Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 131 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Saucony - Breakthru 2

Breakthru 2 - Saucony

Publicado hace 14 día(s)

Introducción

Si 2015 fue un año de revolución entre las zapatillas diseñadas por Saucony, 2016 está siendo algo así como la consolidación de muchos de los productos de una marca a la que se le presupone un buen nivel.  En ese sentido hace unas semanas nos cayeron en las manos las Saucony Breakthru 2, las mixtas de una de las marcas de zapatillas de running con más historia. Sin grandes cambios a nivel de suela y mediasuela, vienen a demostrar que la apuesta que hicieron con la primera edición de las Breakthru fue acertada. 

Para nosotros las expectativas eran altas, no sólo por otras experiencias vividas con Saucony, sino también porque el de las mixtas es uno de los segmentos de zapatillas que más tirada están teniendo últimamente. Así que hemos querido probar si las Saucony Breakthru 2 son una opción competitiva teniendo en cuenta los verdaderos referentes que tienen otras marcas de la competencia en la gama de las mixtas.

Primeras impresiones

A medio camino entre una zapatilla de entrenamiento y una voladora pensada para las que quieran darlo todo en competición, nos encontramos con zapatillas como las Saucony Breakthru 2. A bote pronto nos sorprenden dos cosas de las Breakthru 2. Una queda bastante clara con sólo echar un vistazo de 2 segundos a las imágenes que os enseñamos, y es una estética que las hace deslumbrantes. No deja de ser curioso porque, en realidad, parecen haberlas pensado para que al verlas nos vengan ganas de hacer uno de esos entrenamientos de alta intensidad que hacemos en las noches invierno, ¿no os parece? Esos juegos de colores y texturas no dejan indiferente a nadie.

Pero lo más llamativo es esa mezcla que han conseguido entre la ligereza y amortiguación, un tándem que nos parece perfecto para acompañarnos no sólo en entrenamientos de calidad y competición sino para sumar kilómetros sintiéndonos cómodas, pero sin perder ese punto de dinamismo que nos gustan de las mixtas.

Mediasuela y amortiguación

La misma receta que usaron en la primera edición se ha mantenido en las Saucony Breakthru 2, una mediasuela con dos tecnologías combinadas. Por un lado, el Powergrid, un derivado de la EVA que la marca americana viene usando desde hace ya algún tiempo. No es una novedad, es cierto, ni está en boca de todos como el EVERUN, pero lo cierto es que a pesar de ser una solución clásica, siempre les ha dado buen resultado porque esta estructura de malla les da a las Saucony Breakthru 2 una transición retropié-antepié muy buena, agradable y sin saltos. En nuestro modelo, el Powergrid es la banda de color rosa que hace de puente entre el mesh y la zona blanca de la mediasuela y está pensado básicamente para dar un extra de respuesta en el despegue de la zancada.  

Precisamente la  zona blanca es la segunda tecnología que entra en juego en la mediasuela: el SSL. Este compuesto de EVA se diseñó para las zapatillas voladoras puesto que es muy ligero y hace posible que con un grosor medio, la zapatilla consiga una respuesta más que correcta.

De todas maneras y como ya os habíamos comentado, la sensación con las Saucony Breakthru 2 es la de rodar con una amortiguación más bien firme. Lo bueno, y este es uno de los puntos que nos ha gustado de las Breakthru 2, es que la sensación de la amortiguación no cambia por mucho que hemos ido sumando kilómetros. Lo que sientes en el kilómetro 1 es la misma sensación que tendrás cuando lleves 25.

Suela

La suela de las Saucony Breakthru 2 tampoco ha querido aventurarse en terrenos pantanosos. Conocedores de lo que funciona, los ingenieros de la marca americana han montado la suela de esta segunda versión sobre dos compuestos que tampoco nos son nuevos. El XT-900 es un caucho más grueso y duro que ocupa toda la zona del talón en forma de media herradura y la zona de despegue en la puntera. El perfil de la suela en esta zona es visiblemente más alto y viene muy bien para aquellas corredoras que se inician en esto del atletismo o para las que entran de talón. Lo bueno de este caucho es que tiene una durabilidad que las pone a la altura de muchas zapatillas de gama alta, siendo las Saucony Breakthru 2 como son un modelo de gama media.

Nosotros les hemos dado un uso intensivo sumando con ellas algo más de 300 kilómetros en los que las hemos probado en asfalto, tierra, pista forestal y tartán. Pues bien, están realmente perfectas.

La parte del antepié está montada con el compuesto IBR+ que también habíamos podido probar en modelos de gama superior. Este material es mucho más blando, sólo con tocarlo con los dedos podemos deformarlo y está pensado para reforzar el agarre y acompañar en la transición de la zancada. Fijaros que esta parte delantera tiene surcos de flexión bien marcados y a pesar de no contar con tecnologías más avanzadas como sus hermanas mayores, las Saucony Breakthru 2 tienen muy buena transición. Eso sí, no esperéis unas zapatillas con una gran respuesta en la salida de la pisada porque no es uno de sus puntos fuertes.

 

Upper

El upper de las Saucony Breakthru 2 es donde encontramos las mejoras respecto a su antecesora. A primera vista, la estética es rompedora, y puede que a algunas no os acabe de convencer. En nuestro caso nos costó algo acostumbrarnos pero lo cierto es que ahora nos encantan. Uno de sus puntos fuertes es la buena transpirabilidad que han conseguido en la zona delantera. Lo que contrasta a la vez con el hecho de que, a pesar de no ser unas zapatillas impermeables, el upper es capaz de contener con bastante buen resultado las gotas finas de lluvia, por lo que a no ser que os caiga un buen chaparrón, podréis mantener el pie seco.

La resistencia del mesh no tiene nada que envidiar a sus hermanas mayores. Como os decíamos, con algo más de 300 kilómetros encima, nuestras Saucony Breakthru 2 no han sufrido ni desgarros, ni agujeros ni tampoco deformaciones que afeen la zapatilla. Los termosellados en forma de nervadura en la zona del medio pie abrazan el arco y os aseguramos que la sensación es muy confortable. Apenas es necesario apretar los cordones para sentir una sujeción firme y a la vez homogénea. 

Un punto a mejorar es quizás la ubicación de los ojales, ya que la zona del sexto está demasiado adelantada y si tenéis los pies finos, podría llegar a causar algún roce. A nosotros no nos ha pasado.

No queríamos acabar este apartado sin hablaros del collar y los interiores de las Saucony Breakthru 2. En cuanto al collar, es extremadamente mullido y cómodo, y el sistema RunDry consigue expulsar la humedad para que rodemos cómodas en todo momento. La lengüeta con el mismo material es independiente al upper, y en algún rodaje nos ha dado problemas porque no se ha mantenido quieta. Habrá que ser cuidadosos con ella.

Y en cuanto a los interiores, sólo podemos deciros que son excelentes. Están extremadamente cuidados, y no hemos encontrado rebordes que nos pudieran provocar rozaduras. Junto a la plantilla antideslizante son una buena opción para las que os guste rodar sin calcetines.

Horma

En su primera edición, a algunos les sorprendió que la horma de estas zapatillas estuviera pensada un poco a la inversa de lo que habitualmente un corredor necesita, es decir, más anchas en la zona del talón y algo más ahogadas en el antepié.

Pues bien, las Saucony Breakthru 2 tienen una horma mucho más estándar, con una zona trasera muy recogida, en parte gracias a la pieza rígida del tobillo que protege la zona del calcáneo y le da estructura a la zapatilla. A medida que vamos avanzando la Saucony Breakthru 2 se va ensanchando. La zona del arco no es para nada pronunciada, y vemos que estas zapatillas son perfectamente compatibles con plantillas. A pesar de todo tenemos que reconocer que las que tengáis pies anchos quizás sintáis que el antepié no es demasiado amplio. Aún así, el tallaje es muy estándar y nos hemos encontrado cómodos con el número que solemos usar habitualmente.

Dinámica

La primera vez que salimos a rodar con las Saucony Breakthru 2, las sensaciones no fueron especialmente buenas. Estas mixtas están hechas para ritmos altos, pero también es cierto que llevan escrito en su ADN la necesidad de ir acompañadas de una buena técnica de carrera. Como ya os hemos dicho antes, no es que las Saucony Breakthru 2 no sean aptas para corredoras con poca técnica, pero, en este caso, vais a tener que darles un margen de tiempo para domarlas a ellas y adaptaros vosotras a su dinámica.

Cuando nosotros nos las calzamos, habíamos pasado semanas rodando con unas zapatillas puras de entreno, por lo que el cambio que notamos fue grande. Y eso que el drop de 8 mm las hace cómodas y es fácil entrar en ellas porque la transición de la pisada es progresiva y sin contrastes marcados. Sin embargo, el tacto de la amortiguación es muy firme, casi rígido. De ahí la necesidad de domarlas para que os podáis sentir cómodas en ellas. La buena noticia es que no cuesta demasiado, y en dos o tres rodajes nosotros las notamos bien acopladas.

Una de los puntos que más nos ha gustado de las Saucony Breakthru 2 es, sin duda, la facilidad con la que nos han permitido darles caña. En ritmos que rondan los 4:30 las hemos encontrado como pez en el agua, pero no les da pereza alguna subirles las revoluciones. Por eso nos han ayudado a conseguir grandes marcas en el cinco y el diez mil, pero también hemos confiado en ellas en distancias más largas, pasando del medio maratón. A su favor suma que la transpirabilidad del upper nos ha dado muy buenos resultados en rodajes largos con temperaturas elevadas. El pie no ha sufrido nada. Es curioso porque, al mismo tiempo y a pesar de no ser unas zapatillas impermeables, cuando hemos salido a rodar con ellas con lluvia, el pie no se ha calado por completo siempre que se tratara de lluvia fina. ¡Otra cosa es salir a rodar bajo un aguacero!

También nos gustaría destacar la sorpresa que nos han dado las Breakthru 2 en cuanto a lo sólidas que son. A pesar de ser una zapatilla neutra, lo curioso es que los típicos vicios en la pisada que una técnica poco depurada provoca, no son tan visibles con esta zapatilla. Así pues, no las prescribiríamos única y estrictamente a corredoras neutras precisamente por esa versatilidad que nos han demostrado.

Conclusión

Las Saucony Breakthru 2 demuestran que no hace falta complicarse demasiado para conseguir una buena zapatilla. Una zapatilla, además, que siendo de gama media, tira de tecnologías clásicas que la ponen a la altura de muchas otras zapas más caras. Sus mejores bazas son la ligereza (241 gramos) y la buena amortiguación que se consigue gracias al doble compuesto de Powergrid + SSL de la mediasuela. Este tándem las convierten en una buena opción tanto para hacer entrenamientos de calidad como para sumar kilómetros sin perder protección y comodidad. Por eso os la recomendamos tanto a las que ya lleváis un tiempo en esto del running y os apetece dar un salto más allá de las típicas zapatillas de entrenamiento como para las que os estrenéis en el asfalto.

Donde se encuentran como pez en el agua es en asfalto, a ritmos que rondan los 4:15-4:30, pero son realmente dinámicas y se les puede meter caña sin problemas. Y a pesar de que el tacto en pisada es algo rígido, lo bueno de esta zapatilla es que hacen realidad aquello de “what you get is what you see”. Así que, por más que sumes kilómetros, la amortiguación va a seguir devolviéndote la misma sensación sin perder un ápice de sus propiedades.

 

PROs y CONtras

PROS:

- Buena amortiguación para una mixta bastante ligera.

- Amortiguación muy homogénea.

- Buena durabilidad de la suela para tratarse de unas mixtas.

- Acabados interiores excelentes.

- Pieza reflectante de buen tamaño en el talón.

 

CONTRAS:

- Poca reactividad de la zapatill.a

- La lengüeta no queda sólidamente fijada.

- Sexto ojal muy cercano a la zona de flexión del antepié.

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneBreakthru 2 - Saucony
Talla US8.58.5
Peso (gramos)193236
Mesh90