Wave Rider 19 - Mizuno

Wave Rider 19 - Mizuno

Publicado hace 233 día(s)

Introducción

Si hablamos de atletismo forzosamente tarde o temprano acabaríamos por nombrar Mizuno. Poca presentación necesita la marca nipona. Y es que a lo largo de todo un siglo de existencia se ha ganado por méritos propios un nombre dentro del mundo del running. Fundada por Richar Mizuno en 1906 en Osaka (Japón), la firma asiática se ha convertido en un gigante deportivo que abarca multitud de deportes.

si hablamos del modelo que vamos a probar hoy, nos pasa más o menos lo mismo.La Mizuno wave rider 19, como su nombre indica, es la decimonovena edición de uno de los buque insignia de la casa nipona. No sabemos si os ocurre a vosotros, pero cuando oyes hablar de una zapatilla con unas cuantas ediciones encima, inmediatamente  ya le das un voto de confianza. Y es que si la marca ha ido sacando ediciones una tras otra, por algo será. 

La Mizuno Wave Rider 19 está catalogada como zapatilla de entrenamiento neutra y ligera. No es más que un restiling de su versión anterior, así que presumimos que su antecesora ya debía poseer tan buenas prestaciones que los buenos de Mizuno no se han atrevido ni a modificarlas casi. ¿Estaremos en lo cierto? 



 

Primeras impresiones

Desempaquetamos el par de zapatillas. Las Mizuno Wave Rider 19 nos sorprenden con una acertada combinación de azul y amarillo que nos da la bienvenida. El flechazo es instantáneo. ¡Nos gustan y mucho!

Al mirarlas más detenidamente pronto nos empezamos  a dar cuenta de que algo no cuadra. Efectivamente, cuando ves las Mizuno Wave Rider 19 te das cuenta de que estás ante un modelo primordialmente destinado a entrenamientos. Su prominente media suela las delatan. Sin embargo, cuando las sostienes entre tus manos te transmiten una sensación de ligereza inusual en este tipo de zapatillas que buscan ofrecer al usuario ante todo protección y amortiguación.

Al calzárnoslas apreciamos como su contundente acolchado interior en la zona del collar y lengüeta nos aporta una sensación de comodidad sobresaliente.

La libertad en la zona de los dedos también es algo que percibimos a la primera. Y cuando por fin damos los primeros pasos vemos que Mizuno no ha perdido su esencia. El ruido tan característico cuando la suela impacta con el suelo nos da una idea de lo que nos encontraremos después al rodar con ellas. La fantástica dualidad entre dureza y absorción que los nipones saben combinar tan bien. Todo ello combinado con una flexibilidad que a priori parece más que notable, nos hacen presagiar lo mejor.



 

Mediasuela y amortiguación

Las Mizuno Wave Rider 19 están compuestas mayoritariamente por el polímero que denominan U4IC que incorporaron a la saga Rider en la edición 17. Se trata de un material un 30% más ligero que mejora las prestaciones del archiconocido Eva.

Vemos que el polímero cuenta con unos vaciados de material en las zonas que coinciden con las tiras longitudinales de la suela por donde la media suela queda visible.

En la zona trasera cuentan con la tecnología wave. Es decir, una placa ondulada e insertada en toda la zona del talón y zona del arco hasta conectarse con el inicio de la zona del antepié. Esta placa es la encargada de absorber los impactos de cada pisada y ayudar al usuario a realizar una transición retropié-antepié de manera fluida.

En la zona trasera cuentan con la aportación de las cualidades de absorción de la placa SR Touch. Otra pieza insertada y conectada con la placa del wave que aporta un plus de comodidad al aterrizaje del pie cuando se produce por esta zona. Todo ello combina a la perfección con el rocker de la puntera de 3 cm y, en la parte trasera, donde también cuentan con una pequeña elevación de 0,5 cm respecto el suelo.

Las zapatillas están dotadas de una flexibilidad notable y progresiva en la zona del antepié. Algo que seguramente ayudará a dotarlas de bastante reactividad. También cuentan con una buena flexibilidad transversal.

El drop de las Mizuno Wave Rider 19 es de 12 mm y es algo que en marcha se nota. La verdad es que desde el primer momento que nos las calzamos notamos como la perfecta combinación entre amortiguación mecánica del wave y la del polímero.

Cabe decir que la reatividad de las MIzuno wave Rider 19 nos ha sorprendido gratamente para tratarse de un modelo destinado principalmente a rodajes. Las hemos puesto en apuros con tiradas incluso por debajo de 4’00 minutos el kilómetro y su respuesta ha sido correcta. En definitiva, el sistema de amortiguación wave ayuda muchísimo a la hora de amortiguar y aportar agilidad a  la estructura para realizar la transición retropié-antepié, trabajando a la perfección desde la primera pisada y a lo largo de cada uno de los entrenamientos que hemos ido realizando. Y eso que algunos han sido de hasta 30 kilómetros.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 19 está formada por dos tipos de compuestos distintos distribuidos estratégicamente para aportar el mayor confort y durabilidad a esta parte de las zapatillas tan castigada. Y hablando de durabilidad, hemos de decir que las Mizuno Wave Rider 19 van a tener una larga vida útil, puesto que les hemos metido entre pecho y espalda 300 kms y solo se aprecia síntomas de desgaste en las zonas de media suela donde ésta queda expuesta. 

Cuenta con un grosor de 5mm en toda su extensión. Las anchuras de las distintas zonas son de 11 cm en el antepié, 7 cm en el arco y 9 cm en el talón, anchura trasera considerable que le aporta un plus de estabilidad al conjunto.

En la parte del talón, puntera y parte interna del antepié encontramos el X10, material que aporta durabilidad al conjunto, formado por tacos rectangulares separados en bloques por tiras longitudinales y transversales que dotan a la zapatilla de la flexibilidad necesaria.

En cambio en la parte exterior del antepié, encontramos un material llamado Smoothride que ayuda al atleta a realizar  el ciclo completo de la zancada de manera más suave y progresivo. En esta zona el taqueado es cuadrado y de dimensiones más pequeñas que los que componen el resto de la suela.

En nuestro caso, la zona de la suela donde está situado el Smoothride es la primera zona de contacto de la zapatilla con el terreno y la verdad es que el primer impacto se aprecia tremendamente amortiguado. Además apreciamos también la ayuda de la pequeña curvatura de la que está dotada en esta zona, lo que nos aporta un grado de dinamismo parecido a zapatillas mucho más ligeras o mixtas. 

Como ya hemos comentado antes, las Mizuno Wave Rider 19 poseen ese tacto duro característico de Mizuno que tanto gusta a sus adeptos. Ese tacto que denota enorme firmeza al pisar, algo que se corrobora en todo tipos de superficies y terrenos, ya sea asfalto, caminos, superficies mojadas o adoquines, puesto que se han defendido más que bien a todas las condiciones a las que las hemos sometido.

A pesar de tratarse de una suela sobria y sin muchos alardes técnicos, las Mizuno Wave Rider 19 cuentan con todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades, ya sea curveando, sobre superficies algo irregulares o intentando ponerlas contra las cuerdas en bajadas pronunciadas, la suela no ha mostrado debilidad alguna.

Upper

Compuestas de doble malla, la más externa en forma de rombos de tamaño considerable combinada con filamentos en forma de pequeños círculos en su interior, y otra interior mucho más mullida que está en contacto directamente con el pie en la zona delantera de las zapatillas.

La parte del collar y extendiéndose por todo el talón, así como en la parte interna de la lengüeta, está compuesta por una especie de neopreno muy suave y agradable al tacto que se comporta como un calcetín envolviendo al pie de manera confortable, lo que combinado con el tremendo acolchado de la lengüeta, hace que en la zona media y trasera, el pie quede bien sujeto y agarrado de manera eficaz, gracias también al refuerzo semirrígido del talón, y a los 6 pares de ojales simétricos que junto a los cordones semielásticos y planos otorgan una sujeción digna de mención. En el antepié sin embargo, las Mizuno Wave Rider 19 dejan más espacio a la libertad de movimientos de metatarsos, algo que se agradece si pretendemos usar estas zapatillas con plantillas.

En lo que a durabilidad de las Mizuno Wave Rider 19 se refiere, no hemos apreciado síntomas de desgaste prematuro ni en el mesh ni en los refuerzos cosidos que poseen las zapatillas.

Cabe destacar que durante la prueba no hemos tenido problemas con olores, por lo que podemos afirmar que la transpirabilidad general es buena. De hecho, a contraluz, se puede observar desde el interior de las zapatillas como la malla deja entrar la luz de manera considerable, lo que nos da una idea de la capacidad de evacuación del sudor del interior hacia el exterior.

Mencionar también que los únicos aspectos a mejorar que hemos encontrado en estas zapatillas se sitúan en esta sección. Y es que creemos que en unas zapatillas como éstas deberían de llevar más piezas reflectantes, puesto que solo el logo de Mizuno a cada lado, está dotado de tal característica, dejando la parte superior, frontal y trasera sin ningún elemento que ejerza dicha función.

Otro aspecto que creemos que Mizuno debería mejorar en futuras ediciones es la presencia de refuerzos cosidos. Creemos que dotan a las zapatillas de un aspecto un tanto antiguo, puesto que tanto en puntera como en el perímetro de los cordones, así como el mismo logo están sujetos al mesh a base de aguja e hilo.

Horma

Podemos considerar la Mizuno Wave Rider 19 como zapatilla de horma recta y de anchura media, es decir ni estrecha ni ancha. Como bien hemos comentado antes, el espacio libre en los metatarsos da una sensación de libertad en esta zona pero sin penalizar en ajuste. Las medidas que nos han dado en esta zona son de 115mm de ancho y 40 mm de alto.

En la zona del mediopié (75mm de ancho y 70mm de alto) y antepié (90mm de ancho y 60 mm de alto) seguimos en la misma tónica. Horma ni ancha ni estrecha, lo que vendrá de perlas a los usuarios de plantillas, ya que las podrán insertar sin ningún tipo de problema.

La longitud de la zapatilla también no es ni corta ni larga. En nuestro caso hemos utilizado el número que normalmente usamos en otros modelos. Así que en este aspecto no hará falta que variéis en lo que a talla se refiere si os queréis hacer con un par de este modelo.

Durante nuestra prueba las Mizuno Wave Rider 19 se han mostrado sólidas, permitiendo darles caña sin ver disminuida su capacidad de sujeción y sin deformarse. Algo que nos ha sorprendido puesto que al ser una zapatilla bastante alta, se puede llegar a pensar que tensando mucho la cuerda y con según que ritmos, la zapatilla pudiera mostrarse algo inestable.

Dinámica

Con las Mizuno Wave Rider 19 hemos quedado realmente sorprendidos. No habíamos tenido la ocasión de probar sus antecesoras pero esta decimonovena edición nos ha encantado por su versatilidad, su ajuste y su respuesta a un amplio abanico de ritmos.

Se trata de una zapatilla neutra de entrenamiento. Pero que puede servir como modelo de competición para corredores de peso elevado (por encima de 80 kilos) o usuarios que no tengan previsto marcarle un pulso al cronómetro ni exigirles ritmos más rápidos de 3’45” el kilómetro.

El peso que nos ha marcado  las Mizuno Wave Rider 19 con báscula en mano es de 270 g, algo que se nota al rodar con ellas, puesto que desde el primer instante que te las calzas aprecias su ligereza para tratarse de una zapatilla englobada en la franja de entrenamiento. La mayor parte del peso se distribuye en la zona del talón y por ende, es en esta zona donde se sitúa su centro de gravedad. Todo ello deja entrever que es una zapatilla pensada para aterrizar con esta parte del pie. De hecho su marcado drop de 12 mm casi nos obliga a ello, aunque con una buena técnica de carrera y si eres de los que entra de metatarsos lograrás domar a la fiera y no te penalizará en exceso, puesto que, como ya hemos comentado antes su versatilidad y adaptabilidad es asombrosa.

En este aspecto la flexibilidad en el antepié, bruscamente marcada por la franja transversal más adelantada de la suela, y el rocker delantero ayuda a dotar a las zapatillas de una buena respuesta a ritmos vivos, incluso por debajo de 4’ el kilómetro. En definitiva, si eres de los que talonean, agradecerás su fantástica transición, y si eres de los que entran de metas, quedarás satisfecho con su respuesta.

Una vez más, el sistema Wave nos ha convencido de nuevo. Mizuno tiene claro  que este sistema de amortiguación es su seña de identidad y no se equivocan en seguir en esta línea. Funciona y convence. Quizá en los primeros quilómetros si no has probado antes unas zapatillas de esta marca tengas la sensación de que te puedes haber equivocado en tu elección, sobre todo si estas acostumbrado a llevar calzado con amortiguaciones blandas. En este caso, el Wave se muestra con tacto algo duro, pero poco a poco va amoldándose y entregando todo su potencial de absorción, que lo tiene, y mucho.

El hecho de haber dotado a la zapatilla de una media suela contundente y con un drop que en todo momento te hace saber que está ahí, hace que quizá nos sentamos un poco alejados del terreno. De todas formas este aspecto es de agradecer a la hora de aislarnos de posibles irregularidades, protegiéndonos de manera eficiente en todo momento.

Para concluir, hemos de mencionar su fantástica respuesta al volumen de kilómetros realizados, algo a destacar sin duda, puesto que el que se haga con este modelo va a tener zapatilla para muchos kilómetros.

Conclusión

En definitiva, las Mizuno Wave Rider 19 son unas zapatillas excelentes para rodajes y alguna que otra escaramuza en competición si se dan las circunstancias. Cuentan con un ajuste, estabilidad y respuesta asombrosas. Todo ello combinado con su ligereza y su comodidad, aportada en gran parte gracias al Wave que dota las zapatillas de mucha estabilidad al conjunto, nos atrevemos a decir que las convierten en una de las mejores zapatillas del mercado en su gama.

Todos sabemos que la elección de una zapatilla no es nada fácil. Más si tenemos en cuenta que no podemos o no queremos tener más de un par de zapatillas para poder combinarlas.

En este aspecto, si eres corredor de pisada neutra, de peso superior a 80 kg y si tus ritmos no van a ser muy elevados, tanto entrenando como compitiendo, nos atrevemos a proponerte a las Mizuno Wave Rider 19 como tu único par de zapatillas para “todo un poco”.

En cambio, si eres un corredor de peso medio y puedes o quieres combinar unas zapatillas para rodajes con otras distintas para competiciones y días de series, éstas Mizuno serán una excelente opción para tus entrenamientos más tranquilos.

PROs y CONtras

PROs:

.Estabilidad

.Sujeción

.Absorción





CONtras:

.Escasa presencia de reflectantes

.Mesh con refuerzos cosidos

Salming - Miles

Miles - Salming

Publicado hace 196 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Rider 19 - MizunoMiles - Salming

PUNTUACIONES

Wave Rider 19 - Mizuno Miles - Salming
Talla9.59.5
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.07.0
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié8.09.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta7.07.0
Flexibilidad7.09.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié7.06.0
Soporte global7.06.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.09.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.09.0
Durabilidad suela9.08.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global8.08.0
Grosor lengüeta8.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.08.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.08.0
Transpirabilidad7.06.0
Impermeabilidad4.08.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados7.08.0
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