Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 329 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

New Balance - Vazee Prism

Vazee Prism - New Balance

Publicado hace 261 día(s)

Introducción

Ahora hace ya varios meses llegaron noticias desde Boston. Alejándose de las otras líneas veteranas e incluso de las nuevas Fresh Foam llegaban la línea Vazee. La centenaria marca New Balance sorprendía con este lanzamiento que dejaba el mundo del running sembrado de dudas sobre las pretensiones de la mítica marca de zapatillas. Destinadas a convivir con el resto de línea y con las nuevas Fresh Foam las Vazee siguen pisando fuerte. Si ya teníamos las Rush, Pace y Coast ahora llega su hermana, la nueva New Balance Vazee Prism.

Aunque esta nueva entrega de la familia salta a la vista por tener un poco más de cuerpo,  sigue siendo una zapatilla destinada a ser rápida. Y atentos pues no acaba aquí la historia, ¡llevan control de estabilidad! Los pronadores teníamos ya un “qué” rondando por la cabeza al mirar la gama Vazee. Le faltaba algo. Y aquí está. Las New Balance Vazee Prism aportan ese punto de estabilidad que toda familia necesita.

 Tenemos unas zapatillas con control de estabilidad, con un poco más de cuerpo de lo que es habitual y dentro de una familia de zapatillas que son cohetes. Parecen la oveja negra de la familia.  Si lo son o no lo iremos viendo a lo largo de las pruebas que les vamos a hacer. De momento, abrimos incógnita. A pesar de los detalles que la hacen distinta de las demás, ¿serán las New Balance Vazee Prism un cohete?

Primeras impresiones

Vayamos con las sensaciones que nos brindan estas zapatillas durante el ritual de sacarlas de la caja y calzarlas por primera vez. Todos sabemos de lo especial de este momento, y mentiríamos si negásemos una especial ilusión al abrir la caja, aunque ya las hayamos visto en internet. Me viene a la mente la escena en que Harry Potter crea el vínculo con su varita. Pero vayamos al grano, que seguramente no nos haga falta una escoba para volar.

Las sacamos de la caja y nos va a sorprender un upper naranja butano impoluto y una media suela blanca como los Alpes. Las cogemos y lo estridente de los colores pasa a ser suavidad al tacto.  Un upper muy cuidado, sencillo, pero cuidado. Las volteamos un poco y las doblamos un poco. Hay que hacer una fuerza relativa para ello. Síntoma de que la suavidad del upper es sólo fachada. Tenemos una bamba con carácter. Seguro que nos va a dar todo si no ponemos de nuestra parte. 

Y ya solo nos falta calzarnos estas New Balance Vazee Prism. Suaves, con carácter y al calzarlas una sensación extraña. Notamos con más claridad que no son unas zapatillas blandas. Pero la forma de la media suela nos invita a ir hacia delante si nos balanceamos un poco. Esto en movimiento debe ser una gozada, pensamos. Y como de pensarlo no basta nos echamos a correr. Ya veremos si como por arte de magia notamos un vínculo entre zapatillas y corredor.



 

Mediasuela y amortiguación

Después de esta breve introducción entremos en materia.¿ Cómo están hechas estas New Balance Vazee Prism para estar destinadas a volar? Como bien hemos dicho anteriormente,  tenemos una media suela que no flexa con facilidad, con control de estabilidad y con más amortiguación de lo habitual si hablamos de voladoras. Vayamos por partes.

La suela de las New Balance Vazee Prism está compuesta de una sola pieza de REVlite, uno de los compuestos de la casa. Cuando tratamos de flexar la zapatilla veremos que no cede con facilidad. Con la línea de flexión marcada en el final del antepie la flexión es costosa. Esto no tiene porqué ser una característica mala, es más, si lo que buscamos es que la zapatilla nos devuelva un impulso, que mejor que una suela reactiva. A más fuerza que aplicamos para flexar, con más fuerza vuelve a su posición original. Cuando la mediasuela flexa tan poco es fácil pensar que un corredor ligero quizá no podrá sacarle todo el jugo. A fin de cuentas cuan más pesado es uno más fuerza ejercerá sobre la zapatilla y más fácil la flexará. Durante las pruebas hemos empezado a notar las bondades del compuesto a partir de 5 min/km. No es un ritmo de competición propiamente dicho pero si un ritmo muy habitual en los entrenamientos.

Seguimos con el control de estabilidad. A diferencia de otras zapatillas de New Balance de la línea Stability estas New Balance Vazee Prism no traen consigo la tecnología T-Beam. A falta de este último tenemos una especie de cuña con una densidad más elevada. Marcada con triángulos grises abarca desde el talón hasta el mediope. A simple vista no parece una gran corrección, no parece parte de la mediasuela, es más bien una extensión que hace de tope. Durante los primeros test notamos cierta inestabilidad. Viniendo de unas zapatillas con un control más severo de pronación, estas New Balance Vazee Prism parecían quedarse cortas. Al no ser un elemento basto y contundente de control nos ha hecho dudar de su capacidad. Conforme han ido pasando los test la valoración general es bastante positiva, la curva de adaptabilidad al nuevo soporte es relativamente corta.

Tenemos la teoría de todas las partes importantes de esta media suela. Falta la práctica, por supuesto. Cuando las calzamos lo debemos esperar una sensación de amortiguación extrema como podríamos tener con Abzorb. No se nota nada. Es más bien dura, aunque cómoda. La forma acabada en punta ayuda aporta un efecto balancín que ayuda a lanzar el pie hacia delante. Cuando empezamos a correr ya vemos que no están hechas para el trote cochinero. La sensación de amortiguación es prácticamente nula. A ritmos vivos la cosa pasa a ser muy distinta. Veremos como el pie aterriza y despega del suelo con relativa facilidad. Esta variación no la hacen una zapatilla exclusiva de entrenamiento, pero tampoco exclusiva de competición. Nosotros hemos podido entrenar con ellas a ritmos de competición y a ritmos alegres. Elegir en qué lado hemos ido más cómodos es difícil. En ambos nos ha gustado la transición de la pisada y la reactividad de la suela, pero teniendo que elegir, un corredor de 80kg, las elegiría para competir. Tengamos en cuenta pero que no nos la jugamos mucho al decir que un peso ligero o medio seguramente se iría al lado opuesto de nuestra elección.

Resumiendo todos los apuntes que hemos ido dando de esta mediasuela podríamos decir que en estas New Balance Vazee Prism tenemos un buen trabajo en los pies. Una media suela reactiva gracias al REVlite. Con una amortiguación relativamente buena, dependiendo el ritmo la percibiremos de uno u otro modo. Y con un control de estabilidad que aunque deja unas sensaciones bastante logrado. Si NB pusiera aquí más control de estabilidad seguramente rompería la magia del REVlite, aparte de ganar unos gramos en peso. Con todas estas características NB ha conseguido una suela apta tanto para entrenamientos alegres y como para competir con ellas.



 

Suela

Avanzamos un poco más, de la media suela, a la suela. Giramos la zapatilla y podemos ver fácilmente tres partes. El color de estas ya depende de cada uno. Vemos una zona naranja, otra negra y una blanca. De la blanca vamos a olvidarnos, pues es el REVlite de la mediasuela. Las zonas descubiertas se corresponden principalmente con la línea que guía la pisada y con las zonas de flexión. Nos quedan la naranja, en el antepie y la negra, que extiende sus dominios por la puntera y desde el medio pie hacia el talón.

Estás dos zonas que pueden parecer iguales, pero nada más lejos de la realidad. Forman parte de la suela, si,  y tienen el mismo groso. Pero no tienen una diferencia importante entre ellos. Y no estamos hablando del color, que también. Lo que diferencia a estas dos zonas de la suela es la dureza de la goma y sus características. La zona naranja es más reactiva y más blanda. Cosa que sobre el papel nos proporciona mayor despegue pero mayor corrosión. Y la negra, lo contrario.

Una vez en movimiento el comportamiento de la suela no deja indiferente. La transición es fluida y el despegue muy rápido. No deja tiempo para nada más que para volver a levantar el pie del suelo. En cuanto al agarre, es excelente. Como ya es habitual nos hemos llevado estas New Balance Vazee Prism de paseo por una gran variedad de terrenos. Hay que tener en cuenta que sea cual sea el terreno, la amplitud de la suela nos va a dar siempre un punto extra de estabilidad importante.

Repasemos pues que terrenos han pisado estas New Balance Vazee Prism. De mayor a menor grip  tenemos terrenos como el asfalto, pistas de atletismo y vías urbanas (la acera de toda la vida). Conforme el terreno se va haciendo menos compacto vamos perdiendo agarre, aunque en pista forestal y en parques se comportan muy bien. Ya, a la cola quedarían terrenos con piedras sueltas, con zonas de barro, etc. Terrenos en los que la mayoría de zapatillas de asfalto ni pinchan ni cortan.

El desgaste de la suela después de todos los test +150km no parece remarcable. Así que dependiendo del uso que le demos a la zapatilla, más tirando a entrenos o hacia competición/series, la suela aguantará más o menos. Aunque el límite apostamos a que queda muy lejos de los más de 150km que les hemos rodado. Las New Balance Vazee Prism tienen suela para rato.



 

Upper

El upper. Que contaros de él, ¿aparte de que es una maravilla en todos los sentidos? Salta a la vista, no por el naranja butano, que es un diseño sencillo. Con pocas costuras,  una capa de Synthetic Mesh cubre casi toda la zapatilla. Y como siempre, la N de la marca mandando en el lateral de la zapatilla.  De cosas a destacar del upper, hay varias, así que vamos al lío.



Recorriendo esta malla que cubre casi toda la zapatilla podemos encontrar un material que recorre la puntera y que acaba en los dos primeros ojales de los codones, al inicio del empeine.  Los del medio quedan respaldado por una pieza parecida a la de la puntera que recoge el pie desde la base hacía el talón. Para acabar, tenemos dos agujeros más en el collar.  A pesar de las costuras visibles desde el exterior, el interior está prácticamente libre de ellas.

Por lo que al collar e refiere vemos que no es excesivamente acolchado en términos generales. Más bien fino, aunque se ensancha cuando llegamos a la zona del tendón de Aquiles. A pesar de esta finura una vez calzadas no se perciben así. Notaremos una mezcla entre libertad y sujeción a la vez. Una parte curiosa del upper es el diseño del talón. Con un diseño parecido a las escamas de un dragón. Los surcos hacia fuera aportan una característica bastante reveladora. Si intentamos doblarlo hacia dentro, cede un poco. Y si lo intentamos hacer hacia fuera… imposible. A no ser que rompáis la zapatilla en el intento, claro. Este tipo de diseño lo han llamado “Deconstructed Heel Counter”, o lo que es lo mismo “Deconstrucción de talón”. Aunque venga a la mente cabe rechazar toda analogía con el cocinero Ferrán Adrià. Estas zapatillas sólo son aptas para el consumo de quilómetros.

La sujeción después de esta visión general apunta maneras. Cuando nos las calzamos, ya por primera vez es fácil dar con una combinación cómoda para que el pie esté a gusto. Casi que es meter el pie y atar. Sin ajustar cordones del puente ni nada. Muchas veces tardamos más de la cuenta en ajustar bien los cordones, la lengüeta, etc. Podríamos decir que las New Balance Vazee Prism son Plug and play.

Y ahora uno de los puntos que más llaman la atención. Se acerca el verano y con el invierno que hemos tenido en la península el verano puede ser terrible. Un verano terrible significa correr a temperaturas insufribles para los pies. Si corremos, aún peor. Pero tranquilos, las New Balance Vazee Prism traen buenas noticias. La malla transpira de manera extraordinaria. Con extraordinaria nos referimos a que acabaron literalmente secas como la mojama después de un entreno de una hora y media a ritmos alegres. El punto negativo de esta transpirabilidad es que en invierno si enganchamos un día de frío lo notaremos con los pies. De todos modos, es sólo un pequeño pero después de todos los pros que presenta este upper.

 

Horma

Estas New Balance Vazee Prism traen consigo una horma VL-6. El espacio que aporta la horma para el pie está muy logrado. Tanto en la zona del puente como en la del medio pue y metatarsos la amplitud es más que correcta. Quizá un poco demasiado estrecha en la puntera. Si tenemos dedos rebeldes puede ser que se empecinen en chocar contra las paredes y sufran un poco. Nada grave. Como hemos dicho, en términos generales debería adaptarse bien a todo tipo de pies.  La zona de los metatarsos sí que es ancha y convive a la perfección con el pie. UN punto aquí para las New Balance Vazee Prism.

El arco de la horma no está muy marcado por lo que las plantillas pueden convivir con la zapatilla sin mucho problema. A pesar de esta amplitud quizá queda un pelín justo el espacio y no acaban de ajustarse debidamente dentro de la zapatilla. Es fácil encontrarse que si cambiamos de calzado continuamente y utilizamos las plantillas para todo, estas no encajen al 100% siempre. No es un problema determinante a la hora de correr, pero sí que es probable que si no caben bien escuchemos ruido un tanto al caminar.



 

Dinámica

¿Y corriendo qué tal? Porqué con éstas zapatilla se corre, ¿no? Sí. Se corre. Y se puede correr mucho con ellas. Si es cierto que a ritmos cochineros resultan bastante duras, no olvidemos que son unas mixtas encaradas a competir. Pero cuando empezamos a darles chicha responden con solvencia.

La transición de la pisada es muy fluida ya sea talonando o corriendo de metatarsos. Parte de culpa en esta transición es la puntera y la forma puntiaguda que hace que el pie vaya hacia delante sin aplicar mucho esfuerzo. Como hemos dicho, a ritmos lentos la zapatilla no responde del mismo modo y no notaremos esta transición rápida ni mucho menos. Para empezar a notar algo de esta bondad nos iríamos a ritmos por debajo de 5 y de manera justita.

Durante los test las hemos utilizado tanto en rodajes cochineros como en series y ni punto de comparación. Cuando las New Balance Vazee Prism han demostrado todo lo que pueden dar ha sido en los entrenos de calidad. Series largas a cerca de 4-4’20min/km y cortas a 3:40-50min/km y notaremos como la respuesta es mucho mayor. De hecho, existe la respuesta, del otro modo vamos a tener la sensación de correr con una madera en los pies.

El control de estabilidad  es uno de los puntos que más curiosidad nos despertaba al inicio de la review. Acostumbrados al plus del T-Beam no sabíamos cómo podía reaccionar el cuerpo sin él. Durante los primeros días con los que salimos a correr con ellas nos dejó una sensación disconforme. A ratos iba todo perfecto y a otros notábamos como el pie tiraba demasiado hacia dentro y sin control. Esta sensación ya puede ser real o psicológica. Ya sea porqué la cabeza sabía que sin el T-Beam podía faltar estabilidad. O bien porque realmente era así. La verdad es que después de todos los test es justo poner la balanza en un 50/50.

Una de las cosas obvias es que sin el T-Beam y sin la cuña de doble densidad se pierden unos elementos contundentes de estabilidad. Al inicio de las pruebas sufrimos un poco de la cintilla ilotibial y de periostitis. Ambas relacionadas con la estabilidad de la pisada.  Como no podía ser de otro modo, a pesar de estas molestias seguimos adelante con los test. Las molestias eran reales, y real también ha sido el hecho de que han acabado por desparecer a las dos/tres semanas. Podríamos decir que es necesario un periodo de adaptación al nuevo soporte de estabilidad. Estas New Balance Vazee Prism no incorporan una cuña “de verdad”, sino un tope aporta sensaciones distintas en la pisada. Es como no llevar nada. Suponemos que el perder el punto de estabilidad que aportan la combinación de los primeros elementos el cuerpo hacerse a la nueva situación. A nosotros nos ha llevado dos/tres semanas. Aunque dependiendo del grado de pronación de cada uno quizá pueda variar más. De todos modos, si algún corredor prona excesivamente, me lo tomaría con calma.

Después de los km que les hemos metido a las zapatillas, que no son pocos, la suela no padece mucho desgaste. La parte blanda sí que si nos fijamos con detalle podemos llegar a ver cómo está un pelín más sufrida, pero nada del otro mundo. El REVlite apenas sin marcas por el uso, cosa que  demuestra  que aún pueden soportar muchos más quilómetros. Respecto al upper, quitando alguna marca debido al uso está como nuevo.



 

Conclusión

Tenemos una nueva zapatilla de la línea Vazee, con un poco más de cuerpo para entrenos más largos y control de estabilidad. Una zapatilla que después de las pruebas ha demostrado que ha llegado a la familia para quedarse.

Para aquellos corredores que pueden ser un poco reacios  a utilizar zapatillas más voladoras debido a su peso pueden atreverse con tranquilidad con estas New Blance Vazee Prism. Para alguien que ya esté acostumbrado a utilizar este tipo de zapatillas también, claro está. Pero es cierto que el REVlite utilizado por New Balance da este plus de amortiguación que viene muy bien para aquellos corredores más pesados.  La elección de este material otorga dos puntos básicos para una zapatilla que pretende ser de competición y un tanto rodadora. Reactividad y amortiguación.

Para resaltar un par de cosas de la zapatilla yo me quedaría primero con el control de estabilidad, que a pesar de no aparentar, cumple muy bien. A pesar de que necesita un poco de adaptación acaban resultando efectivas. Segundo con el diseño del upper, sencillo y funcional. Sin muchos elementos han conseguido un upper que aporta una seguridad a la pisada brutal además de una transpirabilidad asombrosa.

Y el bonus track. ¿Qué podemos extraer del comportamiento de estas New Balance Vazee Prism? Nos habían dicho que corrían mucho, que eran un cohete. Y es cierto, lo son. Pero con matices. Igual que en la frase “El pan no engorda, el que engorda eres tú”, la podemos adaptar a “Las zapatillas no corren, el que corre eres tú”. El pan ayuda a engordar igual que estas zapatillas te ayudan a correr. A más pan que comas, más vas a engordar. Ergo, a más chicha que le metas a estas Vazee, más te van a responder y más rápido vas a poder ir. No deja de ser también como un fondo de inversión, si no ponemos una buena cantidad de dinero, no vamos a recibir una buena rentabilidad.

Después de esta última reflexión sólo queda decir que igual que con las varitas y los magos, con estas New Balance Vazee Prism uno puede encontrar un gran compañero de fatigas para esos entrenamientos o carreras que deben ser rápidos. Ese compañero fiel que sabemos que si lo damos todo, él nos va a devolver aún más.



 

PROs y CONtras

PROS:

- Transpirabilidad

- Reactividad de la suela

- Transición pisada

- Sujeción

- Estabilidad



CONS:

- Dureza a ritmos bajos

- Poca flexibilidad

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningVazee Prism - New Balance
Talla US1011.5
Talla US13