Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 332 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

On Running - Cloudsurfer 2016

Cloudsurfer 2016 - On Running

Publicado hace 293 día(s)

Introducción

Sin duda alguna, las On Running Cloudsurfer 2016, al igual que los otros modelos de On Running, constituyen una revolución en cuanto al proyecto en general y en cuanto a la tecnología y concepto en particular. Nadie va a quedar indiferente al ver las On Running Cloudsurfer 2016, una zapatilla de la marca suiza que lleva desde el año 2010 haciéndose hueco en un mercado donde la competencia es altísima. Por esta razón, por la dificultad de adquirir una posición distinguida dentro del mundo runner, las On Running Cloudsurfer 2016 nos ofrecen todo un abanico de características distintas e innovadoras respecto a cualquier otra zapatilla. Encabezando esa distinción se sitúa la tecnología CloudTec, dando a las suelas de On Running un signo de identidad innovador. Veremos a ver en qué consiste y cómo se comporta en acción.

Las Cloudsurfer son unas zapatillas catalogadas dentro del segmento de las mixtas, y veremos que tanto por peso como por dinámica encajan perfectamente en esa franja que permite ir rápido con ellas, pero sin llegar a volar. Los corredores de pisada neutra van a encontrar en ellas unas grandes aliadas, sin embargo, la marca no cierra la puerta a otros tipos de pisada, más bien al contrario, veremos que una de las características de la suela es su adaptación singular a prácticamente todos los tipos de apoyo, algo que sin duda también las hace especiales.

Olivier Bernhard, reconocido deportista en el mundo del triatlón, fue el principal ideólogo en la creación del proyecto On Running y actualmente forma parte del cuerpo directivo de la empresa. El proyecto se inició a partir de los problemas de rodilla de un ingeniero suizo, por lo que podemos deducir que la idea de base es proteger de los impactos que recibe nuestro cuerpo cuando corremos. Esto nos da una idea de qué nos podemos encontrar al calzarnos unas On Running Cloudsurfer 2016, pero esto lo iremos descubriendo más adelante.

Deportistas como los triatletas Miquel Blanchart y Caroline Steffen utilizan las On Running obteniendo grandes resultados. Vayamos descubriendo qué nos ofrecen estas zapatillas.

 

Primeras impresiones

Abrimos la caja y viéndolas por primera vez se nos esboza una sonrisa puesto que el diseño es realmente bonito y por qué no, también elegante y con clase. No cabe duda de que hoy en día muchas de las cosas que compramos nos entran primero por los ojos y las On Running Cloudsurfer 2016 están diseñadas con mimo y cuidan al detalle la imagen, primer punto positivo.

En la caja nos encontramos también una tarjeta para registrar en la web nuestras On Running. De esta manera, si estamos interesados, recibiremos información de la marca y podremos comentar nuestra experiencia con las Cloudsurfer con otros usuarios.

Al tacto son agradables, no excesivamente suaves, pero sí detectamos que los materiales son de calidad y los acabados y rematados de todas las zonas están hechos con sumo cuidado. Vemos también la cantidad de detalles que envuelven las On Running Cloudsurfer 2016, nos llama la atención el cuidado con el que la marca trata cada parte de la estructura.

Pero sin duda, hacia donde más se nos van los ojos es a la parte de la suela. No podemos esconder nuestras ganas de calzárnoslas y ponernos a correr sobre las ‘nubes’, esa estructura que comentaremos más adelante y que se postula como característica principal de la marca suiza.

Ya en los pies y en estático, notamos una sensación sorprendentemente distinta a una zapatilla ‘convencional’. Es una sensación agridulce, me explico… por un lado notamos una sensación que sí nos recuerda a estar como flotando, como si estuviéramos separados del suelo al andar y como si debajo de nuestros pies llevásemos algo que nos hace flotar. Por otro lado, y siempre hablando de una primera sensación, notamos que la zapatilla nos transmite cierta inestabilidad. Pero como más tarde detallaremos, estas primeras impresiones las iremos matizando en base a una percepción más real en el momento en que comencemos a hacer kilómetros, donde como veréis, los matices menos positivos se convierten en agradables sensaciones y muy buenos resultados. 

 

Mediasuela y amortiguación

  

Estamos acostumbrados a centrarnos en la mediasuela a la hora de tratar el tema de la amortiguación en la inmensa mayoría de zapatillas del mercado. Sin embargo, en las On Running Cloudsurfer 2016, como en el resto de modelos de On Running, el protagonismo de este cometido se traspasa casi por completo a la suela por razones obvias. Y decimos casi, no por completo, dado que la EVA de alta calidad que compone la mediasuela de las Cloudsurfer, es de una densidad diríamos que media, no demasiado blanda ni tampoco rígida en exceso. Tras más de 220 kilómetros, pensamos que la mediasuela nos aporta en gran medida la estabilidad que demanda una zapatilla de estas características. Si bien el tipo de amortiguación podría hacer que las On Running Cluodsurfer 2016 sufrieran de inestabilidad, la forma y contundencia de este elemento estructural, dotan a estas zapatillas de un equilibrio aceptable. Tal vez disminuyendo algo su perfil, acercando el pie un poco más a la suela, se podría dar un paso más hacia la consecución de algo más de estabilidad.

La mediasuela está dispuesta en un solo bloque, prácticamente simétrico en la parte exterior e interior y, a diferencia del modelo anterior que era bastante lineal, el diseño de la versión 2016 rompe la homogeneidad para cambiar de forma dependiendo de la zona del pie. Así, encontramos que en el antepié y retropié, la forma sí que es lineal ascendente de delante a atrás, acumulando un drop de 7mm. Sin embargo, esta suavidad en el trazado de la mediasuela, se ve alterada por la zona del mediopié, donde se observa una elevación que dota a la zapatilla de mejor apoyo y más estabilidad.

En cuanto a la flexión, podemos decir que si la cogemos por los extremos e intentamos doblarla, observamos que podemos hacer con ella casi la forma de un arco, aunque es el zona de la puntera y metatarsos donde flexa de manera más notable.

Por la parte interior de la zapatilla, si retiramos la plantilla, podemos ver que la zona del foodbed es bastante rígida, cubierta por una tela para hacerla más suave. Esta rigidez la vamos a notar positivamente a la hora de demandar estabilidad, pero como veremos más adelante, la plantilla corrige muy bien esa dureza.

 

Suela

 

Al hablar de la suela de las On Running Cloudsurfer 2016, podemos decir que es el elemento protagonista y en el fondo, lo que realmente las hace distintas al resto. Para empezar, diremos que el material utilizado es caucho anti abrasión y lo cierto es que estamos seguros de que la calidad es ciertamente buena, ya que las tareas de durabilidad y amortiguación que se le encomiendan, no pueden quedar en manos de cualquier cosa, y damos fe de ello.

Una vez resuelto el tema del material, vamos a lo que sin duda más llama la atención, el diseño y la disposición de la suela, toda una obra de ingeniería. Desde el primer momento nos llama la atención los cilindros (nubes), trece en total, que conforman la suela de las On Running Cluodsurfer 2016. Cada una de ellas  tiene el dibujo precisamente de una nube. En realidad, la suela son dos piezas de caucho, una que va desde la puntera hasta prácticamente el mediopié y otra que ocupa toda la base del talón.

La parte delantera se subdivide en tres extremidades partiendo de la punta, dos laterales y una central. La punta de la suela es prácticamente plana y alineada con el resto de la suela. Cada una de esas extremidades, separadas por un surco por el que se ve la mediasuela, contiene tres nubes. En la suela de las Clousurfer 2016 la superficie que ocupan las nubes (clouds) es significativamente más grande que en la anterior versión, algo que se agradece enormemente si demandamos mejor apoyo y estabilidad, por lo que los surcos de la suela son bastante más finos. Esto nos hace ser optimistas a la hora de ejercer una buena transición en la pisada, y ya en marcha hemos notado que ese aumento en la superficie de la suela nos proporciona una entrada y salida del pie muy suave, sin desestabilizaciones excesivas y notando la firmeza necesaria cuando necesitamos impulsarnos hacia delante.  

Desde las nubes más atrasadas al final de la zapatilla existe un espacio que podría desestabilizar algo la entrada de aquellos que entren de forma excesiva con el talón. Este espacio también se ha reducido respecto a la versión anterior, y podemos decir que aquellos que aterricen de talón van a notar una suave y progresiva entrada, muy cómoda y bastante estable.

Pero hablemos de cómo trabajan estas nubes. Como anticipábamos en la introducción, On Running ha bautizado a su particular tecnología como CloudTec, vamos a descubrirla. La idea es que las nubes se chafan en el momento en que el pie toca el suelo, ofreciendo un aterrizaje muy suave y amortiguado. La primera sensación que tuvimos al correr con ellas fue que la amortiguación nos venía desde abajo, como si el terreno que pisábamos fuese blando y fuera él el que nos amortiguaba. Es tal la sensación de suavidad que se convierte en poco menos que placentera. Realmente el efecto conseguido es distinto, muy bueno y nos invita a seguir buscando esa sensación.

Una vez la nube está contraída por el peso, se bloquea. Un sistema de dientes a modo de sierra es el encargado de encajar la parte superior con la inferior de la nube y, a la vez que amortigua la pisada con su movimiento en vertical, trabaja para proporcionar una base sólida en el despegue, es decir, aplicar amortiguación sólo en el momento en el que se necesita. Quizás cueste de entender, pero si viéramos la pisada a cámara lenta, veríamos como las nubes se aplastan en el momento del aterrizaje y una vez contraídas y gracias a sus dientes, se bloquean para que el despegue sea firme y enormemente eficaz. Este bloqueo y firmeza en el despegue intenta simular el concepto de ‘barefoot’, donde la amortiguación brilla por su ausencia, así que lo que On Running ha conseguido es una mezcla revolucionaria y muy buena, donde interactúan la amortiguación al tocar el suelo y la firmeza al despegar, todo en un mismo elemento, la suela.

Con este sistema tan eficaz, somos testigos de una gran sensación de amortiguación que nos da la suela de las On Running Cloudsurfer 2016 y una gran respuesta en el despegue.

Lo cierto es que el sistema CloudTec favorece el correr con una sensación muy agradable. Las nubes tienen menor recorrido que en el modelo anterior y esto hace sentir que, teniendo buena amortiguación, no son demasiado blandas y se puede ir a ritmos realmente alegres con ellas.

Las probamos en asfalto, donde sacaron a relucir unas muy buenas prestaciones en cuanto al agarre, incluso en asfalto mojado se defendieron muy dignamente, algo que nos sorprendió gratamente ya que incluso fuimos buscando ‘resbalar’ a propósito y aun así se comportaron bastante bien. En tierra compacta también se defienden bien,  aunque como era de esperar, la arenilla suelta que hay en este tipo de terrenos hace que el agarre y la tracción no sean todo lo buena que quisiéramos.

 

 

Upper

 A pesar de que en cuanto al diseño, la suela se lleva los honores, el upper de las On Running Cluodsurfer 2016 tiene infinidad de admiradores. Desde que las estrenamos no hemos encontrado absolutamente a nadie a quien no le guste esta zapatilla (no quiero decir que no lo haya…) Es una zapatilla realmente bonita, llena de detalles y al que a uno le gusta calzarse. El upper se ha diseñado con un sistema de dos telas.

La parte interior es de lo más suave y cómodo que nos hemos calzado nunca. La tela que une toda la parte interna es extremadamente ligera, suave y algo elástica, agradabilísima al tacto y eso nos da una sensación de confort muy alta. La lengüeta, fina y transpirable, está unida por la misma tela al resto de la parte interior, con lo que conseguimos tres cosas muy buenas: que una vez metido el pie tengamos la sensación de tenerlo metido en un guante, evitar las temidas rozaduras y que la lengüeta no se desplace lateralmente.

Nosotros le hemos dado caña sin calcetines, ya que esto que hemos descrito nos ha hecho caer en la cantidad de triatletas que usan este modelo para competir y entrenar. Nuestra experiencia nos dice que el resultado es fantástico, el tacto es suave y no hemos acabado con rozaduras en sesiones de hasta diez kilómetros, algo importante a tener en cuenta si estamos pensado en llevárnoslas a un triatlón o dualtón.

La tela de fuera es más porosa que la interior y menos suave. La estructura que nos ofrece el upper en su exterior la podríamos dividir en dos zonas. Por un lado, la zona del medio y antepié, y por otro lado la zona del retropié.

En la primera de ellas observamos una tela fina tipo nylon, bastante agujereada para favorecer la transpiración. Resaltan tres elementos en esta parte: una pieza a modo de refuerzo en la puntera (ligeramente cuadrada) que se extiende por los laterales, unos elementos reflectantes con el logo de la marca ‘ON’ (uno a cada lado y otro en la parte delantera exterior) y un refuerzo termopegado con una pequeña costura flanqueando la ojetera. Ya que la hemos nombrado, deciros que su disposición es simétrica y utiliza la fórmula de 6+1, con los ojales libres, sólo defendidos por la tira termosellada, excepto en el sexto, rematado con dos arandelas metálicas y aprovechando la exterior para colocar la ‘O’ del logo. Los cordones son finos y planos, y tienen una buena capacidad de sujeción.

No nos atreveríamos a describir con tanto detalle esta zona si no fuésemos conscientes de que su efectividad está a la misma altura que su diseño. La sujeción y ajuste que nos da el upper en la zona del mediopié es muy bueno. En carrera mantiene sujeto al pie de forma sobresaliente, nos ha gustado mucho la forma tan contundente de aguantarnos el pie y a la vez no notar que los cordones aprietan demasiado, a pesar de la delgadez de la lengüeta.

La zona del retropié, distinta a las otras zonas está recubierta de una tela tipo red fina. La unión con la zona del mediopié está muy bien conseguida mediante una tira termopegada y una costura de refuerzo, dando así unión a la vez que consistencia a la zona en cuestión. Un detalle que nos llama la atención es la banderita suiza que han colocado de forma muy detallista en esta zona, sólo en la zapatilla del pie derecho.

La zona del talón observamos cómo está provista de un contrafuerte no excesivamente alto ni rígido, pero sí nos da una consistencia ideal para envolvernos el talón y bloquear bien ante posibles movimientos laterales. El collar está justamente acolchado, no es demasiado grueso ni demasiado alto, lo cual favorece el movimiento y nos da bastante sensación de libertad.

Tenemos una cinta de tela cosida en la parte trasera superior para facilitar que nos las calcemos, posiblemente pensado para las transiciones en triatlón, dada la afición a este deporte de uno de sus creadores.

Como veis, tenemos en nuestras manos un upper aparentemente sencillo, pero sólo en apariencia, puesto que como mínimo podríamos decir que es de lo más cómodo que hemos probado, que ajusta a la perfección, muy cómodo y lleno de detalles que hacen de las On Running Cluodsurfer 2016 muy atractivas y eficaces.

Por último, quisiéramos hablaros de la plantilla. Es de las más cómodas que hemos tenido bajo nuestros pies. Es bastante gruesa, acolchada y muy suave. On Running aconseja el uso de sus modelos sin plantillas correctoras de la pisada, ya que la tecnología CloudTec se ajusta automáticamentese ajustan automáticamente distribuyendo la presión al impactar contra el suelo. Nosotros las hemos probado con y sin plantillas y es cierto que la comodidad extrema se nota cuanto llevamos las plantillas originales de la marca. Sin embargo no notamos efectos distintos en las nubes, sólo más comodidad y sensación de suavidad en la pisada, suponemos que por las características tan confortables de la plantilla de On Running.

 

 

Horma

La horma de las On Running Cloudsurfer 2016 es bastante estándar, a pesar de que la punta no es la típica acabada en punta, sino más bien algo cuadrada, cosa que da bastante desahogo, aunque sin holguras, a la zona delantera del pie. Ajustan en general bastante bien, a pesar de la aparente amplitud de la zona trasera y delantera, pero nos inclinamos más bien por creer que están perfectamente equilibradas, con una zona del mediopié que sujeta a la perfección. Esta combinación convierte a nuestras On Running Cloudsurfer 2016 en todo un decálogo de comodidad y ajuste perfecto.

El tallaje nos ha parecido bastante común, hemos usado nuestro número habitual y no hemos tenido ningún problema. El arco es de tipo medio, lo justo para que pueda adaptarse a la mayoría de pies sin intromisiones no deseadas.

Son aptas para uso con plantillas, nosotros lo hemos hecho, y como la plantilla original es bastante ancha, al sacarla y poner la nuestra no vamos a tener problemas aunque el collar sea bastante bajo. Tenemos que advertir que On Running, como dijimos al hablar de la plantilla, aconseja no usar plantillas correctoras, dado que el sistema de la suela ya actúa para compensar los posibles desajustes de nuestra forma de pisar. A pesar de ello, nosotros las usamos en algunas ocasiones y nos fue bien también.

 

 

Dinámica

  

Lo cierto es que nada más verlas nos entraron unas tremendas ganas de salir a darles cera. Tras unas cuantas sesiones entrenando con ellas a distintos ritmos entre rodajes y series, quisimos ponerlas en carrera a ver cómo se defendían. Nos las calzamos en la Media Maratón Ciudad de Getafe y quisimos hacer una carrera en progresión para acabarla en 1h23’24’’. Salimos a 4’15”/km. para acabar a 3’40”/km. y sacamos algunas conclusiones que ahora detallamos. La primera es que para ser una zapatilla en el segmento de las mixtas (275grs. en 8.5 US), las On Running Cloudsurfer 2016 no se acercan a la frontera de las voladoras. Y decimos esto porque notamos muy bien sus propiedades a ritmos cercanos a los 4’/km., pero perdemos un poco de vista la sensación de extrema comodidad a medida que vamos subiendo el ritmo, es como si te pidieran que te establecieras en la zona de confort y que no la abandonaras. En su zona ‘buena’, 15” arriba 15” abajo, notamos como la amortiguación es buenísima para ser relativamente ligeras y la ayuda que ofrecen en el despegue nos permite mantener ritmos alegres con la sensación de tener bajo los pies una lanzadera que nos recoge y nos levanta de nuevo con relativa agilidad. Podemos decir que nos ha gustado la dinámica que nos dan, realmente se nota el trabajo de las nubes en sus dos fases y la verdad es que apreciamos que lo que se nos ‘vende’ se cumpla cuando nos las calzamos, en este caso damos fe de que así es.

Quizás se nota un poco cierta inestabilidad, porque a pesar de que la placa de caucho de la suela entra un poco más hacia la zona del mediopié que en modelos anteriores, prácticamente quedamos en manos de las nubes para controlar las posibles anomalías en nuestra pisada, por lo que hemos notado que el pie, en nuestro caso con la plantilla original, nos cae algo hacia el canto exterior.

Las hemos probado también en asfalto mojado y en tierra compacta. Con el asfalto mojado nos han sorprendido gratamente, el agarre y la tracción disminuye como es obvio, pero no hasta el punto de tener que ir controlando la pisada. En caminos de tierra compacta la tracción y el agarre disminuyen, pero tampoco significativamente, sólo si el terreno presenta algo de arenilla suelta nos costará tracción de forma eficiente. 

 

Conclusión

Zapatilla realmente distinta. Nos ha gustado la capacidad de innovar de On Running ofreciendo un producto muy distinto (y muy bueno) a lo que habíamos probado hasta el momento. Por su diseño y sus prestaciones, las On Running Cloudsurfer 2016 son capaces de convencer a cualquiera.

Aconsejamos esta zapatilla para todo aquel que quiera algo realmente cómodo, que sus ritmos de carrera no sean mucho más rápidos de 3’45”/km. ni mucho más lentos de 4’30”, que normalmente corra en asfalto y su peso no vaya más allá de los 75 kgs.

Las distancias a las que podemos hacer frente con nuestras On Running Cloudsurfer 2016 pueden variar desde cinco miles, en la zona rápida de la horquilla, hasta media maratón o incluso maratón si nos movemos en la zona lenta de su amplio registro.

No olvidamos que, al margen de sus buenísimas características técnicas y toda la comodidad, amortiguación y sensación de confort que nos dan, el diseño de las On Running Cloudsurfer 2016 es de los más bonitos que hemos tenido la oportunidad de tener en nuestras manos. Llenas de detalles que demuestran las ganas de agradar al usuario y damos fe de que a todo el mundo que se las hemos enseñado les han parecido muy atractivas.

Por todo ello, muy buen trabajo de On Running con esta versión 2016 de las Cloudsurfer.

 

PROs y CONtras

PROs

-Calidad de los materiales

-Detalles y acabados de alto nivel

-Buena amortiguación

-Concepto innovador de las ‘nubes’

-Muy transpirables

-Buen ajuste general

-Sensación de comodidad a raudales

 

Contras

-Precio algo elevado

-Cierta inestabilidad

 

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningCloudsurfer 2016 - On Running
Talla US109.5
Talla US13