Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 326 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Salomon - Sonic Pro W

Sonic Pro W - Salomon

Publicado hace 231 día(s)

Introducción

2016 ha vuelto a ser un año de innovaciones para Salomon, una marca que ya está acostumbrada a trabajar con el objetivo de sorprender a los corredores. No es la primera vez que vemos unas Salomon de asfalto, es un concepto que la marca francesa viene tiempo trabajando. Lo que hace especial esta apuesta por el road es que Salomon tiene años de experiencia en montaña, modelando zapatillas preparadas para soportar la dureza de trazados exigentes en cuanto a tracción. Por eso nos parece tan atractivo un modelo de la misma compañía orientada al asfalto, porque es inevitable pensar que todo lo que han aprendido en terrenos tan duros, es una gran base sobre la que trabajar para ofrecernos una zapatilla novedosa.

Los modelos de Salomon para asfalto se dividen en 3 gamas: la gama alta (S Lab), la de entrenamiento y la Lightweight.

En este caso tenemos entre mano un nuevo modelo de la gama ligera, las Salomon Sonic Pro. Se trata de una zapatilla diseñada para ofrecer una tracción positiva en terreno seco y mojado, pero, sobre todo, para disfrutar de entrenos a ritmos rápidos.

Como suele pasar en estos casos, nos asalta la duda: ¿habrá quedado comprometida la durabilidad de la Salomon Sonic Pro siendo como es una zapatilla tan veloz? ¿Nos encontraremos a gusto para exprimirlas a tope?

Primeras impresiones

La estética de las Salomon es inconfundible, destacan por tener un atractivo sencillo y sin artificios exagerados. En este caso ocurre lo mismo. Las Salomon Sonic Pro son llamativas por ser casi exclusivamente mono cromáticas, de un tono violeta oscuro que es a la vez femenino pero no estridente, rematado con el collar y la lengüeta en un color lima más llamativo.    

Cuando las cogemos es evidente que tenemos entre manos unas bambas pensadas para la velocidad. Estas Salomon Sonic Pro, nos parecen muy ligeras (190 gr. en nuestro modelo de prueba). El upper es flexible al tacto, sin costuras y con un mesh bastante perforado, el 3D Strech air mesh. Vemos que han vuelto a apostar por un compuesto tradicional de EVA comprimido, que es marca de la casa y les ha dado buenos resultados. La suela con taqueado diferenciado por zonas y con el 3D profeel film, que ya conocemos también de otras compañeras de menor gama pensadas para dar sujeción y estabilidad.

Cuando nos las ponemos notamos al instante el sistema Endofit, una especie de funda o calcetín interior que abraza el pie dándole una sensación de ajuste preciso sin agobios. Notamos la horma media, con un ajuste holgado en los dedos, que se posicionan sin problemas.

Cuando vamos a atárnoslas, nos sorprende ver el Quicklace, un sistema de atado que ya habíamos probado en sus hermanas menores las X-Scream 3D y que no nos acabó de convencer demasiado en aquella ocasión. Es curioso porque las S-Lab sí que llevan cordones, los tradicionales de toda la vida. Veremos en la prueba si esta vez el sistema nos aporta comodidad.

Las combinaciones de color en el modelo femenino incluyen el modelo morado y lima que hemos podido probar, además de unas monocromáticas de color azul y otras de color rosa.

Lo cierto es que las Salomon Sonic Pro tienen esencialmente la misma construcción que las X-Series, con la misma mediasuela, amortiguación y drop. No podemos evitar ver que las Salomon Sonic Pro son una versión asfaltera de las Sense. ¿Qué significa esto? Básicamente que las tecnologías que convierten a las Sense en una gran zapatilla de trail, se han incorporado en la Salomon Sonic Pro junto con algunos ajustes específicos para que, en este caso, podamos disfrutar en terrenos algo menos agresivos pero igualmente divertidos.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Salomon Sonic Pro está formada por dos piezas diferenciadas. Encontramos el EnergyCell en el talón y EnergyCell + en el resto de la zapatilla. Este material da forma a un sistema pensado para aportar gran reactividad de la energía, pero lo más interesante es que reduce mucho el peso final de la Salomon Sonic Pro, convirtiéndola en una gran compañera para competición o rodajes rápidos.

La Eva comprimida es el compuesto que encontramos a lo largo de la mediasuela, un material que siempre les ha ido bien y por eso es bastante habitual en las zapatillas Salomon. La Eva recibe el impacto directo en la pisada, y está diseñado para proteger el pie absorbiendo el golpe.

En la zona del arco encontramos un elemento intermedio, el 3D Profeel Film, una pieza semi rígida que da consistencia a la transición entre el talón y la zona del antepié.

Con un drop de 8 mm y un talón muy alto, esta zapatilla nos da una sensación de caída en el paso hacia los metatarsos, invitándonos a correr a ritmos altos. En su conjunto el perfil de la Salomon Sonic Pro Pro es alto, con unas medidas de altura de 16/24 mm.

Al probarlas, notamos una amortiguación suave pero a la vez consistente, más bien mullida en la zona del talón. Es una zapatilla que flexa con facilidad, y nos ha hecho notar que la transición es rápida. De hecho, cuando hemos salido a meterles caña casi hemos olvidado que llevamos la zapatilla puesta. Es curioso porque a pesar de que no tiene control de amortiguación las hemos notado estables en todos los niveles de exigencia que les hemos metido. Por otra parte, y a pesar de no hemos notado una reactividad muy acusada, esta zapatilla nos invita a calentar motores y disfrutar de la velocidad.  

Suela

La suela de las Salomon Sonic Pro tiene un diseño especial con tres taqueados distintos para adaptarse al terreno urbano pero también a zonas mixtas que podemos encontrar en parques o espacios verdes.

En las Salomon Sonic Pro, la suela tiene un grosor uniforme y está compuesta por un polímero propio de Salomon: el ContraGrip. Este material tiene trayectoria dentro de la gama de trail de la marca francesa, y es que ha demostrado dar muy buenos resultados. El Contragrip está pensado con dos objetivos: por un lado, tener una respuesta excelente en cuanto a tracción y, por otro, dar mayor resistencia a la abrasión.  

Al echarles un vistazo, vemos claramente una suela con mayor anchura en el antepié y algo menor en el talón, junto con una zona intermedia formada por una fina placa. Es el Profeel Films, que se encarga de unir las dos partes y de dar estabilidad al conjunto.

La zona del talón se ha vaciado, dándole una característica forma de herradura. Este surco deja al aire la mediasuela y hace que en el retropié las zonas interna y la externa trabajen aisladas. En el exterior cuenta con un taqueado transversal, más denso y resistente para soportar la abrasión cuando entramos de talón. En la zona del arco la lámina del Profeel Films se encarga, como habíamos dicho de unir las dos zonas de la zapatilla y a pesar de que las Salomon Sonic Pro no tienen control de pronación, esta pieza le da cierta estabilidad a la pisada.  

En la zona interna del antepié, vemos un taqueado negro mixto, con formas multidreccionales y poca profundidad para dar estabilidad en los cambios de dirección. En la zona exterior, en cambio, tacos asimétricos con más profundidad son la aportación más trailera de Salomon y ayudan a la tracción. Una de nuestras principales dudas cuando vimos las Salomon Sonic Pro quedó disipada en cuanto las probamos. Sin duda Salomon ha aprovechado todo su saber hacer heredado del mundo trail y nos ha sorprendido con la versatilidad de esta zapatilla.

Con las Salomon Sonic Pro hemos podido rodar cómodamente por caminos de tierra y grava, en asfalto, pero, también, en zonas más grasas como césped y hierba. Tampoco el agua las ha puesto en apuros: hemos cruzado zonas mojadas después de un día de lluvia e incluso haciendo algún que otro giro brusco, se han mantenido 100% estables.

Tampoco nos ha defraudado su durabilidad. Con más de 150kms de rodaje, el taqueado de la suela sigue como nuevo. Ni siquiera la zona más espesa del talón muestra la típica abrasión por entrada de la zancada. Eso sí, los tacos más pequeños se han llenado de piedras de nuestras salidas por zonas de grava, lo que a pesar de todo no nos ha restado ni en comodidad ni en seguridad.

Upper

El upper de las Salomon Sonic Pro es liviano y muy transpirable. Obviamente la otra cara de la moneda es que, en caso de lluvia, son muy permeables y el pie se nos moja enseguida. Con un aspecto algo futurista, la densidad del mesh es más porosa en los laterales del retropié en comparación con la zona del antepié. Indiscutiblemente la estructura delantera más densa le da más durabilidad a esta zona, que suele llevarse muchos roces y acaba siendo la zona más débil. 

Estos refuerzos termo sellados, que Salomon denomina Sensifit, toman la familiar forma en zig-zag que comparte con muchos otros modelos de la marca y se alargan hasta el talón, aportando un refuerzo en la sujeción.

Como en otras zapatillas de la marca, estos termo sellados con la tecnología Sensifit nos han parecido excelentes. Actuando como refuerzo del exterior de la zapatilla, evitan cualquier rotura por torsión pero, además, al alargarse hasta el talón y estar conectados con los ojales, al apretar los cordones la sensación es de tener el pie cómodamente sujeto en una especie de calcetín suave.  

Conectando con los termo sellados, las Salomon Sonic Pro vienen con el también habitual sistema de atado rápido Quicklace. Los cordones, extremadamente finos y rígidos que funcionan a través de unos ojales que no están integrados en el upper sinó que están cosidos a las terminaciones de los termo sellados en zigzag. 

Nos gusta especialmente la malla micro perforada de la zona en zig-zag del retropié: un tejido extra fino que ayuda a que la ventilación sea excelente. El nylon más espeso en la zona interior y en el tobillo es suave al tacto y está libre de sobrantes que pudieran hacernos sufrir algún roce. Esta zona es la menos expuesta a la ventilación, pero es de esperar si queremos tener una estructura lo bastante fuerte como para sujetar el pie con seguridad.

Si nos centramos en la durabilidad, los kilómetros no han provocado ninguna rozadura ni degradación en el upper, ni siquiera en aquellas zonas en que la torsión excesiva podría haber generado claras marcas. Vale la pena destacar que, a pesar de no sufrir daños, el upper se ha deformado adaptándose a la dinámica de nuestra pisada. Esto se debe a que las Salomon Sonic Pro tienen un upper realmente liviano, lo que por otra parte no ha provocado una merma en el rendimiento de la zapatilla.

Sin embargo no podemos olvidarnos de destacar que las microperforaciones del upper son muy transpirables. De hecho, cuando hemos entrenado en tierra seca, estas zonas de la zapatilla se nos han teñido de marrón. ¿Qué pasa cuando tiras tierra encima de algo mojado? La tierra se queda adherida, ¿verdad? Lo mismo ha pasado en las zonas que han evacuado la humedad que íbamos generando al rodar. Y a pesar de que estéticamente no sea muy bonito, nos ha dejado los pies secos y ventilados que, al fin y al cabo, ¡es de lo que se trata!

Horma

La horma de la Salomon Sonic Pro es curva. Con la puntera redondeada, la zona del antepié es algo más ancha, dejando que el pie tenga una posición cómoda y natural. Por el contrario, en la zona del arco la horma se estrecha manteniendo el pie encajonado hasta el mismo talón pero sin dar sensación de agobio.

A pesar de que este modelo tiene un upper muy maleable, en caso de necesitar plantillas personalizadas, recomendamos probarlas con calma. El tallaje de estas Salomon Sonic Pro es bastante común, y nos ha permitido usar el mismo número que calzamos habitualmente En cuanto a aquellas que tengáis problemas de juanetes, la recomendación de probarlas toma aún más peso, porque es posible que podáis tener algún problema de comodidad.

En resumen, la sujeción del pie es buena, especialmente en la zona del arco y el talón que evita movimientos y rozaduras mientras corremos, dejando más espacio para una posición cómoda de los dedos.

Dinámica

Cuando tuvimos por primera vez las Salomon Sonic Pro en nuestras manos supimos que no serían una zapatilla más, sino que esta vez tendríamos que currárnoslo para que nos enseñaran todo lo que son capaces de hacer. Como ya comentamos, la ligereza las descarta como calzado para tiradas largas y suaves. Así pues, las hemos sacado a pasear a ritmos vivos, sobre todo para hacer series rápidas y rodajes medios. Eso sí, durante 5 semanas hemos hecho un poco el gamberro para ver si realmente las Salomon Sonic Pro tenían algún guiño a la tradición montañera de Salomon. Y no nos han defraudado.

No son unas voladoras, es cierto, pero al tener una posición del retropié más bien alta, la sensación de despegue desde la puntera es notable. Puedes salir a correr con ellas a ritmos relajados pero no te harán disfrutar ni la mitad que si las exprimes un poco. Te lo podemos confirmar, no se arrugan si las aprietas y a pesar de que no tienen control de estabilidad, en caso de ligera pronación demuestran ser fiables gracias a la placa intermedia del 3D Profeel.

Nos ha gustado la capacidad de adaptación que tienen, gracias a una suela pensada para favorecer los cambios de dirección y convertir los terrenos inestables en zonas accesibles. Una buena opción si eres de los que en tus rodajes asfalteros también cruzas parques con terrenos grasos. Las hemos probado en tierra, en zonas de césped y hemos puesto a prueba el agarre en tramos mojados y la respuesta ha sido muy buena. Nos dan confianza, y eso es lo que importa cuando nos calzamos para salir a rodar.

Otro punto a su favor es el ajuste de las Salomon Sonic Pro. Gracias al sistema de calcetín interior que casi parece un guante de neopreno el pie se nota mullido, sujeto pero no aprisionado. Es una lástima que esa lengüeta tan cómoda sea a la vez tan espesa que no deje apenas que transpire el pie en esa zona. Por lo demás, el upper nos ha parecido casi perfecto, con zonas micro perforadas para que notes el pie ventilado y termo sellados que le dan mayor consistencia a la zapatilla. Ni una sola rotura nos hemos encontrado con el uso que le hemos dado.

En cuanto a la sensación de la amortiguación no es demasiado exagerada. La suela protege de las inestabilidades del terreno pero el compuesto de Eva no nos ha privado de sentir el suelo por el que pisamos. A esto hay que añadir la plantilla de Ortholite, que nos ha parecido todo un acierto. Además de que no se deforma con los kilómetros y que, por más que hemos sudado, no ha cogido olor, nos ha dado la sensación de tener un extra de amortiguación, una primera base mullida para nuestros pies.

En resumen, nos lo hemos pasado muy bien testeando las Salomon Sonic Pro, una zapatilla polivalente, con un agarre óptimo en terrenos inestables, un upper liviano y cómodo y una capacidad de tracción y de absorción del impacto que las convierten en una gran opción para corredoras de peso medio y ligero.

Conclusión

Si estás buscando una zapatilla ligera, con una buena amortiguación y que sea una gran compañera en tus entrenos rápidos, las Salomon Sonic Pro son una muy buena opción.

Nos ha gustado la comodidad, con la tecnología Endofit estructurada como una especie de calcetín que envuelve el pie unido a una horma media en la que todo está en su sitio y nada nos da sensación de presión. Pero también nos parece una magnífica opción gracias al sistema de termosellados superpuestos del Sensifit, que al conectar prácticamente toda la zapatilla con los ojales, hace que la sujeción sea muy buena.

Como ya descubrimos en alguna de sus hermanas de menor gama, la suela de las Salomon Sonic Pro despliega el conocimiento amasado por Salomon durante años en el mundo del trail. A pesar de los kilómetros, la abrasión sufrida en entrenos rápidos y el uso algo gamberro que le hemos dado para probarlas en zonas off-road, las suelas nos han regalado una tracción destacable. Algo a tener en cuenta para esos entrenos en los que no sabes muy bien por dónde vas a acabar.

Y ya lo dijimos, las Salomon Sonic Pro no están pensadas para sumar kilómetros y kilómetros, sino para que nos acompañen en esos entrenamientos de calidad en los que nos gusta disfrutar de la velocidad y que nos ponen a punto para apretarnos las tuercas el día de ponernos un dorsal.

En resumen, nos parece que Salomon ha creado una zapatilla polivalente para corredores de peso medio y ligero que no quieren preocuparse por el terreno por el que van a correr antes de salir a la carrera. Una zapatilla con un fit sencillamente cómodo y unas prestaciones muy cuidadas.

PROs y CONtras

PROS:

- Sistema Endofit que envuelve el pie y lo mantiene sujeto.

- Ligereza y transpiración excelentes del upper.

- Suela con buen agarre en terrenos mixtos e inestables.

- Suela com excelente adherencia en terrenos compactos.

- Diseño casi monocromático muy atractivo.



CONTRAS:

- Un sistema de atado convencional podría resultar más cómodo para correr en asfalto.

- La transpirabilidad se pierde en la zona de la lengüeta. 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningSonic Pro W - Salomon
Talla US109
Talla US13