Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 253 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Salomon - Sonic Pro W

Sonic Pro W - Salomon

Publicado hace 234 día(s)

Introducción

2016 ha vuelto a ser un año de innovaciones para Salomon, una marca que ya está acostumbrada a trabajar con el objetivo de sorprender a los corredores. No es la primera vez que vemos unas Salomon de asfalto, es un concepto que la marca francesa viene tiempo trabajando. Lo que hace especial esta apuesta por el road es que Salomon tiene años de experiencia en montaña, modelando zapatillas preparadas para soportar la dureza de trazados exigentes en cuanto a tracción. Por eso nos parece tan atractivo un modelo de la misma compañía orientada al asfalto, porque es inevitable pensar que todo lo que han aprendido en terrenos tan duros, es una gran base sobre la que trabajar para ofrecernos una zapatilla novedosa.

Los modelos de Salomon para asfalto se dividen en 3 gamas: la gama alta (S Lab), la de entrenamiento y la Lightweight.

En este caso tenemos entre mano un nuevo modelo de la gama ligera, las Salomon Sonic Pro. Se trata de una zapatilla diseñada para ofrecer una tracción positiva en terreno seco y mojado, pero, sobre todo, para disfrutar de entrenos a ritmos rápidos.

Como suele pasar en estos casos, nos asalta la duda: ¿habrá quedado comprometida la durabilidad de la Salomon Sonic Pro siendo como es una zapatilla tan veloz? ¿Nos encontraremos a gusto para exprimirlas a tope?

Primeras impresiones

La estética de las Salomon es inconfundible, destacan por tener un atractivo sencillo y sin artificios exagerados. En este caso ocurre lo mismo. Las Salomon Sonic Pro son llamativas por ser casi exclusivamente mono cromáticas, de un tono violeta oscuro que es a la vez femenino pero no estridente, rematado con el collar y la lengüeta en un color lima más llamativo.    

Cuando las cogemos es evidente que tenemos entre manos unas bambas pensadas para la velocidad. Estas Salomon Sonic Pro, nos parecen muy ligeras (190 gr. en nuestro modelo de prueba). El upper es flexible al tacto, sin costuras y con un mesh bastante perforado, el 3D Strech air mesh. Vemos que han vuelto a apostar por un compuesto tradicional de EVA comprimido, que es marca de la casa y les ha dado buenos resultados. La suela con taqueado diferenciado por zonas y con el 3D profeel film, que ya conocemos también de otras compañeras de menor gama pensadas para dar sujeción y estabilidad.

Cuando nos las ponemos notamos al instante el sistema Endofit, una especie de funda o calcetín interior que abraza el pie dándole una sensación de ajuste preciso sin agobios. Notamos la horma media, con un ajuste holgado en los dedos, que se posicionan sin problemas.

Cuando vamos a atárnoslas, nos sorprende ver el Quicklace, un sistema de atado que ya habíamos probado en sus hermanas menores las X-Scream 3D y que no nos acabó de convencer demasiado en aquella ocasión. Es curioso porque las S-Lab sí que llevan cordones, los tradicionales de toda la vida. Veremos en la prueba si esta vez el sistema nos aporta comodidad.

Las combinaciones de color en el modelo femenino incluyen el modelo morado y lima que hemos podido probar, además de unas monocromáticas de color azul y otras de color rosa.

Lo cierto es que las Salomon Sonic Pro tienen esencialmente la misma construcción que las X-Series, con la misma mediasuela, amortiguación y drop. No podemos evitar ver que las Salomon Sonic Pro son una versión asfaltera de las Sense. ¿Qué significa esto? Básicamente que las tecnologías que convierten a las Sense en una gran zapatilla de trail, se han incorporado en la Salomon Sonic Pro junto con algunos ajustes específicos para que, en este caso, podamos disfrutar en terrenos algo menos agresivos pero igualmente divertidos.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las Salomon Sonic Pro está formada por dos piezas diferenciadas. Encontramos el EnergyCell en el talón y EnergyCell + en el resto de la zapatilla. Este material da forma a un sistema pensado para aportar gran reactividad de la energía, pero lo más interesante es que reduce mucho el peso final de la Salomon Sonic Pro, convirtiéndola en una gran compañera para competición o rodajes rápidos.

La Eva comprimida es el compuesto que encontramos a lo largo de la mediasuela, un material que siempre les ha ido bien y por eso es bastante habitual en las zapatillas Salomon. La Eva recibe el impacto directo en la pisada, y está diseñado para proteger el pie absorbiendo el golpe.

En la zona del arco encontramos un elemento intermedio, el 3D Profeel Film, una pieza semi rígida que da consistencia a la transición entre el talón y la zona del antepié.

Con un drop de 8 mm y un talón muy alto, esta zapatilla nos da una sensación de caída en el paso hacia los metatarsos, invitándonos a correr a ritmos altos. En su conjunto el perfil de la Salomon Sonic Pro Pro es alto, con unas medidas de altura de 16/24 mm.

Al probarlas, notamos una amortiguación suave pero a la vez consistente, más bien mullida en la zona del talón. Es una zapatilla que flexa con facilidad, y nos ha hecho notar que la transición es rápida. De hecho, cuando hemos salido a meterles caña casi hemos olvidado que llevamos la zapatilla puesta. Es curioso porque a pesar de que no tiene control de amortiguación las hemos notado estables en todos los niveles de exigencia que les hemos metido. Por otra parte, y a pesar de no hemos notado una reactividad muy acusada, esta zapatilla nos invita a calentar motores y disfrutar de la velocidad.  

Suela

La suela de las Salomon Sonic Pro tiene un diseño especial con tres taqueados distintos para adaptarse al terreno urbano pero también a zonas mixtas que podemos encontrar en parques o espacios verdes.

En las Salomon Sonic Pro, la suela tiene un grosor uniforme y está compuesta por un polímero propio de Salomon: el ContraGrip. Este material tiene trayectoria dentro de la gama de trail de la marca francesa, y es que ha demostrado dar muy buenos resultados. El Contragrip está pensado con dos objetivos: por un lado, tener una respuesta excelente en cuanto a tracción y, por otro, dar mayor resistencia a la abrasión.  

Al echarles un vistazo, vemos claramente una suela con mayor anchura en el antepié y algo menor en el talón, junto con una zona intermedia formada por una fina placa. Es el Profeel Films, que se encarga de unir las dos partes y de dar estabilidad al conjunto.

La zona del talón se ha vaciado, dándole una característica forma de herradura. Este surco deja al aire la mediasuela y hace que en el retropié las zonas interna y la externa trabajen aisladas. En el exterior cuenta con un taqueado transversal, más denso y resistente para soportar la abrasión cuando entramos de talón. En la zona del arco la lámina del Profeel Films se encarga, como habíamos dicho de unir las dos zonas de la zapatilla y a pesar de que las Salomon Sonic Pro no tienen control de pronación, esta pieza le da cierta estabilidad a la pisada.  

En la zona interna del antepié, vemos un taqueado negro mixto, con formas multidreccionales y poca profundidad para dar estabilidad en los cambios de dirección. En la zona exterior, en cambio, tacos asimétricos con más profundidad son la aportación más trailera de Salomon y ayudan a la tracción. Una de nuestras principales dudas cuando vimos las Salomon Sonic Pro quedó disipada en cuanto las probamos. Sin duda Salomon ha aprovechado todo su saber hacer heredado del mundo trail y nos ha sorprendido con la versatilidad de esta zapatilla.

Con las Salomon Sonic Pro hemos podido rodar cómodamente por caminos de tierra y grava, en asfalto, pero, también, en zonas más grasas como césped y hierba. Tampoco el agua las ha puesto en apuros: hemos cruzado zonas mojadas después de un día de lluvia e incluso haciendo algún que otro giro brusco, se han mantenido 100% estables.

Tampoco nos ha defraudado su durabilidad. Con más de 150kms de rodaje, el taqueado de la suela sigue como nuevo. Ni siquiera la zona más espesa del talón muestra la típica abrasión por entrada de la zancada. Eso sí, los tacos más pequeños se han llenado de piedras de nuestras salidas por zonas de grava, lo que a pesar de todo no nos ha restado ni en comodidad ni en seguridad.

Upper

El upper de las Salomon Sonic Pro es liviano y muy transpirable. Obviamente la otra cara de la moneda es que, en caso de lluvia, son muy permeables y el pie se nos moja enseguida. Con un aspecto algo futurista, la densidad del mesh es más porosa en los laterales del retropié en comparación con la zona del antepié. Indiscutiblemente la estructura delantera más densa le da más durabilidad a esta zona, que suele llevarse muchos roces y acaba siendo la zona más débil. 

Estos refuerzos termo sellados, que Salomon denomina Sensifit, toman la familiar forma en zig-zag que comparte con muchos otros modelos de la marca y se alargan hasta el talón, aportando un refuerzo en la sujeción.

Como en otras zapatillas de la marca, estos termo sellados con la tecnología Sensifit nos han parecido excelentes. Actuando como refuerzo del exterior de la zapatilla, evitan cualquier rotura por torsión pero, además, al alargarse hasta el talón y estar conectados con los ojales, al apretar los cordones la sensación es de tener el pie cómodamente sujeto en una especie de calcetín suave.  

Conectando con los termo sellados, las Salomon Sonic Pro vienen con el también habitual sistema de atado rápido Quicklace. Los cordones, extremadamente finos y rígidos que funcionan a través de unos ojales que no están integrados en el upper sinó que están cosidos a las terminaciones de los termo sellados en zigzag. 

Nos gusta especialmente la malla micro perforada de la zona en zig-zag del retropié: un tejido extra fino que ayuda a que la ventilación sea excelente. El nylon más espeso en la zona interior y en el tobillo es suave al tacto y está libre de sobrantes que pudieran hacernos sufrir algún roce. Esta zona es la menos expuesta a la ventilación, pero es de esperar si queremos tener una estructura lo bastante fuerte como para sujetar el pie con seguridad.

Si nos centramos en la durabilidad, los kilómetros no han provocado ninguna rozadura ni degradación en el upper, ni siquiera en aquellas zonas en que la torsión excesiva podría haber generado claras marcas. Vale la pena destacar que, a pesar de no sufrir daños, el upper se ha deformado adaptándose a la dinámica de nuestra pisada. Esto se debe a que las Salomon Sonic Pro tienen un upper realmente liviano, lo que por otra parte no ha provocado una merma en el rendimiento de la zapatilla.

Sin embargo no podemos olvidarnos de destacar que las microperforaciones del upper son muy transpirables. De hecho, cuando hemos entrenado en tierra seca, estas zonas de la zapatilla se nos han teñido de marrón. ¿Qué pasa cuando tiras tierra encima de algo mojado? La tierra se queda adherida, ¿verdad? Lo mismo ha pasado en las zonas que han evacuado la humedad que íbamos generando al rodar. Y a pesar de que estéticamente no sea muy bonito, nos ha dejado los pies secos y ventilados que, al fin y al cabo, ¡es de lo que se trata!

Horma

La horma de la Salomon Sonic Pro es curva. Con la puntera redondeada, la zona del antepié es algo más ancha, dejando que el pie tenga una posición cómoda y natural. Por el contrario, en la zona del arco la horma se estrecha manteniendo el pie encajonado hasta el mismo talón pero sin dar sensación de agobio.

A pesar de que este modelo tiene un upper muy maleable, en caso de necesitar plantillas personalizadas, recomendamos probarlas con calma. El tallaje de estas Salomon Sonic Pro es bastante común, y nos ha permitido usar el mismo número que calzamos habitualmente En cuanto a aquellas que tengáis problemas de juanetes, la recomendación de probarlas toma aún más peso, porque es posible que podáis tener algún problema de comodidad.

En resumen, la sujeción del pie es buena, especialmente en la zona del arco y el talón que evita movimientos y rozaduras mientras corremos, dejando más espacio para una posición cómoda de los dedos.

Dinámica

Cuando tuvimos por primera vez las Salomon Sonic Pro en nuestras manos supimos que no serían una zapatilla más, sino que esta vez tendríamos que currárnoslo para que nos enseñaran todo lo que son capaces de hacer. Como ya comentamos, la ligereza las descarta como calzado para tiradas largas y suaves. Así pues, las hemos sacado a pasear a ritmos vivos, sobre todo para hacer series rápidas y rodajes medios. Eso sí, durante 5 semanas hemos hecho un poco el gamberro para ver si realmente las Salomon Sonic Pro tenían algún guiño a la tradición montañera de Salomon. Y no nos han defraudado.

No son unas voladoras, es cierto, pero al tener una posición del retropié más bien alta, la sensación de despegue desde la puntera es notable. Puedes salir a correr con ellas a ritmos relajados pero no te harán disfrutar ni la mitad que si las exprimes un poco. Te lo podemos confirmar, no se arrugan si las aprietas y a pesar de que no tienen control de estabilidad, en caso de ligera pronación demuestran ser fiables gracias a la placa intermedia del 3D Profeel.

Nos ha gustado la capacidad de adaptación que tienen, gracias a una suela pensada para favorecer los cambios de dirección y convertir los terrenos inestables en zonas accesibles. Una buena opción si eres de los que en tus rodajes asfalteros también cruzas parques con terrenos grasos. Las hemos probado en tierra, en zonas de césped y hemos puesto a prueba el agarre en tramos mojados y la respuesta ha sido muy buena. Nos dan confianza, y eso es lo que importa cuando nos calzamos para salir a rodar.

Otro punto a su favor es el ajuste de las Salomon Sonic Pro. Gracias al sistema de calcetín interior que casi parece un guante de neopreno el pie se nota mullido, sujeto pero no aprisionado. Es una lástima que esa lengüeta tan cómoda sea a la vez tan espesa que no deje apenas que transpire el pie en esa zona. Por lo demás, el upper nos ha parecido casi perfecto, con zonas micro perforadas para que notes el pie ventilado y termo sellados que le dan mayor consistencia a la zapatilla. Ni una sola rotura nos hemos encontrado con el uso que le hemos dado.

En cuanto a la sensación de la amortiguación no es demasiado exagerada. La suela protege de las inestabilidades del terreno pero el compuesto de Eva no nos ha privado de sentir el suelo por el que pisamos. A esto hay que añadir la plantilla de Ortholite, que nos ha parecido todo un acierto. Además de que no se deforma con los kilómetros y que, por más que hemos sudado, no ha cogido olor, nos ha dado la sensación de tener un extra de amortiguación, una primera base mullida para nuestros pies.

En resumen, nos lo hemos pasado muy bien testeando las Salomon Sonic Pro, una zapatilla polivalente, con un agarre óptimo en terrenos inestables, un upper liviano y cómodo y una capacidad de tracción y de absorción del impacto que las convierten en una gran opción para corredoras de peso medio y ligero.

Conclusión

Si estás buscando una zapatilla ligera, con una buena amortiguación y que sea una gran compañera en tus entrenos rápidos, las Salomon Sonic Pro son una muy buena opción.

Nos ha gustado la comodidad, con la tecnología Endofit estructurada como una especie de calcetín que envuelve el pie unido a una horma media en la que todo está en su sitio y nada nos da sensación de presión. Pero también nos parece una magnífica opción gracias al sistema de termosellados superpuestos del Sensifit, que al conectar prácticamente toda la zapatilla con los ojales, hace que la sujeción sea muy buena.

Como ya descubrimos en alguna de sus hermanas de menor gama, la suela de las Salomon Sonic Pro despliega el conocimiento amasado por Salomon durante años en el mundo del trail. A pesar de los kilómetros, la abrasión sufrida en entrenos rápidos y el uso algo gamberro que le hemos dado para probarlas en zonas off-road, las suelas nos han regalado una tracción destacable. Algo a tener en cuenta para esos entrenos en los que no sabes muy bien por dónde vas a acabar.

Y ya lo dijimos, las Salomon Sonic Pro no están pensadas para sumar kilómetros y kilómetros, sino para que nos acompañen en esos entrenamientos de calidad en los que nos gusta disfrutar de la velocidad y que nos ponen a punto para apretarnos las tuercas el día de ponernos un dorsal.

En resumen, nos parece que Salomon ha creado una zapatilla polivalente para corredores de peso medio y ligero que no quieren preocuparse por el terreno por el que van a correr antes de salir a la carrera. Una zapatilla con un fit sencillamente cómodo y unas prestaciones muy cuidadas.

PROs y CONtras

PROS:

- Sistema Endofit que envuelve el pie y lo mantiene sujeto.

- Ligereza y transpiración excelentes del upper.

- Suela con buen agarre en terrenos mixtos e inestables.

- Suela com excelente adherencia en terrenos compactos.

- Diseño casi monocromático muy atractivo.



CONTRAS:

- Un sistema de atado convencional podría resultar más cómodo para correr en asfalto.

- La transpirabilidad se pierde en la zona de la lengüeta. 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoSonic Pro W - Salomon
Talla US109
Peso (gramos)228224
Mesh90106
SuelaDelantera100111
SuelaTrasera7288
PerfilTrasero320

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno Sonic Pro W - Salomon
Talla10.08.0
Fit antepié7.07.0
Fit mediopie9.09.0
Fit talón9.09.0
Fit arco9.07.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié6.07.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta9.08.0
Flexibilidad10.08.0
Soporte talón8.09.0
Soporte antepié6.08.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.08.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global7.08.0
Durabilidad suela7.08.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta5.05.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.05.0
Acolchado collar7.04.0
Amplitud collar7.05.0
Altura collar6.05.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad9.08.0
Impermeabilidad6.03.0
Reflectantes5.04.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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