Tracer - Hoka One One

Tracer - Hoka One One

Publicado hace 135 día(s)

Introducción

Allá por 2010 surgió en Francia, gracias al empuje de un par de aficionados al trail running una empresa denominada Hoka One One que causó mucho revuelo por la apariencia de sus zapatillas con mediasuelas de alturas imposibles, casi tan altas como botas de drag queen.

Desde los modelos iniciales hasta las Hoka One One Tracer que nos ocupa en esta prueba a fondo han pasado muchas cosas, la marca ha evolucionado mucho en estos seis años: ha sido americanizada (adquirida por un conglomerado de estados unidos), han desistido de intentar que se pronuncie su nombre en maorí “Ho-Kah Own-ay Own-ay” y lo han dejado con la fonética inglesa que nos es más fácil a la mayoría “Ho-Kah Won Won”, han evolucionado mucho sus polímeros y tecnologías, han aparecido en infinidad de podios, han diversificado mucho su catálogo de productos para cubrir el asfalto y hasta el tartán, …

La fama y acogida de sus modelos has sido impresionante y, de hecho, varias veces ha estado a punto de írsele de las manos, de hacerles morir de éxito. Sinceramente, es increíble el aumento de ventas y presencia que han adquirido en apenas seis años, es un caso digno de estudio.

Los puntos clave de su filosofía eran las zapatillas de bastante altura, drops bajos, curvaturas de suela bastante marcadas, bases anchas, … y eso enamoraba sobre todo al usuario que quiere confort por encima de todo, aunque suponga sacrificar el rendimiento y eso mantenía alejados a algunos usuarios que preferían zapatillas más cañeras.

Sin embargo en el último año, han dado un giro radical y, coincidiendo con la incorporación de nuevos polímeros para las mediasuelas, han lanzado un conjunto de modelos más bajitos, que ofrecen respuestas y transiciones más rápidas, muy ligeras, … ¡hasta se han atrevido con unas zapatillas de clavos!

Las Hoka One One Tracer son unas de las más representativas y, quizá, las que más revuelo han levantado de esta última colección porque son lo que muchos estábamos esperando. De hecho, todos los que las van probando van quedando sorprendidos y la mayoría exclama que “son las Hoka One One más normales que he usado”.

¿Serán realmente tan buenas como dicen? Veamos a ver qué pasa.

 

Primeras impresiones

La Hoka One One Tracer nos cautivaron desde el primer segundo que las vimos, por su apariencia, por el tacto de sus materiales, por su ligereza, … infinidad de detalles nos llamaron la atención.

Mientras las tocábamos y escrutábamos por dentro y por fuera para tener una primera aproximación a ellas, no pudimos resistirnos a pasarlas por la báscula para comprobar su peso real porque estábamos volviéndonos locos ya que la sensación de ligereza chocaba con la de verlas con cuerpo suficiente casi para ser unas zapatillas de entrenamiento. Pues bien, el primer número que vimos fue un “1”, es decir, sub 200 gramos en el 8.5 USA que hemos utilizado para esta prueba lo que dejaría el 9 USA de referencia en poco más de 200 gramos. No son los 196 gramos que declara la marca pero es una cifra francamente sorprendente para unas zapatillas de este segmento, peso casi de voladoras. Quizá calzadas no se notan tan ligeras, pero creemos que es por lo angosta que es la horma y por la altura, por la falta de sensibilidad del terreno.

El tacto de la mediasuela prometía mucho porque es aparentemente blando al presionarlo con la mano pero sin demasiado recorrido a pesar del aparente grosor lo que apunta a buena respuesta y agilidad.

Los acabados exteriores son muy buenos, buena calidad, sin costuras, todo termopegados, buen tacto interior y exterior pero, zas, nos encontramos con un pegado un tanto regulero entre los dos bloques de la mediasuela. Venga, hacemos la vista gorda hasta ver cómo se comporta en marcha (qué tal es la transición de la pisada) y qué tal resiste el paso de los kilómetros (si se queda en una mera cuestión estética no es crítico y podemos aceptar pulpo).

La horma se nos hace bastante ajustada, no por la anchura, sino por la longitud (nos toca ir a por unos calcetines finitos) y algo por la altura (la parte inicial de la ojetera es bajita). Está bien que ajuste porque es una zapatilla teóricamente rápida pero la horma parece un tanto extraña, habrá que ver en marcha.

Los primeros pasos por casa nos gustan mucho y, aunque a los que no hayan utilizado nunca unas zapatillas con este tipo de suela curvada les pueden parecer extrañas al principio, es una sensación que rápidamente se olvida y que, en cuanto haces el gesto de correr, desaparece.

Tan a gusto nos sentíamos con las Hoka One One Tracer en los pies, que nos las tuvimos que quitar porque teníamos que ir a trabajar y con el traje no pegaban. Ahora, las citamos para por la tarde, que ahí sí que iríamos vestidos para la ocasión, para darles una primera carrerita a modo de primera cita.

 

Mediasuela y amortiguación

Las Hoka One One Tracer son las menos estrambóticas de la familia si atendemos a las alturas de su mediasuela porque hablamos de 24 milimétros en talón y 20 milímetros en antepié, a lo que hay que sumar tres milímetros más por la fina plantilla. (sí, sólo 24 milímetros de altura, como lo leéis). Los cuatro milímetros de drop van en línea con lo que suele implementar la marca francoamericana para facilitar una pisada eficiente, con una transición de la pisada muy homogénea y continua.

Esto es así gracias también a su diseño con cierta forma de mecedora (curvado) y a que continuamente hay mucho contacto con el suelo, no sólo a nivel de la suela, sino también a nivel del bloque de la mediasuela, que cierra por completo la zona media, tanto por el interior como por el exterior.

Hoka One One dio un salto bastante grande hace unos meses cuando presentó sus novedades en cuanto a los polímeros de la mediasuela y, en el caso de las Hoka One One Tracer, se ha utilizado el Pro2Lite +10.

Ambos son derivados de la EVA y destacan sobremanera por su ligereza, de hecho, parece increíble lo ligeras que pueden llegar a ser unas zapatillas de esta marca a pesar del aparente tocho de mediasuela que tienen.

El tacto es muy agradable, tirando a blando aunque no tanto como cabría esperar y, al tener dos compuestos, han podido jugar con la amortiguación y la respuesta bastante bien. La diferencia de dureza de ambos es pequeña, uno 10 puntos más densa, por lo que la transición es bastante progresiva, no se notan cambios bruscos. No obstante, el pegado de ambos bloques es bastante deficiente, al menos en apariencia.

La curvatura (rocker) está bastante marcada, no sólo en los extremos (talón y puntera), sino a lo largo de toda la zapatilla, lo que las hace algo inestables al pisar de mediopié, al menos, si no se tiene una pisada poderosa y estable. Si fueran más planitas, ganarían mucho en estabilidad y se agradecería para esos momentos en los que uno va cascado.

No tienen ninguna pieza rígida sino que la estructura se consigue únicamente mediante los dos polímeros y el diseño de la mediasuela, consiguiendo una resistencia a la flexión y la torsión bastante buena. Estarían en la mitad de la tabla en su segmento: no son de las más flexibles, pero tampoco las vamos a notar como una tabla. Amenazan con flexar y torsionar fácil, pero simplemente ceden un poco, sin cortes bruscos, está bastante conseguido ese movimiento.

La durabilidad de la mediasuela no nos ha gustado mucho ni por el desgaste que recibe la parte que queda expuesta en la suela (lo comentaremos en el siguiente apartado) ni por la resistencia a la deformación. Apostamos a que el punto de muerte de las Hoka One One Tracer lo va a determinar la mediasuela que, curiosamente, es su punto más fuerte y el más débil a la vez (como pasa con algunos dioses clásicos).

Antes de finalizar el repaso de la mediasuela, echadle un vistazo al borde por el exterior y por el interior, ¿no veis ninguna diferencia? ¡Sí, efectivamente! En la cara interna está curvada hacia fuera, haciendo una especie de balón mientras que en el exterior está curvado hacia dentro.

Es una solución que usan muchas marcas y el objetivo es que en la parte exterior se le dé un toque extra de amortiguación mientras que le interior tenga más soporte gracias a un mayor bloque. Son cosas que pueden parecer chorradas pero que si pruebas a aplastarlas con la mano ves claramente y que, en marcha, si tienes un poco de tacto, lo notas y mucho. No tiene nada que ver cómo se hunde la “esquina” exterior y la interior.

A nosotros nos gusta mucho esta solución porque se consigue una estabilidad implícita muy buena y un soporte nada intrusivo porque está ahí y simplemente hace su trabajo si se necesita.

 

Suela

La suela de las Hoka One One Tracer es, a nuestro juicio, el punto más débil, el que más trabajo requiere y, por más que desde la marca presuman de ella y juren y perjuren que es buena, nos parece que no está a la altura del resto de la zapatilla.

El rendimiento en cuanto al agarre es bueno, sobre todo en asfalto y en seco pero la durabilidad es mala. Es más, si no se tiene una técnica decentilla, te las puedes pulir en menos de lo que canta un gallo, no sólo porque haya mucha mediasuela expuesta sino porque la capa de caucho es finita no especialmente resistente.

Eso sí, con buena técnica son una delicia, muy buen contacto, agarran bien, tacto blandito, ¡no hacen nada de ruido!

Pero, aunque las Hoka One One Tracer sean unas zapatillas rápidas, creemos que la durabilidad debería ir en consonancia con la de las zapatillas mixtas o incluso como las de entrenamiento ligero, no como las de unas voladoras. No nos atrevemos a dar una durabilidad porque es algo que depende de muchísimos factores pero no creemos que destaque ni siquiera entre las mixtas.

En las fotos que adjuntamos se ve el desgaste tras los 150 kilómetros que le hacemos habitualmente antes de escribir la prueba a fondo pero no es un desgaste representativo porque es el de un corredor ligero, eficiente y que le ha hecho el 80% de esos kilómetros a ritmos muy asequibles para él.

Sin embargo, las hemos querido poner para que se observe el que es, a nuestro juicio, el mayor problema: la mediasuela expuesta, que se despeluza y roza mucho porque hace contacto con el suelo, aun yendo por terrenos no muy abrasivos.

La dureza del caucho no es mucho mayor que la de la mediasuela por lo que estamos seguros de que si estas zapatillas caen en un corredor de los que lijan el suelo, en menos de 500 kilómetros están para el arrastre. Señores de Hoka One One, apunten dos evoluciones necesarias: 1.- mayor cobertura de la suela y 2.- mayor dureza del caucho.

En cuanto al diseño del taqueado, puramente asfaltero o, como mucho, para pistas de tierra compacta y caminos de parques porque, si hay tierra suelta, pisas como si fueras en un overcraft, no enganchas y no traccionas. Curiosamente, en caminos duros con arenilla suelta (el típico camino de parque) sí agarran bien y también nos han gustado en los caminos con piedrecillas porque aíslan bastante de las chinillas. Eso sí, preparaos para ver envejecer a la suela en un plis ya que la zona blanca de mediasuela expuesta quedará marcada y arrugada a las primeras de cambio (con apenas dos salidas por esos caminos).

 

Upper

Minipunto para Hoka One One porque han conseguido un upper muy bueno, práctico y muy bonito, difícil que no le guste a alguien, ¡chapeau!

Una sola pieza de dos capas unidas entre sí, la exterior de rejilla finita tipo nylon pero suave y la interior con grandes agujeros y muy suave, sin costuras y recubierta de una única pieza de TPU termopegada que incorpora todo el conjunto de refuerzos que ayudan a darle estructura al upper.

La tela del upper nos daba un poco de miedo porque pensábamos que iba a ser de ésas que a las primeras de cambio se cuartean y nada más lejos de la realidad porque no las hemos enjuagado hasta que no tenían diez usos y seguía como el primer día a pesar de haberlos hecho todos al lado de la playa, cuyo salitre suele maltratar este tipo de telas.

Son muy transpirables, mucho más de lo que pensábamos y al ser tan suaves por dentro, se pueden utilizar con calcetines muy finos e incluso sin ellos. Ojito triatletas porque aquí tenéis unas zapatillas para añadir a la lista de opciones.

Los refuerzos son muy finitos así que no generan mordidas ni puntos calientes y, aunque cubren toda la parte trasera, como es la que menos se ve afectada por el calor, no pasa nada. De hecho, nos ha gustado porque así protege de los roces que muchas veces se producen al dar golpes contra piedras o contra la otra zapatilla. La puntera está algo más reforzada, pero sigue siendo una pieza fina, nada que ver con los punteras que endurecen la puntera como si fueran botas industriales.

No empapa apenas agua así que os podéis mojar lo que os plazca o salir a correr cuando llueva porque no vais a tener el típico chof chof con vosotros ni se os van a quedar los pies arrugados como pasas. Además, la plantilla es finita y el footbed está agujereado así que tampoco se queda dentro esa agua. ¿Volvemos a hacer el aviso para triatletas?

La lengüeta es muy finita, una simple capa de piel sintética con un ligero acolchado central pero, lo sentimos, no nos ha gustado, es el garbanzo negro del upper porque se arruga mucho, es imposible llevarla bien colocada. Y no lo decimos por la cosa de ir guapos y sin arrugas sino porque esas arrugas no son sino un riesgo para rozaduras. Lo curioso es que es una lengüeta unida a la zapatilla por la cara interior, va toda cosida así que es una pena que en el otro lado quede echa un desastre. Eso sí, tranquilos que no se va a mover y allá donde quede, se queda.

En cuanto a los cordones, planos, ligeramente elásticos y del estilo de los de utiliza una marca que nació en Pensilvania y cuyo nombre empieza por Sauc. Esto es mera anécdota porque lo que cuenta es que funcionan bien y que permiten prescindir incluso del nudo adicional si no se quiere.

Por cierto, aunque no lo hemos dicho, el diseño nos ha parecido precioso a pesar de su sencillez, con colores bastante planos y apenas tres combinándose. Estaría bien que se lanzaran a hacer alguna edición especial, sobre todo, aprovechando el patrocinio que tienen sobre el circuito Ironman de los USA.

 

Horma

La horma de las Hoka One One Tracer es otro “sí pero” aunque, en este caso, no es como la suela, no es una horma mala sino simplemente es que creemos que no es homogénea, que quizá necesita un repensado.

¿La habrá diseñado el mismo que hizo la primera versión de las Speedgoat? Apostamos a que sí porque el principal problema que tiene es el mismo: muy bajas en la zona del primer ojal.

Son cortitas, mucho, probablemente tengáis que ir a por media talla más, incluso si las vais a usar con calcetines finitos o sin ellos. Se le junta un poco de todo: cortitas, puntera afiladilla y curvada, etc.

También es una horma bastante ajustada en todas sus dimensiones, incluso de anchas, algo que choca porque parecen anchotas al mirarlas desde arriba. Es un “mal endémico” de todas las Hoka One One y sorprende a la mayoría de sus usuarios porque uno se espera hormas amplias y, sin embargo, al calzártelas, te das cuenta de que no, que son más bien ajustadas.

En algunos modelos actuales esto lo han cambiado pero las Hoka One One Tracer siguen la tendencia anterior así que, ni se os ocurra comprarlas sin probarlas bien con los calcetines que las vayáis a usar y, por favor, dedicadle tiempo y ataroslas bien.

Curiosamente, en marcha no se notan tan apretujadas o, al menos, menos de lo que podría esperar uno porque, p. ej. marcan bastante el arco, por el interior y el exterior y, sin embargo, hemos hecho con ellas salidas de una hora y media y hemos llegado con los pies tan contentos (el corazón y las piernas iban en las últimas y pidiendo el final del partido pero los pies, nada, frescos como rosas).

El collar es apto para todo tipo de tobillos pero ojo porque es bajito en los laterales así que, si necesitáis plantillas, probadlas bien por si queda el talón demasiado salido. Aunque, con lo apretadas que son en puntera, como sean mínimamente gruesas esas plantillas personalizadas, lo mismo no podéis usarlas.

Lo bueno que tiene esta horma tan ajustada es que el pie va perfectamente sujeto, que no se desplaza nada y eso se agradece mucho cuando corres con ellas descalzo. Tercer aviso a los triatletas.

Dinámica

Los mentideros dicen que el nombre de las Hoka One One Tracer proviene de la mezcla de “Trainer” y “Racer” y, sea o no su origen, es una buena forma de definirlas porque conjugan ambos aspectos muy bien. En la casa las definen como “unas zapatillas mixtas o de entrenamiento ligero con potencial de voladora” y no podemos estar más de acuerdo.

Remarcamos lo de “con potencial de” porque no son unas zapatillas voladoras y, de hecho, aun dentro de las mixtas habría que meterlas en la parte de las “dóciles” pero precisamente ahí reside su mayor virtud.

La primera vez que salimos con ellas a correr nos sentíamos muy extraños con ellas, no tanto por el comportamiento de su mediasuela curvada sino por el tacto, que aúna a la perfección amortiguación y respuesta.

La recepción es muy blandita, muy agradable, pero apenas tienen recorrido y, si eres capaz de rotar rápido el tobillo, el pie sale disparado a una velocidad vertiginosa y con mucha fuerza. No es un tacto de voladoras pero, para ir a ritmos medios y rápidos en rodajes alegres o de competición de media / larga distancia van de muerte.

Las vemos ideales para moverse en la horquilla del 3’45’’/km – 4’15’’/km así que, maratonianos de entre 2h40’ y 3h, catad las Hoka One One Tracer en cuanto las veáis que seguro que os sorprenden.

A ritmos más rápidos van perfectamente también, pero quizá se le echa en falta algo más de firmeza en la mediasuela. Y, si vamos a ir más lentos, ya depende de nuestra técnica porque, si es buena, perfectas pero, si no somos tan agraciados, a lo mejor no comulgamos con la curvatura y nos sentimos algo clavados al impactar. Esto se acentúa más cuanto más taloneemos.

Preferiblemente para terrenos duros, idealmente asfalto o tierra compacta y sin problemas si tocan cambios de ritmo. De hecho, van genial para eso porque tienes un bólido en potencia al que le puedes pisar a fondo el acelerador o dejarte al ralentí, tú decides pero, lo sentimos, no vas a tener escusa por las Hoka One One Tracer.

Somos partidarios de aplanarlas un poco, es decir, reducirles un poco el efecto balancín (el rocker) porque creemos que ganarían mucha estabilidad y entonces serían unas auténticas killer como zapatillas de competición para media y larga distancia, lo petarían en el mundillo maratoniano y en los triatlones de larga distancia. No es que sean inestables, ojo, todo lo contrario, pero creemos que mejorarían y que no perderían apenas agilidad.

Si sois de sentir el suelo que pisáis, olvidaros porque aíslan mucho, algo que sí gustará a los que dicen eso de “quiero un poco más de amortiguación que me proteja más” (¿algún día desaparecerá este mito de la protección?).

El ajuste del pie es muy bueno, casi demasiado como hemos comentado en el apartado de la horma pero, gracias a él, vais a poder hacer con ellas virguerías y meteros por donde os plazca, salvo que haya mucha tierra suelta o sea césped, donde echaréis en falta un taqueado más marcado o una menos base.

Conclusión

Las Hoka One One Tracer son una de las jugadas maestras de esta marca franco - estadounidense que lleva unos años dando mucho que hablar pero que, a juicio de algunos, ha empezado a hacer zapatillas para todos los públicos y realmente competitivas para los que van ligero desde hace menos de un año.

En los últimos meses de 2015 empezaron a revolucionar su catálogo de productos, manteniendo intactos la mayoría de sus principios y filosofía pero adaptando algunos de ellos, sobre todo, el de la altura a la que queda el pie.

Las Hoka One One Tracer son las más rápidas de la marca, unas zapatillas que podemos enmarcar en el segmento de las mixtas pero que se desenvuelven tan bien a ritmos alegres como a ritmos más modestos, actuando casi como unas zapatillas de entrenamiento ligero.

Son tremendamente ligeras y se dejan llevar muy bien porque el tacto es muy agradable, con bastante suavidad al impactar pero con mucho rebote que le da un toque respondón que gusta mucho a los que tienen una buena técnica de carrera. Si li consiguen reducir un poco la curvatura en la zona media ganarán mucho público y si mejoran la unión entre los dos compuestos que utilizan en la mediasuela, lo bordan.

Donde tienen que trabajar sí o sí es en el tema de la suela porque flojean mucho ya que, a pesar de su buen rendimiento, la durabilidad deja bastante que desear. Si se usan como zapatillas rápidas, pasa pero para quien quiera sacarle kilómetros es un fallo imperdonable.

El upper es de matrícula de honor pero, nuevamente, el expediente queda empañado con un “pero” ya que la horma es un tanto descompensada aunque estamos seguros de que han tomado nota de ello y que en futuras versiones van a modificarla.

Como hemos remarcado varias veces a lo largo de la prueba, las Hoka One One Tracer son una grandísima opción como zapatillas para media y larga distancia y muy a tener en cuenta como zapatilla de competición para triatletas y maratonianos.

 

PROs y CONtras

PROs:

+ La transición de la pisada es rapidísima.

+ La mediasuela conjuga muy bien amortiguación y respuesta.

+ Son muy ligeras, incluso dentro del segmento de las mixtas.

+ Permiten un rango de ritmos muy amplio.

+ Aunque sean neutras, son muy estables.

+ Son las Hoka One One más “normales”, las más “para todos los públicos”.

+ Upper muy agradable al tacto, perectamente utilizables sin calcetines.



CONtras:

- La suela deja mucha mediasuela expuesta con lo que se degrada rápido.

- La durabilidad de la suela y mediasuela es mejorable.

- La unión de los dos bloques de la mediasuela es bastante deficiente.

- La lengüeta se queda arrugada por los laterales.

- La horma está un tanto descompensada, no son homogéneas todas sus medidas.

- Quizá le sobra un poco de curvatura en la zona media.

 

Nike - Air Zoom Pegasus 33

Air Zoom Pegasus 33 - Nike

Publicado hace 127 día(s)

Introducción

Por fin, después de prácticamente 1 año en el extranjero volvimos a pasar por las oficinas de ROADRUNNINGReview a recoger un paquete. Las caras de los allí presentes eran las mismas que dejé hacia un año pero un bulto en forma de caja me esperaba al fondo de la oficina. Una caja con un símbolo mundialmente conocidísimo, seguramente la reina de las reinas, Nike. Caja naranja y como si del día de Reyes se tratase, abrimos el tesoro y nos encontramos con ellas, las nuevas Nike Air Zoom Pegasus 33. Es decir el nombre y empezar a temblar…

La marca americana de Oregón presentó su ya versión número 33 de una zapatilla mítica que lleva años, desde 1983, dando buenos resultados a muchísimos usuarios. Dentro de la gama Run Fast, de “firmeza y reactividad”, las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con algunos cambios respecto a su predecesora la Nike Air Zoom Pegasus 32. Las dos grandes novedades son por una banda, el Air Zoom que se encuentra a lo largo de toda la media suela, cosa que en la versión 32 sólo la encontrábamos en la zona del talón y que teóricamente, eso nos proporcionará confort y reactividad. Otra diferencia que se ve de primeras es el Flywire, esta vez doble y enlazado que suponemos, sujetará mejor la zona del medio pié.

Nunca antes hemos tenido la oportunidad de calzarnos unas Nike Air Zoom Pegasus 33, pero hay que decir que después de abrir el paquete, lo único que teníamos ganas de hacer, era toquetear y enfundar e irse corriendo de la oficina para no volver a ver nunca más a los compañeros de allí.

Primeras impresiones

Sin duda es uno de los grandes fuertes de la casa americana. Ganar al usuario con la primera impresión. Colorido, diseño… (si bien a estas Nike Air Zoom Pegasus 33 no les falta de eso) y un sinfín de “pijaditas” que hacen de Nike la marca reina del deporte

Pues bien, aunque podemos diseñarlas mediante su web a nuestro color y estampados favoritos, la versión que vamos a sacar por las calles es de un color llamativo. Un rojo anaranjado en prácticamente todo el upper excepto la zona del retropié, de un blanco plateado que tiene una sorpresilla que más adelante contaremos.

A parte del diseño de estas Nike Air Zoom Pegasus 33,  es curioso tocar por primera vez el flywire, parecen el esqueleto interno de la zapatilla. Normalmente, están escondidos en las zapatillas pero aquí es como diseccionarla y poder ver cómo actúan cada vez que apretamos los cordones. El peso es muy contenido, 314 gramos en una talla 10 US donde, únicamente el talón contiene una placa que da ajuste y sujeción al pie evitando movimientos.

Por fin llegó el momento, calzarlas con el tejano sólo para ver el "outfit" y ver que tal podrán funcionar cuando las saquemos a correr. Abrir su esqueleto flywire y enfundar. Apretar cordones y notar el antepié cogido. Vemos que el tallaje es el adecuado, es decir, si tenemos un 45, ésa será nuestra talla. Podemos notar una amortiguación cómoda pero a la vez firme, no estamos delante de la zapatilla extra amortiguada, tampoco Nike destina este modelo para ello. Parece que al menos, en 4 rectas que hicimos con ellas podían ser unas buenas compañeras de entrenamientos de calidad para empezar a bajar ritmos y aumentar velocidad. Pero como dijimos, eran solo unas rectas, ahora ha llegado el momento de cambiarse de verdad, utilizar los shorts y la camiseta de tirantes (ahora que “apreta el caloret”) y empezar a tirar kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

Es en este punto donde se le da incluso un cambio sustancial de nombre a la zapatilla. Ahora se le llama Nike Air Zoom Pegasus 33, y de aquí radica el cambio. Gran novedad respecto a su predecesora la Nike Pegasus 32 (sin el Air zoom de nombre), incluyendo el sistema zoom Air no únicamente en el talón, sino también en la parte delantera para suavizar tanto el primer impacto de metas y además darnos ese impulso reactivo.

Un comportamiento sobresaliente a las cargas, la pisada es en todo momento suave, una vez taloneamos vemos como al hacer la transferencia a la punta seguimos con ese tacto suave pero rápido, nada de pasos trotones. Apretar los dientes y bajar décimas no implica una menor sensación de comodidad, sino al contrario.

Incluso cuando empezamos a probar estas Nike Air Zoom Pegasus 33, podíamos sentir como si hubiese unas bolsitas de aire en la zona del talón cada vez que pisábamos, ahora una vez dados más de 200 km y amoldados a ellas lo único que percibimos es esa comodidad y a la vez eficiencia. En esto último, tiene mucho que ver el material con el cual está compuesta la media suela, el Cushlon ST (strong). Este tiene una mayor densidad, algo más duro que ayuda sobre todo a ser más reactivos y conseguir mayor facilidad de transición evitando ablandar la mediasuela.

En toda ella no encontramos ningún tipo de piezas de tpu o plásticos (cosa extraña) que corrijan la pisada. Estamos delante de una pura “neutra” de 10 mm de drop, 22 cm de perfil en el talón y 12 en la parte delantera.  Lo que nos sorprendió es que rápidamente salieron arrugas de desgaste en la cara interna de la mediasuela, de momento no influye en el rendimiento pero quizá si podría pasar factura más adelante con el tema de la durabilidad.

Suela

La suela de las Nike Air Zoom Pegasus 33 sigue contando con los conocidos “gofre” que la marca de Oregón nos tiene acostumbrados en sus modelos. Eso sí, se han acabado las formas rectangulares y hemos pasado a los pentágonos. ¿Y ese cambio porque? Pues bien, básicamente para dar un agarre más multidireccional adaptando a todo tipo de pendientes y movimientos. Pues bien si que en seco y asfalto de ciudad se comportan perfectamente,  pero ojo!! No todo es tan perfecto. En mojado suspendidas. Creíamos que solo era al principio al estrenarlas que parecía que estuviésemos dando clases de patinaje de hielo, pero no. Pasados los días y los kilómetros, siguen transmitiendo inseguridad una vez empieza a caer cuatro gotas.

Otra novedad de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 es la eliminación de los surcos de flexión en la zona de los metatarsos. Una única línea de flexión que da ese despegue reactivo sin perder eficiencia ni menor resistencia. Al principio nos pareció extraño porque la mayoría de zapatillas llevan 2 o 3 pero esta vez han acertado dándole una mayor importancia al despegue y la reactividad en cada zancada.

Y otra de las cosas que ya venían en sus anteriores versiones es el Crash Rail. Dos líneas transversales que van del talón hasta el antepié, ayudando a guiar la pisada y favorecer la transición. Se le han añadido unos cortes en el, que las Pegasus 32 no llevaban, para ayudar a traccionar con la superficie. En este no hemos notado ningún cambio sustancial, podemos decir que realmente han conseguido marcar perfectamente todas las partes de la zancada dotando de una transición (talón-despegue) rápida y suave sin interferencias.

 

Upper

Las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con el full equip. Primeramente, por el color que ya hablan por sí solas y después por todo lo que le rodea.

Un Mesh transpirable fino y súper agradable, fabricado en Engeneered Mesh, de doble capa sin costuras. Una interna menos porosa que recubre el pie y que dota de comodidad y otra externa muy porosa en su totalidad igualmente sin ninguna costura. Se trata de otro de los puntos fuertes, a pesar de correr y usarlas en temperaturas altas hasta los 30-35ºC en New York, la zapatilla y el pie siguen estando secos. 

Sistema de sujeción también conocido pero con una novedad. El Flywire de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 viene con doble enlazado. Las costillas de la zapatilla, perfectamente visibles y unidas desde la mediasuela. Aunque parece que cuando tiremos los cordones, el sistema de entrelazado parece frágil, ya os aseguramos que aguanta mucha tensión.

Finalmente el talón con una estructura más gruesa y mucho más dura para sujetar la zona del retropié y dando firmeza. Una de las "pijaditas de estas Nike Air Zoom Pegasus 33, es todo el sistema reflectante que envuelve el talón de la zapatilla. La malla porosa permite entrever ese material que al correr a media tarde cuando se pone el sol o bien de noche, permitirán alertar a todos los coches que estamos corriendo con las Nike Air Zoom Pegasus 33.

Todo ello hace de ellas, unas zapatillas muy cómodas la verdad, a pesar de no tener protecciones destacables, desde el primer momento no hemos tenido ningún tipo de molestias, el pie queda perfectamente envuelto y cómodo. También gracias a la lengüeta acolchada y unida a la zapatilla en forma de botín. Seguramente, el mesh fabricado en Engeneered mesh hace que a pesar de haberlas sudado, metido en maletas, corrido por todas partes, sigamos metiendo la nariz dentro de ellas y no apreciemos ningún olor (o eso o bien nosotros somos muy limpios).

Horma

La horma de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es más cercana a las rápidas, estrecha y afilada. El mesh tiene gran culpa de ello pero el carácter deportivo las hace especiales.

La zona del talón es algo más ajustado que el resto de la zapatilla. Por tanto, podríamos decir que es una horma mixta.  La zona de los metatarsos queda bien extendida sin causar ninguna presión, cosa que se agradece.

Si vemos la zapatilla de perfil, vemos como el arco de ella es alto, a pesar de que una vez puestas no notemos esa diferencia de altitudes la zapatilla da muy buena estabilidad. Quizás este puente más alto de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es el que nos favorece a la transición ayudando a tirar hacia delante y mejorar la propulsión.

Las plantillas que llevan incorporadas son anti bacterianas, unos 4, 5 mm de perfil dando un pelín más de cushion y hechas de material antideslizante.

En definitiva se trata de una zapatilla en líneas generales muy cómoda, fácil de quitar poner incluso sin calcetines. El pie queda en su sitio y sumar más y más kilómetros es disfrutar del running una vez con ellas puestas.

 

Dinámica

Estamos delante de las Nike Air Zoom Pegasus 33, la histórica de la marca americana y seguramente una de las más usadas por el mundo del running. Apta para muchísima gente, pesos hasta los 75 kg, genial para entrenar y sumar, incluso para carreras de media - larga distancia.

Cuando ponemos el pie en el asfalto y empezamos a trotar a ritmos cómodos (4’30-4’45), la mediasuela de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 permite flexar sin llegar a ser costoso, la fluidez en el despegue es realmente cómoda. Cuando superamos la barrera de los 4’30, notamos como esa fluidez sigue patente incluso mucho más eficiente. Cuando más apretemos los dientes y subamos pulsaciones parece que se impulsen por si solas. Así que estamos delante de una gran compañera para combinar ritmos medios y rápidos.

Su carácter deportivo la hacen a la vez, polivalentes. El compuesto Cushlon ST y sus perfiles, son los que nos separan del terreno, nos ayudan a evitar las molestas "piedrecitas" o cualquier cosa pequeña que nos encontremos por el asfalto.

Cuando superamos la barrera de los 4’20, la cara se nos empieza a poner roja y las piernas nos piden modificar la técnica y avanzar el impacto a hacia la zona del antepié. Sin ser una voladora, permite empezar y tener una buena sensación del terreno cuando punteamos y son ellas, las Nike Air Zoom Pegasus 33 las que tiran más que nuestras piernas. Si por el contrario queremos sentir todo el recorrido de la zapatilla, entrando bien en talón y acabando en la zona del antepié, el modelo icónico de Nike permite hacerlo sin problema.

Así que, como podéis intuir y nosotros os confirmamos, esta seguirá siendo como ya lo es, una de las top 3 de las zapatillas de asfalto. 

Con un abanico ideal de ritmos entre los 4 min/km y los 4:30 min/km (eso no significa que podemos ir más arriba o abajo), probadas en todas situaciones, el asfalto es su superficie, a poder ser seco. No harán ningún feo a los entrenos de calidad, más o menos volumen, pero gran adaptación a ellos gracias a su mix entre reactividad y suavidad.

 

Conclusión

Nike Air Zoom Pegasus 33, solo con su número de versiones ya hablan por si solas. Evolucionar lo que funciona. Así podemos definirlas, nuevos extras como la incorporación de Air Zoom en la zona del antepié para, además, de dotar de suavidad, darle mucha más reactividad. Un Flywire evolucionado, con doble pasada para mejorar, aun más,  la sujeción de una manera adaptativa. En la suela, podemos apreciar cambios en las geometrías de sus gofres y eliminación de zonas de surcos de flexión.

Nike Air Zoom Pegasus 33, zapatillas top de entrenamiento y unas de las más vendida, seguramente la más. Aptas para gente desde 65 kg que quiere una zapatilla estable y amortiguada para sus entrenamientos. Y también una muy buena opción para corredores de 80 kg que busquen una zapatilla dinámica y reactiva para sus entrenamientos alegres y competiciones. Un peso total de 380 gramos, poca protección en el upper y destacable su gran transpirabilidad.

La suela sigue siendo algo muy mejorable, sobretodo en mojado. Mejor tener una segunda zapatilla si pensamos salir en mojado o húmedo, hemos tenido un par de sustos. A pesar de ello en asfalto funcionan bien, y la tracción que tienen con la superficie es realmente buena.

Zapatilla totalmente neutra que se puede usar con plantillas, su sistema de atado (esqueleto) permitirá tener la zona del mediopié bien sujeta sin que se mueva o haga el movimiento interior perjudicando en la pronación, así que estaremos bien asegurados.

Así que Nike no es sólo diseño y color. Mucha prestación y tecnología punta para estas Nike Air Zoom Pegasus 33, una suma de todas sus 33 anteriores versiones, esta vez sacada del horno con todos los extras y full equipe.

PROs y CONtras

PROs



- Transpirabilidad brutal gracias a su Engineered Mesh

- Comodidad a nivel de upper ayudada por su doble capa

- Apta para gran variedad de entrenamientos.

- El Air Zoom en el antepié permite confort y reactividad.

- Panel reflectante en talón



CONTRas



- La suela resbala en mojado.

- Durabilidad de la mediasuela.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSTracer - Hoka One OneAir Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla US8.511
Peso (gramos)193301
Mesh90-
SuelaDelantera96-
SuelaTrasera72-
PerfilTrasero27-

PUNTUACIONES

Tracer - Hoka One One Air Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla8.59.0
Fit antepié7.08.5
Fit mediopie8.09.0
Fit talón8.08.0
Fit arco8.07.5
Ajuste general7.08.0
Amortiguación antepié8.07.5
Amortiguación talón7.08.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada8.07.5
Respuesta8.07.0
Flexibilidad8.08.0
Soporte talón7.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global7.08.0
Agarre en seco9.07.5
Agarre en mojado8.05.0
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra7.06.5
Agarre en pista9.08.0
Agarre global8.07.5
Durabilidad suela6.08.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta6.07.5
Sujeción lengüeta4.07.0
Longitud lengüeta7.07.0
Número de ojales6.08.0
Acolchado collar6.07.0
Amplitud collar7.06.5
Altura collar7.07.0
Sujeción collar7.07.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad1.05.0
Reflectantes1.09.0
Calidad de materiales y acabados8.09.0
Subscribirse al Newsletter