Hispalis XVIII - Joma

Hispalis XVIII - Joma

Publicado hace 222 día(s)

Introducción

Queremos dejar claro desde un principio que, al hablar de Joma, estamos refiriéndonos  a la primera marca deportiva nacional, situada dentro del top ten del ránking mundial. Sin duda, esto ya nos garantiza el buen resultado general de sus productos, capaces de codearse con los de prestigiosas compañías contrastadas a nivel mundial. La nueva Joma Hispalis XVIII tiene el honor de pertenecer a esta prestigiosa firma española que lleva desde 1965 innovando y mejorando sus productos para ofrecer al usuario productos de calidad.

Numerosos deportistas de élite han puesto cara a Joma durante décadas, no sólo en el mundo del atletismo, donde lleva años siendo la marca oficial de la selección española, sino que también equipos de fútbol como el RCD Espanyol o Valencia FC, o jugadores de tenis como Marcel Granollers o en su día Juan Carlos Ferrero han confiado plenamente en sus productos.

En todo este contexto de prestigio aparece la Joma Hispalis XVIII, una zapatilla que, a pesar de ser bastante conservadora, ha ido evolucionando a lo largo de sus dieciocho versiones. No es un modelo que se caracterice por una evolución revolucionaria, pero pequeños cambios, junto a sus materiales y estructura, le han ido asegurando unos resultados de fiabilidad bastante interesantes. Para corredores de peso medio-alto con pisada neutra que buscan buena amortiguación, es una opción completamente válida si no se pretende ir a ritmos altos. Además, podremos afrontar con ellas cualquier distancia que nos propongamos.

Descubramos qué nos ofrecen las nuevas Joma Hispalis XVIII.

Primeras impresiones

En una caja sencilla y funcional se nos presentan las Joma Hispalis XVIII, un modelo que al verlo nos transmite cierto aire conservador, alejado de las ostentaciones modernas y atrevidas de otras marcas. Sinceramente, tal vez no sea la típica zapatilla que desborde amor a primera vista, su diseño conservador y estructura algo rígida, nos lleva a cierta confusión para la expectación que nos produce de antemano saber que vamos a probar un modelo tope de gama en amortiguación. Quizás, en cuanto al diseño se podría esperar algo más acorde con su nivel que, como más tarde expondremos, no desmerece los halagos que el sector le otorga.

Sin haberlas probado todavía y dada su apariencia, nos sorprende muy gratamente la “ligereza” que propone la Joma Hispalis XVIII, 314 gramos, y ciertamente al cogerla tenemos esa sensación, en contra de lo que podríamos pensar tras un primer contacto visual.

Al calzárnoslas por primera vez notamos bastante rigidez. También una sensación de espacio infinito, y es que son bastante "anchitas" en su interior, aunque si las atamos bien nos sujetarán de forma muy eficaz y, junto con la estructura casi de armadura del upper, nuestros pies viajarán entre un correcto ajuste y una holgura más que suficiente.

En cuanto a la flexión, son bastante rígidas desde el talón hasta los metatarsos, sólo a esa altura ofrecen una flexibilidad razonable y resulta complicado forzarlas a la torsión. Nos encontramos por tanto con una zapatilla que habrá que domar con el paso de los kilómetros, que transmite rigidez y cierta dureza (a pesar de ser tope de gama en amortiguación), pero que como veremos más adelante, si obviamos estas primeras impresiones, las Joma Hispalis XVIII van a ser fieles y buenas compañeras en entrenamientos o competiciones a ritmos lentos, pero seguros… 

Mediasuela y amortiguación

Las características principales de las Joma Hispalis XVIII son su amortiguación y su durabilidad. No nos vamos a engañar, en una zapatilla como esta, tope de gama dentro de la marca, no se puede andar especulando. Es por ello que nos encontramos con la misma mediasuela que en el modelo anterior, no hay una gran evolución, pero sí la seguridad de que va a funcionar.

Continuamos pues, con el polímero EVA+ colocado en dos partes. Una situada justo debajo del footbed y otra situada por debajo en dos tramos, en la base del talón y todo el antepié. La superior es más densa y hemos notado su efectividad al calzarlas, ya que nos da mucha estabilidad para que al ejercer el apoyo el pie quede firme y no se hunda demasiado si entramos de talón. Quizás esta sensación pueda confundirse en un primer momento con cierta dureza, pero damos fe de que recorridos los primeros pasos la cosa cambia y cada zancada se traduce en una firme y eficaz entrada. La zona baja de la mediasuela de estas Joma Hispalis XVII está dividida en las dos partes descritas anteriormente, está compuesta por un polímero de menor densidad y por lo tanto más blando. Esto equilibra en buena medida la sensación de rigidez y aporta comodidad y amortiguación, más en la zona trasera que en la delantera. Esto es porque en el retropié, los tacos de este polímero menos denso son bastante grandes y anchos. En concreto hay uno que ocupa toda la parte trasera, justo en la que apoyan todos aquellos que entran de talón, lo cual nos aporta una muy buena entrada, estable y segura.

A parte del polímero de doble densidad, la mediasuela mantiene el sistema Pulsor, una pieza de gel colocada en la zona trasera y que trabaja de doble manera, absorbe el impacto y favorece el impulso.

Para favorecer la transición de la pisada, la mediasuela de las Joma Hispalis XVIII mantiene el sistema Flexo, unas hendiduras muy marcadas en la zona baja. No obstante, nosotros hemos notado una transición algo dividida, como si se produjera en dos fases diferenciadas, al entrar la zapatilla nos recibe de forma más o menos amable, pero al despegar sentimos bastante rigidez sin notar que la zapatilla, a cambio nos da una respuesta remarcable. Quizás no iría mal aportar algo de suavidad en este aspecto, algo menos de dureza en la zona del antepié favorecería una salida más cómoda y menos brusca.

La estabilidad que desprende esta zapatilla, en gran parte la aporta una pieza de plástico situada en la zona del mediopié, el Stabilis, bastante pequeña, favoreciendo de esta manera la movilidad en la transición y colocada únicamente por la parte interior

Suela

Al igual que la mediasuela, la suela de las Joma Hispalis XVIII sigue siendo la misma que en el modelo anterior. Una característica de la suela resalta por encima de las demás, y es que si estamos buscando una zapatilla que nos dure casi eternamente, esta es sin duda una candidata perfecta. La durabilidad queda asegurada gracias a su sistema Durability, que aparece incluso en una inscripción del taco posterior en color negro, el cual recibe el primer impacto.

A partir de ahí nos fijamos en su estructura, de apariencia caprichosa, numerosos tacos con distinta disposición. El material protagonista es el caucho llamado D12, que aporta durabilidad, agarre y amortiguación. Seis tacos en la zona del talón, uno más generoso en la zona trasera, dos a cada lado y uno central que ya hemos mencionado con anterioridad. En la zona delantera de estas Joma Hispalis XVIII aparece un taco generoso en la puntera y cuatro menores a cada lado, rodean la zona central compuesta por multitacos pequeños, para favorecer el agarre en superficies como pistas de tierra. Los tacos laterales y el delantero están muy estriados y configurados de tal forma que el agarre resulta notablemente bueno, tanto en asfalto como en pista de tierra compacta. 

Como en la parte inferior de la mediasuela, los tacos de la suela están separados por hondas ranuras, sistema Flexo, aportando de esta manera flexibilidad e intentando que la transición sea mejor desde el talón a la puntera.

Upper

El upper de las Joma Hispalis XVIII continúa en la línea de las anteriores versiones. Su concepto conservador apuesta por seguir con la misma filosofía, algo que quizás sirve para demandar a Joma un paso al frente y apostar por renovar la estética de esta zapatilla. No olvidemos que hoy en día hay mucha competencia y muchas veces se demandan productos que nos entren primero por los ojos. En este aspecto pensamos que un "escaloncito" sí se podría subir, tal vez apostando por dar más protagonismo a los termo sellados y dejando en un segundo plano las grandes piezas incrustadas a base de costuras.

Al margen de este aspecto visual, creemos que la estructura y confección del upper de estas Joma Hispalis XVIII, garantiza con solvencia su cometido.

Empezando por la parte trasera, la zona del talón está provista de un contrafuerte consistente, FixCounter, donde el pie se siente seguro y arropado, nada que objetar. Particularmente nos ha gustado cómo se resuelve este apartado, a pesar de la amplitud general de esta zapatilla.

En los laterales y hasta la zona del mediopié se juega con varias piezas cosidas a la estructura de tela, aportando la sujeción y consistencia necesarias para un modelo bastante ancho como este. Por ambos lados, una pieza nace en el contrafuerte y llega hasta los ojales, y otra pieza con el logo de la marca “J” aparece cosida a la altura del empeine. Una tercera pieza refuerza los ojales que no cubre la primera. Es justo decir que a pesar de un aspecto casi de armadura, las zonas trasera y media del pié no son nada incómodas y además sujetan el pie de una forma sobresaliente, aportando una agradable sensación de firmeza.

La parte delantera conserva unas tiras termoselladas como en el modelo anterior, aunque dispuestas de distinta manera. En la zona de la puntera se ha cosido un refuerzo con seis agujeritos a cada lado, cosa que se agradece para favorecer la transpiración. Desde este refuerzo y hacia atrás nace otra pieza cosida más suave que también aporta firmeza.

La doble tela de esta Joma Hispalis XVIII, una interior bastante tupida y otra exterior de rejilla más abierta, es bastante suave y cómoda, pero le vamos a demandar algo más de transpirabilidad para los días más calurosos. Por contrapartida, hemos notado un tacto agradable al usarla sin calcetines, a pesar de las costuras que se adivinan en su parte interior.

El collar es suave, bastante acolchado y muy amplio, por lo que algunos usuarios van a agradecer el ojal adicional (6+1) que el modelo anterior no incorporaba.

La lengüeta no es ni excesivamente larga, ni demasiado gruesa, pero si acolchada en su justa medida para ofrecer la comodidad necesaria. Tal vez echamos en falta que esté cosida al upper, aunque no sea en su totalidad, para evitar los desplazamientos laterales si no atamos la zapatilla con demasiada fuerza. Los cordones son planos y rígidos y funcionan bastante bien.

Horma

Ya lo hemos comentado con anterioridad, pero vale la pena destacar la amplitud de la horma de las Joma Hispalis XVIII. Todos aquellos que tengan un pie ancho encontrarán un marco de confort en ella.

Nosotros las hemos usado con plantillas correctoras de la pisada y nos ha sido muy fácil la adaptación, dado que el espacio interior que nos ofrece esta zapatilla es perfecto para su uso.

Las tres zonas son anchas, eso nos ha quedado claro, pero también tenemos que repetir que a pesar de ello, si nos las atamos a conciencia, aun con pies finos, no vamos a tener problemas para ajustarlas bien.

La plantilla antibacteriana es bastante agradable al tacto y descansa sobre una cuna de EVA de unos 2 milímetros. El arco no se distingue por su notoriedad, más bien al contrario, no se nota en exceso, lo cual favorece a los corredores plantilleros, como ha sido nuestro caso. 

Dinámica

Puestas en carrera, de forma genérica, se han mostrado bastante trotonas (justo para lo que están pensadas). La primera sorpresa agradable que nos dieron las Joma Hispalis XVIII fue la sensación de ligereza una vez puestas, puesto que en un primer momento, nos dio la impresión de que quizás serían bastante toscas y algo pesadas. Nada de eso, se muestran relativamente livianas.

Por otro lado, creemos que es una zapatilla que hay que domar. En un principio sentimos cierta rigidez, incluso nos cuesta pensar que llevamos una zapatilla de amortiguación máxima. Con el paso de los minutos esa percepción va cambiando, se van “domesticando” y empiezan a mostrar sus virtudes, amortiguan de forma notable.

La cantidad de material que las Joma Hispalis XVIII pone bajo nuestros pies hace que aun por caminos pedregosos la comodidad sea bastante aceptable. Nosotros la usamos en asfalto, hormigón, caminos de tierra compacta y caminos con piedras pequeñas sueltas. Sobre los terrenos duros y firmes se comportaron bien, al igual que por caminos de tierra compacta (con algo de pérdida de tracción por las propias características del terreno), y es por estas superficies por las que recomendamos su uso.

Por otro lado, podemos decir que para todos aquellos que suelen correr de talón son perfectas, ya que por sus características invitan a ello y si pretendes ir de metatarsos casi te envían hacia atrás. Puestas en carrera, el pie “viaja” muy cómodo y libre, gracias al espacio interior y sólo echamos en falta algo de transpirabilidad en los días más calurosos.

Conclusión

Las Joma Hispalis XVIII las incluimos dentro del segmento de zapatillas de entrenamiento con máxima amortiguación. Aunque transmiten cierta rigidez, están bastante bien compensadas y nos podemos adaptar a ellas en relativamente poco tiempo, puesto que sin ser una zapatilla top, no ofrece ninguna sorpresa desagradable.

Si no te caracterizas por ser un corredor demasiado exigente, pesas 80 kg. o más, tienes la pisada neutra o usas plantillas y corres a un ritmo inferior de 4’30’’/km., las Joma Hispalis XVIII son, sin duda, una buena opción que puede ajustarse a tus necesidades. Nos las podremos llevar a correr cualquier tipo de distancia, desde entrenamientos o competiciones cortas a maratones sin problema alguno.

Diremos pues, que se trata de una zapatilla correcta, con ciertos aspectos que, bajo nuestro punto de vista podrían mejorarse, como la renovación general de su estética para hacerla más acorde a los tiempos que corren o suavizar la sensación de rigidez inicial. A pesar de ello, su precio contenido hace de ella un modelo muy accesible, con algunas posibles mejoras, pero no carente de grandes virtudes. 

 

PROs y CONtras

PROs

-Precio muy ajustado

-Sensación de ligereza

-Amortiguación correcta

-Buen agarre

-Durabilidad

 

CONtras

-Diseño conservador

-Transpirabilidad

-Sensación inicial de rigidez 



 

Salming - Miles

Miles - Salming

Publicado hace 195 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSHispalis XVIII - JomaMiles - Salming

PUNTUACIONES

Hispalis XVIII - Joma Miles - Salming
Talla7.09.5
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie7.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.07.0
Ajuste general8.08.0
Amortiguación antepié7.59.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global7.59.0
Dinámica / Transición de la pisada6.08.0
Respuesta6.07.0
Flexibilidad7.09.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié7.06.0
Soporte global7.56.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado7.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra8.09.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.59.0
Durabilidad suela10.08.0
Durabilidad upper8.58.0
Durabilidad global9.08.0
Grosor lengüeta7.58.0
Sujeción lengüeta7.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.58.0
Transpirabilidad6.06.0
Impermeabilidad4.08.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados6.58.0
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