Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 328 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Nike - Air Zoom Structure 19

Air Zoom Structure 19 - Nike

Publicado hace 311 día(s)

Introducción

La siguiente marca esta inspirada en la mitología griega, os podemos decir que tiene nombre de diosa y seguramente dudaréis de que marca se trata, pero si os decimos que es la compañía más grande del mundo en fabricación de ropa deportiva y equipamiento, puede que sí que os suene más, ¿verdad? Efectivamente esta es Nike, situada en Beaverton (Oregón). Fundada como Blue Ribbon Sports por Bill J. Bowerma i Philip H. Knigtht, en el año 1978 paso a llamarse NIKE como todo el mundo conoce. Siguiendo la estela de su antecesora Nike Air Zoom Structure 18, este decimonoveno modelo con pocos cambios llega, lo mas significativo que podemos ver es el refuerzo que le han dado a la parte del upper, donde se ve con claridad donde han pasado de tener unos finos cordinos a insertar unas pequeñas cintas planas. Aquí tenemos estas Nike Air Zoom Structure 19, una de las zapatillas más equilibradas de Nike.

Primeras impresiones

Sin duda lo primero que nos llama la atención son los colores de estas Nike Air Zoom Structure 19, colores bien visibles como nos gustan en las zapatillas de running. Combinación de colores vivos, en este caso naranja, amarillo y verde, todos ellos bien chillones. Al tenerlas en la mano su ligereza ya hace acto de presencia, aun así hay que decir que durante la review hemos probado un numero alto el 12 US ( 310 gramos ) . El tacto de estas Nike Air Zoom Structure 19 es bueno, entran ganas de ponértelas rápidamente y echar a correr una buena tirada. Echamos un vistazo en el interior y comprobamos otra capa que separa el exterior con el interior, como si de un calcetín se tratara, la verdad que tiene muy buen tacto, suave incluso y no tiene pinta de que tengamos ningún problema, todo lo contrario, hablaremos de este punto más adelante. Con las Nike Air Zoom Structure 19 recién puestas notas su comodidad, son de horma grande, al principio se nota el control de pronación bastante, ya veremos después de unos kilómetros si esta pequeña presión se corrige y acaba desapareciendo. En este decimonoveno modelo Nike ha dado al upper un atado fuerte y resistente, el pie queda bien cogido en toda su totalidad, incluso os puedo decir que tuvimos que aflojar un poco al principio, ya que nos pasamos un poco en tensar, más adelante trataremos este tema, que es el más relevante en este renovado modelo.Y ahora solo nos falta ponernos estas Nike Air Zoom Structure 19 y meterles un buen puñado de kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

En este nuevo modelo Nike sigue apostando por una buena estabilidad con el sistema Dynamic Support de triple densidad incorporada en la parte de la media suela. En estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos diferenciar diferentes tipos de espuma llamadas Phylon, la primera de ellas de color blanco de una densidad blanda, que va desde el talón por la parte más exterior de la zapatilla hasta la puntera. La segunda Phylon es de color amarillo algo más densa y que va borde ando el interior, recorriendo toda la zapatilla desde el talón hasta su puntera. Esta ocupa gran parte de la media suela y a la vez se entrelaza con una estructura tipo puente de color verde, denominada Stock Fit que es más rígida y que recorre la parte media del pie, esta parte más firme, es la culpable de que esta zapatilla tenga tan buena estabilidad en la corrección de la pronación. Si unimos Phylon Blanco, Phylon amarillo junto al Stock fit obtenemos el Dynamic Support, este sistema de Nike ofrece un tacto al principio algo rígido pero a medida que pasan los kilómetros se adapta a nuestro pie a la perfección, necesitamos salir varias veces para que dejemos de notar esa presión que ejerce el Dynamic Support para corregir el control de pronación. En caso de llevar plantillas o no, esta parte del puente es la que más se nota al principio y que cuesta que se adapte más a nuestro pie. En la parte del antepié nos encontramos con el Air Zoom, este tipo de amortiguación es bastante más fino y ligero que otra cámara de aire propia de Nike, pero no por eso dejara de darnos un buen despegue de los metatarsos. Sobre esta zona de contacto notaremos bastante la superficie por la que corremos, en alguna pista con piedras sobre todo. La cámara de aire recupera bastante bien, tiene buen tacto y es reactiva, otra ventaja del Air Zoom es que Nike ha podido reducir el peso de la zapatilla sin que el rendimiento se vea afectado. Sus perfiles son de 27.5 mm y 19 mm, con un drop de 9 mm la hace bastante baja de perfil, podríamos decir que entre 8 mm y 10 mm sería un drop intermedio, pero que ni las notas cuando te las pones, quizás sí que te das cuenta de ese drop cuando empiezas a correr, pero no hemos notado ninguna molestia ni ninguna sobrecarga en gemelos, soleo o tendón de Aquiles, que es donde más afectan los drops bajos.

Suela

La suela de estas Nike Air Zoom Structure 19 no ha sufrido variación alguna respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18, son idénticas. Podemos diferenciar la suela en tres grupos diferentes:

- El primero sería el más interior justo debajo del control de pronación, este parte de la zapatilla la hemos notado muy plana y casi sin flexión, algo ruidosa en su aterrizaje.

- La segunda va por el borde exterior de la zapatilla, desde el talón hasta la puntera, en forma de dos líneas discontinuas denominadas Crash rail, es aquí cuando notamos un suave control al aterrizar y es donde la espuma Phylon menos densa hace su función de amortiguación.

-La tercera ya la encontramos en la parte de los metatarsos, donde encontramos unos hexágonos diferenciados en tres zonas, en total podemos contar unos 40 hexágonos , estos aparte de dar un buen agarre a la zapatillas, quedan justo encima del Air zoom, el cual nos lanzara hacia delante sin ningún tipo de problema. Al principio la superficie de los metatarsos parece que sufre un desgaste rápido, ya que en la parte superior de los hexágonos llevan un dibujo en forma de cuadrado que enseguida desaparece, pero este desgaste no implica para nada un menor agarre de la zapatilla.

Hemos intentado dar un uso bastante asfaltero tal y como están configuradas para ello, pero también las hemos querido probar por pista, con lluvia… a ver qué tal reaccionaban. La verdad que si la pista por donde corremos no tiene muchas piedras podremos correr sin ningún problema, el agarre correcto, la tracción es buena y se notan que son rápidas. El problema viene si el camino es irregular o tiene bastantes piedras, entonces aquí sí que notaríamos bastante el terreno en los metatarsos al ser bastante blando, de aquí su buena reacción como hemos comentado anteriormente, otro pequeño inconveniente podría ser que pequeñas piedras quedaran adheridas en la suela. Sobre mojado se comporta bien, el agarre es bueno y no hemos tenido ningún tipo de problemas en realizar giros ni cambios de ritmo.

Upper

Aquí es donde Nike ha querido dar una mayor sujeción a estas Nike Air Zoom Structure 19, han incluido más puntos de sujeción que en el anterior modelo. Como hemos comentado anteriormente, la zapatilla es muy cómoda y agradable interiormente, el upper lo podemos separar en dos partes.

- La primera sería la más exterior con el material Flymesh, este material es el encargado de que nuestra zapatilla transpire correctamente y a la vez le dé una buena sujeción.

- La segunda es la interior, parece como un calcetín, con un tacto suave, cómodo y sin apenas costuras que nos puedan dar problemas con el paso de los kilómetros.

Entre estas dos capas pasan los FlyWire más unas cintas planas, encargados de dar una buena sujeción a las zapatillas, reforzados en este nuevo modelo, la verdad que hemos apretado con ganas para ver si sufrían en algún punto, pero todo lo contrario, se ajustan con ganas y en ningún momento notas que la zapatilla baile o ceda al paso de los kilómetros. La parte que más refuerzo tiene es la parte interior de esta, las cintas que encontramos en esta parte le dan una mayor tensión ya que es donde el pronador necesitara más sujeción. Los FlyWire junto con las nuevas cintas se unen a la ojetera para darle una mayor sujeción a la zapatilla, de esta manera Nike se ha asegurado que todo el conjunto del upper junto con el entramado que forman los cordones quede compacto. En este caso Nike le ha dado al upper un atado simétrico y más resistente, ya que en sus dos caras nos encontramos con la misma cantidad de cordinos y cintas planas 5 por lado, en cambio en el modelo anterior la relación era de 5 cordinos para interna y 3 cordinos parte externa, con lo que su estabilidad aumenta significativamente. La lengüeta es de una sola pieza, su acolchado es bueno y esponjoso para que no notemos en exceso la presión del atado, en ningún momento hemos notado molestia alguna por los diferentes terrenos que hemos pasado. Esta a su vez viene cosida desde el inicio de la cordonera, hasta su mitad, cogiendo únicamente el interior de la zapatilla, como hemos comentado anteriormente que nos daba como una sensación de calcetín, con un buen tacto, cómodo, de una sola pieza y de costuras mínimas. Quizás lo que echamos en falta en la lengüeta seria la típica cinta plana por la cual pasan los cordones superiores y así evita el movimiento de esta. Viendo el forro interior de la zapatilla tan cómodo, suave y sin apenas costuras, nos atrevimos a probarlas sin calcetines durante una tirada de unos 5km, quizás no es muy recomendable usarlas sin ellos, ya que notábamos algún punto que a medida de que pasaran los kilómetros podrían hacernos alguna erosión en el pie. Su transpirabilidad ha sido buena, en ningún momento hemos tenido la sensación de ser una zapatilla de que no respirara, todo lo contrario, al comenzar a correr ya notas que están bien ventiladas, por lo contrario tienen una mala combinación con el agua, que aunque en los primeros kilómetros parece que el upper escupa esa agua, al final con lluvia persistente acaban mojadas, pero que no es para nada preocupante, preferimos una buena transpirabilidad a un total estancamiento al agua. En su totalidad la zapatilla queda muy bien ajustada, todo queda bien atado en su conjunto, incluso en collar que quizás sea lo que menos cambia en esta zapatilla, con un acolchado comodo y una juste del Aquiles suficiente.

Horma

Las sensaciones al meter el pie en las Nike Air Zoom Structure 19 son de tener una suficiente amplitud dentro de esta, pero que sin que nos llegue a bailar con el paso de los kilómetros. Sobre el talón de estas Nike Air Zoom Structure 19 podemos decir que son de tipo normal y de medidas estándar. Donde encontramos diferencia es en el mediopié, es bastante ancho, muy confortables en todo su conjunto y donde el pie apenas encuentra inconveniente alguno, con el paso de los kilómetros notas esa amplitud de movimiento cuando el pie empieza a expandirse pasados unos kilómetros. Un punto negativo es en el tema del arco, donde al principio sí que se nota bastante y donde a diferentes corredores con el puente algo bajo, puede llegar a provocarles alguna molestia, es de tipo medio tirando a alto y es aquí donde reside su secreto para ese control de pronación. Desde ese mismo punto es de donde parten las cintas planas que suben hacia el upper y llegan a encontrarse con los cordones, dando así a todo el conjunto una muy buena estabilidad. Para gente que utilice plantillas para correr, en nuestro caso también hemos corrido con ellas, no encontraran ningún impedimento en estas Nike Air Zoom Structure 19, ya que son amplias en su interior, sobre todo en la parte del antepié donde los metatarsos tienen buena amplitud y una buena reacción de movimiento gracias también, como hemos comentado anteriormente al Air Zoom. Al principio de utilizarlas tanto con plantillas como sin ellas se notan algo duras en el mediopié, a medida que la zapatilla se va adaptando a nuestro pie esta sensación se minimiza, pero no acaba de desaparecer del todo.

Dinámica

La primera vez que nos calzamos estas Nike Air Zoom Structure 19 supimos que aún siendo unas zapatillas de entrenamiento, podían ser unas zapatillas rápidas, aunque con el modelo probado un 12 US y sus 310 gr de peso no lo parecen, pero la verdad que una vez puestas es todo lo contrario. Son algo duras al principio y cuesta que se adapten a nuestros pies, pero en un par de salidas las tendremos adaptadas, a nosotros nos costó poco en conseguirlo quizás el control de pronación es lo más acentuado, como hemos comentado anteriormente. Lo bueno que hemos visto es que da igual si entramos de talón o de mediopíe hacia delante, las Nike Air Zoom Structure 19 tienen un empuje muy bueno, entre otras cosas gracias al Air Zoom que hace que nos lance hacia delante. En cuanto al terreno se desenvuelve mejor el asfalto con creces, pero podremos cascarnos unos buenos kilómetros por pistas sin ningún tipo de problema, donde quizás sí que podamos tener algún pequeño resbalón es con tierra suelta o incluso con alguna pista con mucha piedra, pero por eso existen las zapatillas de trail no? Consideramos que esta zapatilla de entrenamiento y está configurada para un amplio tipo de corredores, aunque está indicada para pronadores leves o moderados también los corredores con pisada neutra podrán disfrutar con ellas. Los ritmos de carrera variarán según el entreno o carrera, pero durante la review hemos estado rondando entre los 4:15-5:00  min/km y la verdad que han reaccionado bien.

Conclusión

Podemos decir que estas Nike Air Zoom Structure 19 han evolucionado poco respecto a su antecesora la Nike Air Zoom Structure 18. Los cambios más significativos los hemos visto en el upper, Nike ha dotado a esta zapatilla de una mayor sujeción, uniendo el chasis con los FlyWire o cintas planas que a la vez unen el upper con los cordones, todo este conjunto hace que este nuevo modelo tenga una buena estabilidad respecto a las Nike Air Zoom Structure 18. A todo esto lo que menos nos ha gustado es el lateral interior, donde es bastante duro y donde se necesitan de varias salidas para encontrar una buena sintonía pie-zapatilla. El aterrizaje con el talón es otro punto que no nos ha convencido suficiente y es que aunque los Crash rail intenten dar un aterrizaje bueno y progresivo, sigue siendo demasiado plana de suela en la parte posterior de esta. Es una buena zapatilla para corredores de constitución media de entre 70 kg a 80 kg aproximadamente. También es muy versátil a cuanto ritmos de carrera se refiere, siendo capaz de darnos esa chispa en algunos momentos, como que rodar lentamente a ritmos más elevados. En cuanto a distancia podríamos realizar casi todo tipo de distancia con ellas, pasando desde un diez mil, hasta una media maratón sin ningún tipo de problemas.

PROs y CONtras

Pros

- Sujeción muy mejorada.

- Buena estabilidad y confort.

- Muy buena combinación en el upper entre los FlyWire y el chasis.

- Despegue rápido y con buena respuesta.

- Muy versátil en cuanto a todo tipo de corredores.


Contras

-Ruidosas al aterrizar.

-La suela algo plana en la parte del talón.

-Duras en el control de pronación al principio.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningAir Zoom Structure 19 - Nike
Talla US1012
Talla US13