Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 331 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Nike - Air Zoom Elite 8

Air Zoom Elite 8 - Nike

Publicado hace 146 día(s)

Introducción

Las zapatillas Nike Air Zoom Elite 8 son un modelo de gama media-alta con la que la compañía pretender mejorar un producto versátil y relativamente ligero con el que se puede correr rápido (forma parte de su colección "run fast").



La marca Nike necesita poca presentación por ser la gran dominadora de todos los mercados y submercados deportivos, hecho que además la pone constantemente en el ojo del huracán (la repercusión de sus acciones siempre resulta muy exagerada). En medio del ruido o la polémica, la compañía sigue a lo suyo, innovando y creando tendencia con sus modelos, algunos de los cuales son de referencia obligada para cualquier corredor un poco curioso y que la marca va mejorando temporada tras temporada para afinar sus resultados. Las Nike Air Zoom Elite 8 son la última vuelta de tuerca de un modelo que se abre camino en la colección de running de Nike gracias a sus equilibradas prestaciones. Observamos diferencias interesantes sobretodo en el upper, ya que mantiene perfiles y materiales en la suela y la medisuela. Seguid leyendo si queréis saber cómo se han comportado durante un largo período de pruebas intensivas por las carreteras y caminos del mundo, los resultados han sido reveladores y sorprendentes.

Primeras impresiones

De la primera manipulación de las Nike Air Zoom Elite 8 empezamos a comprobar que se trata de un producto muy elaborado y muy bien pensado. Advertimos que incorpora nuevas soluciones tecnológicas como los hilos tensores Flywire en el upper, una inserción de Zoom Air (que precisamente le da nombre) en la zona del antepié de la mediasuela o el crashrail en la suela, para completar un modelo de corte aparentemente tradicional (pese a un perfil un poco más bajo de lo acostumbrado) y que, a tenor de la suavidad del mesh del upper, promete una comodidad ciertamente alta.



Esta comodidad que sospechábamos se constata con creces al enfundarnos las Zoom Elite 8 y al dar los primeros pasos con ellas. Percibimos la suavidad del Phylon de la mediasuela y, sobretodo, el respetuoso y graduable envolvimiento del upper y de la lengüeta. Tanta comdidad en un modelo que resulta bastante ligero nos hace sospechar que lo usaremos a conciencia en todo tipo de salidas.

Mediasuela y amortiguación

Las zapatillas Nike Air Zoom Elite 8 presentan una mediasuela confeccionada con Phylon, un material usado profusamente por Nike y que presenta una amortiguación agradable, en un feliz medio camino entre blanda y reactiva. En este modelo, la compañía americana opta por situar el sistema Air Zoom (con su combinación de fibras internas y aire presurizado) en la zona delantera del pie, a la altura de los metatarsos, por lo que parece destinado a potenciar la impulsión más que a amortiguar la recepción. Empezamos a comprobar que la transición que proponen estas zapatillas será interesante y poco habitual.



Pese a que la suela apunta dos líneas de torsión muy evidentes, la zapatilla flexa fácilmente por la más retrasada de éstas (que se encuentra justo bajo el puente, en el lugar en que precisamente empieza el Air Zoom de los metatarsos) pero se muestra mucho más rígida en la línea delantera (ya en la zona de las falanges de los dedos). Ello nos lleva a concluir que, debido a la relativa dureza del Phylon, nos hallemos ante una zapatilla no excesivamente flexible en términos generales, y lo mismo vale para la torsión lateral. Se trata de un modelo con una mediasuela relativamente rígida, aunque no por ello menos cómoda.



El perfil de la zapatilla es bastante convencional pero con unos registros de altura y de drop correspondientes a la banda baja de los habituales. El talón es quizás la parte más sorprendente por encontrarse más bajo que la zona de inmediatamente debajo el tobillo, por lo que propone un modo de correr no tan convencional como pensábamos y que consiste en una transición más larga entre la recepción y el impulso. Por otra parte, el drop es de 8 mm. y se acerca bastante al Free Running que proponía Nike como respuesta a la eclosión del Barefoot Running o Natural Running a lo largo de estos últimos años.

 

Todo ello configura una mediasuela con una amortiguación cómoda pero a su vez bastante reactiva (sobretodo comparándola con otros modelos de la misma marca), bastante estable por su flexibilidad limitada y que implica una manera de correr interesante por el largo proceso de transición especialmente ayudado en su fase impulsiva por la tecnología Air Zoom.

Suela

La suela de las zapatillas Nike Air Zoom Elite 8 presenta dos zonas completamente distintas y complementarias. Por un lado, toda la parte interior de la misma se halla protagonizada por tacos poligonales (hexagonales en la zona anterior y cuadrados en la posterior) para posibilitar un buen agarre e impulso. Por otro lado, en la zona exterior encontramos dos robustas líneas longitudinales que recorren la zapatilla de la puntera al talón y que únicamente se halla interrumpida por pequeñas líneas de flexión. Estas líneas, que la marca denomina "crash rail" y que están presentes en muchos modelos actuales, están pensadas para ofrecer más estabilidad a las Air Zoom Elite 8.



En suma, tenemos una suela poco contundente (en toda su parte media el Phylon aflora a la superfície y, en los casos en que hallamos goma dura, su grosor es decididamente reducido) pero que nos permite correr por terrenos de lo más variados (hemos aprovechado para combinar el asfalto con tierra e incluso con roca desnuda y el resultado ha sido siempre excelente gracias a la solvencia de los tacos poligonales) de un modo siempre consistente y estable (gracias a la robustez que aporta el "crash rail"). La suela convierte a las Nike Air Zoom Elite 8 en uns zapatillas ciertamente polivalentes.

Upper

En la medida en que la marca americana ya nos tiene (mal) acostumbrados en los últimos tiempos, el upper de las Nike Air Zoom Elite 8 es una pequeña maravilla. Pese a no ser tan liviano y dúctil como en los modelos Flyknit y a incorporar una estructura de talón relativamente rígida y una espuma en torno al tobillo bastante gruesa, el upper mantiene unas apreciables características de ligereza  y de adaptación a todo tipo de pie que lo convierten en supercómodo a la vez que transpirable y eficaz.



El Flymesh con el que se compone el upper de las Nike Air Zoom Elite 8 se encuentra ligeramente reforzado en la puntera de modo casi imperceptible y en el talón de forma mucho más evidente. En una apuesta por la estabilidad, ello significa también que Nike pretende ofrecernos unas zapatillas versátiles e interesantes en la variedad de registros que combina. Estos refuerzos vienen a redundar en la categoría de zapatillas mixtas que ya empezábamos a apuntar cuando analizábamos la suela.



La solvencia del upper proviene también de la tecnología Flywire, una solución que Nike adopta últimamente en gran cantidad de modelos de orden muy distinto: unos hilos extraresistentes que conectan los propios cordones de la zapatilla con la parte más baja del upper, con lo que la zapatilla se adapta al pie como un guante sea como sea el pie del corredor y proponiendo un envolvimiento del pie verdaderamente cómodo.



Hemos corrido por todas partes con las Nike Air Zoom Elite 8 y nos ha encantado la comodidad y la efectividad de un upper tan bien pensado. Incluso nos hemos atrevido a efectuar salidas sin calcetines, y las zapatillas han seguido siendo muy cómodas en todo momento.

Horma

Debemos afirmar que la horma de las Nike Air Zoom Elite 8 es relativamente ancha, especialmente en su parte delantera, pese a que se adapta de un modo sorprendente a todo tipo de pie gracias a la versatilidad ya mencionada de su upper.  No observamos ninguna peculiaridad respecto al tallaje, ya que hemos usado nuestro número habitual y nos ha ido perfectamente.



Por otra parte, las Nike Air Zoom Elite 8 presentan un puente relativamente bajo, hecho que podría presentar algún problema si uno tuviera los pies marcadamente cavos.

Dinámica

Las zapatillas Nike Air Zoom Elite 8 presentan una dinámica menos convencional de lo que en un primer momento uno podría pensar. La combinación de su perfil bajo y plano, unidos a una mediasuela relativamente rígida requiere una transición no inmediata y que requiere por ello de alguna ayuda externa, que se materializa en la inserción del Air Zoom en la zona metatarsiana y que aporta una reactividad ciertamente interesante. Se trata de una transición que requiere un esfuerzo extra en la impulsión pero que una vez efectuada lanzan el pie hacia delante con gran potencia, por lo que se pueden lograr resultados muy satisfactorios cuando rodamos a ritmos altos. Ello nos lleva a subrayar una vez más su versatilidad: pese a no tratarse obviamente de zapatillas voladoras, podemos correr perfectamente con ellas en competiciones asfalteras de todo tipo. Durante el periodo de prueba nos ha sorprendido gratamente el buen resultado en lides tan distintas como rodajes lentos o fartleks explosivos. De haber competido en asfalto durante este tiempo, no hubiéramos dudado en utilizarlas.



Pese a que no resulta demasiado perceptible al correr, las Zoom Elite 8 presentan una ligera disimetría entre los dos lados que actúa como pequeña corrección de la pronación, aunque podemos calificarlas sin ningún género de dudas como zapatillas neutras.

 

Conclusión

En suma, las zapatillas Nike Air Zoom Elite 8 son un modelo increíblemente versátil, cómodo y bien pensado para todo tipo de cabalgada sobre terreno duro. Sus buenos acabados y la evidente tecnicidad que presentan las convierten en zapatillas con un comportamiento fiable tanto en rodajes lentos como en competiciones rápidas y exigentes. Su buena combinación entre conceptos opuestos como rigidez / flexibilidad, ligereza / robustez, amortiguación blanda / reactividad o corte clásico / perfil plano nos habla de su polivalencia y de su gran potencial. Una zapatilla perfecta para correr y correr independientemente de la distancia, de la velocidad y del tipo de terreno.

PROs y CONtras

Pros:

- versatilidad

- comodidad

- fiabilidad



Contras:

- relativa rigidez de la mediasuela

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningAir Zoom Elite 8 - Nike
Talla US1010.5
Talla US13