Adizero Boston 5 - Adidas

Adizero Boston 5 - Adidas

Publicado hace 229 día(s)

Introducción

El modelo que vamos a analizar hoy es poco menos que un  icono dentro del running. Se trata de las Adidas Adizero Boston 5, la mixta por excelencia de la firma de las tres bandas. La Multinacional  alemana no requiere de mucha presentación a estas alturas. Fundada a principios del siglo XX por los hermanos Dassler, la compañía lleva más de 90 años acaparando éxitos deportivos a través de los atletas que calzan y visten sus productos en multitud de deportes diferentes. Siempre innovadora y con una filosofía ambiciosa, en los últimos años se ha caracterizado por dar un impulso, y nunca mejor dicho, a sus productos de running gracias a su novedoso sistema de amortiguación llamado boost (impulso en inglés), que ha supuesto toda una revolución tanto a nivel técnico como a nivel de márqueting, ya que nunca antes se había dotado de tanta publicidad entorno a alguna novedad en  el mundo del running.

Las Adidas Adizero Boston 5 son la quinta edición de unas exitosas zapatillas mixtas.  De hecho,  se trata del modelo preferido para rodajes y entrenamientos vivos de Carles Castillejo, uno de los atletas españoles más brillantes  patrocinado por la firma Alemana.

Ésta es la primera Adidas Adizero Boston 5 con sistema Boost, por lo tanto, toca analizar minuciosamente si los buenos de Adidas han sido capaces de mejorar lo que ya de por sí era un zapatillón, con las mejoras  que, sobre el papel, han vertido sobre este modelo.

Pensadas para corredores de pisada neutra, las Adidas Adizero Boston 5 acostumbran a recoger elogios allá por donde pisan. Por lo tanto no es poca la presión que notamos a la hora de analizar dicho producto, pues no se trata de un modelo cualquiera. Allá vamos!

 

Primeras impresiones

No os lo vamos a negar. Sacar las Adidas Adizero Boston 5 de la caja nos ha provocado poco menos que un orgasmo.

La zapatilla rebosa calidad por los cuatro costados nada más verla. Quizás la calidad de los acabados y su estrechez de horma sea lo que más nos llama la atención en un primer momento.

Vemos que es fácil hacer el sacacorchos a la zapatilla y flexar la parte del antepié sin mucho esfuerzo. También nos encanta el mesh lateral micro perforado lo que se nos antoja como una ventaja a la hora de que la zapatilla transpire. 

El color del modelo que nos toca analizar es prácticamente negro en su totalidad, con toques rojos en el mesh. Por sus tonalidades, casi cuesta diferenciar si se trata un modelo casual o de running, puesto que estamos más acostumbrados a ver zapatillas para tal menester con colores chillones. 

Al calzarnos las Adidas Adizero Boston 5 por primera vez, vemos que su estrechez es notable, pero a la vez es muy cómoda, eso sí, una vez hemos conseguido meter pie dentro, puesto que dicha estrechez en todo el perímetro del pie hace que sea minuciosa la tarea de calzárnosla y de encontrar la tensión adecuada de los cordones. 

Percibimos también como el dedo gordo queda muy marcado en el mesh cuando hacemos el ciclo completo de la zancada, algo que puede comprometer la zona, haciendo que se rompa fácilmente esta parte. Veremos cómo responden a lo largo de los kilómetros. ¿aguantara el upper  tal volumen de kilómetros?

Mediasuela y amortiguación

Las Adidas Adizero Boston 5 tienen una media suela formada por dos compuestos distintos combinados entre si de una manera singular. El primer componente es el famoso Boost, situado en el talón y llegando hasta la mitad del antepié y perdiendo grosor a lo largo de todo este recorrido a causa del drop de 10 mm al que se ha dotado a las zapatillas. Se trata de un poliuretano termoplástico pre-expandido, siendo el primero del mundo en ofrecer una espuma de partículas de célula cerrada y que se comercializó con el nombre de Infinergy. Adidas desarrolló la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) en estrecha colaboración con BASF para poder introducirlo en las media suelas de las zapatillas para correr. 

El segundo es el polímero EVA, que se extiende con el mismo grosor por encima del Boost y a lo largo de toda la planta, pero que gana protagonismo en la parte donde se sitúan los metatarsos.

En la parte del mediopié las Adidas Adizero Boston 5 contienen una pieza rígida en forma de “M” (Torsion System) insertada en el boost. Su función primordial es la de aportar estabilidad al conjunto. 

El drop real es de 10 mm pero en carrera se nota mucho menor, suponemos que también gracias a un rocker bastante alto. La flexión de estas Adidas Adizero Boston 5 no es progresiva, puesto que se presenta de manera muy marcada en la zona donde se produce el cambio de material de Boost a EVA, y que coincide a su vez con una franja transversal en la suela que ayudan a que ceda casi sin resistencia. Esto en carrera no se nota, de hecho creemos que el punto de flexión es muy natural y en ningún momento hemos tenido la sensación de sobre esfuerzo. 

Hemos probado las Adidas Adizero Boston 5 a conciencia y hemos de decir que el sistema Boost convence desde la primera hasta la última zancada que hemos dado con ellas. Para tratarse de una mixta, la media suela amortigua un montón. Eso sí hay que tratar a esta zapatilla como ella quiere. Con ritmos vivos y elevados.

Por otra parte, la EVA situada en el antepié es efectiva también en su acometido de sacar lo mejor de cada zancada ayudándonos a impulsarnos.

Suela

La suela de las Adidas Adizero Boston 5 está fabricada en colaboración con la empresa Continental que juntamente con el Adiwear, forman una pareja de baile casi perfecta. El Continental es el encarado de aportar a estas Adidas Adizero Boston 5 buen agarre, tanto en seco como en mojado ¡SI!¡SI! en mojado nos han salvado de más de una caída. En cambio, el Adiwear nos da mayor durabilidad en las zonas de máximo desgaste como el talón. 

El taqueado es bastante pequeño, algo que en marcha ayuda a la tracción en cualquiera de las superficies que hemos probado. En la parte del retropié el taqueado es curvo y alargado, dejando entrever la mediasuela en bastantes zonas. Sin embargo en la parte delantera, el taqueado es en forma de pequeños cuadritos, combinado con agujeros donde la mediasuela también se deja ver. En esta zona cuenta también con dos ranuras transversales que ayudan a que la suela se comporte de manera flexible.

La anchura de la suela es tirando a estrecha en todas sus partes, tanto en antepié, meidiopié o retropié. Algo que afecta un poco a la estabilidad del conjunto, pero al fin y al cabo no sería la característica que nos interesa encontrar en un modelo catalogado como mixto, donde buscamos más otras virtudes, como la ligereza o la reactividad

Realmente su terreno favorito es el asfalto, sin ningún tipo de dudas. Si las probáis por pistas, veréis que por pequeña que sea la irregularidad que encontréis, la vais a notar. Por lo tanto no estaríamos hablando de un modelo poco polivalente a la hora de pisar según que superficies.  

A cualquiera que le guste darse caña corriendo le encanta oír como la zapatilla impacta con el suelo. Con estas Adidas Adizero Boston 5 encontraremos esa sensación de dureza al impactar, algo que denota reactividad.

Upper

El upper de las Adidas Adizero Boston 5 envuelven el pie de manera espectacular, no dejando ni un milímetro de libertad en ninguna zona salvo en los dedos. Característica esencial que nos encanta encontrar en una mixta o voladora, ya que ese plus de agarre del pie es esencial para sacar el máximo rendimiento en cada zancada. 

El Mesh del antepié está compuesto por doble malla con rombos pequeños en su capa más exterior, mientras que en la capa interior es bastante más mullida y microperforada, mientras que en el mediopié la malla es mucho más fina dejando transparentar notablemente el interior, aportando muchísima transpirabilidad. 

No puede haber un logo de una marca de zapatillas mejor aprovechado que el de Adidas, puesto que las tres bandas se sitúan en el mediopié a modo de tirantes actuando como refuerzos que hacen que la estructura del upper se muestre estable y no se deforme, agarrando con más fuerza nuestro pie.

Cabe mencionar también que las costuras interiores podrían haberlas evitado, ganando adeptos en usuarios que les interese utilizarlas sin calcetines, algo muy común en triatletas, por ejemplo. También pensamos que se debería dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de más zonas reflectantes, puesto que son muy escasas y en entrenos nocturnos todo aspecto que mejore la seguridad es bienvenido.

La lengüeta es súper fina y estrecha, pero en su parte superior algo más mullida, aun así, no se ha movido en ningún momento mientras corríamos. En definitiva, la sujeción de la zapatilla es espctacular. El talón es otra de las partes que nos ha encantado. Está formado por un contrafuerte externo rígido tanto en la parte trasera como en los laterales, pero en la zona de contacto con el Aquiles es "blandito" y mucho más maleable, extendiéndose por todo el perímetro del collar. Una vez nos hemos calzado las Adidas Adizero Boston 5, en seguida notamos como en esta parte nos agarra con firmeza y a la vez, apreciamos como el Aquiles no sufre tensión ninguna gracias al material del que está formado el collar.

Horma

Está claro, La firma alemana ha optado por dotar a las Adidas Adizero Boston 5 de una horma claramente estrecha para agarrar al pie lo más firmemente posible. Pero lejos de tomarnos esto como un inconveniente, podemos llegar a afirmar que es lo más adecuado para poder pilotar este avión que te pide caña constantemente.

Se trata, entonces, de una horma recta, corta y notablemente estrecha. Tanto, que seguramente tendrás que tirar de medio o incluso un numero más para sentirte completamente a gusto con ellas. En nuestro caso hemos elegido la misma de siempre y hemos echado de menos algo más de libertad de movimientos. Por lo tanto tened en cuenta este importante aspecto. 

La forma del arco es inapreciable, mientras que el agarre en cada una de las zonas es bastante ajustado, algo que incluso puede llegar a agobiar un poco si no se está familiarizado con este tipo de zapatillas dispuestas a devorar kilómetros, pero de alto voltaje, puesto que no quieren saber nada de ritmos bajos. Además se nota que están especialmente diseñadas para la alta velocidad de crucero, puesto que la horma se mantiene inalterable aun exigiendo el máximo en cada curva, bajada, cambios de ritmo o giros comprometidos.

 

Dinámica

No puede haber debate en este sentido. Cada centímetro de las Adidas Adizero Boston 5 está diseñado para abrir gas. El peso es de 250 g, algo que creemos se podría ajustar algo más con leves retoques, como los refuerzos. Se trata de unas mixtas que están diseñadas para pisada neutra.

Poseen una amortiguación excelente en el talón, y se agradece que sean tan amables en este aspecto, pero a la vez pueden ser agresivas y volverse reactivas a más no poder en cuanto la parte de los metatarsos toca el suelo para a la postre impulsarnos hacia adelante. Es en esta zona donde se ha situado el centro de gravedad de las zapatillas, propiciado por el compuesto EVA de mayor densidad que el Boost, algo que ayuda aun más a que la zapatilla sea rapidísima a la hora de realizar la transición talón-antepié. Si a eso le unimos la flexibilidad de la zona delantera, que hacen que esta parte se doble fácilmente, conseguimos juntar todas las características para conseguir dotar a estas mixtas de una respuesta que ya les gustaría a muchas voladoras del mercado.

El drop de 10 mm prácticamente no se aprecia en marcha. Es más, te piden insistentemente entrar de metatarsos, algo poco común en zapatillas con tanto drop, donde la tendencia natural es aterrizar de talón.

Hemos estrujado, machacado y llevado al límite estas zapas en multitud de superficies y condiciones climáticas. Su hábitat natural es el asfalto, puesto que sacadas de este contexto, su rendimiento es sensiblemente más bajo. Por otra parte, es conveniente destacar que en mojado son de los modelos que más agarre han mostrado y hemos quedado realmente impresionados, superando pruebas infalibles como pasos de cebra resbaladizos, donde no se han ni inmutado, o incluso rodajes con alguna placa de hielo, zonas que han superado con nota, gracias al caucho fabricado por Continental, que dicho sea de paso su durabilidad nos ha sorprendido gratamente.

Nosotros las hemos usado para rodajes alegres y series tanto cortas como largas, y la verdad es que no le hacen asco a nada, mostrándose enormemente reactivas ,llegando incluso a pensar que en vez de llevar unas Adidas Adizero Boston 5, calzamos unas Adidas Adizero Adios 3. Si estas son asi de cañeras, ¿Cómo serán sus hermanas voladoras?.

 

Conclusión

En definitiva, las Adidas Adizero Boston 5 son unas mixtas con aspiraciones  de voladoras enormemente reactivas. Lástima de su excesivo peso por qué si no ya estaríamos hablando de la mixta perfecta. Realmente es un modelo que a la mayoría de mortales les serviría para competir en todo el abanico de distancias posibles. Pero si eres de los que buscan limar el crono en maratón y tus tiempos son muy, pero que muy competitivos, os aconsejaríamos más por su hermana Adidas Adizero Adios 3. Aún así, lo dicho, para la otra mitad de mortales que queramos ir a maratones de >2 horas 45 minutos, las Adidas Adizero Boston 5 pueden ser una de nuestras mejores opciones.

Diseñadas especialmente para usuarios ligeros-medios de menos de 75 kilos, disponen de una amortiguación generosa, combinada con una respuesta aun mayor. Donde mejor se comportan es sobre el asfalto y a ritmos elevados. Por lo tanto estamos hablando de un tipo de zapatilla diseñada para rodajes alegres y series.

Hay zapatillas que las puedes domar, en este caso ellas te marcan el camino y la velocidad. Por lo tanto, ¡Habrá que hacerles caso y no llevarles la contraria si nos queremos llevar bien con ellas!

 

PROs y CONtras

PROs:

- Amortiguación Boost

- Reactividad

- Transpirabilidad

- Sujeción

  

CONtras:

- Peso algo elevado

- Ausencia de piezas reflectantes

- Refuerzos cosidos

- Dificultad para calzárnoslas 

Salming - Miles

Miles - Salming

Publicado hace 195 día(s)

Introducción

¿Qué hacen las grandes estrellas del deporte cuando se retiran? En los tiempos que corren lo más habitual es que se hagan entrenadores o, mejor aún, comentaristas televisivos, pero las leyendas de los 70 y 80 se lo curraban más: fundaban una nueva marca de ropa deportiva. Lo hizo Johan Cruyff, lo hizo Björn Borg y también lo hizo nuestro hombre: Börje Salming, una leyenda sueca del hockey sobre hielo, poco conocida en nuestras latitudes, que rivalizaba en popularidad con el icono pop del tenis mundial en tierras escandinavas.

Desde su fundación, en 1991, Salming Sports se ha centrado en el desarrollo de materiales para running, squash, balonmano y floorball, una especie de hockey hielo sin hielo prácticamente desconocido aquí. La filosofía sobre la que la casa sueca basa su desarrollo de producto está muy definida. Como buen defensa, Börje Salming destacaba por su sobriedad y fiabilidad, así que eligió como eslógan para Salming “No Nonsense”, nada sin sentido, y por lo que respecta al running, eso se ha traducido en un claro enfoque común en todas sus zapatillas: el natural running. Zapatillas con poco drop, de perfil bajo que, sin renunciar a la amortiguación, favorezcan el apoyo del antepié durante para conseguir una carrera más fluida y natural. Así que no esperamos grandes lujos de las Salming Miles Miles, pero si unas zapatillas que cumplan con su deber, que nos protejan y nos ayuden a devorar kilómetros. Unas zapatillas que nos lleven más lejos, quizás hasta la Laponia que vió nacer a su fundador.

Con estas Salming Miles que hemos estado probado durante las últimas semanas, los de Göteborg han decidido ampliar su muestrario incorporando una zapatilla de entrenamiento con suficiente protección para alargar las carreras tantos kilómetros como nos permitan nuestras piernas.  Las Salming Miles, se entran directamente como las hermanas mayores de toda la gama Salming: más amortiguación, más protección y más peso que las Distance, Race y Speed, sus hermanas pequeñas, para dar respuesta a aquellos corredores que, sin renunciar al natural running, necesiten mayor protección y amortiguación para alargar sus entrenamientos.

“Te llevarán más lejos” ha sido el eslógan ideado por los de Göteborg para sus nuevas rodadoras, ¿Hasta donde nos llevarán las Salming Miles?

 

Primeras impresiones

Cuando vemos las Salming Miles por primera vez nos recuerdan más al calzado de balonmano, recordamos, una de las especialidades de la casa, que a unas zapatillas de running. La generosa protección en la puntera, redondeada, el upper tupido y las tiras de plástico en el exterior no invitan demasiado a correr con ellas, al menos al mirarlas, así que decidimos probarlas en modo callejeo con tejanos, y las sensaciones no pueden ser mejores: el tacto de la amortiguación al caminar es sencillamente delicioso, el pie tiene espacio para moverse pero se siente protegido… y, además, en los pies se sienten más ligeras que en las manos.

El diseño, basado en diferentes sectores de líneas paralelas, nos gusta, eso sí, tendremos que asumir que el verde eléctrico que Salming ha elegido para la versión masculina no nos va a permitir pasar desapercibidos en ninguna carrera. Las Salming Miles “Te llevarán más lejos”… y te verán de lejos.

Por lo demás, una buena colección de detalles nos llaman la atención: la estructura plástica exterior que debe controlar los movimientos laterales del pie, el nuevo compuesto de la mediasuela, de tacto muy blando, la ojetera, redondeada, ancha y poco convencional, el perfil casi plano pero relativamente alto… muchos aspectos a controlar durante los quilómetros que vendrán, porque nos hemos propuesto sacar de paseo a estas Salming Miles por todo tipo de terrenos, sobre el asfalto, la pista y el camino, vamos a comprovar si realmente nos pueden llevar lejos, vamos a analizar su comportamiento y vamos a contároslo a partir de ahora.

 

Mediasuela y amortiguación

La estrella de la mediasuela es el Recoil, el nuevo compuesto de que Salming estrena en las Miles, un compuesto de gran elasticidad que llega para aportar mayor recorrido en una amortiguación de tacto blando sin renunciar a un buen retorno de energía en carrera.

La otra característica que se destaca desde Göteborg es la geometría de la mediasuela, diseñada según el sistema TGS 62/75º: el retropié ocupa el 62% de la superficie y se separa del antepié con una línea de flexión que dibuja un ángulo de 75º transversal a la zapatilla. Esta geometría pretende dota de mayor mobilidad a la mediasuela en las zonas de flexión natural del pie durante la carrera.

El perfil es relativamente alto, le hemos medido 25 mm en el talón y 21 mm en el antepié, un drop de 4mm coherente con la filosofía natural running de estas  Salming Miles y que no se nos muestra demasiado exigente. La buena amortiguación que llevamos bajo todo el pie las hace tolerantes incluso al taloneo, pese a que claramente invitan a aterrizar sobre los metatarsos.

El tacto blando y la gran flexibilidad del Recoil nos habían asustado, a primera vista nos temíamos un exceso de recorrido en la amortiguación que nos restara respuesta y sensación de velocidad, pero una vez en marcha nos damos cuenta que, en realidad, nos ofrecen en carrera una buena percepción del terreno que pisamos, gracias a la flexibilidad percibimos sus irregularidades y notamos como la zapatilla se adapta a ellas favoreciendo el trabajo de la suela para optimizar la tracción, y lo más sorprendente es que el tacto casi mantecoso, que tan cómodo nos resulta al caminar, prácticamente desaparece al correr con ellas, cuando la elasticidad del Recoil te empieza a devolver la energía de cada paso empujándote hacia delante. No son unas voladoras, ni siquiera unas mixtas, pero su respuesta está a la altura de las mejores zapatillas de entrenamiento que hemos probado. La línea de “ballet”, ese surco a 75º, funciona bien, marcando la zona de flexión principal de una mediasuela que, pese a todo, flexa de forma progresiva, ofreciendo una transición cómoda y fluida.

 

Suela

La suela de las Salming Miles está formada por siete placas de una goma de dureza media, la tecnología TOC66 de la casa sueca, que or su disposición y geometría permite una gran libertad de movimientos. Si buscamos una suela con soporte, no la vamos a encontrar en estas Salming Miles Miles. El pie no queda desprotegido, pero de la corrección de sus desplazamientos laterales se encarga mucho más el exo-esqueleto del upper, del que hablaremos más adelante, que el conjunto suela-mediasuela.

Una suela de tacto blando que, ayudada por la gran flexibilidad del Recoil en la mediasuela, te permite un correr sigiloso, nadie te va a oir venir, y que, y ahora viene lo bueno, ofrece un agarre excelente sobre prácticamente cualquier superficie. El taqueado es generoso para una zapatilla de asfalto, 8 mm de profundidad en las placas de la suela nos prometen adaptarse a terrenos más irregulares, pero es que aquí es donde la mediasuela se pone a ayudar: su flexibilidad permite aumentar la superficie de contacto de la suela con el terreno, con lo que maximizamos el agarre y la tracción. En los casi 200 km que hemos corrido con las Salming Miles las hemos podido probar sobre asfalto, loseta, adoquín, carril bici y también sobre tierra compacta, pista forestal e incluso en sendas de perfil mucho más técnico, sobre seco y en mojado, que en estas semanas hemos tenido tiempo para todo. Y es que cada prueba nos animaba a ponerle las cosas más difíciles a esta zapatilla. Las Salming Miles ofrecen una tracción excelente sobre terrenos urbanos, secos o mojados, no pierden en absoluto prestaciones sobre tierra o pistas, incluso cuando no están en muy buen estado, y solo se resienten, y más en cuanto a estabilidad que por pérdida de agarre, cuando las pones en verdaderos aprietos en senderos con piedra suelta o raíces. Creemos que estamos ante unas zapatillas, en este aspecto, verdaderamente versátiles, que podrían responder perfectamente al concepto door to track, de la puerta de casa hasta la pista forestal, que utilizan algunas marcas.

 

Upper

La principal característica del upper de las Salming Miles está en el sistema exoSkeleton, una estructura de plástico transparente termopegada a la malla que recoge desde la ojetera al talón con el objetivo de evitar los movimientos laterales del pie. Y la verdad es que lo consigue con bastante eficiencia, este esqueleto corrige la inestabilidad que nos podría proporcionar una suela muy flexible, que rota con facilidad en cualquier punto, y nos hace correr con una cierta sensación de protección. A esto ayuda el magnífico ajuste que ofrecen los cordones, muy fáciles de ajustar en una poco convencional ojetera prácticamente rectangular formada por un conjunto de lazos de nylon, que incorporan elementos refractantes, por donde deberemos hacer pasar unos cordones que alguien ha descrito como “ridículamente largos”, redondos y semielásticos que permiten un atado cómodo y que se adapta a la carrera… una vez has decidido qué hacer con todo el cordón que te sobra.

La malla está formada por dos capas, la más interna con un tacto sedoso muy agradable y la exterior con un diseño pensado para repeler el agua, recordemos que estas Salming Miles viene de Suecia y allí, si tienen que elegir entre impermeabilidad y transpirabilidad, lo tienen claro. En varias carreras bajo la lluvia con las Salming Miles hemos podido comprobar que la malla cumple de manera muy satisfactoria con esta función y, si no está diluviando, puedes correr un buen rato bajo el calabobos del norte y llegar a casa con los pies secos.

Por último, nos llama la atención una muy generosa protección plástica termopegada en la puntera, otra pista más que nos recuerda que nos calzamos unas zapatilla diseñada para pisar todos los terrenos.

Horma

La horma de las Salming Miles Miles se ensancha en la mitad delantera para ofrecer espacio suficiente para la expansión de los dedos y dejar que toda la musculatura del pie trabaje de forma natural, otro de los preceptos del natural running, sin que tengamos en ningún momento la sensación de llevar el pie suelto o desprotegido, al contrario, el ajuste es realmente bueno en todo el pie, notándolo en carrera sin apenas movimientos indeseados, bien protegido y, después de casi 200 km, sin rastro de las temidas ampollas.

La zona del arco está poco marcada, lo que nos va de maravilla a plantilleros y piés planos, pero podría traer molestias, en forma de falta de soporte, a corredores de pie cavo o, simplemente, con un arco más pronunciado.

Poco más a destacar en una horma ancha totalmente apta para plantillas, aunque al utilizarlas se pierdan buena parte de las sensaciones de terreno y natural running que nos ofrecen las Salming Miles.

Dinámica

Las Salming Miles se comportan en carrera como lo que pretenden ser, unas rodadoras. Son tremendamente cómodas gracias al largo recorrido de la amortiguación, que se nota cada vez menos conforme vas añadiendo velocidad a tu zancada, la mediasuela responde mejor de lo que esperabas y, sin llegar a impulsarte como una catapulta, si que te ayuda a correr de forma fluida y no te pone ninguna traba cuando aligeras el ritmo.

Como hemos venido destacando, las Salming Miles están pensadas desde el concepto de natural running, y le son fieles por lo que respecta a la percepción del terreno, a la flexibilidad de la suela y fluidez en la transición de pisada y al amplio espacio para el trabajo natural de los dedos. Pese a todo, no son para nada radicales, incluso corredores con tobillos poco firmes se van a sentir razonablemente protegidos contra movimientos laterales del pie, la zapatilla también se va a mostrar tolerante, hasta cierto punto, con el taloneo, gracias a la amortiguación, generosa y homogénea en toda la suela, y a la fluidez de la transición, aunque, con sus 4 mm de drop, le vamos a sacar todo su partido aterrizando con el medio o antepié.

Uno de los aspectos a mejorar por parte de la casa sueca es la contención de peso. Pese a todo, sus 303 g en una talla 9.5 US son comparables a la mayoría de sus competidoras y ni siquiera exigiéndoles al máximo, en series de 500 m por ejemplo, hemos tenido la sensación de llevar un peso muerto en el pie, más bien al contrario, el retorno de energía es muy bueno, siempre tratándose de una zapatilla de entrenamiento. Comodidad, amortiguación y eficiencia que hacen que las Salming Miles se encuentren muy cómodas en carreras largas a ritmos medios.

Conclusión

Vamos a acabar dando la razón al equipo de Salming sport , la empresa fundada por una estrella lapona del hockey hielo que ha hecho un gran trabajo con sus primeras zapatillas de entrenamiento.

Nos ha sorprendido muy gratamente el confort en carrera, imprescindible en una zapatilla diseñada para tiradas largas, pero también la suavidad y rapidez en la transición de pisada, que las hacen unas zapatillas más rápidas de lo que nos hacían sospechar tanto su peso, poco contenido, como el amplio recorrido de la amortiguación. Unas zapatillas para devorar quilómetros, y para hacerlo más rápido de lo que tenías planeado.

La gran versatilidad de las Salming Miles las convierten en una zapatilla que podremos usar sobre prácticamente cualquier superficie, se desenvuelven a la perfección sobre suelos duros y pistas en buen estado, terrenos que constituyen su hábitat natural, pero no tienen ningún problema en adaptarse a terrenos más rotos, donde la suela responde con un excelente agarre y solo nos limita la falta de estabilidad cuando la llevamos por senderos más técnicos. Una excelente opción door to track.

Nos han llegado desde Göteborg unas zapatillas que pueden ser una gran opción para corredores neutros de pesos medios y altos que busquen una zapatilla cómoda y versátil, capaz de adaptarse a gran variedad de terrenos, para usarlas principalmente en tiradas largas, llegando incluso a maratón, a ritmos por encima de los 4’30”/km.

PROs y CONtras

PROs:


  • Comodísimas.

  • Buena respuesta, más rápidas de lo que aparentan.

  • Excelente tracción.

  • El detalle de los calcetines en la caja, que eso siempre se agradece.


CONTRAs:

  • Precio.

  • Peso.


VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSAdizero Boston 5 - AdidasMiles - Salming

PUNTUACIONES

Adizero Boston 5 - Adidas Miles - Salming
Talla7.09.5
Fit antepié7.08.0
Fit mediopie8.08.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.07.0
Ajuste general8.08.0
Amortiguación antepié7.09.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global8.09.0
Dinámica / Transición de la pisada8.08.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad8.09.0
Soporte talón9.06.0
Soporte antepié7.06.0
Soporte global8.06.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.09.0
Agarre en pista8.09.0
Agarre global8.09.0
Durabilidad suela7.08.0
Durabilidad upper7.08.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta7.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales7.06.0
Acolchado collar7.08.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar9.07.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad9.06.0
Impermeabilidad4.08.0
Reflectantes4.07.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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