Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 251 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Saucony - Breakthru 2

Breakthru 2 - Saucony

Publicado hace 16 día(s)

Introducción

Si 2015 fue un año de revolución entre las zapatillas diseñadas por Saucony, 2016 está siendo algo así como la consolidación de muchos de los productos de una marca a la que se le presupone un buen nivel.  En ese sentido hace unas semanas nos cayeron en las manos las Saucony Breakthru 2, las mixtas de una de las marcas de zapatillas de running con más historia. Sin grandes cambios a nivel de suela y mediasuela, vienen a demostrar que la apuesta que hicieron con la primera edición de las Breakthru fue acertada. 

Para nosotros las expectativas eran altas, no sólo por otras experiencias vividas con Saucony, sino también porque el de las mixtas es uno de los segmentos de zapatillas que más tirada están teniendo últimamente. Así que hemos querido probar si las Saucony Breakthru 2 son una opción competitiva teniendo en cuenta los verdaderos referentes que tienen otras marcas de la competencia en la gama de las mixtas.

Primeras impresiones

A medio camino entre una zapatilla de entrenamiento y una voladora pensada para las que quieran darlo todo en competición, nos encontramos con zapatillas como las Saucony Breakthru 2. A bote pronto nos sorprenden dos cosas de las Breakthru 2. Una queda bastante clara con sólo echar un vistazo de 2 segundos a las imágenes que os enseñamos, y es una estética que las hace deslumbrantes. No deja de ser curioso porque, en realidad, parecen haberlas pensado para que al verlas nos vengan ganas de hacer uno de esos entrenamientos de alta intensidad que hacemos en las noches invierno, ¿no os parece? Esos juegos de colores y texturas no dejan indiferente a nadie.

Pero lo más llamativo es esa mezcla que han conseguido entre la ligereza y amortiguación, un tándem que nos parece perfecto para acompañarnos no sólo en entrenamientos de calidad y competición sino para sumar kilómetros sintiéndonos cómodas, pero sin perder ese punto de dinamismo que nos gustan de las mixtas.

Mediasuela y amortiguación

La misma receta que usaron en la primera edición se ha mantenido en las Saucony Breakthru 2, una mediasuela con dos tecnologías combinadas. Por un lado, el Powergrid, un derivado de la EVA que la marca americana viene usando desde hace ya algún tiempo. No es una novedad, es cierto, ni está en boca de todos como el EVERUN, pero lo cierto es que a pesar de ser una solución clásica, siempre les ha dado buen resultado porque esta estructura de malla les da a las Saucony Breakthru 2 una transición retropié-antepié muy buena, agradable y sin saltos. En nuestro modelo, el Powergrid es la banda de color rosa que hace de puente entre el mesh y la zona blanca de la mediasuela y está pensado básicamente para dar un extra de respuesta en el despegue de la zancada.  

Precisamente la  zona blanca es la segunda tecnología que entra en juego en la mediasuela: el SSL. Este compuesto de EVA se diseñó para las zapatillas voladoras puesto que es muy ligero y hace posible que con un grosor medio, la zapatilla consiga una respuesta más que correcta.

De todas maneras y como ya os habíamos comentado, la sensación con las Saucony Breakthru 2 es la de rodar con una amortiguación más bien firme. Lo bueno, y este es uno de los puntos que nos ha gustado de las Breakthru 2, es que la sensación de la amortiguación no cambia por mucho que hemos ido sumando kilómetros. Lo que sientes en el kilómetro 1 es la misma sensación que tendrás cuando lleves 25.

Suela

La suela de las Saucony Breakthru 2 tampoco ha querido aventurarse en terrenos pantanosos. Conocedores de lo que funciona, los ingenieros de la marca americana han montado la suela de esta segunda versión sobre dos compuestos que tampoco nos son nuevos. El XT-900 es un caucho más grueso y duro que ocupa toda la zona del talón en forma de media herradura y la zona de despegue en la puntera. El perfil de la suela en esta zona es visiblemente más alto y viene muy bien para aquellas corredoras que se inician en esto del atletismo o para las que entran de talón. Lo bueno de este caucho es que tiene una durabilidad que las pone a la altura de muchas zapatillas de gama alta, siendo las Saucony Breakthru 2 como son un modelo de gama media.

Nosotros les hemos dado un uso intensivo sumando con ellas algo más de 300 kilómetros en los que las hemos probado en asfalto, tierra, pista forestal y tartán. Pues bien, están realmente perfectas.

La parte del antepié está montada con el compuesto IBR+ que también habíamos podido probar en modelos de gama superior. Este material es mucho más blando, sólo con tocarlo con los dedos podemos deformarlo y está pensado para reforzar el agarre y acompañar en la transición de la zancada. Fijaros que esta parte delantera tiene surcos de flexión bien marcados y a pesar de no contar con tecnologías más avanzadas como sus hermanas mayores, las Saucony Breakthru 2 tienen muy buena transición. Eso sí, no esperéis unas zapatillas con una gran respuesta en la salida de la pisada porque no es uno de sus puntos fuertes.

 

Upper

El upper de las Saucony Breakthru 2 es donde encontramos las mejoras respecto a su antecesora. A primera vista, la estética es rompedora, y puede que a algunas no os acabe de convencer. En nuestro caso nos costó algo acostumbrarnos pero lo cierto es que ahora nos encantan. Uno de sus puntos fuertes es la buena transpirabilidad que han conseguido en la zona delantera. Lo que contrasta a la vez con el hecho de que, a pesar de no ser unas zapatillas impermeables, el upper es capaz de contener con bastante buen resultado las gotas finas de lluvia, por lo que a no ser que os caiga un buen chaparrón, podréis mantener el pie seco.

La resistencia del mesh no tiene nada que envidiar a sus hermanas mayores. Como os decíamos, con algo más de 300 kilómetros encima, nuestras Saucony Breakthru 2 no han sufrido ni desgarros, ni agujeros ni tampoco deformaciones que afeen la zapatilla. Los termosellados en forma de nervadura en la zona del medio pie abrazan el arco y os aseguramos que la sensación es muy confortable. Apenas es necesario apretar los cordones para sentir una sujeción firme y a la vez homogénea. 

Un punto a mejorar es quizás la ubicación de los ojales, ya que la zona del sexto está demasiado adelantada y si tenéis los pies finos, podría llegar a causar algún roce. A nosotros no nos ha pasado.

No queríamos acabar este apartado sin hablaros del collar y los interiores de las Saucony Breakthru 2. En cuanto al collar, es extremadamente mullido y cómodo, y el sistema RunDry consigue expulsar la humedad para que rodemos cómodas en todo momento. La lengüeta con el mismo material es independiente al upper, y en algún rodaje nos ha dado problemas porque no se ha mantenido quieta. Habrá que ser cuidadosos con ella.

Y en cuanto a los interiores, sólo podemos deciros que son excelentes. Están extremadamente cuidados, y no hemos encontrado rebordes que nos pudieran provocar rozaduras. Junto a la plantilla antideslizante son una buena opción para las que os guste rodar sin calcetines.

Horma

En su primera edición, a algunos les sorprendió que la horma de estas zapatillas estuviera pensada un poco a la inversa de lo que habitualmente un corredor necesita, es decir, más anchas en la zona del talón y algo más ahogadas en el antepié.

Pues bien, las Saucony Breakthru 2 tienen una horma mucho más estándar, con una zona trasera muy recogida, en parte gracias a la pieza rígida del tobillo que protege la zona del calcáneo y le da estructura a la zapatilla. A medida que vamos avanzando la Saucony Breakthru 2 se va ensanchando. La zona del arco no es para nada pronunciada, y vemos que estas zapatillas son perfectamente compatibles con plantillas. A pesar de todo tenemos que reconocer que las que tengáis pies anchos quizás sintáis que el antepié no es demasiado amplio. Aún así, el tallaje es muy estándar y nos hemos encontrado cómodos con el número que solemos usar habitualmente.

Dinámica

La primera vez que salimos a rodar con las Saucony Breakthru 2, las sensaciones no fueron especialmente buenas. Estas mixtas están hechas para ritmos altos, pero también es cierto que llevan escrito en su ADN la necesidad de ir acompañadas de una buena técnica de carrera. Como ya os hemos dicho antes, no es que las Saucony Breakthru 2 no sean aptas para corredoras con poca técnica, pero, en este caso, vais a tener que darles un margen de tiempo para domarlas a ellas y adaptaros vosotras a su dinámica.

Cuando nosotros nos las calzamos, habíamos pasado semanas rodando con unas zapatillas puras de entreno, por lo que el cambio que notamos fue grande. Y eso que el drop de 8 mm las hace cómodas y es fácil entrar en ellas porque la transición de la pisada es progresiva y sin contrastes marcados. Sin embargo, el tacto de la amortiguación es muy firme, casi rígido. De ahí la necesidad de domarlas para que os podáis sentir cómodas en ellas. La buena noticia es que no cuesta demasiado, y en dos o tres rodajes nosotros las notamos bien acopladas.

Una de los puntos que más nos ha gustado de las Saucony Breakthru 2 es, sin duda, la facilidad con la que nos han permitido darles caña. En ritmos que rondan los 4:30 las hemos encontrado como pez en el agua, pero no les da pereza alguna subirles las revoluciones. Por eso nos han ayudado a conseguir grandes marcas en el cinco y el diez mil, pero también hemos confiado en ellas en distancias más largas, pasando del medio maratón. A su favor suma que la transpirabilidad del upper nos ha dado muy buenos resultados en rodajes largos con temperaturas elevadas. El pie no ha sufrido nada. Es curioso porque, al mismo tiempo y a pesar de no ser unas zapatillas impermeables, cuando hemos salido a rodar con ellas con lluvia, el pie no se ha calado por completo siempre que se tratara de lluvia fina. ¡Otra cosa es salir a rodar bajo un aguacero!

También nos gustaría destacar la sorpresa que nos han dado las Breakthru 2 en cuanto a lo sólidas que son. A pesar de ser una zapatilla neutra, lo curioso es que los típicos vicios en la pisada que una técnica poco depurada provoca, no son tan visibles con esta zapatilla. Así pues, no las prescribiríamos única y estrictamente a corredoras neutras precisamente por esa versatilidad que nos han demostrado.

Conclusión

Las Saucony Breakthru 2 demuestran que no hace falta complicarse demasiado para conseguir una buena zapatilla. Una zapatilla, además, que siendo de gama media, tira de tecnologías clásicas que la ponen a la altura de muchas otras zapas más caras. Sus mejores bazas son la ligereza (241 gramos) y la buena amortiguación que se consigue gracias al doble compuesto de Powergrid + SSL de la mediasuela. Este tándem las convierten en una buena opción tanto para hacer entrenamientos de calidad como para sumar kilómetros sin perder protección y comodidad. Por eso os la recomendamos tanto a las que ya lleváis un tiempo en esto del running y os apetece dar un salto más allá de las típicas zapatillas de entrenamiento como para las que os estrenéis en el asfalto.

Donde se encuentran como pez en el agua es en asfalto, a ritmos que rondan los 4:15-4:30, pero son realmente dinámicas y se les puede meter caña sin problemas. Y a pesar de que el tacto en pisada es algo rígido, lo bueno de esta zapatilla es que hacen realidad aquello de “what you get is what you see”. Así que, por más que sumes kilómetros, la amortiguación va a seguir devolviéndote la misma sensación sin perder un ápice de sus propiedades.

 

PROs y CONtras

PROS:

- Buena amortiguación para una mixta bastante ligera.

- Amortiguación muy homogénea.

- Buena durabilidad de la suela para tratarse de unas mixtas.

- Acabados interiores excelentes.

- Pieza reflectante de buen tamaño en el talón.

 

CONTRAS:

- Poca reactividad de la zapatill.a

- La lengüeta no queda sólidamente fijada.

- Sexto ojal muy cercano a la zona de flexión del antepié.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoBreakthru 2 - Saucony
Talla US108.5
Peso (gramos)228236
Mesh90