Glycerin 14 - Brooks

Glycerin 14 - Brooks

Publicado hace 144 día(s)

Introducción

Hablar de las Brooks Glycerin 14 no es hablar de una zapatilla cualquiera. Se trata del modelo insignia de la marca americana, un modelo que se ha ganado el derecho a ser un referente y que, año tras año, sigue manteniendo un buen número de adeptos  que no dudan en convertirlas en sus compañeras de entreno. No es casualidad, y es que las Brooks Glycerin 14 siguen aquella máxima de que, si algo es bueno, ¿por qué no repetirlo? Pues bien, eso es lo que ha hecho Brooks, una de las marcas que más ventas suman en el sector del running en Estados Unidos. Esta zapatilla neutra de máxima amortiguación está catalogada dentro de la gama “Cushion me” de Brooks y está diseñada para corredores de peso medio o elevado que buscan una zapatilla con mucha protección para sumar kilómetros. A pesar de que en su decimocuarta versión no han añadido apenas cambios, hemos querido comprobar si las Brooks Glycerin 14 siguen siendo una zapatilla de referencia de máxima amortiguación.

Primeras impresiones

No es fácil hacerse una idea objetiva de las Brooks Glycerin 14 cuando las precede una larga lista de éxitos. A primera vista sorprende su cuidado diseño. Han querido dejar a un lado el rosa que tanto vemos las chicas y han optado por una gama de degradados entre el lila y el verde que en la zona media de la zapatilla juega con tonos más metalizados. La verdad es que es un modelo que apetece calzarse, porque al tacto el collar es realmente mullido, al igual que la lengüeta estilo calcetín que abraza el pie.

El upper nos devuelve un tacto rígido, con una zona delantera mucho más maleable que suponemos nos dará libertad al movimiento de los dedos. Como es de esperar, la zona del talón de estas Brooks Glycerin 14 monta una pieza rígida que sujeta y protege el tobillo. Es una zapatilla robusta, con un peso de 264 gramos en el modelo femenino. Pero a pesar de todo, cuando jugamos con ellas e intentamos doblarlas, reaccionan muy bien. La torsión de la suela es sencilla, gracias a los cortes transversales y a las zonas diferenciadas de la suela. El famoso compuesto SuperDNA que distingue a las Glycerin en sus últimos 3 modelos es de color blanco, y al tacto es de una rigidez media, pero da de si, casi como cuando tocas una gominola!

Al probárnosla la sensación es la de estar caminando encima de un suelo acolchado. Pero a la vez no deja de sentirse firme y estable. La amortiguación funciona a la perfección en estático, veremos cómo responden al rodar.

La zona del upper, que es donde han innovado dándole un acabado más poroso, también es muy maleable. Globalmente, en las Brooks Glycerin 14 parece que todo el diseño está pensado para favorecer lo que prometen: una gran zapatilla de amortiguación con la que proteger nuestro pie. Precisamente por ese diseño están pensadas para rodajes medios y largos a ritmos asequibles. ¡Otra cosa es que a nosotros nos apetezca ponerlas a prueba y exprimirlas un poco para ver cómo responden también a ritmos rápidos!

Mediasuela y amortiguación

Con las Brooks Glycerin 14 ya son tres los modelos consecutivos que incorporan en la mediasuela el SuperDNA, un compuesto creado a base de sustratos naturales y cuya característica principal es que es adaptativo. O sea, que da una respuesta eficiente sea cual sea el tipo de corredor, pisada, peso, fuerza ejercida en la zancada, etc. Este es su punto fuerte, lo que ha conseguido que sea una zapatilla muy buscada por corredores de peso medio o alto. Esta mediasuela tiene forma de cadena y se adapta a la presión de la zancada aportando un extra de amortiguación respecto a su anterior sistema, el DNA. En concreto el SuperDNA le da un 25% más de amortiguación, y lo hemos notado con sólo probarlas una vez. 

Otro punto técnico del compuesto SuperDNA es que los eslabones que le dan ese aspecto de cadena apuntan hacia el talón. Esto es el Segmented Crash Pad, la tecnología que trabaja de la mano del SuperDNA en las Brooks Glycerin 14. A simple vista se percibe que el tamaño de los eslabones va decreciendo a medida que la suela se adentra en la zona de los metatarsos. De esta manera se busca un punto más de tracción para guiar y facilitar la transición de atrás a adelante a la vez que les aporta un punto de dinamismo y reacción. Esto nos da una pista clara de que las Brooks Glycerin 14 están pensadas para corredores que talonean.

Cuando nos las pusimos para correr por primera vez nos sorprendió lo inmediata que es la transición a esta zapatilla. En parte es gracias al SuperDNA, y en parte a su estructura global. El perfil de la mediasuela es  alto, pero el drop de 10 mm las hace muy estándar y fáciles de llevar aunque no se hayan usado zapatillas de esta marca antes.  

A simple vista vemos que la mediasuela no tiene control de estabilidad específico, por lo que forman parte del segmento de zapas neutras. Aún así, tienen un punto más a su favor y es que al montar una amortiguación semi rígida, esta por si sola ya actúa como estabilizador. Lo notamos en nuestras tiradas largas. Ya sabéis que cuando llevas muchos quilómetros en las piernas, la zancada tiende a ser menos eficiente, y es en esos momentos en los que notamos que el SuperDNA nos daba este extra de estabilidad sin sentir que la pisada va guiada.

Suela

La suela de las Brooks Glycerin 14 tiene una mezcla de tecnologías y densidades que dividen la zapatilla en tres zonas.

La tecnología principal que arma la suela y le da una estructura global son las Ideal Pressure Zones. Estas zonas se encargan de ayudar a distribuir la presión por toda la zapatilla. Gracias pues a las zonas de presión hemos notado que la pisada era homogénea, lo que al final ha incidido en que nuestra carrera fuera más eficiente.

Después, de manera más específica la suela se divide como os decíamos en tres zonas, separas por líneas de flexión muy marcadas justamente para favorecer la transición de la pisada. En la parte del talón, el Rounded Heel le da una forma visual de herradura y nos ha ayudado a estabilizar la entrada de talón a la vez que nos ha dado una marcada sensación de estabilidad a pesar de ser una zapatilla neutra. El tobillo se mantiene estable, y es por eso que las Brooks Glycerin 14 nos parece  una zapatilla muy versátil, incluso para aquellas corredoras que tengan una ligera pronación.

El rounded heel está compuesto por un caucho con mayor densidad que el resto de la suela precisamente para darle durabilidad a la zapatilla. En nuestro caso, y con algo más de 150 kilómetros de rodaje, la suela está casi como nueva. A pesar de todo, es posible que calzadas por corredoras de más peso, la suela sufra un desgaste mayor. 

Siguiendo el recorrido de la suela, en la zona del medio pié el caucho es algo más acolchado para facilitar, una vez más, la transición hacia los metatarsos. Esta zona es de color amarillento, y enlaza con la parte delantera de la zapatilla, de color lila. En esta zona el taqueado se estrecha y se ensancha dependiendo de su ubicación para aprovechar cierta reactividad e impulsar la pisada hacia adelante. La puntera, del mismo color, vuelve a tener un compuesto más rígido y denso como en el talón, para resistir a la fricción. 

El taqueado de la suela es grueso, de alrededor de 3 mm, y lo hemos aprovechado para exprimir las Brooks Glycerin 14 allí por donde hemos podido. En asfalto, por supuesto, donde nos ha dado una estabilidad y un agarre excelentes. Pero también por tierra, pista y zonas grasas donde nos metimos sin muchas expectativas pero conseguimos rodar  sin perder adherencia. Por último, también quisimos darles una oportunidad en la playa. Y a pesar de que la arena no es nuestro terreno preferido, notamos como el SuperDNA se notaba más rígido y nos solventaba cierto grado de inestabilidad propia de la arena.

Upper

Vamos por partes. De entrada, lo que más nos gusta de las Brooks Glycerin 14 es el tacto. Cuando pasamos la mano por el interior de la zapatilla, la notamos muy suave. Nosotros quisimos probarla sin calcetín y no sufrimos rozaduras ni quemazones.

Con el collar pasa más o menos lo mismo: es muy suave y cómodo. De caña no demasiado alta, el collar es desigual, con la zona interior más elevada. Es por eso que nos gusta tanto, porque cuando nos la ponemos no notamos un guiado de la pisada agobiante pero, al mismo tiempo, nos hemos sentido cómodos haciendo tiradas largas confiando en estas pequeñas armas escondidas de las Brooks Glycerin 14.

Más allá de los interiores, el upper se ha modificado ligeramente respecto a su antecesora, las Brooks Glycerin 13. La decimocuarta versión ha apostado por un mesh más poroso que buscaba solucionar precisamente lo que muchos corredores le echaban en cara a las Brooks Glycerin 13: la falta de transpirabilidad. Pues bien, el caso es que lo han intentado pero lamentablemente no han sabido encontrar con el sistema ideal. Cuando las hemos calzado hemos notado como la temperatura de los pies ha subido rápidamente. Incluso llegamos a correr por la playa y acabamos con los pies chorreando pero cuando llegó el momento de secarlas, a pesar de estar a más de 25 grados, tardaron lo suyo. Es una lástima pero la transpirabilidad sigue siendo la asignatura pendiente de las Brooks Glycerin 14.

Por si fuera poco, a base de usarlas, el upper se ha ido deformando de su estado original hasta quedarse arrugado.

El upper viene reforzado en este modelo por el 3D Stretch Print, un conjunto de termosellados que refuerzan el upper y lo hacen más resistente. En el tobillo, una pieza rígida encajona el tobillo y asegura que no se va a mover. Particularmente lo hemos notado un poco agobiante pero es cierto que no nos ha provocado rozaduras ni otros problemas. En esta parte trasera existe una pequeña pieza reflectante para mayor seguridad en rodajes nocturnos.

Horma

El modelo femenino de las Brooks Glycerin 14 tiene una horma más bien estrecha. Como os comentábamos antes, hasta sin atar los cordones el pie tiene poco movimiento.

La zona del retropié es sin duda la más estrecha. Es aquí donde nos hemos sentido algo más encajonados corriendo en ellas. Sin duda, es un buen punto para evitar torceduras y movimientos innecesarios, pero creemos que un poco menos de sujeción hubiera conseguido el mismo efecto.

En cambio, la zona del antepié es la más ancha, dando libertad de movimiento a los dedos, que tienen un cierto juego lateral. Nos preocupaba si esto afectaría en los giros o en terrenos desiguales, pero cuando hemos rodado con ellas precisamente la sujeción del resto de la zapatilla ha hecho que el pie no se moviera. 

En la zona del mediopié el arco es medio, y no se siente intrusivo a la hora de rodar. La plantilla que acompaña las Brooks Glycerin 14 está hecha con un material propio de Brooks, el BioMoGo. Es extremadamente suave y muy agradable de llevar.

En todo caso, la zapatilla acepta el uso de plantillas pero os recomendamos probarlas con ellas precisamente por la estrechez de la horma. Así os aseguráis además de acertar con la talla. 

Dinámica

Hace ya algún tiempo que los de Brooks lanzaron el "claim" que acompaña sus materiales de running: "run happy". Y nos apetecía saber si con las Brooks Glycerin 14 podríamos disfrutar de los rodajes. Pues bien, hay que reconocer que estamos ante una zapatilla que tiene mucho a su favor para recibir buenas críticas. Y es que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

Lo que más nos ha gustado de las Brooks Glycerin 14 es ver que todas las tecnologías que han juntado realmente tienen una razón de ser y cumplen una función que se hace efectiva en el momento en el que nos ponemos en marcha con ellas. Por ejemplo, su punto fuerte, el SuperDNA. Es de recibo reconocer que es un sistema de amortiguación realmente equilibrado. Por un lado, aporta una perfecta amortiguación que notamos suave pero a la vez estable. La fuerza del impacto de cada zancada queda perfectamente repartida y nos encanta que el SuperDNA funcione sin sentirlo. Es decir, que no notemos esa sensación de chicle que algunos sistemas tienen. Precisamente también por toda la tecnología que tienen en la suela y la mediasuela, la transición es de lo más agradable. No hay esfuerzo, y la adaptación a las Brooks Glycerin 14 es inmediata, no son agresivas y las notamos cómodas desde el primer minuto.

La comodidad de la transición se hace la protagonista y a pesar de que por su estructura están pensadas para corredores que son más proclives a entrar de talón, siguen dando buena respuesta entrando más de mediopié.

En cuanto al terreno, está claro que las Brooks Glycerin 14 se mueven cómodamente en asfalto, pero ya os dijimos que no se arrugan ante terrenos más irregulares. En pista y zonas grasas tienen buen agarre y la sujeción del pie dentro de la zapatilla es tan efectiva que tampoco hemos sufrido por torceduras. De hecho, el SuperDNA les da un perfil elevado que hace que las irregularidades prácticamente desaparezcan. Por eso son muy versátiles y os aseguramos que las vais a poder aprovechar de lo lindo.

Los termosellados exteriores las convierten en casi un tanque en cuanto a la durabilidad. Es verdad que en el upper se forman arrugas debido a la adaptación al movimiento, pero aparte de eso, el mesh no tiene ni un enganchón, ni un desgarro, ni siquiera se ha dado de sí ninguna de las microperforaciones por el roce con el pie. ¡Nada de nada!    

Conclusión

Cuando nos dieron la posibilidad de probar las Brooks Glycerin 14, sabíamos que íbamos a probar un icono en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Por eso no nos sorprendió que, ya desde el primer rodaje, nos sintiéramos cómodos con ellas.

El punto fuerte de las Brooks Glycerin 14 es su mediasuela, que se adapta a cada tipo de zancada y acepta una horquilla de ritmos bastante abierta. Nos hemos sentido cómodos en rodajes suaves pero hemos podido comprobar que el peso no es un lastre si queréis darles algo de vidilla.

Los acabados de esta zapatilla son excelentes. Suavidad y confort es lo que vais a encontrar si os decidís a calzaros las Brooks Glycerin 14. Las costuras y los sellados con base de silicona están cuidados al máximo, con lo que son historia las rozaduras. Además, la durabilidad del upper es impresionante, tan sólo falla por su falta de elasticidad, lo que provoca arrugas que, a medida que vamos haciendo kilómetros, va a dejar nuestras zapatillas marcadas. Nada que interaccione con la comodidad pero sí que es un aspecto que nos gustaría que mejoraran.

Y puestos a ser perfeccionistas, también es mejorable la transpiración del mesh. Las altas temperaturas no invitan a rodar con esta zapatilla porque puede llegar a resultar incómoda esa sensación de humedad que no llega a evacuarse. A tener en cuenta si sois de los que transpiráis mucho.

En todo caso, si estás buscando una zapatilla para sumar quilómetros a ritmos medios- bajos, las Brooks Glycerin 14 son de lo mejor que hemos probado. Con una amortiguación cómoda y estable y una transición de lo más natural, que no te deja clavado. Así que, si eres una corredora de peso medio a alto con una pisada neutra, te garantizamos que no te van a defraudar.

 

PROs y CONtras

PROS:

·  Compuesto Super DNA.

·  Collar muy mullido y agradable

· Tecnología Ideal Pressure Zones. Mejora la transición.

·  Diseño cuidado



CONTRAS:

·  Poca transpirabilidad del mesh

·  Cierta sensación de agobio en el talón.

·  Único elemento reflectante muy pequeño en la zona del tobillo

 

Saucony - Ride 9

Ride 9 - Saucony

Publicado hace 65 día(s)

Introducción

Como algunos recordaréis, hace unos meses realizamos la revisión de las Saucony Hurricane ISO 2 y esta vez vamos a analizar otro de los productos lanzados por el fabricante norteamericano en su colección de primavera 2016, su hermana neutra, las Saucony Ride 9.

La saga “Ride” de Saucony, de la que las Saucony Ride 9 son el último exponente, es una de las más prolíficas de la casa de Boston, destinada a corredores neutros que buscan una buena relación entre amortiguación y respuesta para sus entrenamientos de media y larga distancia.

Aun siendo las Saucony Ride 9 una zapatilla de un corte más clásico que las Hurricane ISO 2 (fundamentalmente, no incluyen el sistema ISO del que hablaremos más adelante) teníamos cierta avidez por ver como  el nuevo compuesto Everun de Saucony, que tanto nos había entusiasmado, se iba a adaptar a una zapatilla como la Saucony Ride 9 destinada a gente de algo menos de peso y ritmos un poco más vivos (al respecto, tenemos que decir, que en este tiempo, como si fuera el destino, también nosotros hemos perdido el peso necesario para poder comprobar la diferencia...).

Aprovechando los meses de verano, hemos podido realizar un test más intensivo de lo habitual de las Saucony Ride 9, tanto en kilómetros como en condiciones climáticas, culminando nuestras probaturas con un gran "ensayo general" calzándolas nada más y nada menos que en la marathon de México DF en pleno agosto. 

Veamos pues cuales han sido nuestras impresiones.

Primeras impresiones

Las Saucony Ride 9 vienen empaquetadas en la clásica y sobria caja del fabricante norteamericano, si bien, como curiosidad, si le damos la vuelta, vemos como en la parte posterior nos han incluido una tabla de tiempos y ritmos por kilómetro, desde los 5km hasta la maratón, dándonos una primera indicación de que las Saucony Ride 9, están pensadas para todos aquellos que buscan unas zapatilla de entrenamiento para distancias medio – largas.  

A primera vista, podemos comprobar que dentro de la nueva gama de productos de Saucony, las Saucony Ride 9, son seguramente las que han mantenido una fisonomía más ortodoxa en este 2016. En cuanto a la apariencia estética de las Saucony Ride 9, en nuestro caso nos ha tocado revisar el modelo más atrevido en azules y verdes eléctricos (también se pueden encontrar en unos colores más discretos, azul y gris) que, como prueban las fotografías, son altamente reflectantes, lo cual es beneficioso en caso de que seamos corredores nocturnos.

Una vez en nuestras manos, podemos comprobar que tienen un peso ligeramente inferior al estándar en las zapatillas de entrenamiento (aproximadamente 265 gramos) en las que la amortiguación es la característica crítica. En este sentido, nos damos cuenta en seguida que las Saucony Ride 9 son muy flexibles en su parte anterior, con un upper compuesto por una malla muy ligera, mientras que la parte posterior de la zapatilla es mucho más rígida. Aun así, se doblan muy fácilmente, lo que nos hace pensar que, una vez en los pies serán muy cómodas, lo que no tardamos en comprobar.

Mediasuela y amortiguación

La gran novedad de las Saucony Ride 9 respecto a sus predecesoras en la saga “Ride” se encuentra en la mediasuela. En particular, las Saucony Ride 9 han introducido, al igual que el resto de modelos lanzados por la casa de Boston en 2016, el compuesto Everun, con el fin de reforzar la absorción del impacto y la reactividad.

Este compuesto proporciona más amortiguación en carrera y hasta un 83% de retorno de la energía en el lanzamiento con lo que su reactividad es sobresaliente.

A diferencia de las Saucony Hurricane ISO 2, las Saucony Ride 9 han centrado el uso del Everun no solo debajo de la plantilla de la zapatilla, en forma de segunda plantilla, de unos tres milímetros de grosor, para dar una mejor respuesta, sino también la parte delantera del chasis, en la zona exterior, de manera que la parte delantera del pie quede desahogada y reciba menos presión al final de la transición de la pisada.

Todo ello, unido al uso de un compuesto como el SRC (Super Rebound Compound) en el mediopie exterior y en el talón, muy elástico y con una gran capacidad de absorción, se consigue una capacidad extra de amortiguación que genera que el aterrizaje en la pisada sea mucho más dulce y al mismo tiempo genera mayor reactividad en el lanzamiento.

A diferencia de la cara exterior de las Saucony Ride 9, donde vemos que se superponen diferentes materiales, en la cara interior, el único material usado es el SSL o “Saucony Super Lite”, un compuesto de EVA más elaborado y ligero que el estándar que se usa en el mercado, señalando un pequeño arco con el fin de dar algo más de soporte en la pisada.

Suela

Hemos sometido a las Saucony Ride 9 a una revisión muy exigente (más de 250 km), combinando tanto entrenos cortos e intensos, como tiradas largas por diferentes superficies y terrenos sin que la suela de las Saucony Ride 9 se haya resentido excesivamente, de manera que su durabilidad ha quedado más que probada, manteniendo su dibujo, sin que se aprecien erosiones destacables en la misma.

Al igual que en los últimos modelos de Saucony, las Saucony Ride 9, la suela está fabricada con el mix de compuestos habitual. Por una parte, la suela es del tipo "Tri-Flex”, pensada para trabajar junto con el compuesto Everun de la mediasuela con el objetivo que haya una mayor dispersión de la fuerza realizada sobre la planta del pie en la pisada. Mientras que, por otra parte, en las zonas clave de máximo desgaste (puntera y tacón), se ha usado el compuesto de carbón XT-900, con una gran tracción y durabilidad, conjugado con el IBR+, un compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional, más blando, y que destaca por su agarre. En este sentido, el dibujo de la suela, en forma de zigzag (Tri-Flex), facilita el agarre y, por otra parte, ayuda a la flexión de la zapatilla en la torsión, con un hueco desde el centro de la suela hacia atrás con el fin de favorecer la transición en la pisada.

Incidiendo en el agarre, podemos indicar que habiéndolas usado en una gran diversidad de terrenos, incluso muy mojados, la pisada con las Saucony Ride 9 siempre ha sido firme, incluso cuando la suela ya ha recibido el lógico desgaste de los kilómetros acumulados. 

No obstante, como pequeño detalle, y al igual que comentamos en nuestra review de las Saucony Hurricane ISO 2, para aquellos que seáis un poco obsesivos, es que, las Saucony Ride 9 son unas zapatillas bastante “ruidosas” en la pisada, hasta que las hemos domado a base de kilómetros.

Upper

En el upper de las Saucony Ride 9, los diseñadores de la casa de Boston han aplicado dos criterios muy diferenciados en la parte delantera y trasera de la zapatilla.

En la parte delantera de las Saucony Ride 9 han utilizado el sistema FlexFilm, y no el sistema ISOFIT que tantos buenos resultados está dando en otros modelos de la casa de Nueva Inglaterra. El FlexFilm es una malla ligera y muy porosa que se refuerza con una serie de tiras finas termo selladas en los laterales y reforzadas en la puntera que, aunque pueden parecer débiles, han probado ser muy resistentes, además de proporcionar una gran comodidad y hacerlas más ligeras que otras zapatillas del mercado.

Por el contrario, en la parte posterior de las Saucony Ride 9, el chasis del talón es semi rígido, sin ser abusivo, ayudando a proteger el tendón de Aquiles, con un sistema de cosido mucho más tradicional y sin termo sellados.

Asimismo, el upper de las Saucony Ride 9 ha sido fabricado con un mesh poroso que tiene un gran grado de transpirabilidad, gracias al sistema RunDry. Al respecto, podemos decir que las hemos usado en condiciones de gran bochorno, como en la Maratón de México DF,  y no hemos sufrido ningún tipo de rozadura o ampolla, siendo la transpirabilidad de las Saucony Ride 9 más que destacable. No obstante, como punto débil, podemos indicar que el hacer el mesh tan poroso y ligero lo ha convertido en excesivamente frágil y, tras el desgaste al que las hemos sometido, el mismo ha comenzado a sufrir en exceso con algunas perforaciones.

En cuanto a la cordonera, la misma es plana, semi elástica y la ojetera es la clásica en las zapatillas de asfalto sin que se haya introducido novedad alguna en esta sección de la zapatilla. De igual forma, la lengüeta, bastante bien acolchada y que también incorpora el sistema Run Dry, no se aleja de los diseños clásicos con un pequeño pasador en el centro de la lengüeta, que nos servirá para fijarla y evitar que se desplace.

Por último, señalar que el collar de las Saucony Ride 9 es tremendamente cómodo, con un acolchado generoso y suave, que envuelve y sujeta perfectamente la zona.

Horma

La horma de las Saucony Ride 9 es muy cómoda y con espacio para que los dedos se puedan mover con facilidad. No obstante, el tallaje, al igual que en otros modelos de Saucony me parece un poco corto y, en particular, atribuyo los daños en el mesh a los que hacía referencia en el apartado anterior como consecuencia del uso a esa falta de tallaje.

Las plantillas originales de las Saucony Ride 9 son cómodas y acolchadas, y proporcionan una gran sensación de confort que les da una muy buena transpirabilidad y resistencia. Como hemos comentado al hablar de la mediasuela, las mismas tienen la colaboración estelar del sistema Everun situado debajo de la plantilla que proporciona un acolchamiento adicional que potenciará esa sensación de confort.

Si, como es mi caso, las debéis sustituir por plantillas especiales, no tendréis problemas para encajarlas ya que la horma de las Saucony Ride 9 es amplia pero sin excesos. El pié se sentirá cómodo en las tres zonas (antepié, mediopié y retropié).

Dinámica

Las Saucony Ride 9, como buenas zapatillas de entrenamiento, están diseñadas para devorar kilómetros, con gran sensación de comodidad y con una flexibilidad progresiva – muy mejorada respecto a versiones anteriores de la Saucony Ride 9 - gracias al EVERUN y al sistema Tri-Flex que logra que la transición en la pisada en las Saucony Ride 9 sea fluida, agradable y natural.

En cuanto a sensaciones, se trata de una zapatilla de corte clásico, con un drop algo más bajo del estándar del mercado pero muy habitual en las Saucony (8mm.). Cosa que les proporciona una buena estabilidad, conjuntamente con la nueva composición de la mediasuela las hace más reactivas que sus predecesoras (en esto el compuesto Everun ha tenido mucho que ver) que nos ofrece la posibilidad de hacer tiradas muy largas sin que nuestras articulaciones se resientan. Buena prueba de ello es que hemos podido completar una marathon en un entorno con mucho calor como es México DF con ellas puestas, sin sufrir ningún percance.

Si debemos ser críticos con algún aspecto, no obstante, es que debemos señalar que, precisamente, habiendo realizado todos los test a lo largo de un verano muy caluroso, hemos ido percibiendo que, conforme quemábamos etapas y entrenos, el sistema de amortiguación, ya de por sí compuesto de unos materiales muy blandos, se ha ido reblandeciendo progresivamente, de manera que ha ido perdiendo parte de sus cualidades al enfrentarlas a terrenos irregulares.

Conclusión

Las Saucony Ride 9 son unas buenas zapatillas para todo corredor de hasta 80 kgs, que entrene con regularidad y compita en distancias medias o largas con unos ritmos no demasiado ambiciosos y que han probado desarrollarse muy bien en todo tipo de terrenos más allá del asfalto.

Se trata de una zapatilla muy lograda que, sin ser excelente en ningún aspecto en particular, es más que notable en todas las características que le pedimos a una zapatilla con la que pretendemos hacer muchos kilómetros, con la excepción, tal vez, como hemos comentado, de la fragilidad del mesh que, por otra parte, atribuimos al tallaje un poco corto para nuestro gusto.

Respecto a sus versiones anteriores, las Saucony Ride 9 han introducido el sistema Everun que le han dado un salto cualitativo en cuanto a amortiguación y fluidez en la pisada, lo que nos hace tener ya curiosidad por ver si, en próximas versiones, introducirán el otro gran avance de Saucony, el sistema Isofit, para optimizar un ajuste del pie a la zapatilla ya de por sí muy bueno en esta versión, aunque tal vez les haría ganar algo de peso.

PROs y CONtras

PROs:

- Un rendimiento más que notable.

- Una amortiguación reforzada

- Durabilidad de la suela esta garantizada.

- Peso reducido para unas zapatillas de entrenamiento.

- Gran transpirabilidad.  

 

CONtras:

- No cuenta con el ajuste “ISO".

- Un mesh que no acompaña a la durabilidad del resto de la zapatilla

- La amortiguación se ve afectada a las altas temperaturas.  

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGlycerin 14 - BrooksRide 9 - Saucony
Talla US119.5
Peso (gramos)343269
Mesh-98
Mesh102