Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 326 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Nike - Air Zoom Pegasus 33

Air Zoom Pegasus 33 - Nike

Publicado hace 124 día(s)

Introducción

Por fin, después de prácticamente 1 año en el extranjero volvimos a pasar por las oficinas de ROADRUNNINGReview a recoger un paquete. Las caras de los allí presentes eran las mismas que dejé hacia un año pero un bulto en forma de caja me esperaba al fondo de la oficina. Una caja con un símbolo mundialmente conocidísimo, seguramente la reina de las reinas, Nike. Caja naranja y como si del día de Reyes se tratase, abrimos el tesoro y nos encontramos con ellas, las nuevas Nike Air Zoom Pegasus 33. Es decir el nombre y empezar a temblar…

La marca americana de Oregón presentó su ya versión número 33 de una zapatilla mítica que lleva años, desde 1983, dando buenos resultados a muchísimos usuarios. Dentro de la gama Run Fast, de “firmeza y reactividad”, las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con algunos cambios respecto a su predecesora la Nike Air Zoom Pegasus 32. Las dos grandes novedades son por una banda, el Air Zoom que se encuentra a lo largo de toda la media suela, cosa que en la versión 32 sólo la encontrábamos en la zona del talón y que teóricamente, eso nos proporcionará confort y reactividad. Otra diferencia que se ve de primeras es el Flywire, esta vez doble y enlazado que suponemos, sujetará mejor la zona del medio pié.

Nunca antes hemos tenido la oportunidad de calzarnos unas Nike Air Zoom Pegasus 33, pero hay que decir que después de abrir el paquete, lo único que teníamos ganas de hacer, era toquetear y enfundar e irse corriendo de la oficina para no volver a ver nunca más a los compañeros de allí.

Primeras impresiones

Sin duda es uno de los grandes fuertes de la casa americana. Ganar al usuario con la primera impresión. Colorido, diseño… (si bien a estas Nike Air Zoom Pegasus 33 no les falta de eso) y un sinfín de “pijaditas” que hacen de Nike la marca reina del deporte

Pues bien, aunque podemos diseñarlas mediante su web a nuestro color y estampados favoritos, la versión que vamos a sacar por las calles es de un color llamativo. Un rojo anaranjado en prácticamente todo el upper excepto la zona del retropié, de un blanco plateado que tiene una sorpresilla que más adelante contaremos.

A parte del diseño de estas Nike Air Zoom Pegasus 33,  es curioso tocar por primera vez el flywire, parecen el esqueleto interno de la zapatilla. Normalmente, están escondidos en las zapatillas pero aquí es como diseccionarla y poder ver cómo actúan cada vez que apretamos los cordones. El peso es muy contenido, 314 gramos en una talla 10 US donde, únicamente el talón contiene una placa que da ajuste y sujeción al pie evitando movimientos.

Por fin llegó el momento, calzarlas con el tejano sólo para ver el "outfit" y ver que tal podrán funcionar cuando las saquemos a correr. Abrir su esqueleto flywire y enfundar. Apretar cordones y notar el antepié cogido. Vemos que el tallaje es el adecuado, es decir, si tenemos un 45, ésa será nuestra talla. Podemos notar una amortiguación cómoda pero a la vez firme, no estamos delante de la zapatilla extra amortiguada, tampoco Nike destina este modelo para ello. Parece que al menos, en 4 rectas que hicimos con ellas podían ser unas buenas compañeras de entrenamientos de calidad para empezar a bajar ritmos y aumentar velocidad. Pero como dijimos, eran solo unas rectas, ahora ha llegado el momento de cambiarse de verdad, utilizar los shorts y la camiseta de tirantes (ahora que “apreta el caloret”) y empezar a tirar kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

Es en este punto donde se le da incluso un cambio sustancial de nombre a la zapatilla. Ahora se le llama Nike Air Zoom Pegasus 33, y de aquí radica el cambio. Gran novedad respecto a su predecesora la Nike Pegasus 32 (sin el Air zoom de nombre), incluyendo el sistema zoom Air no únicamente en el talón, sino también en la parte delantera para suavizar tanto el primer impacto de metas y además darnos ese impulso reactivo.

Un comportamiento sobresaliente a las cargas, la pisada es en todo momento suave, una vez taloneamos vemos como al hacer la transferencia a la punta seguimos con ese tacto suave pero rápido, nada de pasos trotones. Apretar los dientes y bajar décimas no implica una menor sensación de comodidad, sino al contrario.

Incluso cuando empezamos a probar estas Nike Air Zoom Pegasus 33, podíamos sentir como si hubiese unas bolsitas de aire en la zona del talón cada vez que pisábamos, ahora una vez dados más de 200 km y amoldados a ellas lo único que percibimos es esa comodidad y a la vez eficiencia. En esto último, tiene mucho que ver el material con el cual está compuesta la media suela, el Cushlon ST (strong). Este tiene una mayor densidad, algo más duro que ayuda sobre todo a ser más reactivos y conseguir mayor facilidad de transición evitando ablandar la mediasuela.

En toda ella no encontramos ningún tipo de piezas de tpu o plásticos (cosa extraña) que corrijan la pisada. Estamos delante de una pura “neutra” de 10 mm de drop, 22 cm de perfil en el talón y 12 en la parte delantera.  Lo que nos sorprendió es que rápidamente salieron arrugas de desgaste en la cara interna de la mediasuela, de momento no influye en el rendimiento pero quizá si podría pasar factura más adelante con el tema de la durabilidad.

Suela

La suela de las Nike Air Zoom Pegasus 33 sigue contando con los conocidos “gofre” que la marca de Oregón nos tiene acostumbrados en sus modelos. Eso sí, se han acabado las formas rectangulares y hemos pasado a los pentágonos. ¿Y ese cambio porque? Pues bien, básicamente para dar un agarre más multidireccional adaptando a todo tipo de pendientes y movimientos. Pues bien si que en seco y asfalto de ciudad se comportan perfectamente,  pero ojo!! No todo es tan perfecto. En mojado suspendidas. Creíamos que solo era al principio al estrenarlas que parecía que estuviésemos dando clases de patinaje de hielo, pero no. Pasados los días y los kilómetros, siguen transmitiendo inseguridad una vez empieza a caer cuatro gotas.

Otra novedad de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 es la eliminación de los surcos de flexión en la zona de los metatarsos. Una única línea de flexión que da ese despegue reactivo sin perder eficiencia ni menor resistencia. Al principio nos pareció extraño porque la mayoría de zapatillas llevan 2 o 3 pero esta vez han acertado dándole una mayor importancia al despegue y la reactividad en cada zancada.

Y otra de las cosas que ya venían en sus anteriores versiones es el Crash Rail. Dos líneas transversales que van del talón hasta el antepié, ayudando a guiar la pisada y favorecer la transición. Se le han añadido unos cortes en el, que las Pegasus 32 no llevaban, para ayudar a traccionar con la superficie. En este no hemos notado ningún cambio sustancial, podemos decir que realmente han conseguido marcar perfectamente todas las partes de la zancada dotando de una transición (talón-despegue) rápida y suave sin interferencias.

 

Upper

Las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con el full equip. Primeramente, por el color que ya hablan por sí solas y después por todo lo que le rodea.

Un Mesh transpirable fino y súper agradable, fabricado en Engeneered Mesh, de doble capa sin costuras. Una interna menos porosa que recubre el pie y que dota de comodidad y otra externa muy porosa en su totalidad igualmente sin ninguna costura. Se trata de otro de los puntos fuertes, a pesar de correr y usarlas en temperaturas altas hasta los 30-35ºC en New York, la zapatilla y el pie siguen estando secos. 

Sistema de sujeción también conocido pero con una novedad. El Flywire de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 viene con doble enlazado. Las costillas de la zapatilla, perfectamente visibles y unidas desde la mediasuela. Aunque parece que cuando tiremos los cordones, el sistema de entrelazado parece frágil, ya os aseguramos que aguanta mucha tensión.

Finalmente el talón con una estructura más gruesa y mucho más dura para sujetar la zona del retropié y dando firmeza. Una de las "pijaditas de estas Nike Air Zoom Pegasus 33, es todo el sistema reflectante que envuelve el talón de la zapatilla. La malla porosa permite entrever ese material que al correr a media tarde cuando se pone el sol o bien de noche, permitirán alertar a todos los coches que estamos corriendo con las Nike Air Zoom Pegasus 33.

Todo ello hace de ellas, unas zapatillas muy cómodas la verdad, a pesar de no tener protecciones destacables, desde el primer momento no hemos tenido ningún tipo de molestias, el pie queda perfectamente envuelto y cómodo. También gracias a la lengüeta acolchada y unida a la zapatilla en forma de botín. Seguramente, el mesh fabricado en Engeneered mesh hace que a pesar de haberlas sudado, metido en maletas, corrido por todas partes, sigamos metiendo la nariz dentro de ellas y no apreciemos ningún olor (o eso o bien nosotros somos muy limpios).

Horma

La horma de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es más cercana a las rápidas, estrecha y afilada. El mesh tiene gran culpa de ello pero el carácter deportivo las hace especiales.

La zona del talón es algo más ajustado que el resto de la zapatilla. Por tanto, podríamos decir que es una horma mixta.  La zona de los metatarsos queda bien extendida sin causar ninguna presión, cosa que se agradece.

Si vemos la zapatilla de perfil, vemos como el arco de ella es alto, a pesar de que una vez puestas no notemos esa diferencia de altitudes la zapatilla da muy buena estabilidad. Quizás este puente más alto de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es el que nos favorece a la transición ayudando a tirar hacia delante y mejorar la propulsión.

Las plantillas que llevan incorporadas son anti bacterianas, unos 4, 5 mm de perfil dando un pelín más de cushion y hechas de material antideslizante.

En definitiva se trata de una zapatilla en líneas generales muy cómoda, fácil de quitar poner incluso sin calcetines. El pie queda en su sitio y sumar más y más kilómetros es disfrutar del running una vez con ellas puestas.

 

Dinámica

Estamos delante de las Nike Air Zoom Pegasus 33, la histórica de la marca americana y seguramente una de las más usadas por el mundo del running. Apta para muchísima gente, pesos hasta los 75 kg, genial para entrenar y sumar, incluso para carreras de media - larga distancia.

Cuando ponemos el pie en el asfalto y empezamos a trotar a ritmos cómodos (4’30-4’45), la mediasuela de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 permite flexar sin llegar a ser costoso, la fluidez en el despegue es realmente cómoda. Cuando superamos la barrera de los 4’30, notamos como esa fluidez sigue patente incluso mucho más eficiente. Cuando más apretemos los dientes y subamos pulsaciones parece que se impulsen por si solas. Así que estamos delante de una gran compañera para combinar ritmos medios y rápidos.

Su carácter deportivo la hacen a la vez, polivalentes. El compuesto Cushlon ST y sus perfiles, son los que nos separan del terreno, nos ayudan a evitar las molestas "piedrecitas" o cualquier cosa pequeña que nos encontremos por el asfalto.

Cuando superamos la barrera de los 4’20, la cara se nos empieza a poner roja y las piernas nos piden modificar la técnica y avanzar el impacto a hacia la zona del antepié. Sin ser una voladora, permite empezar y tener una buena sensación del terreno cuando punteamos y son ellas, las Nike Air Zoom Pegasus 33 las que tiran más que nuestras piernas. Si por el contrario queremos sentir todo el recorrido de la zapatilla, entrando bien en talón y acabando en la zona del antepié, el modelo icónico de Nike permite hacerlo sin problema.

Así que, como podéis intuir y nosotros os confirmamos, esta seguirá siendo como ya lo es, una de las top 3 de las zapatillas de asfalto. 

Con un abanico ideal de ritmos entre los 4 min/km y los 4:30 min/km (eso no significa que podemos ir más arriba o abajo), probadas en todas situaciones, el asfalto es su superficie, a poder ser seco. No harán ningún feo a los entrenos de calidad, más o menos volumen, pero gran adaptación a ellos gracias a su mix entre reactividad y suavidad.

 

Conclusión

Nike Air Zoom Pegasus 33, solo con su número de versiones ya hablan por si solas. Evolucionar lo que funciona. Así podemos definirlas, nuevos extras como la incorporación de Air Zoom en la zona del antepié para, además, de dotar de suavidad, darle mucha más reactividad. Un Flywire evolucionado, con doble pasada para mejorar, aun más,  la sujeción de una manera adaptativa. En la suela, podemos apreciar cambios en las geometrías de sus gofres y eliminación de zonas de surcos de flexión.

Nike Air Zoom Pegasus 33, zapatillas top de entrenamiento y unas de las más vendida, seguramente la más. Aptas para gente desde 65 kg que quiere una zapatilla estable y amortiguada para sus entrenamientos. Y también una muy buena opción para corredores de 80 kg que busquen una zapatilla dinámica y reactiva para sus entrenamientos alegres y competiciones. Un peso total de 380 gramos, poca protección en el upper y destacable su gran transpirabilidad.

La suela sigue siendo algo muy mejorable, sobretodo en mojado. Mejor tener una segunda zapatilla si pensamos salir en mojado o húmedo, hemos tenido un par de sustos. A pesar de ello en asfalto funcionan bien, y la tracción que tienen con la superficie es realmente buena.

Zapatilla totalmente neutra que se puede usar con plantillas, su sistema de atado (esqueleto) permitirá tener la zona del mediopié bien sujeta sin que se mueva o haga el movimiento interior perjudicando en la pronación, así que estaremos bien asegurados.

Así que Nike no es sólo diseño y color. Mucha prestación y tecnología punta para estas Nike Air Zoom Pegasus 33, una suma de todas sus 33 anteriores versiones, esta vez sacada del horno con todos los extras y full equipe.

PROs y CONtras

PROs



- Transpirabilidad brutal gracias a su Engineered Mesh

- Comodidad a nivel de upper ayudada por su doble capa

- Apta para gran variedad de entrenamientos.

- El Air Zoom en el antepié permite confort y reactividad.

- Panel reflectante en talón



CONTRas



- La suela resbala en mojado.

- Durabilidad de la mediasuela.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningAir Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla US1011
Talla US1313
Peso (gramos)320301
Peso (gramos)375345

PUNTUACIONES

Cloudsurfer - On Running Air Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla10.09.0
Fit antepié9.08.5
Fit mediopie9.09.0
Fit talón9.08.0
Fit arco9.07.5
Ajuste general9.08.0
Amortiguación antepié8.07.5
Amortiguación talón9.08.0
Amortiguación global8.58.0
Dinámica / Transición de la pisada8.57.5
Respuesta8.07.0
Flexibilidad8.58.0
Soporte talón8.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global8.08.0
Agarre en seco8.07.5
Agarre en mojado6.05.0
Agarre en asfalto9.58.0
Agarre en tierra6.56.5
Agarre en pista7.08.0
Agarre global7.57.5
Durabilidad suela8.58.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global8.08.0
Grosor lengüeta8.07.5
Sujeción lengüeta8.07.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales6.08.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar8.56.5
Altura collar6.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad3.05.0
Reflectantes8.09.0
Calidad de materiales y acabados9.59.0
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