pasador en el centro de la lengüeta, que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace.

Por último, señalar que el collar de las Saucony Ride 9 es tremendamente cómodo, con un acolchado generoso y suave, que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

La horma de las Saucony Ride 9 es muy cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con facilidad. No obstante, el tallaje, al igual que en otros modelos de Saucony me parece un poco corto y, en particular, atribuyo los daños en el mesh a los que hacía referencia en el apartado anterior como consecuencia del uso a esa falta de tallaje.

Las plantillas originales de las Saucony Ride 9 son cómodas y acolchadas, y proporcionan una gran sensación de confort que les da una muy buena transpirabilidad y resistencia. Como hemos comentado al hablar de la mediasuela, las mismas tienen la colaboración estelar del sistema Everun situado debajo de la plantilla que proporciona un acolchamiento adicional que potenciará esa sensación de confort.

Si, como es mi caso, las debéis sustituir por plantillas especiales, no tendréis problemas para encajarlas ya que la horma de las Saucony Ride 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié).

Dinámica

Las Saucony Ride 9, como buenas zapatillas de entrenamiento, están diseñadas para devorar kilómetros, con gran sensación de comodidad y con una flexibilidad progresiva – muy mejorada respecto a versiones anteriores de la Saucony Ride 9 - gracias al EVERUN y al sistema Tri-Flex que logra que la transición en la pisada en las Saucony Ride 9 sea fluida, agradable y natural.

En cuanto a sensaciones, se trata de una zapatilla de corte clásico, con un drop algo más bajo del estándar del mercado pero muy habitual en las Saucony (8mm.). Cosa que les proporciona una buena estabilidad, conjuntamente con la nueva composición de la mediasuela las hace más reactivas que sus predecesoras (en esto el compuesto Everun ha tenido mucho que ver) que nos ofrece la posibilidad de hacer tiradas muy largas sin que nuestras articulaciones se resientan. Buena prueba de ello es que hemos podido completar una marathon en un entorno con mucho calor como es México DF con ellas puestas, sin sufrir ningún percance.

Si debemos ser críticos con algún aspecto, no obstante, es que debemos señalar que, precisamente, habiendo realizado todos los test a lo largo de un verano muy caluroso, hemos ido percibiendo que, conforme quemábamos etapas y entrenos, el sistema de amortiguación, ya de por sí compuesto de unos materiales muy blandos, se ha ido reblandeciendo progresivamente, de manera que ha ido perdiendo parte de sus cualidades al enfrentarlas a terrenos irregulares.

Conclusión

Las Saucony Ride 9 son unas buenas zapatillas para todo corredor de hasta 80 kgs, que entrene con regularidad y compita en distancias medias o largas con unos ritmos no demasiado ambiciosos y que han probado desarrollarse muy bien en todo tipo de terrenos más allá del asfalto.

Se trata de una zapatilla muy lograda que, sin ser excelente en ningún aspecto en particular, es más que notable en todas las características que le pedimos a una zapatilla con la que pretendemos hacer muchos kilómetros, con la excepción, tal vez, como hemos comentado, de la fragilidad del mesh que, por otra parte, atribuimos al tallaje un poco corto para nuestro gusto.

Respecto a sus versiones anteriores, las Saucony Ride 9 han introducido el sistema Everun que le han dado un salto cualitativo en cuanto a amortiguación y fluidez en la pisada, lo que nos hace tener ya curiosidad por ver si, en próximas versiones, introducirán el otro gran avance de Saucony, el sistema Isofit, para optimizar un ajuste del pie a la zapatilla ya de por sí muy bueno en esta versión, aunque tal vez les haría ganar algo de peso.

PROs y CONtras

PROs:

- Un rendimiento más que notable.

- Una amortiguación reforzada

- Durabilidad de la suela esta garantizada.

- Peso reducido para unas zapatillas de entrenamiento.

- Gran transpirabilidad.  

 

CONtras:

- No cuenta con el ajuste “ISO".

- Un mesh que no acompaña a la durabilidad del resto de la zapatilla

- La amortiguación se ve afectada a las altas temperaturas.  

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneRide 9 - Saucony
Talla US8.59.5
Peso (gramos)193269
Mesh9098
SuelaDelantera96118
SuelaTrasera7293
PerfilTrasero2734

PUNTUACIONES

Tracer - Hoka One One Ride 9 - Saucony
Talla8.56.0
Fit antepié7.06.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general7.07.0
Amortiguación antepié8.07.5
Amortiguación talón7.09.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.07.5
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón7.07.5
Soporte antepié8.07.5
Soporte global7.07.5
Agarre en seco9.08.0
Agarre en mojado8.07.5
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista9.07.5
Agarre global8.07.5
Durabilidad suela6.08.5
Durabilidad upper8.05.0
Durabilidad global7.07.0
Grosor lengüeta6.08.0
Sujeción lengüeta4.08.0
Longitud lengüeta7.07.5
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar6.08.0
Amplitud collar7.07.5
Altura collar7.07.5
Sujeción collar7.07.5
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad1.07.0
Reflectantes1.09.0
Calidad de materiales y acabados8.07.5
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