Wave Hitogami 3 - Mizuno

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 248 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

Nike - LunarTempo 2

LunarTempo 2 - Nike

Publicado hace 209 día(s)

Introducción

Volvemos a la carga, y lo hacemos con las Nike Lunar Tempo 2. Nike, si, esa marca que nunca sabes cómo pronunciarla: nike, naik, naiki… cada cual a su gusto. La casa americana ya hace unos años que apuesta por diseños sencillos cercanos al natural running. Las Nike Lunar Tempo 2, siguen pues esta línea de para que nos sintamos cada vez más cerca del suelo a pesar de que estemos, en realidad, flotando en una capa de Lunarlon.

La versión predecesora a estas Nike Lunar Tempo 2 no difería en exceso de su nueva versión. Una media suela de Lunarlon y cambios en el diseño y composición del upper. Aunque no parezca que hayan cambiado mucho, no van a escapar de que les hagamos los test por excelencia para ver si siguen cumpliendo lo que prometen, amortiguación y ¡suavidad en la pisada!

Vais a daros cuenta de que vamos a hablar bastante de la Salomon Run que se celebró el pasado mes de abril. No es casualidad. Si no habéis oído hablar de esta carrera, os hago un resumen y entenderéis porqué viene muy bien para este test de las Nike Lunar Tempo 2: escaleras, asfalto, subidas, bajadas y tierra, mucha tierra. Y ahora, vayamos al lío, ¡que nos quedamos sin Tempo!

 

Primeras impresiones

Durante la antesala del gran día fuimos a buscar nuestras nuevas compañeras de rutina, como ya sabéis,  las Nike Lunar Tempo 2. Abrimos la caja y pum! Nos sorprendió el color rosita tirando a naranja (amaranto claro dirá algún entendido) de la mediasuela. El upper se aleja de este tono y se camufla con el negro. Una combinación armoniosa.

Las sacamos de la caja con energía… y casi las estampamos contra el techo. Demasiada fuerza empleamos. Estas Nike Lunar Tempo 2 pesan 210 gr, cantidad también conocida como “nada”. Sorprende que una zapatilla que aparentemente tiene mucho cuerpo sea tan ligera. Lo mismo pasa cuando la doblamos, le hacemos sacacorchos, lo que sea. Con apenas fuerza la zapatilla hace lo que queremos.

Y si en la mano pesan poco, una vez calzadas no parece tengamos nada en los pies. Llevamos unas Nike Lunar Tempo 2 porqué nos las hemos puesto y lo sabemos, porqué de otro modo… La sensación al caminar un poco es de suavidad extrema. Incluso parece que te hundas un poco en la mediasuela. Si nos hundimos o no al correr pronto lo veremos.

 

Mediasuela y amortiguación

Como bien hemos dicho, las Nike Lunar Tempo 2 tienen una capacidad de amortiguación extrema. Que aporta esta sensación, es de traca. Lo hace el Lunarlon, una mezcla de Phylon y espuma. Toda la media suela está hecha de este material. La diferencia está en los pliegues que se forman a lo largo del perfil. Que según se necesite más o menos resistencia están más hundidos o más hacia dentro.

En carrera la mediasuela se hace notar, sobretodo a ritmos tranquilos. Subiendo las escaleras del MNAC  uno nota como el impacto “desaparece” y cuando encaramos las primeras subidas de Montjuic nos da la sensación de flotar en el aire. Pasadas las subidas llegan, como no, las bajadas! Y aquí si que es cuando toca apretar y sacarle el jugo a la zapatilla. ¿Son rápidas Nike Lunar Tempo 2? Sí, ¿mucho? No. Matizando este último punto hay que decir que depende del peso. Para un peso de unos 80 kg la zapatilla chupa demasiado el impacto y se pierde fuerza. Para pesos más ligeros, que no aprieten tanto la mediasuela, seguramente digan que si a la segunda pregunta. Sin duda.

El punto delicado de la mediasuela es quizá la resistencia al estrés producido por el uso. Sobretodo en la parte interna de las Nike Lunar Tempo 2 la goma ha cedido mucho después de todos los km que les hemos sumado. Unos km que quedan lejos de los que debería aguantar una zapatilla. Estas marcas se deben en gran parte a la pisada del corredor. Suponemos que un corredor ligero con una buena técnica y una pisada completamente neutra no debería tener este problema.

Suela

Vayamos a ver qué tal la suela. O más bien, los 12 tacos que la forman. Como leéis. 12 tacos son los que forman la suela de las Nike Lunar Tempo 2. Como en la versión anterior, Nike sigue apostando por esta fórmula para reducir el peso de la zapatilla. Las partes protegidas son sobretodo el metatarso y la zona del talón. Dejando que la mediasuela actúe a su vez de suela en la zona del mediopie. Este diseño aporta cosas buenas, como por ejemplo ligereza.

En la zona del metatarso los tacos son realmente pequeños. Cosa que resta muchísimo peso al total. Las cosas malas son el hecho de dejar desprotegido una buena parte del pie, que sumando lo blanda de la mediasuela, deja el pie un poco desprotegido. Sobre asfalto no tendremos problemas. Por zonas de tierra las que tenemos en la Salomon Run, por detrás del Palau St Jordi, vamos a notar muchas de las piedras del camino. Otro punto negativo de estas Nike Lunar Tempo 2 lo encontramos en el agarre. Regular, aunque aprobado, en tierra y rozando el aprobado en mojado. Si solemos correr por ciudad, nos llevaremos algún que otro resbalón, incluso caminando.

Y la suela, ¿aguanta bien la suela de las Nike Lunar Tempo 2 con tan poca goma? Sí. A pesar de que, obviamente, las zonas en las que no hay Blown Rubber el desgaste es más marcado (los taquitos se chafan y acaban por desparecer). Los tacos de “verdadera suela” tienen una buena durabilidad. Habría que mejorar quizá la manera en que se enganchan a la medisuela, pues haciendo ejercicios de gimnasio nos saltó uno de los tacos. Casualidad seguramente.

Upper

El upper, como hemos comentado es lo que más cambios trae en esta nueva versión de las Nike Lunar Tempo 2. Sigue siendo simple, cosa que tiene sus pros y sus contras. Hecho principalmente de Engineered Mesh favorece la transpirabilidad. La malla aporta un buen ajuste junto con la tecnología Flywire. Si vamos hacia el talón, veremos que es semi-rígido. Aunque más semi, que rígido. Muy maleable. La lengüeta es más bien corta y ligeramente acolchada. Pero… ¿y todo esto que tal va?

Después de los test resulta un tanto sorprendente que un upper con tan poca cosa se ajuste tan bien al pie. Como podéis ver en la foto, el upper ha cogido la forma de un pie que prona hacía dentro. Una cosa un tanto curiosa. Es cierto que al ser tan maleable hace que la estabilidad se vea perjudicada. Si tenemos una mecánica depurada no es problema, pero si no la tenemos, hacer muchos km con las Nike Lunar Tempo 2 no es una buena idea. Una mención especial a los cordones, que quizá se quedan un pelín cortos para según que cordados.

Para la transpirabilidad vamos a tomar de referencia el dia la carrera de la Salomon Run. Un día en el que hizo muchísima calor. Después de los 10 km de carrera bajo unas temperaturas patrocinadas por el cambio climático nos quitamos las zapatillas y… ¡sorpresa! Prácticamente seco. Y ahora que llega el verano, las Nike Lunar Tempo 2 se colocan muy bien en la parrilla de salida como zapatilla para temperaturas elevadas.

 

Horma

Como ya es habitual en Nike, la horma tiene mucha amplitud en la zona del metatarso, aportando libertad a los dedos y un buen apoyo de la planta. En estas Nike Lunar Tempo 2 como comentamos, la horma es bastante amplia. Quizá algún corredor note que las plantillas no se ajustan muy bien en la zona del puente, en la que se estrecha un poco. Pero tranquilos, no tendrá problemas para usarlas.

En el momento que entramos el pie dentro de la zapatilla os resultará fácil hacernos un hueco y sentirnos cómodos. Se podría decir que las Nike Lunar Tempo 2 dan la bienvenida al inquilino y no le hacen ningún feo.  Ya junto con el upper, se crea un buen binomio que no deja espacio para la incomodidad.

 

Dinámica

Ahora que ya sabemos donde ponemos el pie cuando corremos, vayamos a explicar un poco como se comportan todos los elementos a la vez. Porqué aquí hemos venido a correr. Y eso hemos hecho. Tanto por asfalto, tierra, hierba, de todo. La Salomon Run es testigo.

Cuando vamos subiendo las escaleras del MNAC al trote cochinero en los compases iniciales es una gozada. Blandito, blandito. Seguimos hacia arriba y entramos en la primera recta de tierra compacta. Notamos que el agarre disminuye, aunque no en exceso. De momento el Lunarlon nos da lo que necesitamos, amortiguación. La transición es calmada, no te lanza hacia adelante, simplemente espera y absorbe los impactos.

Seguimos corriendo y sin darnos cuenta estamos más allá de media carrera, sobre tierra un tanto suelta, en bajada. Lo sufrimos. Las Nike Lunar Tempo 2 ya no se agarran tan bien como desearíamos, seguimos. Más tierra compacta, escaleras. Hasta que llegamos al final. Con escaleras, giros pronunciados y todo asfaltado ¡La prueba perfecta! Nos picamos con el compañero, vamos a tope ¡Muy a tope! Saltando las escaleras como cabras y cogiendo la curva como si fuéramos Marc Márquez. Si chino-chano amortiguaba, ahora la sensación desaparece. No nos dispara hacia arriba, pero tampoco nos roba la energía de la pisada. Pillamos la curva per encima de la velocidad permitida y el agarre, por suerte, cumple al 100% las expectativas.

 

Conclusión

Y llegamos al final. Después de 10 km de tierra, escaleras, asfalto, subidas y bajadas esto se acaba. Y con la carrera también acaba la sesión de test. ¡Una de tantas! Cruzamos la línea de meta, cogemos una zanahoria de las que hay en el avituallamiento (aunque no entiendo porqué, no hemos saltado tanto) y empezamos a pensar sobre las Nike Lunar Tempo 2.

Sorprende que a pesar de lo simple que es el upper se adapte tan bien al pie. Es cierto que resta a la estabilidad, pero en parte compensa. Tiene sus contras, como el que las imperfecciones en la pisada se marcan mucho más. Tanto en el upper como en la mediasuela. En carrera al cabo de 1xx km el compuesto ya empieza a ceder y se nota más la falta de estabilidad. Zapatillas curiosas las Nike Lunar Tempo 2. Si vas lento, “flotas”, y si quieres ir rápido, estás cercano a volar.

Así que si eres un corredor de peso ligero-medio (menos de 80kg) y una técnica de carrera depurada, ve a por ellas. Para tiradas largas y entrenos ligeramente alegres son una buena opción. Si por el contrario estás en el borde de los 80kg o no tienes una técnica depurada, o ambas no las disfrutaras al 100%. Empezarás encantado, pero verás que el desgaste es más acentuado y la alegría durará menos, nada más! Así que si tenéis Tempo, echadle unas carreras a estas Nike Lunar Tempo 2. No dejan indiferente.

 

PROs y CONtras

Pros:

- Adaptabilidad del upper

- Transpirabilidad

- Amortiguación

- Adaptabilidad de la mediasuela según el ritmo



Contras:

- Cordones cortos

- Poca estabilidad

- Estrés de la mediasuela

- Agarre en tierra y mojado

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSWave Hitogami 3 - MizunoLunarTempo 2 - Nike
Talla US1011
Peso (gramos)228226
Mesh90100
SuelaDelantera100110
SuelaTrasera7285
PerfilTrasero320

PUNTUACIONES

Wave Hitogami 3 - Mizuno LunarTempo 2 - Nike
Talla10.09.0
Fit antepié7.010.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.07.0
Fit arco9.07.0
Ajuste general9.09.0
Amortiguación antepié6.010.0
Amortiguación talón8.010.0
Amortiguación global7.010.0
Dinámica / Transición de la pisada9.08.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad10.08.0
Soporte talón8.06.0
Soporte antepié6.06.0
Soporte global7.06.0
Agarre en seco9.010.0
Agarre en mojado8.04.0
Agarre en asfalto9.010.0
Agarre en tierra7.06.0
Agarre en pista6.07.0
Agarre global7.07.0
Durabilidad suela7.07.0
Durabilidad upper8.09.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta5.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta8.09.0
Número de ojales6.010.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar6.07.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad9.010.0
Impermeabilidad6.05.0
Reflectantes5.07.0
Calidad de materiales y acabados9.08.0
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