Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 326 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Saucony - Kinvara 7 W

Kinvara 7 W - Saucony

Publicado hace 55 día(s)

Introducción

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras. Las Saucony Kinvara 7, salieron al mercado la primavera del 2016. Una zapatilla de entrenamiento para pesos ligeros pudiendo llegar a competir con ellas (cosa que hemos hecho y os contamos más adelante), aunque a priori y sobre el papel, le falte reactividad.

La Saucony Kinvara 7 nació en los primeros momentos del boom minimalista y fue la creadora de la categoría que hoy denominamos "Natural Running". Tuvo tanto éxito que todas las marcas se apuntaron al carro y tomaron como referencia a la Kinvara como un ejemplo de cómo hacer las cosas ya que, con sus dos primeros modelos, definió bastante los parámetros que marcan esta categoría de Natural Running. 

La primera factoría de la compañía fue fundada en 1898 en Kutztown, Pennsylvania. En 1910, Abraham Hyde, un inmigrante ruso abrió una tienda de zapatillas de lona en Cambridge, Massachussets llamada Hyde Athletic Industries. En 1968 Hyde Athletic Industries compró Saucony y la trasladó a Cambridge.

Las Saucony Kinvara 7 son la respuesta a los fieles seguidores de este modelo que verán enriquecidas las zapatillas con el Everun, ya utilizado en las Triumph, las Hurricane y las Guide 9. Compuesto que promete amortiguación y firmeza mejorando la absorción del impacto y la flexibilidad. ¡Veremos si lo consigue!

Primeras impresiones

¡Qué responsabilidad! Cuando vimos que las zapatillas que probaríamos eran unas Saucony Kinvara 7 por un lado nos alegramos muchísimo pero por otro nos dio mucho respeto. Con tan solo siete ediciones estamos tratando con una de esas zapatillas que pasarán a la historia. Empezando por el peso, los colores, el upper... Todo da sensación de ligereza cuando ves por primera vez las Saucony Kinvara 7.

Al flexionarlas nos damos cuenta que no tienen una zona de flexión muy clara todo y que flexan hacia la mitad, donde cambia la disposición de la suela.

Ya en la caja hay la inscripción “Everun: you should get your feet on this stuff” que podríamos traducir como “Everun: tienes que poner tus pies encima de este material”. Se nos invita a probar el Everun: la novedad de la 7a edición de este icono de Saucony.

¡Venga, va! ¿Qué nos han parecido nada más verlas?

El upper es muy suave, son muy ligeras y deformables al tacto aunque no se dejan doblar excesivamente en la torsión.

La suela de las Saucony Kinvara 7 parece que va a durar poco, el EVA se ve blandito y como no seas un corredor neutro con muy buena técnica, la durabilidad será limitada. A priori, parece un punto débil.

Los cordones son amplios y de color amarillo flúor, un poca cantonas para nuestro gusto pero el upper blanco y la suela con el logo de la marca en rosa, hacen un poco más discreto un modelo que podría ser incluso chillón. La lengüeta va  atada a la mediasuela para evitar desplazamientos y se ve acolchada y transpirable.

Apetece mucho ponerse las Saucony Kinvara 7 y a ello vamos: sensación de comodidad instantánea pero no de acolchado extremo, sin costuras interiores y eso siempre es un plus contra las rozaduras. La sensación de drop bajo nos encanta. Y tenemos ganas de experimentar qué es esto del “natural running” o dejar que tus pies y tu cuerpo trabajen de manera más natural sin depender tanto de las características de amortiguación y estabilidad de la zapatilla.

Mediasuela y amortiguación

Cualquiera que se plantee comprar las Saucony Kinvara 7 querrá saber qué es el EVERUN y cómo funciona. Este material de Saucony es un derivado de un TPU expandido del laboratorio BASF. Para que nos entendamos, bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan. Después de mover el EVERUN por el antepié, toda la superficie y demás combinaciones, han decidido ponerlo tan solo en el talón. En teoría y sobre el papel, este compuesto retorna el 83% de la energía que imprime el corredor con cada zancada.

A parte de este nuevo material, han utilizado la SSL EVA  (no EVA+ como en la versión anterior) que es más elástico, más blando y también resiste mejor el estres. Además han cambiado la geometría de la parte trasera de la Saucony Kinvara 7: un gran surco longitudinal en el talón que hace que los que aterricéis de talón también podáis utilizar este modelo. Traducción en carrera: más blanda y amortiguada que la versión anterior. Evidentemente, dentro de su gama, que no va a ser nunca de las más amortiguadas del mercado. Nosotros las estiraríamos hasta el medio maratón aunque tenemos compañeros que corren maratones con ellas. ¿Quién sabe si acabaran acompañándonos en la mítica distancia?

La estabilidad de esta nueva edición respecto de la anterior no varía tanto. Aunque sigue siendo un modelo para corredores con una buena técnica de carrera, es decir, que entren de metatarso. El surco del que hablábamos antes no es del todo suficiente para estabilizar a los que talonean.

El drop de las Saucony Kinvara 7 es de 4mm y coincide con el sentido al calzárselas. Chicos, es natural running, ¿qué esperabais? Poca a cosa a mejorar encontramos en la mediasuela, la verdad. Es un modelo que va a seguir triunfando como hasta ahora.

Suela

La marca posiciona las Saucony Kinvara 7 entre reactivas y moderadamente amortiguadas, es decir una zapatilla para corredores ligeros que quieren ir amortiguados y protegidos, pero ya os avanzo que, a priori, falta un poco de reactividad, y esto puede ser debido a que tiene la suela muy segmentada.

¿Qué materiales nos encontramos en las Saucony Kinvara 7? El XT-900, el IBR+ y el EVA+. Vamos por partes. Ya que en esta edición han trabajado mucho la suela para mejorar el resultado de la misma.

El IBR+ es un caucho un 33% más ligero y que da una mayor sensación del terreno y aumenta la amortiguación. Cuando miramos la suela nos lo encontramos (en amarillo) en el medio pie y lateral ofreciendo un poco más de recorrido y tracción. Busca el agarre, está claro, pero para nuestro gusto, no acaba de funcionar, cuando las hemos metido por tierra, no responden bien.

El  XT-900 es una suela de carbono con gran tracción y durabilidad (en amarillo) en el talón y la puntera, donde se prevé mayor desgaste, para resistir la abrasión del asfalto.

Y el EVA+ (en rosa) en el resto. Sí, EVA+ y no EVA SSL como en la media suela. Para nosotros no acaba de ser el material adecuado, con 150 km se ve un poco maltrecho.

Si juntamos todos los materiales, ¿qué nos parecen en carrera? Pues una muy buena combinación que, aunque no es una voladora, responde cuando las aceleramos y que se comportan muy correctamente a ritmos más tranquilos.

Al final, lo que se ha intentado es aumentar la durabilidad de la suela sin perder control ni estabilidad. El problema es que llegan a donde llegan, no les vais a hacer correr más de 600-700 km sin que empiecen a perder parte de sus propiedades. Mirad la foto del desgaste a los 150 km, ya se empieza a notar la pérdida de propiedades de la suela.

Upper

La malla o mesh ha cambiado convirtiéndose en dos capas pero que no restan ventilación en ningún momento. Las Saucony Kinvara 7 son muy transpirables, se mete algo de polvo por la malla, pero nada preocupante.

La lengüeta nos ha gustado mucho porque, al estar unida por los laterales, nos da la sensación de calzarnos unos calcetines, además, no se desplaza nada. Y el collar también se adapta a lo que se pide de él, nada que decir.

Lo que sí que nos habría gustado es que los cordones fueran un poco más finos y modernos; entre que son anchos y de color amarillo flúor, restan protagonismo al resto de la zapatilla. Al menos en nuestro modelo femenino. ¡Solo se ven cordones!

Y una der las decisiones más controvertidas del modelo ha sido conservar el Pro-Lock en las Saucony Kinvara 7 que lo siguen utilizando, esta vez en el cuarto agujero de los cordones (comenzando desde abajo). Se diferencia del resto de agujeros en que el Pro Lock actúa abrazando la zona media del pie conforme más apretamos los cordones. Por una parte permite que el ajuste sea muy seguro, porque el pie queda muy bien sujeto, pero dependiendo del corredor puede llegar a ser molesto. En mi caso, que tengo una horma estrecha, me ha ido muy bien, no me ha molestado en ningún momento. Pero para ser críticos, tenemos que dudar de su funcionamiento con pies anchos, de hecho, otros probadores se han quejado de que su ajuste se nota continuamente y puede llegar a ser desagradable.

Una solución quizás sería hacerlo un poco más ancho y que ocupara dos agujeros y no solo uno.

Lo mejor del upper, sin duda, han sido las costuras termoselladas reforzadas con FlexFilm, ni un agujero o muestra de deterioro durante los primeros 200km. Y el enganche de la parte baja de los cordones también ha sido un acierto porque ayuda a repartir las fuerzas ejercidas durante el agarre del pie por parte de los cordones. Así que retiramos lo dicho, si tenéis el dedo gordo del pie prominente, no sufráis. ¡Podéis apostar por este modelo!

Horma

En ediciones anteriores se criticó el insuficiente espacio que había para los dedos. Creemos que con las Saucony Kinvara 7 han solucionado ese problema porque nos hemos encontrado confortables en ese aspecto.

En lo que respecta a la zona media, el Pro-Lock da sensación de zapatilla estrecha, todo y no serlo.

Tienen una horma estándar que algunos, como ya hemos comentado, sentirán que les aprisiona el pie. El arco de las Saucony Kinvara 7  es normal, si acaso un poco alto pero nada apreciable o molesto. Los que utilicéis plantillas, no creemos que tengáis problemas.

Y el tallaje es normal, hay gente que dice que Saucony talla grande pero no hemos encontrado diferencias significativas con otras marcas, al menos en este modelo.

Dinámica

Con las Saucony Kinvara 7 nos encontramos unas zapatillas que piden un corredor eficiente que las calce. No es que los que no tenemos una técnica depurada no las podamos disfrutar, pero está claro que los que sí que la poseen, van a saber exprimir todo el jugo que pueden dar.

El peso del modelo femenino es de 190g en el número 39 EU o 8 US y en el 42,5 EU pesan 220g. Valores más que aceptables para una zapatilla que no se clasifica ni como mixta ni como voladora.

Cuando nos metimos con ellas por caminos de tierra nos hicieron resbalar en alguna ocasión y su blanco nuclear quedó manchado a la segunda zancada. Guardad las Saucony Kinvara 7 para sesiones rápidas en asfalto. En tartán también se comportan bien pero creemos que es en el asfalto donde dan su do de pecho.

Hemos competido con ellas dando muy buen resultado en los 5km, donde finalmente cayó mejor marca personal y dos podiums, ¿cómo no amarlas?  No sabemos si nos atreveríamos con un medio maratón, pero por culpa de la insuficiente experiencia con drops tan bajos y a la poca adaptación, no porque la zapatilla no lo valga. Lo que más nos ha gustado es: la sensación de notar el terreno pero sin llegar a molestar y las ganas de correr rápido al calzárselas.

Así que hemos aprendido mucho con ellas: Ya sabemos qué es el natural running: darse cuenta de que tenemos un par de músculos en la pantorrilla que se pueden cargar, ¡y mucho! Y que los talones de Aquiles duelen. Pero es que cuando ya llevamos unos años dentro de este mundillo, buscamos nuevas sensaciones y las Saucony Kinvara 7 nos las van a proporcionar. Eso sí, no hagáis como nosotros, que pasamos de un drop de 11mm a 4mm sin transición alguna. Os aconsejamos hacer una transición; si nos hacéis caso, vuestros músculos lo agradecerán.

Conclusión

Sabemos que tardaremos a volver a tener el honor de probar un icono dentro del mundo de las zapatillas, ha sido un privilegio poder opinar sobre ellas, poca cosa a añadir a las numerosas opiniones que ya se han publicado, pero lo vamos a intentar.

Para nosotros, el gran logro que han conseguido con las Saucony Kinvara 7 es pasar de una zapatilla que se diseñó para entrenar a una con la que se va a competir o hasta llegar al punto de definirla como mixta. Es decir, cada edición es más versátil que la anterior.

Las recomendaríamos, principalmente, para aquellos corredores que quieran iniciarse en el natural running. Aunque también va a encontrar su público entre aquellos corredores con buena técnica de carrera que le van a sacar todo su potencial o para aquellos otros corredores que, todo y talonear, busquen una zapatilla mixta neutra convencional. Si entras de metatarso pero el cansancio te vence, su talón te va a ayudar.

Para distancias cortas y medias. Máximo rendimiento en 5km y 10km.

Su respuesta a ritmos inferiores a 4:30 es muy buena pero si sois corredores pesados, quizás no es vuestra zapatilla, buscad una con mayor amortiguación. Así como aquellos que preferís drops altos y sentiros acolchados en todo momento. El segmento donde se mueven mejor es el de corredores ligeros a ritmos no muy exigentes, rápidos pero no extremos.

Resumiendo, nos han encantado las Saucony Kinvara 7, sobretodo exprimirlas en carreras cortas ¿cuándo podremos comprar la Saucony Kinvara 8?

PROs y CONtras

PROs:

. Facilidad de entrada de metatarso.

. Aumenta la durabilidad respecto a su predecesora.

. Dinámica veloz.

. Upper resistente y transpirable.

  

CONtras:

. Sistema Pro Lock en corredores de pie ancho.

. Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.







 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningKinvara 7 W - Saucony
Talla US108
Talla US13