Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 132 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Saucony - Kinvara 7 W

Kinvara 7 W - Saucony

Publicado hace 55 día(s)

Introducción

Saucony quiere decir “río rápido” en indio, es por eso que su logo simboliza un rio con piedras. Las Saucony Kinvara 7, salieron al mercado la primavera del 2016. Una zapatilla de entrenamiento para pesos ligeros pudiendo llegar a competir con ellas (cosa que hemos hecho y os contamos más adelante), aunque a priori y sobre el papel, le falte reactividad.

La Saucony Kinvara 7 nació en los primeros momentos del boom minimalista y fue la creadora de la categoría que hoy denominamos "Natural Running". Tuvo tanto éxito que todas las marcas se apuntaron al carro y tomaron como referencia a la Kinvara como un ejemplo de cómo hacer las cosas ya que, con sus dos primeros modelos, definió bastante los parámetros que marcan esta categoría de Natural Running. 

La primera factoría de la compañía fue fundada en 1898 en Kutztown, Pennsylvania. En 1910, Abraham Hyde, un inmigrante ruso abrió una tienda de zapatillas de lona en Cambridge, Massachussets llamada Hyde Athletic Industries. En 1968 Hyde Athletic Industries compró Saucony y la trasladó a Cambridge.

Las Saucony Kinvara 7 son la respuesta a los fieles seguidores de este modelo que verán enriquecidas las zapatillas con el Everun, ya utilizado en las Triumph, las Hurricane y las Guide 9. Compuesto que promete amortiguación y firmeza mejorando la absorción del impacto y la flexibilidad. ¡Veremos si lo consigue!

Primeras impresiones

¡Qué responsabilidad! Cuando vimos que las zapatillas que probaríamos eran unas Saucony Kinvara 7 por un lado nos alegramos muchísimo pero por otro nos dio mucho respeto. Con tan solo siete ediciones estamos tratando con una de esas zapatillas que pasarán a la historia. Empezando por el peso, los colores, el upper... Todo da sensación de ligereza cuando ves por primera vez las Saucony Kinvara 7.

Al flexionarlas nos damos cuenta que no tienen una zona de flexión muy clara todo y que flexan hacia la mitad, donde cambia la disposición de la suela.

Ya en la caja hay la inscripción “Everun: you should get your feet on this stuff” que podríamos traducir como “Everun: tienes que poner tus pies encima de este material”. Se nos invita a probar el Everun: la novedad de la 7a edición de este icono de Saucony.

¡Venga, va! ¿Qué nos han parecido nada más verlas?

El upper es muy suave, son muy ligeras y deformables al tacto aunque no se dejan doblar excesivamente en la torsión.

La suela de las Saucony Kinvara 7 parece que va a durar poco, el EVA se ve blandito y como no seas un corredor neutro con muy buena técnica, la durabilidad será limitada. A priori, parece un punto débil.

Los cordones son amplios y de color amarillo flúor, un poca cantonas para nuestro gusto pero el upper blanco y la suela con el logo de la marca en rosa, hacen un poco más discreto un modelo que podría ser incluso chillón. La lengüeta va  atada a la mediasuela para evitar desplazamientos y se ve acolchada y transpirable.

Apetece mucho ponerse las Saucony Kinvara 7 y a ello vamos: sensación de comodidad instantánea pero no de acolchado extremo, sin costuras interiores y eso siempre es un plus contra las rozaduras. La sensación de drop bajo nos encanta. Y tenemos ganas de experimentar qué es esto del “natural running” o dejar que tus pies y tu cuerpo trabajen de manera más natural sin depender tanto de las características de amortiguación y estabilidad de la zapatilla.

Mediasuela y amortiguación

Cualquiera que se plantee comprar las Saucony Kinvara 7 querrá saber qué es el EVERUN y cómo funciona. Este material de Saucony es un derivado de un TPU expandido del laboratorio BASF. Para que nos entendamos, bolitas cortadas de un material que se parece al porexpan. Después de mover el EVERUN por el antepié, toda la superficie y demás combinaciones, han decidido ponerlo tan solo en el talón. En teoría y sobre el papel, este compuesto retorna el 83% de la energía que imprime el corredor con cada zancada.

A parte de este nuevo material, han utilizado la SSL EVA  (no EVA+ como en la versión anterior) que es más elástico, más blando y también resiste mejor el estres. Además han cambiado la geometría de la parte trasera de la Saucony Kinvara 7: un gran surco longitudinal en el talón que hace que los que aterricéis de talón también podáis utilizar este modelo. Traducción en carrera: más blanda y amortiguada que la versión anterior. Evidentemente, dentro de su gama, que no va a ser nunca de las más amortiguadas del mercado. Nosotros las estiraríamos hasta el medio maratón aunque tenemos compañeros que corren maratones con ellas. ¿Quién sabe si acabaran acompañándonos en la mítica distancia?

La estabilidad de esta nueva edición respecto de la anterior no varía tanto. Aunque sigue siendo un modelo para corredores con una buena técnica de carrera, es decir, que entren de metatarso. El surco del que hablábamos antes no es del todo suficiente para estabilizar a los que talonean.

El drop de las Saucony Kinvara 7 es de 4mm y coincide con el sentido al calzárselas. Chicos, es natural running, ¿qué esperabais? Poca a cosa a mejorar encontramos en la mediasuela, la verdad. Es un modelo que va a seguir triunfando como hasta ahora.

Suela

La marca posiciona las Saucony Kinvara 7 entre reactivas y moderadamente amortiguadas, es decir una zapatilla para corredores ligeros que quieren ir amortiguados y protegidos, pero ya os avanzo que, a priori, falta un poco de reactividad, y esto puede ser debido a que tiene la suela muy segmentada.

¿Qué materiales nos encontramos en las Saucony Kinvara 7? El XT-900, el IBR+ y el EVA+. Vamos por partes. Ya que en esta edición han trabajado mucho la suela para mejorar el resultado de la misma.

El IBR+ es un caucho un 33% más ligero y que da una mayor sensación del terreno y aumenta la amortiguación. Cuando miramos la suela nos lo encontramos (en amarillo) en el medio pie y lateral ofreciendo un poco más de recorrido y tracción. Busca el agarre, está claro, pero para nuestro gusto, no acaba de funcionar, cuando las hemos metido por tierra, no responden bien.

El  XT-900 es una suela de carbono con gran tracción y durabilidad (en amarillo) en el talón y la puntera, donde se prevé mayor desgaste, para resistir la abrasión del asfalto.

Y el EVA+ (en rosa) en el resto. Sí, EVA+ y no EVA SSL como en la media suela. Para nosotros no acaba de ser el material adecuado, con 150 km se ve un poco maltrecho.

Si juntamos todos los materiales, ¿qué nos parecen en carrera? Pues una muy buena combinación que, aunque no es una voladora, responde cuando las aceleramos y que se comportan muy correctamente a ritmos más tranquilos.

Al final, lo que se ha intentado es aumentar la durabilidad de la suela sin perder control ni estabilidad. El problema es que llegan a donde llegan, no les vais a hacer correr más de 600-700 km sin que empiecen a perder parte de sus propiedades. Mirad la foto del desgaste a los 150 km, ya se empieza a notar la pérdida de propiedades de la suela.

Upper

La malla o mesh ha cambiado convirtiéndose en dos capas pero que no restan ventilación en ningún momento. Las Saucony Kinvara 7 son muy transpirables, se mete algo de polvo por la malla, pero nada preocupante.

La lengüeta nos ha gustado mucho porque, al estar unida por los laterales, nos da la sensación de calzarnos unos calcetines, además, no se desplaza nada. Y el collar también se adapta a lo que se pide de él, nada que decir.

Lo que sí que nos habría gustado es que los cordones fueran un poco más finos y modernos; entre que son anchos y de color amarillo flúor, restan protagonismo al resto de la zapatilla. Al menos en nuestro modelo femenino. ¡Solo se ven cordones!

Y una der las decisiones más controvertidas del modelo ha sido conservar el Pro-Lock en las Saucony Kinvara 7 que lo siguen utilizando, esta vez en el cuarto agujero de los cordones (comenzando desde abajo). Se diferencia del resto de agujeros en que el Pro Lock actúa abrazando la zona media del pie conforme más apretamos los cordones. Por una parte permite que el ajuste sea muy seguro, porque el pie queda muy bien sujeto, pero dependiendo del corredor puede llegar a ser molesto. En mi caso, que tengo una horma estrecha, me ha ido muy bien, no me ha molestado en ningún momento. Pero para ser críticos, tenemos que dudar de su funcionamiento con pies anchos, de hecho, otros probadores se han quejado de que su ajuste se nota continuamente y puede llegar a ser desagradable.

Una solución quizás sería hacerlo un poco más ancho y que ocupara dos agujeros y no solo uno.

Lo mejor del upper, sin duda, han sido las costuras termoselladas reforzadas con FlexFilm, ni un agujero o muestra de deterioro durante los primeros 200km. Y el enganche de la parte baja de los cordones también ha sido un acierto porque ayuda a repartir las fuerzas ejercidas durante el agarre del pie por parte de los cordones. Así que retiramos lo dicho, si tenéis el dedo gordo del pie prominente, no sufráis. ¡Podéis apostar por este modelo!

Horma

En ediciones anteriores se criticó el insuficiente espacio que había para los dedos. Creemos que con las Saucony Kinvara 7 han solucionado ese problema porque nos hemos encontrado confortables en ese aspecto.

En lo que respecta a la zona media, el Pro-Lock da sensación de zapatilla estrecha, todo y no serlo.

Tienen una horma estándar que algunos, como ya hemos comentado, sentirán que les aprisiona el pie. El arco de las Saucony Kinvara 7  es normal, si acaso un poco alto pero nada apreciable o molesto. Los que utilicéis plantillas, no creemos que tengáis problemas.

Y el tallaje es normal, hay gente que dice que Saucony talla grande pero no hemos encontrado diferencias significativas con otras marcas, al menos en este modelo.

Dinámica

Con las Saucony Kinvara 7 nos encontramos unas zapatillas que piden un corredor eficiente que las calce. No es que los que no tenemos una técnica depurada no las podamos disfrutar, pero está claro que los que sí que la poseen, van a saber exprimir todo el jugo que pueden dar.

El peso del modelo femenino es de 190g en el número 39 EU o 8 US y en el 42,5 EU pesan 220g. Valores más que aceptables para una zapatilla que no se clasifica ni como mixta ni como voladora.

Cuando nos metimos con ellas por caminos de tierra nos hicieron resbalar en alguna ocasión y su blanco nuclear quedó manchado a la segunda zancada. Guardad las Saucony Kinvara 7 para sesiones rápidas en asfalto. En tartán también se comportan bien pero creemos que es en el asfalto donde dan su do de pecho.

Hemos competido con ellas dando muy buen resultado en los 5km, donde finalmente cayó mejor marca personal y dos podiums, ¿cómo no amarlas?  No sabemos si nos atreveríamos con un medio maratón, pero por culpa de la insuficiente experiencia con drops tan bajos y a la poca adaptación, no porque la zapatilla no lo valga. Lo que más nos ha gustado es: la sensación de notar el terreno pero sin llegar a molestar y las ganas de correr rápido al calzárselas.

Así que hemos aprendido mucho con ellas: Ya sabemos qué es el natural running: darse cuenta de que tenemos un par de músculos en la pantorrilla que se pueden cargar, ¡y mucho! Y que los talones de Aquiles duelen. Pero es que cuando ya llevamos unos años dentro de este mundillo, buscamos nuevas sensaciones y las Saucony Kinvara 7 nos las van a proporcionar. Eso sí, no hagáis como nosotros, que pasamos de un drop de 11mm a 4mm sin transición alguna. Os aconsejamos hacer una transición; si nos hacéis caso, vuestros músculos lo agradecerán.

Conclusión

Sabemos que tardaremos a volver a tener el honor de probar un icono dentro del mundo de las zapatillas, ha sido un privilegio poder opinar sobre ellas, poca cosa a añadir a las numerosas opiniones que ya se han publicado, pero lo vamos a intentar.

Para nosotros, el gran logro que han conseguido con las Saucony Kinvara 7 es pasar de una zapatilla que se diseñó para entrenar a una con la que se va a competir o hasta llegar al punto de definirla como mixta. Es decir, cada edición es más versátil que la anterior.

Las recomendaríamos, principalmente, para aquellos corredores que quieran iniciarse en el natural running. Aunque también va a encontrar su público entre aquellos corredores con buena técnica de carrera que le van a sacar todo su potencial o para aquellos otros corredores que, todo y talonear, busquen una zapatilla mixta neutra convencional. Si entras de metatarso pero el cansancio te vence, su talón te va a ayudar.

Para distancias cortas y medias. Máximo rendimiento en 5km y 10km.

Su respuesta a ritmos inferiores a 4:30 es muy buena pero si sois corredores pesados, quizás no es vuestra zapatilla, buscad una con mayor amortiguación. Así como aquellos que preferís drops altos y sentiros acolchados en todo momento. El segmento donde se mueven mejor es el de corredores ligeros a ritmos no muy exigentes, rápidos pero no extremos.

Resumiendo, nos han encantado las Saucony Kinvara 7, sobretodo exprimirlas en carreras cortas ¿cuándo podremos comprar la Saucony Kinvara 8?

PROs y CONtras

PROs:

. Facilidad de entrada de metatarso.

. Aumenta la durabilidad respecto a su predecesora.

. Dinámica veloz.

. Upper resistente y transpirable.

  

CONtras:

. Sistema Pro Lock en corredores de pie ancho.

. Poca versatilidad, no las saquéis del asfalto.







 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneKinvara 7 W - Saucony
Talla US8.58
Peso (gramos)193190

PUNTUACIONES

Tracer - Hoka One One Kinvara 7 W - Saucony
Talla8.57.0
Fit antepié7.09.0
Fit mediopie8.07.0
Fit talón8.09.0
Fit arco8.08.0
Ajuste general7.08.0
Amortiguación antepié8.09.0
Amortiguación talón7.09.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.09.0
Respuesta8.08.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón7.08.0
Soporte antepié8.09.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.07.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela6.07.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta6.09.0
Sujeción lengüeta4.09.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales6.07.0
Acolchado collar6.09.0
Amplitud collar7.09.0
Altura collar7.09.0
Sujeción collar7.09.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad1.07.0
Reflectantes1.08.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
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