SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 302 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

New Balance - Vazee Prism

Vazee Prism - New Balance

Publicado hace 261 día(s)

Introducción

Ahora hace ya varios meses llegaron noticias desde Boston. Alejándose de las otras líneas veteranas e incluso de las nuevas Fresh Foam llegaban la línea Vazee. La centenaria marca New Balance sorprendía con este lanzamiento que dejaba el mundo del running sembrado de dudas sobre las pretensiones de la mítica marca de zapatillas. Destinadas a convivir con el resto de línea y con las nuevas Fresh Foam las Vazee siguen pisando fuerte. Si ya teníamos las Rush, Pace y Coast ahora llega su hermana, la nueva New Balance Vazee Prism.

Aunque esta nueva entrega de la familia salta a la vista por tener un poco más de cuerpo,  sigue siendo una zapatilla destinada a ser rápida. Y atentos pues no acaba aquí la historia, ¡llevan control de estabilidad! Los pronadores teníamos ya un “qué” rondando por la cabeza al mirar la gama Vazee. Le faltaba algo. Y aquí está. Las New Balance Vazee Prism aportan ese punto de estabilidad que toda familia necesita.

 Tenemos unas zapatillas con control de estabilidad, con un poco más de cuerpo de lo que es habitual y dentro de una familia de zapatillas que son cohetes. Parecen la oveja negra de la familia.  Si lo son o no lo iremos viendo a lo largo de las pruebas que les vamos a hacer. De momento, abrimos incógnita. A pesar de los detalles que la hacen distinta de las demás, ¿serán las New Balance Vazee Prism un cohete?

Primeras impresiones

Vayamos con las sensaciones que nos brindan estas zapatillas durante el ritual de sacarlas de la caja y calzarlas por primera vez. Todos sabemos de lo especial de este momento, y mentiríamos si negásemos una especial ilusión al abrir la caja, aunque ya las hayamos visto en internet. Me viene a la mente la escena en que Harry Potter crea el vínculo con su varita. Pero vayamos al grano, que seguramente no nos haga falta una escoba para volar.

Las sacamos de la caja y nos va a sorprender un upper naranja butano impoluto y una media suela blanca como los Alpes. Las cogemos y lo estridente de los colores pasa a ser suavidad al tacto.  Un upper muy cuidado, sencillo, pero cuidado. Las volteamos un poco y las doblamos un poco. Hay que hacer una fuerza relativa para ello. Síntoma de que la suavidad del upper es sólo fachada. Tenemos una bamba con carácter. Seguro que nos va a dar todo si no ponemos de nuestra parte. 

Y ya solo nos falta calzarnos estas New Balance Vazee Prism. Suaves, con carácter y al calzarlas una sensación extraña. Notamos con más claridad que no son unas zapatillas blandas. Pero la forma de la media suela nos invita a ir hacia delante si nos balanceamos un poco. Esto en movimiento debe ser una gozada, pensamos. Y como de pensarlo no basta nos echamos a correr. Ya veremos si como por arte de magia notamos un vínculo entre zapatillas y corredor.



 

Mediasuela y amortiguación

Después de esta breve introducción entremos en materia.¿ Cómo están hechas estas New Balance Vazee Prism para estar destinadas a volar? Como bien hemos dicho anteriormente,  tenemos una media suela que no flexa con facilidad, con control de estabilidad y con más amortiguación de lo habitual si hablamos de voladoras. Vayamos por partes.

La suela de las New Balance Vazee Prism está compuesta de una sola pieza de REVlite, uno de los compuestos de la casa. Cuando tratamos de flexar la zapatilla veremos que no cede con facilidad. Con la línea de flexión marcada en el final del antepie la flexión es costosa. Esto no tiene porqué ser una característica mala, es más, si lo que buscamos es que la zapatilla nos devuelva un impulso, que mejor que una suela reactiva. A más fuerza que aplicamos para flexar, con más fuerza vuelve a su posición original. Cuando la mediasuela flexa tan poco es fácil pensar que un corredor ligero quizá no podrá sacarle todo el jugo. A fin de cuentas cuan más pesado es uno más fuerza ejercerá sobre la zapatilla y más fácil la flexará. Durante las pruebas hemos empezado a notar las bondades del compuesto a partir de 5 min/km. No es un ritmo de competición propiamente dicho pero si un ritmo muy habitual en los entrenamientos.

Seguimos con el control de estabilidad. A diferencia de otras zapatillas de New Balance de la línea Stability estas New Balance Vazee Prism no traen consigo la tecnología T-Beam. A falta de este último tenemos una especie de cuña con una densidad más elevada. Marcada con triángulos grises abarca desde el talón hasta el mediope. A simple vista no parece una gran corrección, no parece parte de la mediasuela, es más bien una extensión que hace de tope. Durante los primeros test notamos cierta inestabilidad. Viniendo de unas zapatillas con un control más severo de pronación, estas New Balance Vazee Prism parecían quedarse cortas. Al no ser un elemento basto y contundente de control nos ha hecho dudar de su capacidad. Conforme han ido pasando los test la valoración general es bastante positiva, la curva de adaptabilidad al nuevo soporte es relativamente corta.

Tenemos la teoría de todas las partes importantes de esta media suela. Falta la práctica, por supuesto. Cuando las calzamos lo debemos esperar una sensación de amortiguación extrema como podríamos tener con Abzorb. No se nota nada. Es más bien dura, aunque cómoda. La forma acabada en punta ayuda aporta un efecto balancín que ayuda a lanzar el pie hacia delante. Cuando empezamos a correr ya vemos que no están hechas para el trote cochinero. La sensación de amortiguación es prácticamente nula. A ritmos vivos la cosa pasa a ser muy distinta. Veremos como el pie aterriza y despega del suelo con relativa facilidad. Esta variación no la hacen una zapatilla exclusiva de entrenamiento, pero tampoco exclusiva de competición. Nosotros hemos podido entrenar con ellas a ritmos de competición y a ritmos alegres. Elegir en qué lado hemos ido más cómodos es difícil. En ambos nos ha gustado la transición de la pisada y la reactividad de la suela, pero teniendo que elegir, un corredor de 80kg, las elegiría para competir. Tengamos en cuenta pero que no nos la jugamos mucho al decir que un peso ligero o medio seguramente se iría al lado opuesto de nuestra elección.

Resumiendo todos los apuntes que hemos ido dando de esta mediasuela podríamos decir que en estas New Balance Vazee Prism tenemos un buen trabajo en los pies. Una media suela reactiva gracias al REVlite. Con una amortiguación relativamente buena, dependiendo el ritmo la percibiremos de uno u otro modo. Y con un control de estabilidad que aunque deja unas sensaciones bastante logrado. Si NB pusiera aquí más control de estabilidad seguramente rompería la magia del REVlite, aparte de ganar unos gramos en peso. Con todas estas características NB ha conseguido una suela apta tanto para entrenamientos alegres y como para competir con ellas.



 

Suela

Avanzamos un poco más, de la media suela, a la suela. Giramos la zapatilla y podemos ver fácilmente tres partes. El color de estas ya depende de cada uno. Vemos una zona naranja, otra negra y una blanca. De la blanca vamos a olvidarnos, pues es el REVlite de la mediasuela. Las zonas descubiertas se corresponden principalmente con la línea que guía la pisada y con las zonas de flexión. Nos quedan la naranja, en el antepie y la negra, que extiende sus dominios por la puntera y desde el medio pie hacia el talón.

Estás dos zonas que pueden parecer iguales, pero nada más lejos de la realidad. Forman parte de la suela, si,  y tienen el mismo groso. Pero no tienen una diferencia importante entre ellos. Y no estamos hablando del color, que también. Lo que diferencia a estas dos zonas de la suela es la dureza de la goma y sus características. La zona naranja es más reactiva y más blanda. Cosa que sobre el papel nos proporciona mayor despegue pero mayor corrosión. Y la negra, lo contrario.

Una vez en movimiento el comportamiento de la suela no deja indiferente. La transición es fluida y el despegue muy rápido. No deja tiempo para nada más que para volver a levantar el pie del suelo. En cuanto al agarre, es excelente. Como ya es habitual nos hemos llevado estas New Balance Vazee Prism de paseo por una gran variedad de terrenos. Hay que tener en cuenta que sea cual sea el terreno, la amplitud de la suela nos va a dar siempre un punto extra de estabilidad importante.

Repasemos pues que terrenos han pisado estas New Balance Vazee Prism. De mayor a menor grip  tenemos terrenos como el asfalto, pistas de atletismo y vías urbanas (la acera de toda la vida). Conforme el terreno se va haciendo menos compacto vamos perdiendo agarre, aunque en pista forestal y en parques se comportan muy bien. Ya, a la cola quedarían terrenos con piedras sueltas, con zonas de barro, etc. Terrenos en los que la mayoría de zapatillas de asfalto ni pinchan ni cortan.

El desgaste de la suela después de todos los test +150km no parece remarcable. Así que dependiendo del uso que le demos a la zapatilla, más tirando a entrenos o hacia competición/series, la suela aguantará más o menos. Aunque el límite apostamos a que queda muy lejos de los más de 150km que les hemos rodado. Las New Balance Vazee Prism tienen suela para rato.



 

Upper

El upper. Que contaros de él, ¿aparte de que es una maravilla en todos los sentidos? Salta a la vista, no por el naranja butano, que es un diseño sencillo. Con pocas costuras,  una capa de Synthetic Mesh cubre casi toda la zapatilla. Y como siempre, la N de la marca mandando en el lateral de la zapatilla.  De cosas a destacar del upper, hay varias, así que vamos al lío.



Recorriendo esta malla que cubre casi toda la zapatilla podemos encontrar un material que recorre la puntera y que acaba en los dos primeros ojales de los codones, al inicio del empeine.  Los del medio quedan respaldado por una pieza parecida a la de la puntera que recoge el pie desde la base hacía el talón. Para acabar, tenemos dos agujeros más en el collar.  A pesar de las costuras visibles desde el exterior, el interior está prácticamente libre de ellas.

Por lo que al collar e refiere vemos que no es excesivamente acolchado en términos generales. Más bien fino, aunque se ensancha cuando llegamos a la zona del tendón de Aquiles. A pesar de esta finura una vez calzadas no se perciben así. Notaremos una mezcla entre libertad y sujeción a la vez. Una parte curiosa del upper es el diseño del talón. Con un diseño parecido a las escamas de un dragón. Los surcos hacia fuera aportan una característica bastante reveladora. Si intentamos doblarlo hacia dentro, cede un poco. Y si lo intentamos hacer hacia fuera… imposible. A no ser que rompáis la zapatilla en el intento, claro. Este tipo de diseño lo han llamado “Deconstructed Heel Counter”, o lo que es lo mismo “Deconstrucción de talón”. Aunque venga a la mente cabe rechazar toda analogía con el cocinero Ferrán Adrià. Estas zapatillas sólo son aptas para el consumo de quilómetros.

La sujeción después de esta visión general apunta maneras. Cuando nos las calzamos, ya por primera vez es fácil dar con una combinación cómoda para que el pie esté a gusto. Casi que es meter el pie y atar. Sin ajustar cordones del puente ni nada. Muchas veces tardamos más de la cuenta en ajustar bien los cordones, la lengüeta, etc. Podríamos decir que las New Balance Vazee Prism son Plug and play.

Y ahora uno de los puntos que más llaman la atención. Se acerca el verano y con el invierno que hemos tenido en la península el verano puede ser terrible. Un verano terrible significa correr a temperaturas insufribles para los pies. Si corremos, aún peor. Pero tranquilos, las New Balance Vazee Prism traen buenas noticias. La malla transpira de manera extraordinaria. Con extraordinaria nos referimos a que acabaron literalmente secas como la mojama después de un entreno de una hora y media a ritmos alegres. El punto negativo de esta transpirabilidad es que en invierno si enganchamos un día de frío lo notaremos con los pies. De todos modos, es sólo un pequeño pero después de todos los pros que presenta este upper.

 

Horma

Estas New Balance Vazee Prism traen consigo una horma VL-6. El espacio que aporta la horma para el pie está muy logrado. Tanto en la zona del puente como en la del medio pue y metatarsos la amplitud es más que correcta. Quizá un poco demasiado estrecha en la puntera. Si tenemos dedos rebeldes puede ser que se empecinen en chocar contra las paredes y sufran un poco. Nada grave. Como hemos dicho, en términos generales debería adaptarse bien a todo tipo de pies.  La zona de los metatarsos sí que es ancha y convive a la perfección con el pie. UN punto aquí para las New Balance Vazee Prism.

El arco de la horma no está muy marcado por lo que las plantillas pueden convivir con la zapatilla sin mucho problema. A pesar de esta amplitud quizá queda un pelín justo el espacio y no acaban de ajustarse debidamente dentro de la zapatilla. Es fácil encontrarse que si cambiamos de calzado continuamente y utilizamos las plantillas para todo, estas no encajen al 100% siempre. No es un problema determinante a la hora de correr, pero sí que es probable que si no caben bien escuchemos ruido un tanto al caminar.



 

Dinámica

¿Y corriendo qué tal? Porqué con éstas zapatilla se corre, ¿no? Sí. Se corre. Y se puede correr mucho con ellas. Si es cierto que a ritmos cochineros resultan bastante duras, no olvidemos que son unas mixtas encaradas a competir. Pero cuando empezamos a darles chicha responden con solvencia.

La transición de la pisada es muy fluida ya sea talonando o corriendo de metatarsos. Parte de culpa en esta transición es la puntera y la forma puntiaguda que hace que el pie vaya hacia delante sin aplicar mucho esfuerzo. Como hemos dicho, a ritmos lentos la zapatilla no responde del mismo modo y no notaremos esta transición rápida ni mucho menos. Para empezar a notar algo de esta bondad nos iríamos a ritmos por debajo de 5 y de manera justita.

Durante los test las hemos utilizado tanto en rodajes cochineros como en series y ni punto de comparación. Cuando las New Balance Vazee Prism han demostrado todo lo que pueden dar ha sido en los entrenos de calidad. Series largas a cerca de 4-4’20min/km y cortas a 3:40-50min/km y notaremos como la respuesta es mucho mayor. De hecho, existe la respuesta, del otro modo vamos a tener la sensación de correr con una madera en los pies.

El control de estabilidad  es uno de los puntos que más curiosidad nos despertaba al inicio de la review. Acostumbrados al plus del T-Beam no sabíamos cómo podía reaccionar el cuerpo sin él. Durante los primeros días con los que salimos a correr con ellas nos dejó una sensación disconforme. A ratos iba todo perfecto y a otros notábamos como el pie tiraba demasiado hacia dentro y sin control. Esta sensación ya puede ser real o psicológica. Ya sea porqué la cabeza sabía que sin el T-Beam podía faltar estabilidad. O bien porque realmente era así. La verdad es que después de todos los test es justo poner la balanza en un 50/50.

Una de las cosas obvias es que sin el T-Beam y sin la cuña de doble densidad se pierden unos elementos contundentes de estabilidad. Al inicio de las pruebas sufrimos un poco de la cintilla ilotibial y de periostitis. Ambas relacionadas con la estabilidad de la pisada.  Como no podía ser de otro modo, a pesar de estas molestias seguimos adelante con los test. Las molestias eran reales, y real también ha sido el hecho de que han acabado por desparecer a las dos/tres semanas. Podríamos decir que es necesario un periodo de adaptación al nuevo soporte de estabilidad. Estas New Balance Vazee Prism no incorporan una cuña “de verdad”, sino un tope aporta sensaciones distintas en la pisada. Es como no llevar nada. Suponemos que el perder el punto de estabilidad que aportan la combinación de los primeros elementos el cuerpo hacerse a la nueva situación. A nosotros nos ha llevado dos/tres semanas. Aunque dependiendo del grado de pronación de cada uno quizá pueda variar más. De todos modos, si algún corredor prona excesivamente, me lo tomaría con calma.

Después de los km que les hemos metido a las zapatillas, que no son pocos, la suela no padece mucho desgaste. La parte blanda sí que si nos fijamos con detalle podemos llegar a ver cómo está un pelín más sufrida, pero nada del otro mundo. El REVlite apenas sin marcas por el uso, cosa que  demuestra  que aún pueden soportar muchos más quilómetros. Respecto al upper, quitando alguna marca debido al uso está como nuevo.



 

Conclusión

Tenemos una nueva zapatilla de la línea Vazee, con un poco más de cuerpo para entrenos más largos y control de estabilidad. Una zapatilla que después de las pruebas ha demostrado que ha llegado a la familia para quedarse.

Para aquellos corredores que pueden ser un poco reacios  a utilizar zapatillas más voladoras debido a su peso pueden atreverse con tranquilidad con estas New Blance Vazee Prism. Para alguien que ya esté acostumbrado a utilizar este tipo de zapatillas también, claro está. Pero es cierto que el REVlite utilizado por New Balance da este plus de amortiguación que viene muy bien para aquellos corredores más pesados.  La elección de este material otorga dos puntos básicos para una zapatilla que pretende ser de competición y un tanto rodadora. Reactividad y amortiguación.

Para resaltar un par de cosas de la zapatilla yo me quedaría primero con el control de estabilidad, que a pesar de no aparentar, cumple muy bien. A pesar de que necesita un poco de adaptación acaban resultando efectivas. Segundo con el diseño del upper, sencillo y funcional. Sin muchos elementos han conseguido un upper que aporta una seguridad a la pisada brutal además de una transpirabilidad asombrosa.

Y el bonus track. ¿Qué podemos extraer del comportamiento de estas New Balance Vazee Prism? Nos habían dicho que corrían mucho, que eran un cohete. Y es cierto, lo son. Pero con matices. Igual que en la frase “El pan no engorda, el que engorda eres tú”, la podemos adaptar a “Las zapatillas no corren, el que corre eres tú”. El pan ayuda a engordar igual que estas zapatillas te ayudan a correr. A más pan que comas, más vas a engordar. Ergo, a más chicha que le metas a estas Vazee, más te van a responder y más rápido vas a poder ir. No deja de ser también como un fondo de inversión, si no ponemos una buena cantidad de dinero, no vamos a recibir una buena rentabilidad.

Después de esta última reflexión sólo queda decir que igual que con las varitas y los magos, con estas New Balance Vazee Prism uno puede encontrar un gran compañero de fatigas para esos entrenamientos o carreras que deben ser rápidos. Ese compañero fiel que sabemos que si lo damos todo, él nos va a devolver aún más.



 

PROs y CONtras

PROS:

- Transpirabilidad

- Reactividad de la suela

- Transición pisada

- Sujeción

- Estabilidad



CONS:

- Dureza a ritmos bajos

- Poca flexibilidad

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaVazee Prism - New Balance
Talla US8.511.5
Talla US9.5