Glide 8 - Adidas

Glide 8 - Adidas

Publicado hace 354 día(s)

Introducción

Poco hay que comentar que no sepamos ya de la conocida marca alemana Adidas. Un referente en zapatillas, ropa y accesorios de deporte a nivel mundial. Fundada en Alemania en 1920 por Adolf "Adi" Dassler junto a su hermano Rudolf Dassler y dedicada desde un principio a crear zapatillas, pantuflas y calzado con clavos para deportistas. Hoy en día sigue siendo uno de los principales fabricantes de calzado deportivo. Esta pareja de hermanos lograron introducir su marca en un equipo de atletismo y el éxito vino cuando ficharon a Jesse Owens, un atleta que deslumbró en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Desde entonces, Adidas ha ido creciendo hasta convertirse en la multinacional que es ahora.
En esta ocasión, desde ROADRUNNINGReview vamos a analizar las que son probablemente uno de los buques insignia de la casa alemana: las Adidas Glide 8 Boost. Ya son muchos años de la familia Supernova Glide, y si algo funciona desde el principio, solo podemos intentar mejorarlo, no creéis? Pues si os gustaron las Adidas Supernova Glide 7, la versión 8 trae algunos cambios que seguro que ayudan a mejorar a su predecesora.

Primeras impresiones

Las Adidas Glide 8 Boost siguen la línea de saga Glide, con una construcción y diseño amplio igual que sus predecesoras. Cuando las cogemos por primera vez, notamos que su peso no es exagerado ya que no llegan a pesar mucho más de 300 g pero no estamos ante unas voladoras, eso está claro.
La tela del upper es muy suave algo elástica y perforada, con unos acabados realmente buenos. Cuando las flexamos con las manos, vemos que cuesta poco y observamos que el retorno es muy rápido.
Cuando nos disponemos a dar los primeros pasos una vez ajustadas, las Adidas Glide 8 Boost nos transmiten una comodidad excelente, como si caminásemos sobre un colchón, realmente son muy cómodas y no cuesta nada flexarlas, sin embargo las notamos algo inestables, solo esperamos que en carrera no transmitan esta inestabilidad. No cuesta nada entrar el pie, el collar es amplio y los cordones corren y ajustan realmente bien.

Mediasuela y amortiguación

Si hay una cosa que se ha de destacar de las Adidas Glide 8 Boost es que utiliza el conocido sistema Boost de la marca alemana y que están implementando en prácticamente todos sus modelos. Para que os hagáis una idea, el sistema de amortiguación Boost, es como una especie de poliespan (poliestireno expandido) que cuando lo apretamos con el dedo notamos lo blando que es y lo encontramos en toda la media suela de estas zapatillas. En este caso, la media suela está compuesta de un 55% de Boost y un 45% de EVA, que es el material que encontrábamos en la gama Glide antes de la aparición del Boost.
Las Adidas Glide 8 Boost tienen un perfil de altura medio, con una altura en la puntera de 22 mm y en la zona del talón de 32 mm, lo que hacen que tengan un drop de 10 mm, aunque la sensación que siempre he percibido es que tienen una altura mayor.
Toda esta teoría está muy bien, pero lo que nos interesa es saber qué tal funcionan en carrera, ¿no? Lo que tenéis que tener claro es saber lo que estáis buscando desde un primer momento. En este caso estamos ante una zapatilla que ofrece mucha amortiguación gracias al Boost. A medida que las utilizamos y les hacemos kilómetros, notamos que el pavimento no es tan duro, ya que el Boost absorbe muy bien los impactos impidiendo que tobillos, rodillas, cadera y columna sufran más de lo normal, pensado para aquellos corredores que no tenemos una técnica demasiado depurada. Además, el Boost de la zona del retropié, sobresale un poco de la estructura del talón lo que ayuda bastante a aquellos corredores que impactamos con los talones.
En la zona del mediopié encontramos el Torsion System, que es una pieza de plástico que aumenta la estabilidad en cada zancada y que realmente es muy acertado ponerla en este modelo, ya que el Boost es un material demasiado blando lo que haría muy instable a estas zapatillas y podría provocar torceduras de tobillos sobre todo en cambios bruscos de dirección. De todas formas, creemos que no es suficiente ya que en ocasiones notamos cierta inestabilidad.
La flexibilidad que nos ofrece la media suela Boost en la zona del antepié es realmente alta y lo mejor es que apenas cuesta flexar ya que es un material muy blando. Una de las cosas buenas del Boost es que a parte de amortiguar mucho el impacto, es muy reactivo y enseguida vuelve a su sitio, lo que en carrera nos ayuda tener una amortiguación muy progresiva y nos da un plus de ayuda adicional impulsándonos hacia adelante.

Suela

Una de las partes más importante de cualquier zapatilla a parte de la media suela, es la suela. Pues bien, las Adidas Glide 8 Boost creemos que tienen una de las mejores suelas que existen en el mercado. Concretamente es una suela de la marca alemana Continental, sí sí, la de los neumáticos de coches y motos. En este caso la suela, de unos 3 mm de grosor, recuerda mucho al caucho y lo encontramos en 2 zonas diferenciadas: la zona del antepié y la zona del retropié. En la zona del mediopié encontramos la pieza del Torsion System que es la encargada de unir ambas partes de la suela además de controlar la estabilidad. La suela de la zona del antepié presenta unas líneas transversales que favorecen la flexibilidad. También tiene unas líneas verticales que ayudan a tener una mejor adaptabilidad al terreno haciendo que no perdamos adherencia en terrenos irregulares, por ejemplo si las usamos para correr por parques o pistas forestales. La suela de la zona del retropié también encontramos unas líneas transversales que ayudan al aterrizaje y ayudan a tener una transición menos brusca y más suave.
Continental nos asegura que gracias a esta suela vamos a tener una excelente tracción en seco y mojado. La tracción es excelente en asfalto, aceras, losetas, carriles bici y tierra siempre que las condiciones sean en seco. En mojado, también tenemos una buena tracción en asfalto, pero en aceras y losetas notamos perdida de adherencia notando como resbala en alguna ocasión al traccionar y nos sentimos más inseguros en cambios de dirección, así que tendremos que ir con un poco más de cuidado cuando llueva y vayamos por este tipo de pavimentos. Lo ideal sería siempre correr por asfalto, ya que no tendremos problemas de tracción tanto si llueve como si no, pero a veces es difícil sobre todo para los que corremos por ciudades con bastante tráfico.
La suela Continental de las Adidas Glide 8 Boost está fabricada con un compuesto muy resistente a la abrasión, por lo que no van a ser unas zapatillas que se van a gastar en 2 días. Nos pueden durar entre 800-1000km según nuestro peso, y forma de correr.

Upper

Los cordones de las Adidas Glide 8 Boost son totalmente planos, no son elásticos y deslizan muy bien por toda la ojetera simétrica que tiene el upper. Enseguida podemos tensar o destensar los cordones a nuestro gusto. Las 3 bandas de la marca alemana proporcionan un ajuste excelente impidiendo que se mueva el pie. La lengüeta de un grosor medio está unida a un botín interno y proporciona más comodidad, confort y asegura que no se mueva nada durante nuestra marcha. Todo el interior está muy bien acabado, y las únicas 2 costuras que hay que forman parte del botín son planas y no se notan en absoluto.
La tela del mesh es doble y por la parte externa es suave y muy perforada, lo que favorece un transpiración muy buena. En cuanto empezamos a correr, notamos desde el primer momento la entrada de aire y es muy de agradecer sobretodo en días calurosos, ya que evita que se recalienten los pies y nos suden en exceso. La tela interna es gruesa, muy suave, muy transpirable y recubre internamente toda la zapatilla formando una especie de botín que se une a la lengüeta y que recoge todo el pie. Los termosellados de la puntera están perfectamente pegados y protegen los dedos de los pies de posibles impactos que pudiéramos tener. Toda la estructura de sujeción que va desde la zona de flexión hasta el talón da consistencia a la zona el mediopié y retropié, y es la encargada de proporcionar esa sujeción.
El collar de las Adidas Glide 8 Boost es bastante amplio pudiendo calzarlas rápidamente. Los acolchados son generosos y cuando las ajustamos notamos muy buen confort. En la zona del acolchado del tendón de Aquiles, Adidas ha utilizado el sistema S-curve, que no es más que un sistema de talón más alto que abraza al tendón evitando que se desplace ayudando a que pisemos mejor.
Aunque Adidas no lo especifica en su web, creemos las telas que utilizan en la construcción de estas zapatillas han de tener algún tratamiento antibacteriano, ya que no ha cogido malos olores después de todo el uso que le hemos dado.
Otra de las cosas a destacar, es que las 3 bandas blancas, el nombre y una zona de la estructura del talón, son reflectantes, ayudando a ser vistos de noche y es que es muy importante ser vistos.

Horma

Las Adidas Glide 8 Boost tiene un diseño cuya horma tiene más amplitud de lo normal. La amplitud del antepié es media y nos deja bastante libertad de movimiento de los dedos. La pisada en esta zona se hace bastante agradable ya que es más natural. La zona del mediopié es algo más estrecha, al igual que la zona del talón, lo que nos asegura tener en estas 2 zonas más seguridad a la hora de correr ya que nos proporciona una mejor sujeción.
Su longitud estándar junto con su horma plana y su arco medio, aseguran un gran confort, aunque personalmente prefiero las zapatillas con el arco algo más elevado. En el caso de que utilicemos plantillas especiales no vamos a tener ningún problema en ponerlas ya que no son unas zapatillas estrechas, además tienen un tallaje standard y de pisada neutra.

Dinámica

Desde el primer momento en que nos calzamos las Adidas Glide 8 Boost, notamos esa comodidad que la caracteriza. A medida que pasan los kilómetros y los días de prueba, vemos que desde el primer momento y hasta que acabamos, las sensaciones son las mismas: comodidad máxima. Creemos que el peso está en el límite de ser una zapatilla pasada, ya que es de unos 300 g aproximadamente. Durante nuestras carreras y entrenos no se notan demasiado pesadas, lo que se agradece cuando hacemos tiradas largas. El peso está bien distribuido por toda la zapatilla y su centro de gravedad es normal, aunque elevado para mi gusto personal, ya que yo prefiero estar más pegado al suelo.
Una de las cosas que más nos gustan de estas zapatillas es que su flexión es muy dócil y apenas hemos de hacer fuerza, además, su retorno es muy rápido porque el Boost es muy reactivo y nos ayudan impulsándonos hacia delante. El Boost amortigua mucho y nos ofrece mucho confort, pero tiene el inconveniente que nos aísla bastante del suelo y perdemos sensibilidad, aunque es un mal menor ya que básicamente correremos con ellas por asfalto y superficies muy duras y llanas. Alguna vez que lo hemos hecho por pistas de tierra con alguna piedra saliente, la sensación es parecida, aunque tiene la ventaja de adaptarse con bastante facilidad en zonas irregulares.
Una de las cosas que se agradecen del Boost del talón es que al no tener una técnica de carrera muy depurada y entrar con el talón, éste absorbe muy bien ese fuerte impacto minimizándolo mucho y favoreciendo una transición muy homogénea para tener un despegue con más impulso.
Las Adidas Glide 8 Boost son de pisada neutra y no llevan ningún tipo de control de pronación lo que hace que tengamos una pisada algo más natural, pero a veces es un inconveniente no tener este tipo de ayuda, ya que en tiradas muy largas o días que salimos a correr que no estamos al 100% nuestros pies pronan de forma automática.
Los ritmos para los que aconsejamos estas zapatillas es a partir de 4:00 min/km en adelante, a que si nuestros ritmos son más rápidos deberemos ir a otro tipo de zapatilla. Pero hemos de tener en cuenta que se tratan de unas zapatillas más para entrenos que para carreras, aunque podemos hacer competiciones sin ningún tipo de problema. Cuando hacemos cambios de ritmos, responden a la perfección gracias su gran flexibilidad y los días que hacemos series van a ser unas muy buenas candidatas ya que nos son unas zapatillas que estrechen demasiado la zona de los pies y cuando acabemos no vamos a notar dolorida esta zona.

Conclusión

Una vez más, estamos ante unas zapatillas que estamos seguros que será una superventas por todas las ventajas que ofrecen. Gracias a su sistema de amortiguación Boost que absorbe muy bien los impactos y proporcionan un gran confort, las Adidas Glide 8 van a ser las candidatas perfectas para aquellos corredores que busquen las máximas prestaciones en todos sus entrenos. Creemos que son ideales para corredores de hasta 90kilos y cuyos ritmos no sean más rápidos de 4min/km.
Por su peso, son ideales para entrenos, tiradas largas, series y carreras no más largas que la distancia de maratón.

PROs y CONtras

Pros:
+Amortiguación y absorción de impactos excelente.
+Muy reactiva, favoreciendo el desplazamiento hacia delante.
+Alta transpiración
+Numerosos reflectantes para ser vistos de noche.
+Muy buena sujeción.
+Suela Continental con gran tracción incluso en mojado.

Contras:
-Altura de puente baja.
-Un poco inestables.

Salming - Miles

Miles - Salming

Publicado hace 193 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGlide 8 - AdidasMiles - Salming

PUNTUACIONES

Glide 8 - Adidas Miles - Salming
Talla11.09.5
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie7.08.0
Fit talón7.08.0
Fit arco6.07.0
Ajuste general7.08.0
Amortiguación antepié8.09.0
Amortiguación talón9.08.0
Amortiguación global9.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta8.07.0
Flexibilidad8.09.0
Soporte talón7.06.0
Soporte antepié6.06.0
Soporte global7.06.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.09.0
Agarre en pista9.09.0
Agarre global8.09.0
Durabilidad suela8.08.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global8.08.0
Grosor lengüeta7.08.0
Sujeción lengüeta7.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales12.06.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar7.07.0
Sujeción collar8.08.0
Transpirabilidad8.06.0
Impermeabilidad0.08.0
Reflectantes7.07.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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