Glycerin 14 - Brooks

Glycerin 14 - Brooks

Publicado hace 139 día(s)

Introducción

Hablar de las Brooks Glycerin 14 no es hablar de una zapatilla cualquiera. Se trata del modelo insignia de la marca americana, un modelo que se ha ganado el derecho a ser un referente y que, año tras año, sigue manteniendo un buen número de adeptos  que no dudan en convertirlas en sus compañeras de entreno. No es casualidad, y es que las Brooks Glycerin 14 siguen aquella máxima de que, si algo es bueno, ¿por qué no repetirlo? Pues bien, eso es lo que ha hecho Brooks, una de las marcas que más ventas suman en el sector del running en Estados Unidos. Esta zapatilla neutra de máxima amortiguación está catalogada dentro de la gama “Cushion me” de Brooks y está diseñada para corredores de peso medio o elevado que buscan una zapatilla con mucha protección para sumar kilómetros. A pesar de que en su decimocuarta versión no han añadido apenas cambios, hemos querido comprobar si las Brooks Glycerin 14 siguen siendo una zapatilla de referencia de máxima amortiguación.

Primeras impresiones

No es fácil hacerse una idea objetiva de las Brooks Glycerin 14 cuando las precede una larga lista de éxitos. A primera vista sorprende su cuidado diseño. Han querido dejar a un lado el rosa que tanto vemos las chicas y han optado por una gama de degradados entre el lila y el verde que en la zona media de la zapatilla juega con tonos más metalizados. La verdad es que es un modelo que apetece calzarse, porque al tacto el collar es realmente mullido, al igual que la lengüeta estilo calcetín que abraza el pie.

El upper nos devuelve un tacto rígido, con una zona delantera mucho más maleable que suponemos nos dará libertad al movimiento de los dedos. Como es de esperar, la zona del talón de estas Brooks Glycerin 14 monta una pieza rígida que sujeta y protege el tobillo. Es una zapatilla robusta, con un peso de 264 gramos en el modelo femenino. Pero a pesar de todo, cuando jugamos con ellas e intentamos doblarlas, reaccionan muy bien. La torsión de la suela es sencilla, gracias a los cortes transversales y a las zonas diferenciadas de la suela. El famoso compuesto SuperDNA que distingue a las Glycerin en sus últimos 3 modelos es de color blanco, y al tacto es de una rigidez media, pero da de si, casi como cuando tocas una gominola!

Al probárnosla la sensación es la de estar caminando encima de un suelo acolchado. Pero a la vez no deja de sentirse firme y estable. La amortiguación funciona a la perfección en estático, veremos cómo responden al rodar.

La zona del upper, que es donde han innovado dándole un acabado más poroso, también es muy maleable. Globalmente, en las Brooks Glycerin 14 parece que todo el diseño está pensado para favorecer lo que prometen: una gran zapatilla de amortiguación con la que proteger nuestro pie. Precisamente por ese diseño están pensadas para rodajes medios y largos a ritmos asequibles. ¡Otra cosa es que a nosotros nos apetezca ponerlas a prueba y exprimirlas un poco para ver cómo responden también a ritmos rápidos!

Mediasuela y amortiguación

Con las Brooks Glycerin 14 ya son tres los modelos consecutivos que incorporan en la mediasuela el SuperDNA, un compuesto creado a base de sustratos naturales y cuya característica principal es que es adaptativo. O sea, que da una respuesta eficiente sea cual sea el tipo de corredor, pisada, peso, fuerza ejercida en la zancada, etc. Este es su punto fuerte, lo que ha conseguido que sea una zapatilla muy buscada por corredores de peso medio o alto. Esta mediasuela tiene forma de cadena y se adapta a la presión de la zancada aportando un extra de amortiguación respecto a su anterior sistema, el DNA. En concreto el SuperDNA le da un 25% más de amortiguación, y lo hemos notado con sólo probarlas una vez. 

Otro punto técnico del compuesto SuperDNA es que los eslabones que le dan ese aspecto de cadena apuntan hacia el talón. Esto es el Segmented Crash Pad, la tecnología que trabaja de la mano del SuperDNA en las Brooks Glycerin 14. A simple vista se percibe que el tamaño de los eslabones va decreciendo a medida que la suela se adentra en la zona de los metatarsos. De esta manera se busca un punto más de tracción para guiar y facilitar la transición de atrás a adelante a la vez que les aporta un punto de dinamismo y reacción. Esto nos da una pista clara de que las Brooks Glycerin 14 están pensadas para corredores que talonean.

Cuando nos las pusimos para correr por primera vez nos sorprendió lo inmediata que es la transición a esta zapatilla. En parte es gracias al SuperDNA, y en parte a su estructura global. El perfil de la mediasuela es  alto, pero el drop de 10 mm las hace muy estándar y fáciles de llevar aunque no se hayan usado zapatillas de esta marca antes.  

A simple vista vemos que la mediasuela no tiene control de estabilidad específico, por lo que forman parte del segmento de zapas neutras. Aún así, tienen un punto más a su favor y es que al montar una amortiguación semi rígida, esta por si sola ya actúa como estabilizador. Lo notamos en nuestras tiradas largas. Ya sabéis que cuando llevas muchos quilómetros en las piernas, la zancada tiende a ser menos eficiente, y es en esos momentos en los que notamos que el SuperDNA nos daba este extra de estabilidad sin sentir que la pisada va guiada.

Suela

La suela de las Brooks Glycerin 14 tiene una mezcla de tecnologías y densidades que dividen la zapatilla en tres zonas.

La tecnología principal que arma la suela y le da una estructura global son las Ideal Pressure Zones. Estas zonas se encargan de ayudar a distribuir la presión por toda la zapatilla. Gracias pues a las zonas de presión hemos notado que la pisada era homogénea, lo que al final ha incidido en que nuestra carrera fuera más eficiente.

Después, de manera más específica la suela se divide como os decíamos en tres zonas, separas por líneas de flexión muy marcadas justamente para favorecer la transición de la pisada. En la parte del talón, el Rounded Heel le da una forma visual de herradura y nos ha ayudado a estabilizar la entrada de talón a la vez que nos ha dado una marcada sensación de estabilidad a pesar de ser una zapatilla neutra. El tobillo se mantiene estable, y es por eso que las Brooks Glycerin 14 nos parece  una zapatilla muy versátil, incluso para aquellas corredoras que tengan una ligera pronación.

El rounded heel está compuesto por un caucho con mayor densidad que el resto de la suela precisamente para darle durabilidad a la zapatilla. En nuestro caso, y con algo más de 150 kilómetros de rodaje, la suela está casi como nueva. A pesar de todo, es posible que calzadas por corredoras de más peso, la suela sufra un desgaste mayor. 

Siguiendo el recorrido de la suela, en la zona del medio pié el caucho es algo más acolchado para facilitar, una vez más, la transición hacia los metatarsos. Esta zona es de color amarillento, y enlaza con la parte delantera de la zapatilla, de color lila. En esta zona el taqueado se estrecha y se ensancha dependiendo de su ubicación para aprovechar cierta reactividad e impulsar la pisada hacia adelante. La puntera, del mismo color, vuelve a tener un compuesto más rígido y denso como en el talón, para resistir a la fricción. 

El taqueado de la suela es grueso, de alrededor de 3 mm, y lo hemos aprovechado para exprimir las Brooks Glycerin 14 allí por donde hemos podido. En asfalto, por supuesto, donde nos ha dado una estabilidad y un agarre excelentes. Pero también por tierra, pista y zonas grasas donde nos metimos sin muchas expectativas pero conseguimos rodar  sin perder adherencia. Por último, también quisimos darles una oportunidad en la playa. Y a pesar de que la arena no es nuestro terreno preferido, notamos como el SuperDNA se notaba más rígido y nos solventaba cierto grado de inestabilidad propia de la arena.

Upper

Vamos por partes. De entrada, lo que más nos gusta de las Brooks Glycerin 14 es el tacto. Cuando pasamos la mano por el interior de la zapatilla, la notamos muy suave. Nosotros quisimos probarla sin calcetín y no sufrimos rozaduras ni quemazones.

Con el collar pasa más o menos lo mismo: es muy suave y cómodo. De caña no demasiado alta, el collar es desigual, con la zona interior más elevada. Es por eso que nos gusta tanto, porque cuando nos la ponemos no notamos un guiado de la pisada agobiante pero, al mismo tiempo, nos hemos sentido cómodos haciendo tiradas largas confiando en estas pequeñas armas escondidas de las Brooks Glycerin 14.

Más allá de los interiores, el upper se ha modificado ligeramente respecto a su antecesora, las Brooks Glycerin 13. La decimocuarta versión ha apostado por un mesh más poroso que buscaba solucionar precisamente lo que muchos corredores le echaban en cara a las Brooks Glycerin 13: la falta de transpirabilidad. Pues bien, el caso es que lo han intentado pero lamentablemente no han sabido encontrar con el sistema ideal. Cuando las hemos calzado hemos notado como la temperatura de los pies ha subido rápidamente. Incluso llegamos a correr por la playa y acabamos con los pies chorreando pero cuando llegó el momento de secarlas, a pesar de estar a más de 25 grados, tardaron lo suyo. Es una lástima pero la transpirabilidad sigue siendo la asignatura pendiente de las Brooks Glycerin 14.

Por si fuera poco, a base de usarlas, el upper se ha ido deformando de su estado original hasta quedarse arrugado.

El upper viene reforzado en este modelo por el 3D Stretch Print, un conjunto de termosellados que refuerzan el upper y lo hacen más resistente. En el tobillo, una pieza rígida encajona el tobillo y asegura que no se va a mover. Particularmente lo hemos notado un poco agobiante pero es cierto que no nos ha provocado rozaduras ni otros problemas. En esta parte trasera existe una pequeña pieza reflectante para mayor seguridad en rodajes nocturnos.

Horma

El modelo femenino de las Brooks Glycerin 14 tiene una horma más bien estrecha. Como os comentábamos antes, hasta sin atar los cordones el pie tiene poco movimiento.

La zona del retropié es sin duda la más estrecha. Es aquí donde nos hemos sentido algo más encajonados corriendo en ellas. Sin duda, es un buen punto para evitar torceduras y movimientos innecesarios, pero creemos que un poco menos de sujeción hubiera conseguido el mismo efecto.

En cambio, la zona del antepié es la más ancha, dando libertad de movimiento a los dedos, que tienen un cierto juego lateral. Nos preocupaba si esto afectaría en los giros o en terrenos desiguales, pero cuando hemos rodado con ellas precisamente la sujeción del resto de la zapatilla ha hecho que el pie no se moviera. 

En la zona del mediopié el arco es medio, y no se siente intrusivo a la hora de rodar. La plantilla que acompaña las Brooks Glycerin 14 está hecha con un material propio de Brooks, el BioMoGo. Es extremadamente suave y muy agradable de llevar.

En todo caso, la zapatilla acepta el uso de plantillas pero os recomendamos probarlas con ellas precisamente por la estrechez de la horma. Así os aseguráis además de acertar con la talla. 

Dinámica

Hace ya algún tiempo que los de Brooks lanzaron el "claim" que acompaña sus materiales de running: "run happy". Y nos apetecía saber si con las Brooks Glycerin 14 podríamos disfrutar de los rodajes. Pues bien, hay que reconocer que estamos ante una zapatilla que tiene mucho a su favor para recibir buenas críticas. Y es que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

Lo que más nos ha gustado de las Brooks Glycerin 14 es ver que todas las tecnologías que han juntado realmente tienen una razón de ser y cumplen una función que se hace efectiva en el momento en el que nos ponemos en marcha con ellas. Por ejemplo, su punto fuerte, el SuperDNA. Es de recibo reconocer que es un sistema de amortiguación realmente equilibrado. Por un lado, aporta una perfecta amortiguación que notamos suave pero a la vez estable. La fuerza del impacto de cada zancada queda perfectamente repartida y nos encanta que el SuperDNA funcione sin sentirlo. Es decir, que no notemos esa sensación de chicle que algunos sistemas tienen. Precisamente también por toda la tecnología que tienen en la suela y la mediasuela, la transición es de lo más agradable. No hay esfuerzo, y la adaptación a las Brooks Glycerin 14 es inmediata, no son agresivas y las notamos cómodas desde el primer minuto.

La comodidad de la transición se hace la protagonista y a pesar de que por su estructura están pensadas para corredores que son más proclives a entrar de talón, siguen dando buena respuesta entrando más de mediopié.

En cuanto al terreno, está claro que las Brooks Glycerin 14 se mueven cómodamente en asfalto, pero ya os dijimos que no se arrugan ante terrenos más irregulares. En pista y zonas grasas tienen buen agarre y la sujeción del pie dentro de la zapatilla es tan efectiva que tampoco hemos sufrido por torceduras. De hecho, el SuperDNA les da un perfil elevado que hace que las irregularidades prácticamente desaparezcan. Por eso son muy versátiles y os aseguramos que las vais a poder aprovechar de lo lindo.

Los termosellados exteriores las convierten en casi un tanque en cuanto a la durabilidad. Es verdad que en el upper se forman arrugas debido a la adaptación al movimiento, pero aparte de eso, el mesh no tiene ni un enganchón, ni un desgarro, ni siquiera se ha dado de sí ninguna de las microperforaciones por el roce con el pie. ¡Nada de nada!    

Conclusión

Cuando nos dieron la posibilidad de probar las Brooks Glycerin 14, sabíamos que íbamos a probar un icono en el segmento de zapatillas de entrenamiento neutras. Por eso no nos sorprendió que, ya desde el primer rodaje, nos sintiéramos cómodos con ellas.

El punto fuerte de las Brooks Glycerin 14 es su mediasuela, que se adapta a cada tipo de zancada y acepta una horquilla de ritmos bastante abierta. Nos hemos sentido cómodos en rodajes suaves pero hemos podido comprobar que el peso no es un lastre si queréis darles algo de vidilla.

Los acabados de esta zapatilla son excelentes. Suavidad y confort es lo que vais a encontrar si os decidís a calzaros las Brooks Glycerin 14. Las costuras y los sellados con base de silicona están cuidados al máximo, con lo que son historia las rozaduras. Además, la durabilidad del upper es impresionante, tan sólo falla por su falta de elasticidad, lo que provoca arrugas que, a medida que vamos haciendo kilómetros, va a dejar nuestras zapatillas marcadas. Nada que interaccione con la comodidad pero sí que es un aspecto que nos gustaría que mejoraran.

Y puestos a ser perfeccionistas, también es mejorable la transpiración del mesh. Las altas temperaturas no invitan a rodar con esta zapatilla porque puede llegar a resultar incómoda esa sensación de humedad que no llega a evacuarse. A tener en cuenta si sois de los que transpiráis mucho.

En todo caso, si estás buscando una zapatilla para sumar quilómetros a ritmos medios- bajos, las Brooks Glycerin 14 son de lo mejor que hemos probado. Con una amortiguación cómoda y estable y una transición de lo más natural, que no te deja clavado. Así que, si eres una corredora de peso medio a alto con una pisada neutra, te garantizamos que no te van a defraudar.

 

PROs y CONtras

PROS:

·  Compuesto Super DNA.

·  Collar muy mullido y agradable

· Tecnología Ideal Pressure Zones. Mejora la transición.

·  Diseño cuidado



CONTRAS:

·  Poca transpirabilidad del mesh

·  Cierta sensación de agobio en el talón.

·  Único elemento reflectante muy pequeño en la zona del tobillo

 

Nike - Air Zoom Pegasus 33

Air Zoom Pegasus 33 - Nike

Publicado hace 124 día(s)

Introducción

Por fin, después de prácticamente 1 año en el extranjero volvimos a pasar por las oficinas de ROADRUNNINGReview a recoger un paquete. Las caras de los allí presentes eran las mismas que dejé hacia un año pero un bulto en forma de caja me esperaba al fondo de la oficina. Una caja con un símbolo mundialmente conocidísimo, seguramente la reina de las reinas, Nike. Caja naranja y como si del día de Reyes se tratase, abrimos el tesoro y nos encontramos con ellas, las nuevas Nike Air Zoom Pegasus 33. Es decir el nombre y empezar a temblar…

La marca americana de Oregón presentó su ya versión número 33 de una zapatilla mítica que lleva años, desde 1983, dando buenos resultados a muchísimos usuarios. Dentro de la gama Run Fast, de “firmeza y reactividad”, las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con algunos cambios respecto a su predecesora la Nike Air Zoom Pegasus 32. Las dos grandes novedades son por una banda, el Air Zoom que se encuentra a lo largo de toda la media suela, cosa que en la versión 32 sólo la encontrábamos en la zona del talón y que teóricamente, eso nos proporcionará confort y reactividad. Otra diferencia que se ve de primeras es el Flywire, esta vez doble y enlazado que suponemos, sujetará mejor la zona del medio pié.

Nunca antes hemos tenido la oportunidad de calzarnos unas Nike Air Zoom Pegasus 33, pero hay que decir que después de abrir el paquete, lo único que teníamos ganas de hacer, era toquetear y enfundar e irse corriendo de la oficina para no volver a ver nunca más a los compañeros de allí.

Primeras impresiones

Sin duda es uno de los grandes fuertes de la casa americana. Ganar al usuario con la primera impresión. Colorido, diseño… (si bien a estas Nike Air Zoom Pegasus 33 no les falta de eso) y un sinfín de “pijaditas” que hacen de Nike la marca reina del deporte

Pues bien, aunque podemos diseñarlas mediante su web a nuestro color y estampados favoritos, la versión que vamos a sacar por las calles es de un color llamativo. Un rojo anaranjado en prácticamente todo el upper excepto la zona del retropié, de un blanco plateado que tiene una sorpresilla que más adelante contaremos.

A parte del diseño de estas Nike Air Zoom Pegasus 33,  es curioso tocar por primera vez el flywire, parecen el esqueleto interno de la zapatilla. Normalmente, están escondidos en las zapatillas pero aquí es como diseccionarla y poder ver cómo actúan cada vez que apretamos los cordones. El peso es muy contenido, 314 gramos en una talla 10 US donde, únicamente el talón contiene una placa que da ajuste y sujeción al pie evitando movimientos.

Por fin llegó el momento, calzarlas con el tejano sólo para ver el "outfit" y ver que tal podrán funcionar cuando las saquemos a correr. Abrir su esqueleto flywire y enfundar. Apretar cordones y notar el antepié cogido. Vemos que el tallaje es el adecuado, es decir, si tenemos un 45, ésa será nuestra talla. Podemos notar una amortiguación cómoda pero a la vez firme, no estamos delante de la zapatilla extra amortiguada, tampoco Nike destina este modelo para ello. Parece que al menos, en 4 rectas que hicimos con ellas podían ser unas buenas compañeras de entrenamientos de calidad para empezar a bajar ritmos y aumentar velocidad. Pero como dijimos, eran solo unas rectas, ahora ha llegado el momento de cambiarse de verdad, utilizar los shorts y la camiseta de tirantes (ahora que “apreta el caloret”) y empezar a tirar kilómetros.

Mediasuela y amortiguación

Es en este punto donde se le da incluso un cambio sustancial de nombre a la zapatilla. Ahora se le llama Nike Air Zoom Pegasus 33, y de aquí radica el cambio. Gran novedad respecto a su predecesora la Nike Pegasus 32 (sin el Air zoom de nombre), incluyendo el sistema zoom Air no únicamente en el talón, sino también en la parte delantera para suavizar tanto el primer impacto de metas y además darnos ese impulso reactivo.

Un comportamiento sobresaliente a las cargas, la pisada es en todo momento suave, una vez taloneamos vemos como al hacer la transferencia a la punta seguimos con ese tacto suave pero rápido, nada de pasos trotones. Apretar los dientes y bajar décimas no implica una menor sensación de comodidad, sino al contrario.

Incluso cuando empezamos a probar estas Nike Air Zoom Pegasus 33, podíamos sentir como si hubiese unas bolsitas de aire en la zona del talón cada vez que pisábamos, ahora una vez dados más de 200 km y amoldados a ellas lo único que percibimos es esa comodidad y a la vez eficiencia. En esto último, tiene mucho que ver el material con el cual está compuesta la media suela, el Cushlon ST (strong). Este tiene una mayor densidad, algo más duro que ayuda sobre todo a ser más reactivos y conseguir mayor facilidad de transición evitando ablandar la mediasuela.

En toda ella no encontramos ningún tipo de piezas de tpu o plásticos (cosa extraña) que corrijan la pisada. Estamos delante de una pura “neutra” de 10 mm de drop, 22 cm de perfil en el talón y 12 en la parte delantera.  Lo que nos sorprendió es que rápidamente salieron arrugas de desgaste en la cara interna de la mediasuela, de momento no influye en el rendimiento pero quizá si podría pasar factura más adelante con el tema de la durabilidad.

Suela

La suela de las Nike Air Zoom Pegasus 33 sigue contando con los conocidos “gofre” que la marca de Oregón nos tiene acostumbrados en sus modelos. Eso sí, se han acabado las formas rectangulares y hemos pasado a los pentágonos. ¿Y ese cambio porque? Pues bien, básicamente para dar un agarre más multidireccional adaptando a todo tipo de pendientes y movimientos. Pues bien si que en seco y asfalto de ciudad se comportan perfectamente,  pero ojo!! No todo es tan perfecto. En mojado suspendidas. Creíamos que solo era al principio al estrenarlas que parecía que estuviésemos dando clases de patinaje de hielo, pero no. Pasados los días y los kilómetros, siguen transmitiendo inseguridad una vez empieza a caer cuatro gotas.

Otra novedad de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 es la eliminación de los surcos de flexión en la zona de los metatarsos. Una única línea de flexión que da ese despegue reactivo sin perder eficiencia ni menor resistencia. Al principio nos pareció extraño porque la mayoría de zapatillas llevan 2 o 3 pero esta vez han acertado dándole una mayor importancia al despegue y la reactividad en cada zancada.

Y otra de las cosas que ya venían en sus anteriores versiones es el Crash Rail. Dos líneas transversales que van del talón hasta el antepié, ayudando a guiar la pisada y favorecer la transición. Se le han añadido unos cortes en el, que las Pegasus 32 no llevaban, para ayudar a traccionar con la superficie. En este no hemos notado ningún cambio sustancial, podemos decir que realmente han conseguido marcar perfectamente todas las partes de la zancada dotando de una transición (talón-despegue) rápida y suave sin interferencias.

 

Upper

Las Nike Air Zoom Pegasus 33 vienen con el full equip. Primeramente, por el color que ya hablan por sí solas y después por todo lo que le rodea.

Un Mesh transpirable fino y súper agradable, fabricado en Engeneered Mesh, de doble capa sin costuras. Una interna menos porosa que recubre el pie y que dota de comodidad y otra externa muy porosa en su totalidad igualmente sin ninguna costura. Se trata de otro de los puntos fuertes, a pesar de correr y usarlas en temperaturas altas hasta los 30-35ºC en New York, la zapatilla y el pie siguen estando secos. 

Sistema de sujeción también conocido pero con una novedad. El Flywire de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 viene con doble enlazado. Las costillas de la zapatilla, perfectamente visibles y unidas desde la mediasuela. Aunque parece que cuando tiremos los cordones, el sistema de entrelazado parece frágil, ya os aseguramos que aguanta mucha tensión.

Finalmente el talón con una estructura más gruesa y mucho más dura para sujetar la zona del retropié y dando firmeza. Una de las "pijaditas de estas Nike Air Zoom Pegasus 33, es todo el sistema reflectante que envuelve el talón de la zapatilla. La malla porosa permite entrever ese material que al correr a media tarde cuando se pone el sol o bien de noche, permitirán alertar a todos los coches que estamos corriendo con las Nike Air Zoom Pegasus 33.

Todo ello hace de ellas, unas zapatillas muy cómodas la verdad, a pesar de no tener protecciones destacables, desde el primer momento no hemos tenido ningún tipo de molestias, el pie queda perfectamente envuelto y cómodo. También gracias a la lengüeta acolchada y unida a la zapatilla en forma de botín. Seguramente, el mesh fabricado en Engeneered mesh hace que a pesar de haberlas sudado, metido en maletas, corrido por todas partes, sigamos metiendo la nariz dentro de ellas y no apreciemos ningún olor (o eso o bien nosotros somos muy limpios).

Horma

La horma de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es más cercana a las rápidas, estrecha y afilada. El mesh tiene gran culpa de ello pero el carácter deportivo las hace especiales.

La zona del talón es algo más ajustado que el resto de la zapatilla. Por tanto, podríamos decir que es una horma mixta.  La zona de los metatarsos queda bien extendida sin causar ninguna presión, cosa que se agradece.

Si vemos la zapatilla de perfil, vemos como el arco de ella es alto, a pesar de que una vez puestas no notemos esa diferencia de altitudes la zapatilla da muy buena estabilidad. Quizás este puente más alto de las Nike Air Zoom Pegasus 33 es el que nos favorece a la transición ayudando a tirar hacia delante y mejorar la propulsión.

Las plantillas que llevan incorporadas son anti bacterianas, unos 4, 5 mm de perfil dando un pelín más de cushion y hechas de material antideslizante.

En definitiva se trata de una zapatilla en líneas generales muy cómoda, fácil de quitar poner incluso sin calcetines. El pie queda en su sitio y sumar más y más kilómetros es disfrutar del running una vez con ellas puestas.

 

Dinámica

Estamos delante de las Nike Air Zoom Pegasus 33, la histórica de la marca americana y seguramente una de las más usadas por el mundo del running. Apta para muchísima gente, pesos hasta los 75 kg, genial para entrenar y sumar, incluso para carreras de media - larga distancia.

Cuando ponemos el pie en el asfalto y empezamos a trotar a ritmos cómodos (4’30-4’45), la mediasuela de estas Nike Air Zoom Pegasus 33 permite flexar sin llegar a ser costoso, la fluidez en el despegue es realmente cómoda. Cuando superamos la barrera de los 4’30, notamos como esa fluidez sigue patente incluso mucho más eficiente. Cuando más apretemos los dientes y subamos pulsaciones parece que se impulsen por si solas. Así que estamos delante de una gran compañera para combinar ritmos medios y rápidos.

Su carácter deportivo la hacen a la vez, polivalentes. El compuesto Cushlon ST y sus perfiles, son los que nos separan del terreno, nos ayudan a evitar las molestas "piedrecitas" o cualquier cosa pequeña que nos encontremos por el asfalto.

Cuando superamos la barrera de los 4’20, la cara se nos empieza a poner roja y las piernas nos piden modificar la técnica y avanzar el impacto a hacia la zona del antepié. Sin ser una voladora, permite empezar y tener una buena sensación del terreno cuando punteamos y son ellas, las Nike Air Zoom Pegasus 33 las que tiran más que nuestras piernas. Si por el contrario queremos sentir todo el recorrido de la zapatilla, entrando bien en talón y acabando en la zona del antepié, el modelo icónico de Nike permite hacerlo sin problema.

Así que, como podéis intuir y nosotros os confirmamos, esta seguirá siendo como ya lo es, una de las top 3 de las zapatillas de asfalto. 

Con un abanico ideal de ritmos entre los 4 min/km y los 4:30 min/km (eso no significa que podemos ir más arriba o abajo), probadas en todas situaciones, el asfalto es su superficie, a poder ser seco. No harán ningún feo a los entrenos de calidad, más o menos volumen, pero gran adaptación a ellos gracias a su mix entre reactividad y suavidad.

 

Conclusión

Nike Air Zoom Pegasus 33, solo con su número de versiones ya hablan por si solas. Evolucionar lo que funciona. Así podemos definirlas, nuevos extras como la incorporación de Air Zoom en la zona del antepié para, además, de dotar de suavidad, darle mucha más reactividad. Un Flywire evolucionado, con doble pasada para mejorar, aun más,  la sujeción de una manera adaptativa. En la suela, podemos apreciar cambios en las geometrías de sus gofres y eliminación de zonas de surcos de flexión.

Nike Air Zoom Pegasus 33, zapatillas top de entrenamiento y unas de las más vendida, seguramente la más. Aptas para gente desde 65 kg que quiere una zapatilla estable y amortiguada para sus entrenamientos. Y también una muy buena opción para corredores de 80 kg que busquen una zapatilla dinámica y reactiva para sus entrenamientos alegres y competiciones. Un peso total de 380 gramos, poca protección en el upper y destacable su gran transpirabilidad.

La suela sigue siendo algo muy mejorable, sobretodo en mojado. Mejor tener una segunda zapatilla si pensamos salir en mojado o húmedo, hemos tenido un par de sustos. A pesar de ello en asfalto funcionan bien, y la tracción que tienen con la superficie es realmente buena.

Zapatilla totalmente neutra que se puede usar con plantillas, su sistema de atado (esqueleto) permitirá tener la zona del mediopié bien sujeta sin que se mueva o haga el movimiento interior perjudicando en la pronación, así que estaremos bien asegurados.

Así que Nike no es sólo diseño y color. Mucha prestación y tecnología punta para estas Nike Air Zoom Pegasus 33, una suma de todas sus 33 anteriores versiones, esta vez sacada del horno con todos los extras y full equipe.

PROs y CONtras

PROs



- Transpirabilidad brutal gracias a su Engineered Mesh

- Comodidad a nivel de upper ayudada por su doble capa

- Apta para gran variedad de entrenamientos.

- El Air Zoom en el antepié permite confort y reactividad.

- Panel reflectante en talón



CONTRas



- La suela resbala en mojado.

- Durabilidad de la mediasuela.

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGlycerin 14 - BrooksAir Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla US1111
Peso (gramos)343301
Mesh--
Mesh102108
SuelaDelantera--
SuelaDelantera113115
SuelaTrasera--
SuelaTrasera7887
PerfilTrasero--
PerfilTrasero4039

PUNTUACIONES

Glycerin 14 - Brooks Air Zoom Pegasus 33 - Nike
Talla8.09.0
Fit antepié8.08.5
Fit mediopie8.09.0
Fit talón7.08.0
Fit arco8.07.5
Ajuste general8.08.0
Amortiguación antepié9.07.5
Amortiguación talón9.08.0
Amortiguación global9.08.0
Dinámica / Transición de la pisada9.07.5
Respuesta7.07.0
Flexibilidad7.08.0
Soporte talón9.07.0
Soporte antepié8.08.0
Soporte global9.08.0
Agarre en seco9.07.5
Agarre en mojado8.05.0
Agarre en asfalto9.08.0
Agarre en tierra7.06.5
Agarre en pista8.08.0
Agarre global8.07.5
Durabilidad suela7.08.0
Durabilidad upper8.08.0
Durabilidad global7.08.0
Grosor lengüeta8.07.5
Sujeción lengüeta9.07.0
Longitud lengüeta8.07.0
Número de ojales7.08.0
Acolchado collar9.07.0
Amplitud collar8.06.5
Altura collar8.07.0
Sujeción collar8.07.0
Transpirabilidad5.09.0
Impermeabilidad4.05.0
Reflectantes7.09.0
Calidad de materiales y acabados9.09.0
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