Gel Noosa TRI 10 - Asics

Gel Noosa TRI 10 - Asics

Publicado hace 301 día(s)

Introducción

Como bien dice su nombre, las Asics Gel Noosa Tri 10 llegan a la decena de versiones, algo que pone de manifiesto el buen resultado que sigue dando y de la fuerte apuesta de la casa japonesa por un modelo enfocado a los practicantes de triatlón. A pesar de esto, es relativamente fácil ver las Asics Gel Noosa Tri 10 en los pies de muchos runners, no específicamente triatletas, atraídos por el llamativo y característico diseño que las Asics Gel Noosa Tri 10 siguen presentando, al igual que sus versiones anteriores.

 

Sin embargo, en las versiones más recientes y en esta última también, las mejoras técnicas y en materiales, hacen de las Asics Gel Noosa Tri 10 unas de las zapatillas mixtas mejor valoradas, con una mediasuela de altísimo nivel y una estructura a la altura de las grandes obras de ingeniería.

 

Si queremos una zapatilla mixta, con un ligero control de la pronación y que se muestre dinámica y con ganas de marcha, sin duda podemos incluirla dentro de nuestro abanico de posibilidades a tener en cuenta. Vayamos a ver qué da de sí la Asics Gel Noosa Tri 10.

 

 

Primeras impresiones

Es evidente que lo primero que nos llama la atención es el diseño llamativo y colorido, carta de presentación de las Asics Gel Noosa Tri 10, de igual forma que en sus versiones anteriores. Es casi imposible encontrar alguien que se quede indiferente ante tal atrevimiento y, aunque pensamos y sabemos que la inmensa mayoría quedará sorprendida muy gratamente, es posible encontrar a quienes no guste.

 

Nos parece a simple vista una zapatilla muy bien trabajada y al cogerla notamos la variación de estructura dependiendo de la zona, donde el upper parece sufrir una radical transformación si nos centramos en su rígida parte trasera y avanzamos hacia la parte delantera, mucho más dinámica y desahogada.

 

Al calzarlas por primera vez vamos a notar cierta rigidez en la parte trasera, incluso podemos llegar a pensar que nos hemos equivocado de número y hemos elegido uno más pequeño. Sin embargo no es así, las Asics Gel Noosa Tri 10 se ajustan al pie contundentemente en la parte del retropié y mediopié, y esa sensación de estrechamiento inicial puede provocar confusión, pero como describiremos más adelante, lo cierto es que hablamos de un ajuste perfecto y eficaz. Vamos a desmenuzar a nuestra protagonista para ver en profundidad qué nos espera cuando nos hacemos con un par de las Noosa Tri 10.

 

Mediasuela y amortiguación

Hablar de la mediasuela es hablar de Solyte. El Solyte es el compuesto que la Asics Gel Noosa Tri 10 utiliza como material principal. Este polímero nos ofrece gran ligereza, así como amortiguación y durabilidad. La sensación inicial al tacto es de no ser ni muy blando ni de dureza excesiva, sin embargo, con la zapatilla puesta y en parado, nos parece algo duro. Una vez echada a rodar, veremos que la cosa cambia.

 

El Dynamic DuoMax es el otro polímero de doble densidad utilizado en la mediasuela de las Asics Gel Noosa Tri 10. Estructuralmente está situado en la parte interna, entre el Solyte y la pieza de plástico en la zona del medio pie (Propulsion Trusstic)  y su misión es ofrecer rigidez y controlar la pronación con una sutilidad realmente sorprendente. Rodando nos ha dado la sensación de estar trabajando en la sombra, puesto que para nada hemos tenido la sensación de tener debajo de nosotros un elemento corrector, que al fin y al cabo es de lo que se trata.

 

Un detalle que nos llama la atención en el diseño de la mediasuela es el de las dos líneas que la rodean. Si bien en la parte interior estas dos líneas sobresalen para dar consistencia, en la parte externa las líneas son como dos surcos, sugiriendo que el peso en el apoyo vaya hacia ese lado.

 

Dos cápsulas de Gel, elemento característico en las mediasuelas de Asics, harán de nuestras Noosa Tri 10 algo más suaves y amables en cuanto a amortiguación y comportamiento. Una placa de Gel la podemos ver por una especie de “ventana” en el Solyte por la parte trasera. La otra placa queda oculta en la mediasuela y está situada en la parte delantera del pie.

 

En la zona del arco tenemos situada la pieza de plástico que hemos mencionado anteriormente, el Propulsion Trusstic. Nos llama enormemente su forma y alcance, puesto que no es una simple pieza situada bajo el arco del pie para ofrecernos estabilidad, sino que su estructura y forma van mucho más allá. En forma de “N” o “N invertida”, dependiendo de si es el pie izquierdo o derecho, el Propulsion Trusstic busca el movimiento propio del pie durante toda la fase de transición, ayuda a estabilizar, y en el fondo guiar, para un correcto y eficaz apoyo. Esta pieza se desliza por los laterales de la mediasuela en una fina incursión hacia la parte delantera de las zapatillas, incluso con una pequeña incrustación en la línea de flexión principal de la suela, a la altura de los metatarsos. Este aspecto se convierte en un arma de doble filo: si somos capaces de movernos a ritmos alegres (por debajo de 4’/km) la rigidez del Propulsion Trusstic será como el viento que sopla a nuestro favor. Si por el contrario, desfallecemos o no somos capaces de rodar a ritmos altos, puede convertirse en un lastre que dote de demasiada rigidez y, por lo tanto, haga incómodo el rodaje.

 

Finalmente nos queda comentar los 10mm de drop que nos da, situándola a caballo entre una zapatilla de entrenamiento para gente rápida y una zapatilla para gente algo más lenta para uso en días de competición o entrenamientos de calidad.

 

En definitiva, la mediasuela de la Asics Gel Noosa Tri 10, hace de ella una zapatilla muy dinámica y versátil, capaz de mostrarse con mucha iniciativa si le damos cera y de buscarnos problemas si nos dormimos. Es por ello que hay que tener claro para qué la vamos a utilizar.

 

 

Suela

Tres compuestos conforman la suela de las Asics Gel Noosa Tri 10, AHAR+,

DuraSponge y Wet Grip.

 

La zona trasera de la suela, está formada por tres tacos de AHAR+, un compuesto de goma de aire insuflado que proporciona durabilidad y amortiguación óptimas, además de proporcionar el agarre necesario para tener una buena tracción y facilitar la zancada. Estos tres tacos están dispuestos de manera que recuerdan la forma de una herradura. El taco trasero, colocado en diagonal para recibir el primer impacto de aquellos que aterrizan de talón, tiene un grosor considerable para asegurar la durabilidad. Los otros dos tacos, prácticamente planos y con unas hendiduras lineales, se pronuncian hacia delante hasta el Propulsion Trusstic, situado debajo del arco, dando estabilidad en la fase inicial de la pisada.

 

Volvemos a insistir en el Propulsion Trusstic, pero lo cierto es que nos parece realmente interesante cómo Asics ha trabajado la estabilidad y la respuesta de esta zapatilla. Esta pieza hace que, aunque la parte delantera de la zapatilla tenga una gran línea de flexión en la zona de los metatarsos, cueste bastante doblarla, debido a su rigidez. Por el contrario, si soltamos la parte del antepié una vez flexada, vuelve a su estado original de una forma casi violenta. En carrera notamos que esto favorece el dinamismo y los que vayan a rodar a ritmos altos lo van a agradecer.

 

Volvamos a los materiales, ahora de la parte delantera. La parte del antepié está formada por placas de dos materiales. En la parte exterior, también con una forma de herradura un poco más alargada, encontramos tacos de DuraSponge, material que aporta durabilidad y muy buen agarre. En la parte interior  encontramos cuatro tacos, seccionados por la Guidance Line y la línea de flexión de los metatarsos. Estos cuatro tacos son de Wet Grip, mezcla de compuestos orgánicos e inorgánicos, destinados a ofrecer gran agarre, sobretodo en superficies mojadas. En la parte delantera de la suela tenemos dos líneas de flexión en la zona de los metatarsos, muy pronunciadas y que dan bastante desahogo frente a la rigidez del Propulsion Trusstic.

 

Como elemento casi definitorio de las suelas de Asics, la Noosa Tri 10, está atravesada de delante a atrás por la Guidance Line, no de forma recta, sino que en la parte delantera hace curva hacia el interior y en la parte trasera hacia el exterior. Esta forma facilita la zancada, ya que funcionalmente, nos guía durante toda la fase de apoyo hasta el despegue.

 

Finalmente, decir que en líneas generales, la suela de las Asics Gel Noosa Tri 10 nos ha convencido en todos sus aspectos. En cuanto a la durabilidad, ninguna objeción, es de lo mejorcito que hemos probado, así como  cuando nos referimos al agarre, incluso en mojado, una top ten en toda regla.

 

Upper

 

Sin duda, el estandarte visual de las Asics Gel Noosa Tri 10, al igual que en sus versiones anteriores, es el upper. Es tan llamativo y particular, que es difícil no dirigir la mirada hacia él cuando alguien que calza estas zapatillas pasa a nuestro lado.

 

Pero no sólo de apariencia viven nuestras protagonistas. Todo un arsenal de detalles y soluciones técnicas convierten al upper de las Asics Gel Noosa Tri 10 en un elemento estructural que marca un estilo propio. Sólo echando un primer vistazo, nos llama la atención la diferencia entre la zona delantera y el resto. La parte trasera y del mediopié desvela una estructura fuerte y robusta, muy contundente en algunas zonas. Sin embargo, la zona del antepié, a excepción de un refuerzo plástico en la puntera, es suave, maleable y tremendamente transpirable.

 

Lo que más nos llamó la atención al calzarnos las Asics Gel Noosa Tri 10 fue la contundencia del ajuste de la zona del talón. La presión que ejerce en esta zona es de las más significativas que hemos probado últimamente. Este severo ajuste nos va a llegar hasta justo a la altura del collar y envuelve nuestro talón hasta la zona que queda por debajo del tobillo, para fijarla con extrema eficacia. Un detalle a tener en cuenta es la pieza triangular de la parte alta central del contrafuerte, que como la pieza de la lengüeta que detallaremos más adelante, es de un material antideslizante que nos facilitará el calzado en aquellas ocasiones en las que tengamos las manos mojadas por el agua o el sudor. Justo debajo de esa pieza antideslizante se ha colocado otra pieza de tela reflectante con la inscripción “NOOSA” en diagonal hacia el interior.

 

La zona del mediopié viene cubierta de un entramado de tiras termopegadas nacidas desde la cobertura sintética del contrafuerte y aprovechando también los laterales para situar el logo de la marca. Como hemos dicho, todo va pegado y sin costuras, excepto en la zona más cercana al antepié y la zona más interior de la ojetera, aunque no las notaremos desde el interior, puesto que quedan cubiertas por la tela colocada estratégicamente para evitar rozaduras. Las tiras termopegadas a las que hacemos referencia están situadas encima de una tela de finas tiras verticales, consiguiendo una perfecta sujeción algo menos severa que la de la parte posterior. Realmente, ya lo hemos dicho, la sujeción tanto de la parte trasera como de la parte central, puede llegar a incomodar si estamos acostumbrados a calzar zapatillas que ofrecen un cierto desahogo. Lo bueno es que en unas pocas sesiones, si lo sabemos apreciar o nuestra forma de correr lo admite, agradeceremos ese carácter casi enfurecido que va a imprimir a nuestras zancadas.

 

Nos parece original y digno de mencionar el cuidado de los detalles decorativos, y en este sentido, en toda la zona de termopegados del mediopié y talón, encontramos referencias a los deportes que engloba el triatlón mediante dibujos de atletas practicando tales disciplinas, así como con las palabras ‘swim’, ‘bike’ y ‘run’.

 

La parte delantera es completamente opuesta a las otras dos. Tres telas conforman el antepié. La que interiormente contacta directamente con nuestro pie es de rejilla relativamente pequeña. Una segunda capa bastante tupida con agujeros separados en forma de panal. La exterior es la más funcional, es una tela tupida, pero agujereada con orificios de mayor o menor tamaño, dependiendo de si es una zona de flexión o de si se necesita mayor o menor ventilación. En este sentido, a pesar de que estructuralmente encontramos tres capas en esta zona delantera, podríamos catalogarla de tremendamente transpirable, muy elástica y enormemente cómoda. Justo en la punta se ha colocado la pieza de plástico a la que hacíamos referencia al inicio de esta sección, en la que se pueden adivinar las palabras que hacen referencia a las tres disciplinas del triatlón.

 

La parte superior de la Asics Gel Noosa Tri 10 está coronada por una llamativa lengüeta y una ojetera simétrica con una disposición de 6+1. Dos pares de cordones acompañan a este modelo. Uno más clásico para el atado convencional y con una llamativa decoración, y otro extra tipo elástico para que las transiciones se conviertan en un abrir y cerrar de ojos.

 

La lengüeta nace ya en las dos capas interiores del antepié que se proyectan hasta casi la parte superior. En la zona interior y desde la mitad de la ojetera, la lengüeta está recubierta por una fina y suave tela, la misma que recubre el interior del talón y parte del mediopié. No es de un grosor excesivo, más bien al contrario, lo justo para disimular la presión de los cordones y favorecer la transpirabilidad. La verdad es que la movilidad de la lengüeta en marcha es prácticamente nula, algún desplazamiento casi imperceptible hacia afuera, pero que no merece casi ni mención. Un elemento importante y muy útil, es la pieza antideslizante que se ha colocado en la zona superior externa. Sólo con tocarla se nos quedan los dedos casi pegados, y junto con la pieza situada en la zona del talón, también antideslizante, hacen que calzarse las Noosa Tri 10 sea mucho más rápido cuando las manos están mojadas por el sudor o el agua, virtud a tener en cuenta a la hora de afrontar una transición.

 

Nos queda comentar un par de elementos que nos parecen también importantes. Son la plantilla y el collar. La plantilla, dado que es un modelo ideado para poder ir sin calcetines, tiene un tacto tremendamente suave, parecido al de una toalla de microfibra, destinada a evitar sobrecalentamiento en la planta del pie y rozaduras. El tratamiento antibacteriano al que están sometidas es importante en beneficio de la salud de nuestros pies.

El collar es bastante cerrado, pero suave y no demasiado grueso. Tiene una forma que permite salvar nuestros tobillos con holgura, pero que sube para envolver los maléolos y el aquiles con firmeza, dotando así a la zapatilla de un agarre y ajuste de primer orden.

 

 

Horma

La horma de las Asics Gel Noosa Tri 10 es, en términos generales bastante estándar. Como hemos explicado en la sección anterior, ajusta muy bien en la zona del talón y en el mediopié, liberando considerablemente la zona delantera para un desahogo que proporciona una sensación de liberación contrapuesta a la de la zona trasera. El ajuste de la zona del retropié puede dar lugar a que en un primer momento pensemos que nos hemos equivocado de talla. Sin embargo, la talla es el mismo que la de otro modelo de la marca. 

 

Dinámica

Nos ha satisfecho enormemente esta última evolución de las Noosa, puesto que su puesta en escena es realmente buena. Su respuesta a ritmos medio altos es muy reconfortante, puesto que si conseguimos mantener la exigencia en nuestro ritmo, vamos a notar como esa rigidez que desprende en parado se convierte en una lanzadera que nos hará disfrutar kilómetro a kilómetro. Por el contrario, si no somos capaces de someterla a cierta exigencia, es posible que notemos una cierta falta de flexión. Recordemos que la pieza de plástico del mediopié intensifica la rigidez, que salvamos si entramos con decisión sobre los metatarsos.

 

Sus 272 gramos en la talla 9 americana las acercan al peso sobre el que se mueven la mayor parte de zapatillas mixtas. Las Asics Gel Noosa Tri 10 están concebidas para corregir la pronación de forma leve. Sin embargo, en base a nuestra experiencia, también podríamos decir que los corredores neutros no van a tener ningún problema en hacer uso de ellas, puesto que la corrección que nos ofrecen no es para nada ostentosa, más bien al contrario, pasa bastante desapercibida.

 

Por otro lado, la amortiguación de las Asics Gel Noosa Tri 10 ha resultado más agradable de lo esperado. A pesar de la rigidez del Propulsion Trusstic y de la solidez del Dinamic DuoMax, que junto con la contundencia del contrafuerte dan la sensación de armadura inamobible, sobre todo en parado, el Solyte y el archiconocido Gel, dan a esta zapatillas la amortiguación necesaria para disfrutar de ellas cuando las exprimimos.

 

Las pruebas a las que sometimos a las Noosa (competiciones de medio maratón y de 10 kilómetros, series de 1000 metros, series de 400 metros y rodajes a ritmos entre 3’40’’ y 4’20’’ en asfalto y puntualmente por caminos de tierra compacta) nos han dejado encantados, principalmente en las competiciones de media distancia.

 

Conclusión

Si buscamos unas zapatillas mixtas, de asfalto, para ir a ritmos de entre 3’30’’/km  y 4’10’’/km aproximadamente y somos pronadores leves o incluso neutros, no nos cabe duda, las Asics Gel Noosa Tri 10 son lo que estamos buscando. Por sus características deberíamos decir también que no las aconsejamos a gente cuyo peso sea mayor de 70-75 kgs., sobre todo si su ritmo medio no se mueve en las franjas referidas anteriormente y teniendo en cuenta que sus propiedades en facetas como la amortiguación no son las de unas tope de gama.

 

Dadas las conclusiones a las que hemos llegado después de más de 350 kms. entre entrenamientos y competiciones, podríamos recomendarlas para competiciones de media distancia hasta maratón y para los entrenamientos de calidad como las series o rodajes progresivos a ritmos medios. Y cómo no, dadas sus particularidades, nuestra recomendación para las competiciones de triatlón sobrepasa lo evidente.

 

PROs y CONtras

PROs

-Gran transpirabilidad

-Suavidad interior para llevar sin calcetines

-Durabilidad general

-Buen ajuste

-Diseño atrevido

-Lengüeta y talón antideslizantes

 

CONtras

-Quizás algo más rígidas de lo necesario

 

 

Nike - LunarTempo 2

LunarTempo 2 - Nike

Publicado hace 212 día(s)

Introducción

Volvemos a la carga, y lo hacemos con las Nike Lunar Tempo 2. Nike, si, esa marca que nunca sabes cómo pronunciarla: nike, naik, naiki… cada cual a su gusto. La casa americana ya hace unos años que apuesta por diseños sencillos cercanos al natural running. Las Nike Lunar Tempo 2, siguen pues esta línea de para que nos sintamos cada vez más cerca del suelo a pesar de que estemos, en realidad, flotando en una capa de Lunarlon.

La versión predecesora a estas Nike Lunar Tempo 2 no difería en exceso de su nueva versión. Una media suela de Lunarlon y cambios en el diseño y composición del upper. Aunque no parezca que hayan cambiado mucho, no van a escapar de que les hagamos los test por excelencia para ver si siguen cumpliendo lo que prometen, amortiguación y ¡suavidad en la pisada!

Vais a daros cuenta de que vamos a hablar bastante de la Salomon Run que se celebró el pasado mes de abril. No es casualidad. Si no habéis oído hablar de esta carrera, os hago un resumen y entenderéis porqué viene muy bien para este test de las Nike Lunar Tempo 2: escaleras, asfalto, subidas, bajadas y tierra, mucha tierra. Y ahora, vayamos al lío, ¡que nos quedamos sin Tempo!

 

Primeras impresiones

Durante la antesala del gran día fuimos a buscar nuestras nuevas compañeras de rutina, como ya sabéis,  las Nike Lunar Tempo 2. Abrimos la caja y pum! Nos sorprendió el color rosita tirando a naranja (amaranto claro dirá algún entendido) de la mediasuela. El upper se aleja de este tono y se camufla con el negro. Una combinación armoniosa.

Las sacamos de la caja con energía… y casi las estampamos contra el techo. Demasiada fuerza empleamos. Estas Nike Lunar Tempo 2 pesan 210 gr, cantidad también conocida como “nada”. Sorprende que una zapatilla que aparentemente tiene mucho cuerpo sea tan ligera. Lo mismo pasa cuando la doblamos, le hacemos sacacorchos, lo que sea. Con apenas fuerza la zapatilla hace lo que queremos.

Y si en la mano pesan poco, una vez calzadas no parece tengamos nada en los pies. Llevamos unas Nike Lunar Tempo 2 porqué nos las hemos puesto y lo sabemos, porqué de otro modo… La sensación al caminar un poco es de suavidad extrema. Incluso parece que te hundas un poco en la mediasuela. Si nos hundimos o no al correr pronto lo veremos.

 

Mediasuela y amortiguación

Como bien hemos dicho, las Nike Lunar Tempo 2 tienen una capacidad de amortiguación extrema. Que aporta esta sensación, es de traca. Lo hace el Lunarlon, una mezcla de Phylon y espuma. Toda la media suela está hecha de este material. La diferencia está en los pliegues que se forman a lo largo del perfil. Que según se necesite más o menos resistencia están más hundidos o más hacia dentro.

En carrera la mediasuela se hace notar, sobretodo a ritmos tranquilos. Subiendo las escaleras del MNAC  uno nota como el impacto “desaparece” y cuando encaramos las primeras subidas de Montjuic nos da la sensación de flotar en el aire. Pasadas las subidas llegan, como no, las bajadas! Y aquí si que es cuando toca apretar y sacarle el jugo a la zapatilla. ¿Son rápidas Nike Lunar Tempo 2? Sí, ¿mucho? No. Matizando este último punto hay que decir que depende del peso. Para un peso de unos 80 kg la zapatilla chupa demasiado el impacto y se pierde fuerza. Para pesos más ligeros, que no aprieten tanto la mediasuela, seguramente digan que si a la segunda pregunta. Sin duda.

El punto delicado de la mediasuela es quizá la resistencia al estrés producido por el uso. Sobretodo en la parte interna de las Nike Lunar Tempo 2 la goma ha cedido mucho después de todos los km que les hemos sumado. Unos km que quedan lejos de los que debería aguantar una zapatilla. Estas marcas se deben en gran parte a la pisada del corredor. Suponemos que un corredor ligero con una buena técnica y una pisada completamente neutra no debería tener este problema.

Suela

Vayamos a ver qué tal la suela. O más bien, los 12 tacos que la forman. Como leéis. 12 tacos son los que forman la suela de las Nike Lunar Tempo 2. Como en la versión anterior, Nike sigue apostando por esta fórmula para reducir el peso de la zapatilla. Las partes protegidas son sobretodo el metatarso y la zona del talón. Dejando que la mediasuela actúe a su vez de suela en la zona del mediopie. Este diseño aporta cosas buenas, como por ejemplo ligereza.

En la zona del metatarso los tacos son realmente pequeños. Cosa que resta muchísimo peso al total. Las cosas malas son el hecho de dejar desprotegido una buena parte del pie, que sumando lo blanda de la mediasuela, deja el pie un poco desprotegido. Sobre asfalto no tendremos problemas. Por zonas de tierra las que tenemos en la Salomon Run, por detrás del Palau St Jordi, vamos a notar muchas de las piedras del camino. Otro punto negativo de estas Nike Lunar Tempo 2 lo encontramos en el agarre. Regular, aunque aprobado, en tierra y rozando el aprobado en mojado. Si solemos correr por ciudad, nos llevaremos algún que otro resbalón, incluso caminando.

Y la suela, ¿aguanta bien la suela de las Nike Lunar Tempo 2 con tan poca goma? Sí. A pesar de que, obviamente, las zonas en las que no hay Blown Rubber el desgaste es más marcado (los taquitos se chafan y acaban por desparecer). Los tacos de “verdadera suela” tienen una buena durabilidad. Habría que mejorar quizá la manera en que se enganchan a la medisuela, pues haciendo ejercicios de gimnasio nos saltó uno de los tacos. Casualidad seguramente.

Upper

El upper, como hemos comentado es lo que más cambios trae en esta nueva versión de las Nike Lunar Tempo 2. Sigue siendo simple, cosa que tiene sus pros y sus contras. Hecho principalmente de Engineered Mesh favorece la transpirabilidad. La malla aporta un buen ajuste junto con la tecnología Flywire. Si vamos hacia el talón, veremos que es semi-rígido. Aunque más semi, que rígido. Muy maleable. La lengüeta es más bien corta y ligeramente acolchada. Pero… ¿y todo esto que tal va?

Después de los test resulta un tanto sorprendente que un upper con tan poca cosa se ajuste tan bien al pie. Como podéis ver en la foto, el upper ha cogido la forma de un pie que prona hacía dentro. Una cosa un tanto curiosa. Es cierto que al ser tan maleable hace que la estabilidad se vea perjudicada. Si tenemos una mecánica depurada no es problema, pero si no la tenemos, hacer muchos km con las Nike Lunar Tempo 2 no es una buena idea. Una mención especial a los cordones, que quizá se quedan un pelín cortos para según que cordados.

Para la transpirabilidad vamos a tomar de referencia el dia la carrera de la Salomon Run. Un día en el que hizo muchísima calor. Después de los 10 km de carrera bajo unas temperaturas patrocinadas por el cambio climático nos quitamos las zapatillas y… ¡sorpresa! Prácticamente seco. Y ahora que llega el verano, las Nike Lunar Tempo 2 se colocan muy bien en la parrilla de salida como zapatilla para temperaturas elevadas.

 

Horma

Como ya es habitual en Nike, la horma tiene mucha amplitud en la zona del metatarso, aportando libertad a los dedos y un buen apoyo de la planta. En estas Nike Lunar Tempo 2 como comentamos, la horma es bastante amplia. Quizá algún corredor note que las plantillas no se ajustan muy bien en la zona del puente, en la que se estrecha un poco. Pero tranquilos, no tendrá problemas para usarlas.

En el momento que entramos el pie dentro de la zapatilla os resultará fácil hacernos un hueco y sentirnos cómodos. Se podría decir que las Nike Lunar Tempo 2 dan la bienvenida al inquilino y no le hacen ningún feo.  Ya junto con el upper, se crea un buen binomio que no deja espacio para la incomodidad.

 

Dinámica

Ahora que ya sabemos donde ponemos el pie cuando corremos, vayamos a explicar un poco como se comportan todos los elementos a la vez. Porqué aquí hemos venido a correr. Y eso hemos hecho. Tanto por asfalto, tierra, hierba, de todo. La Salomon Run es testigo.

Cuando vamos subiendo las escaleras del MNAC al trote cochinero en los compases iniciales es una gozada. Blandito, blandito. Seguimos hacia arriba y entramos en la primera recta de tierra compacta. Notamos que el agarre disminuye, aunque no en exceso. De momento el Lunarlon nos da lo que necesitamos, amortiguación. La transición es calmada, no te lanza hacia adelante, simplemente espera y absorbe los impactos.

Seguimos corriendo y sin darnos cuenta estamos más allá de media carrera, sobre tierra un tanto suelta, en bajada. Lo sufrimos. Las Nike Lunar Tempo 2 ya no se agarran tan bien como desearíamos, seguimos. Más tierra compacta, escaleras. Hasta que llegamos al final. Con escaleras, giros pronunciados y todo asfaltado ¡La prueba perfecta! Nos picamos con el compañero, vamos a tope ¡Muy a tope! Saltando las escaleras como cabras y cogiendo la curva como si fuéramos Marc Márquez. Si chino-chano amortiguaba, ahora la sensación desaparece. No nos dispara hacia arriba, pero tampoco nos roba la energía de la pisada. Pillamos la curva per encima de la velocidad permitida y el agarre, por suerte, cumple al 100% las expectativas.

 

Conclusión

Y llegamos al final. Después de 10 km de tierra, escaleras, asfalto, subidas y bajadas esto se acaba. Y con la carrera también acaba la sesión de test. ¡Una de tantas! Cruzamos la línea de meta, cogemos una zanahoria de las que hay en el avituallamiento (aunque no entiendo porqué, no hemos saltado tanto) y empezamos a pensar sobre las Nike Lunar Tempo 2.

Sorprende que a pesar de lo simple que es el upper se adapte tan bien al pie. Es cierto que resta a la estabilidad, pero en parte compensa. Tiene sus contras, como el que las imperfecciones en la pisada se marcan mucho más. Tanto en el upper como en la mediasuela. En carrera al cabo de 1xx km el compuesto ya empieza a ceder y se nota más la falta de estabilidad. Zapatillas curiosas las Nike Lunar Tempo 2. Si vas lento, “flotas”, y si quieres ir rápido, estás cercano a volar.

Así que si eres un corredor de peso ligero-medio (menos de 80kg) y una técnica de carrera depurada, ve a por ellas. Para tiradas largas y entrenos ligeramente alegres son una buena opción. Si por el contrario estás en el borde de los 80kg o no tienes una técnica depurada, o ambas no las disfrutaras al 100%. Empezarás encantado, pero verás que el desgaste es más acentuado y la alegría durará menos, nada más! Así que si tenéis Tempo, echadle unas carreras a estas Nike Lunar Tempo 2. No dejan indiferente.

 

PROs y CONtras

Pros:

- Adaptabilidad del upper

- Transpirabilidad

- Amortiguación

- Adaptabilidad de la mediasuela según el ritmo



Contras:

- Cordones cortos

- Poca estabilidad

- Estrés de la mediasuela

- Agarre en tierra y mojado

 

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGel Noosa TRI 10 - AsicsLunarTempo 2 - Nike
Talla US911
Peso (gramos)272226

PUNTUACIONES

Gel Noosa TRI 10 - Asics LunarTempo 2 - Nike
Talla8.09.0
Fit antepié8.010.0
Fit mediopie9.08.0
Fit talón9.07.0
Fit arco8.07.0
Ajuste general9.09.0
Amortiguación antepié7.010.0
Amortiguación talón8.010.0
Amortiguación global8.010.0
Dinámica / Transición de la pisada7.08.0
Respuesta8.07.0
Flexibilidad6.08.0
Soporte talón9.06.0
Soporte antepié8.06.0
Soporte global8.06.0
Agarre en seco10.010.0
Agarre en mojado8.04.0
Agarre en asfalto10.010.0
Agarre en tierra8.06.0
Agarre en pista6.07.0
Agarre global9.07.0
Durabilidad suela9.07.0
Durabilidad upper9.09.0
Durabilidad global9.08.0
Grosor lengüeta7.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta7.09.0
Número de ojales8.010.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar9.08.0
Transpirabilidad9.010.0
Impermeabilidad0.05.0
Reflectantes7.07.0
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