Air Zoom Structure 19 - Nike

Air Zoom Structure 19 - Nike

Publicado hace 314 día(s)

Introducción

La siguiente marca esta inspirada en la mitología griega, os podemos decir que tiene nombre de diosa y seguramente dudaréis de que marca se trata, pero si os decimos que es la compañía más grande del mundo en fabricación de ropa deportiva y equipamiento, puede que sí que os suene más, ¿verdad? Efectivamente esta es Nike, situada en Beaverton (Oregón). Fundada como Blue Ribbon Sports por Bill J. Bowerma i Philip H. Knigtht, en el año 1978 paso a llamarse NIKE como todo el mundo conoce. Siguiendo la estela de su antecesora Nike Air Zoom Structure 18, este decimonoveno modelo con pocos cambios llega, lo mas significativo que podemos ver es el refuerzo que le han dado a la parte del upper, donde se ve con claridad donde han pasado de tener unos finos cordinos a insertar unas pequeñas cintas planas. Aquí tenemos estas Nike Air Zoom Structure 19, una de las zapatillas más equilibradas de Nike.

Primeras impresiones

Sin duda lo primero que nos llama la atención son los colores de estas Nike Air Zoom Structure 19, colores bien visibles como nos gustan en las zapatillas de running. Combinación de colores vivos, en este caso naranja, amarillo y verde, todos ellos bien chillones. Al tenerlas en la mano su ligereza ya hace acto de presencia, aun así hay que decir que durante la review hemos probado un numero alto el 12 US ( 310 gramos ) . El tacto de estas Nike Air Zoom Structure 19 es bueno, entran ganas de ponértelas rápidamente y echar a correr una buena tirada. Echamos un vistazo en el interior y comprobamos otra capa que separa el exterior con el interior, como si de un calcetín se tratara, la verdad que tiene muy buen tacto, suave incluso y no tiene pinta de que tengamos ningún problema, todo lo contrario, hablaremos de este punto más adelante. Con las Nike Air Zoom Structure 19 recién puestas notas su comodidad, son de horma grande, al principio se nota el control de pronación bastante, ya veremos después de unos kilómetros si esta pequeña presión se corrige y acaba desapareciendo. En este decimonoveno modelo Nike ha dado al upper un atado fuerte y resistente, el pie queda bien cogido en toda su totalidad, incluso os puedo decir que tuvimos que aflojar un poco al principio, ya que nos pasamos un poco en tensar, más adelante trataremos este tema, que es el más relevante en este renovado modelo.Y ahora solo nos falta ponernos estas Nike Air Zoom Structure 19 y meterles un buen puñado de kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

En este nuevo modelo Nike sigue apostando por una buena estabilidad con el sistema Dynamic Support de triple densidad incorporada en la parte de la media suela. En estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos diferenciar diferentes tipos de espuma llamadas Phylon, la primera de ellas de color blanco de una densidad blanda, que va desde el talón por la parte más exterior de la zapatilla hasta la puntera. La segunda Phylon es de color amarillo algo más densa y que va borde ando el interior, recorriendo toda la zapatilla desde el talón hasta su puntera. Esta ocupa gran parte de la media suela y a la vez se entrelaza con una estructura tipo puente de color verde, denominada Stock Fit que es más rígida y que recorre la parte media del pie, esta parte más firme, es la culpable de que esta zapatilla tenga tan buena estabilidad en la corrección de la pronación. Si unimos Phylon Blanco, Phylon amarillo junto al Stock fit obtenemos el Dynamic Support, este sistema de Nike ofrece un tacto al principio algo rígido pero a medida que pasan los kilómetros se adapta a nuestro pie a la perfección, necesitamos salir varias veces para que dejemos de notar esa presión que ejerce el Dynamic Support para corregir el control de pronación. En caso de llevar plantillas o no, esta parte del puente es la que más se nota al principio y que cuesta que se adapte más a nuestro pie. En la parte del antepié nos encontramos con el Air Zoom, este tipo de amortiguación es bastante más fino y ligero que otra cámara de aire propia de Nike, pero no por eso dejara de darnos un buen despegue de los metatarsos. Sobre esta zona de contacto notaremos bastante la superficie por la que corremos, en alguna pista con piedras sobre todo. La cámara de aire recupera bastante bien, tiene buen tacto y es reactiva, otra ventaja del Air Zoom es que Nike ha podido reducir el peso de la zapatilla sin que el rendimiento se vea afectado. Sus perfiles son de 27.5 mm y 19 mm, con un drop de 9 mm la hace bastante baja de perfil, podríamos decir que entre 8 mm y 10 mm sería un drop intermedio, pero que ni las notas cuando te las pones, quizás sí que te das cuenta de ese drop cuando empiezas a correr, pero no hemos notado ninguna molestia ni ninguna sobrecarga en gemelos, soleo o tendón de Aquiles, que es donde más afectan los drops bajos.

Suela

La suela de estas Nike Air Zoom Structure 19 no ha sufrido variación alguna respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18, son idénticas. Podemos diferenciar la suela en tres grupos diferentes:

- El primero sería el más interior justo debajo del control de pronación, este parte de la zapatilla la hemos notado muy plana y casi sin flexión, algo ruidosa en su aterrizaje.

- La segunda va por el borde exterior de la zapatilla, desde el talón hasta la puntera, en forma de dos líneas discontinuas denominadas Crash rail, es aquí cuando notamos un suave control al aterrizar y es donde la espuma Phylon menos densa hace su función de amortiguación.

-La tercera ya la encontramos en la parte de los metatarsos, donde encontramos unos hexágonos diferenciados en tres zonas, en total podemos contar unos 40 hexágonos , estos aparte de dar un buen agarre a la zapatillas, quedan justo encima del Air zoom, el cual nos lanzara hacia delante sin ningún tipo de problema. Al principio la superficie de los metatarsos parece que sufre un desgaste rápido, ya que en la parte superior de los hexágonos llevan un dibujo en forma de cuadrado que enseguida desaparece, pero este desgaste no implica para nada un menor agarre de la zapatilla.

Hemos intentado dar un uso bastante asfaltero tal y como están configuradas para ello, pero también las hemos querido probar por pista, con lluvia… a ver qué tal reaccionaban. La verdad que si la pista por donde corremos no tiene muchas piedras podremos correr sin ningún problema, el agarre correcto, la tracción es buena y se notan que son rápidas. El problema viene si el camino es irregular o tiene bastantes piedras, entonces aquí sí que notaríamos bastante el terreno en los metatarsos al ser bastante blando, de aquí su buena reacción como hemos comentado anteriormente, otro pequeño inconveniente podría ser que pequeñas piedras quedaran adheridas en la suela. Sobre mojado se comporta bien, el agarre es bueno y no hemos tenido ningún tipo de problemas en realizar giros ni cambios de ritmo.

Upper

Aquí es donde Nike ha querido dar una mayor sujeción a estas Nike Air Zoom Structure 19, han incluido más puntos de sujeción que en el anterior modelo. Como hemos comentado anteriormente, la zapatilla es muy cómoda y agradable interiormente, el upper lo podemos separar en dos partes.

- La primera sería la más exterior con el material Flymesh, este material es el encargado de que nuestra zapatilla transpire correctamente y a la vez le dé una buena sujeción.

- La segunda es la interior, parece como un calcetín, con un tacto suave, cómodo y sin apenas costuras que nos puedan dar problemas con el paso de los kilómetros.

Entre estas dos capas pasan los FlyWire más unas cintas planas, encargados de dar una buena sujeción a las zapatillas, reforzados en este nuevo modelo, la verdad que hemos apretado con ganas para ver si sufrían en algún punto, pero todo lo contrario, se ajustan con ganas y en ningún momento notas que la zapatilla baile o ceda al paso de los kilómetros. La parte que más refuerzo tiene es la parte interior de esta, las cintas que encontramos en esta parte le dan una mayor tensión ya que es donde el pronador necesitara más sujeción. Los FlyWire junto con las nuevas cintas se unen a la ojetera para darle una mayor sujeción a la zapatilla, de esta manera Nike se ha asegurado que todo el conjunto del upper junto con el entramado que forman los cordones quede compacto. En este caso Nike le ha dado al upper un atado simétrico y más resistente, ya que en sus dos caras nos encontramos con la misma cantidad de cordinos y cintas planas 5 por lado, en cambio en el modelo anterior la relación era de 5 cordinos para interna y 3 cordinos parte externa, con lo que su estabilidad aumenta significativamente. La lengüeta es de una sola pieza, su acolchado es bueno y esponjoso para que no notemos en exceso la presión del atado, en ningún momento hemos notado molestia alguna por los diferentes terrenos que hemos pasado. Esta a su vez viene cosida desde el inicio de la cordonera, hasta su mitad, cogiendo únicamente el interior de la zapatilla, como hemos comentado anteriormente que nos daba como una sensación de calcetín, con un buen tacto, cómodo, de una sola pieza y de costuras mínimas. Quizás lo que echamos en falta en la lengüeta seria la típica cinta plana por la cual pasan los cordones superiores y así evita el movimiento de esta. Viendo el forro interior de la zapatilla tan cómodo, suave y sin apenas costuras, nos atrevimos a probarlas sin calcetines durante una tirada de unos 5km, quizás no es muy recomendable usarlas sin ellos, ya que notábamos algún punto que a medida de que pasaran los kilómetros podrían hacernos alguna erosión en el pie. Su transpirabilidad ha sido buena, en ningún momento hemos tenido la sensación de ser una zapatilla de que no respirara, todo lo contrario, al comenzar a correr ya notas que están bien ventiladas, por lo contrario tienen una mala combinación con el agua, que aunque en los primeros kilómetros parece que el upper escupa esa agua, al final con lluvia persistente acaban mojadas, pero que no es para nada preocupante, preferimos una buena transpirabilidad a un total estancamiento al agua. En su totalidad la zapatilla queda muy bien ajustada, todo queda bien atado en su conjunto, incluso en collar que quizás sea lo que menos cambia en esta zapatilla, con un acolchado comodo y una juste del Aquiles suficiente.

Horma

Las sensaciones al meter el pie en las Nike Air Zoom Structure 19 son de tener una suficiente amplitud dentro de esta, pero que sin que nos llegue a bailar con el paso de los kilómetros. Sobre el talón de estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos decir que son de tipo normal y de medidas estándar. Donde encontramos diferencia es en el mediopié, es bastante ancho, muy confortables en todo su conjunto y donde el pie apenas encuentra inconveniente alguno, con el paso de los kilómetros notas esa amplitud de movimiento cuando el pie empieza a expandirse pasados unos kilómetros. Un punto negativo es en el tema del arco, donde al principio sí que se nota bastante y donde a diferentes corredores con el puente algo bajo, puede llegar a provocarles alguna molestia, es de tipo medio tirando a alto y es aquí donde reside su secreto para ese control de pronación. Desde ese mismo punto es de donde parten las cintas planas que suben hacia el upper y llegan a encontrarse con los cordones, dando así a todo el conjunto una muy buena estabilidad. Para gente que utilice plantillas para correr, en nuestro caso también hemos corrido con ellas, no encontraran ningún impedimento en estas Nike Air Zoom Structure 19, ya que son amplias en su interior, sobre todo en la parte del antepié donde los metatarsos tienen buena amplitud y una buena reacción de movimiento gracias también, como hemos comentado anteriormente al Air Zoom. Al principio de utilizarlas tanto con plantillas como sin ellas se notan algo duras en el mediopié, a medida que la zapatilla se va adaptando a nuestro pie esta sensación se minimiza, pero no acaba de desaparecer del todo.

Dinámica

La primera vez que nos calzamos estas Nike Air Zoom Structure 19 supimos que aún siendo unas zapatillas de entrenamiento, podían ser unas zapatillas rápidas, aunque con el modelo probado un 12 US y sus 310 gr de peso no lo parecen, pero la verdad que una vez puestas es todo lo contrario. Son algo duras al principio y cuesta que se adapten a nuestros pies, pero en un par de salidas las tendremos adaptadas, a nosotros nos costó poco en conseguirlo quizás el control de pronación es lo más acentuado, como hemos comentado anteriormente. Lo bueno que hemos visto es que da igual si entramos de talón o de mediopíe hacia delante, las Nike Air Zoom Structure 19 tienen un empuje muy bueno, entre otras cosas gracias al Air Zoom que hace que nos lance hacia delante. En cuanto al terreno se desenvuelve mejor el asfalto con creces, pero podremos cascarnos unos buenos kilómetros por pistas sin ningún tipo de problema, donde quizás sí que podamos tener algún pequeño resbalón es con tierra suelta o incluso con alguna pista con mucha piedra, pero por eso existen las zapatillas de trail no? Consideramos que esta zapatilla de entrenamiento y está configurada para un amplio tipo de corredores, aunque está indicada para pronadores leves o moderados también los corredores con pisada neutra podrán disfrutar con ellas. Los ritmos de carrera variarán según el entreno o carrera, pero durante la review hemos estado rondando entre los 4:15-5:00  min/km y la verdad que han reaccionado bien.

Conclusión

Podemos decir que estas Nike Air Zoom Structure 19 han evolucionado poco respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18. Los cambios más significativos los hemos visto en el upper, Nike ha dotado a esta zapatilla de una mayor sujeción, uniendo el chasis con los FlyWire o cintas planas que a la vez unen el upper con los cordones, todo este conjunto hace que este nuevo modelo tenga una buena estabilidad respecto a las Nike Air Zoom Structure 18. A todo esto lo que menos nos ha gustado es el lateral interior, donde es bastante duro y donde se necesitan de varias salidas para encontrar una buena sintonía pie-zapatilla. El aterrizaje con el talón es otro punto que no nos ha convencido suficiente y es que aunque los Crash rail intenten dar un aterrizaje bueno y progresivo, sigue siendo demasiado plana de suela en la parte posterior de esta. Es una buena zapatilla para corredores de constitución media de entre 70 kg a 80 kg aproximadamente. También es muy versátil a cuanto ritmos de carrera se refiere, siendo capaz de darnos esa chispa en algunos momentos, como que rodar lentamente a ritmos más elevados. En cuanto a distancia podríamos realizar casi todo tipo de distancia con ellas, pasando desde un diez mil, hasta una media maratón sin ningún tipo de problemas.

PROs y CONtras

Pros

- Sujeción muy mejorada.

- Buena estabilidad y confort.

- Muy buena combinación en el upper entre los FlyWire y el chasis.

- Despegue rápido y con buena respuesta.

- Muy versátil en cuanto a todo tipo de corredores.


Contras

-Ruidosas al aterrizar.

-La suela algo plana en la parte del talón.

-Duras en el control de pronación al principio.

Salming - Miles

Miles - Salming

Publicado hace 200 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSAir Zoom Structure 19 - NikeMiles - Salming

PUNTUACIONES

Air Zoom Structure 19 - Nike Miles - Salming
Talla12.09.5
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.07.0
Ajuste general8.08.0
Amortiguación antepié7.59.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.07.0
Flexibilidad8.09.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié7.56.0
Soporte global8.06.0
Agarre en seco8.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.09.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.09.0
Durabilidad suela7.58.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.08.0
Grosor lengüeta7.08.0
Sujeción lengüeta6.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.08.0
Transpirabilidad8.06.0
Impermeabilidad6.08.0
Reflectantes4.07.0
Calidad de materiales y acabados8.08.0
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