Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 329 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

New Balance - Vazee Pace

Vazee Pace - New Balance

Publicado hace 247 día(s)

Introducción

Parece que New Balance nos ha hecho un buen requiebro con el lanzamiento este verano de la nueva línea Vazee. Cuando todos pensábamos que su gran apuesta iba a ser el Fresh Foam, los de Boston nos sorprendieron recuperando la espuma RevLite para su nueva línea de zapatillas ligeras.
New Balance nos las presenta como las tope de gama de la serie Vazee: las más respondonas, ligeras y rápidas de la familia. Unas zapatillas para entrenamientos rápidos y pesos medios que llegan, ni más ni menos, que para jubilar a una de las zapas que más alegrías han dado a la marca en las últimas temporadas: la serie 890. Si las apariencias no engañan, vamos a probar unas mixtas en toda regla.
Las Pace no vienen solas, la primera entrega de la familia Vazee la completan las Rush y las Coast, que se van haciendo progresivamente más rodadoras y amortiguadas.
A título de curiosidad, parece que New Balance quiere cuidar tanto el diseño de la serie Vazee que presenta a las Coast, las pequeñas de la saga, como el “modelo puede combinarse tanto con unos vaqueros como con tu equipo de running favorito”, ahí queda eso.
Durante las próximas semanas, los próximos kilómetros, nuestro desafío será exprimirlas al máximo, comprobar si cumplen lo que prometen y si pueden ir más allá, ir a su terreno y sacarlas de su zona de confort para poder contaros como se portan.
Vamos al lío que los dientes se van haciendo largos, nos esperan unas zapas multipremiadas desde su debut en varios medios de primera línea mundial y que se enfrentan al reto de ocupar el segmento conquistado por la serie 890. No es poca cosa.

Primeras impresiones

Al presentarte a las New Balance Vazee Pace tienes las sensación de ser antiguos conocidos. El diseño es sobrio, elegante, sin estridencias, y hasta me atrevería a decir que un punto clásico… una de esas zapatillas que no dudarás en sacar a la calle en tejanos cuando las hayas jubilado de fartleks y series. Se nos presentan, apriori, en dos opciones de colores en su versión para hombre: anaranjado o la combinación de azules que podéis ver en las fotos que acompañan esta review, aunque ya ha empezado el esperado goteo de ediciones especiales y limitadas con nuevas combinaciones de colores tanto en el upper como en la mediasuela, empezando por las Limited Edition Vazee Pace NYC.
En la mano nos llama la atención su ligereza, la flexibilidad del upper, que resulta muy agradable al tacto y la, prácticamente, ausencia de contrafuerte en el talón, que está construido con una estructura en forma de acordeón que merecerá mejor análisis posterior, y la mediasuela, toda una sola pieza de que se curva mirando al cielo en la puntera, haciéndonos pensar en lo rápido que iremos con ellas... ¿caerán marcas? ¿5.000? ¿10.000?
Al calzárnoslas nos encontramos con un interior suave en el que no notamos costuras, con unos cordones ligeramente elásticos que ayudan a fijarnos bien el atado y con una lengüeta que, de buenas a primeras, parece un pelín pequeña, ya veremos. El arco interior se marca bastante en mis pies tirando a planos, ¿será un problema o un buen soporte? Por lo demás, se sienten cómodas, caminas cerca del suelo pero bien aislado de él, no notamos ningún roce ni nada que nos moleste al caminar. Con los primeros pasos ya estamos deseando cambiar los tejanos por las mallas y salir a darles asfalto, ¿os apuntáis?

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela está formada por una sola pieza de RevLite, el compuesto derivado del EVA que New Balance ha venido utilizando en sus zapatillas minimalistas (Zero) y voladoras (RC1400) por su buen retorno de energía y ligereza, pero que hasta ahora siempre había combinado con otros compuestos más dóciles como el Abzorb en mixtas y calzado de entrenamiento, como en las 890v5 a las que estas Vazee Pace vienen a substituir.
Nada más verlas nos hacemos a la idea de que el talón, completamente plano, nos va a animar a pisar de mediopié o de metatarsos y la puntera, muy curvada, se levanta hasta 33 mm empezando a subir desde la gran ranura que presental la mediasuela a la altura de los metatarsos, ligeramente más adelantada que en otras zapatillas similares. Esta ranura resulta definitiva a la hora de definir por donde va a flexar la zapatilla a la hora de correr. La cojas por donde la cojas, aprietes por donde aprietes, la mediasuela se dobla por ahí, siendo muy, pero que muy difícil, obligarla a hacerlo de otra manera. En el asfalto esto se traduce en unas zapatillas que te animan a aterrizar plano o sobre los metatarsos, si es que quieres aprovechar al máximo el retorno de energía en la flexión, pero que aguantan sin demasiadas quejas un poco de taloneo, cosa de agradecer en unas mixtas.
La resistencia a la torsión es media, no es que cueste demasiado retorcerlas, pero tampoco te dejan la sensación de tener una estructura endeble que te vaya a traer problemas de estabilidad, punto que podemos confirmar después de haber rodado con ellas, es más, gracias a que, en los metatarsos la mediasuela se ensancha, separándose del upper y ganando una buena superficie de apoyo, disfrutamos de un extra de estabilidad en la pisada que agradeceremos, especialmente si no estamos demasiado acostumbrados a tratar con zapatillas tan respondonas.
El grosor real de la mediasuela es menor del aparente, ya que el RevLite sube por el exterior de la zapatilla en las zonas del arco y del talón para arropar mejor el pie y dotar de mayor estabilidad a la estructura. Las medidas que proporciona New Balance nos hablan de 22mm en el talón y 16mm en la puntera, lo que nos lleva a un drop de 6mm que algunos considerarían minimalista o cercano al natural running, pero el hecho es que, al calzártelas, las sensaciónes no son las de correr demasiado plano y sí muy parecidas a las que tendrías con cualquier drop medio de 8-10 mm.
La puntera elevada combinada con la progresiva pérdida de recorrido en la amortiguación al avanzar desde el talón hasta la punta consigue una transición de pisada rapidísima, y si a esto le sumas la devolución de energía que nos proporciona el RevLite al flexar, tenemos una zapa pensada para ayudarte a volar. ¿Como se consigue variar la amortiguación con un solo compuesto en la mediasuela? Las soluciones sencillas suelen ser las más eficaces: la estructura de la mediasuela en el talón está estriada horizontalmente, este vaciado parcial consigue que, en esta zona, la mediasuela se comprima con cierta facilidad, lo que dota de mayor recorrido a la amortiguación que, sin llegar a ser blanda, sí que se muestra tolerante con cierto grado de taconeo, al avanzar hacia la puntera, las estrías desaparecen y nos encontramos con una estructura cada vez más compacta que nos va a proporcionar el recorrido justo para correr cómodos y no perder demasiada energía en la absorción del impacto. El resultado es que nos hemos encontrado con una mediasuela que se comporta fantásticamente en entrenamientos rápidos, fartleks y series, donde hemos podido explotar al máximo su reactividad y que en rodajes más tranquilos, superados los 10-15 km, hemos pasado a sacar mayor partido a la parte posterior, mediopié e incluso talón, más amortiguada, que nos ha permitido correr cómodamente con ellas, aún sabiéndolas fuera de su zona de confort.
Nos queda la sensación al correr con ellas de una amortiguación firme sin llegar a ser dura, vas a notar el cambio si vienes de calzar siempre zapatillas de entrenamiento, pero no va a ser drástico, más bien una transición amable entrenamiento-mixta-competición no excesivamente exigente con la técnica y generosa con los resultados.

Suela

Al llegar a la suela nos encontramos con 7 piezas de Blown Rubber (caucho soplado) en lo que aparentemente son tres densidades diferentes: dos piezas azul oscuro de máxima densidad en las zonas de mayor desgaste del talón y puntera, dos más de azul claro de densidad media en ambos laterales y tres piezas amarillas de menor densidad, más blandas al tacto, para proporcionar mayor adherencia en la zona de los metatarsos.
Nada más verla nos llama la atención la gran ranura de flexión transversal a la altura de los metatarsos, justo donde la puntera empieza a mirar hacia arriba. Los de New Balance tienen muy claro por donde quieren que flexe la zapatilla y se han esmerado en facilitarlo. Esta ranura no solo separa las dos piezas más grandes de caucho amarillo, sinó que, como hemos comentado en el apartado anterior, llega hasta la mediasuela, de manera que, quieras o no, la zapa va a flexar por ahí. Eso sí, en cuanto la sueltas, la mediasuela te devuelve la energía como un tiro.
La parte trasera de la suela es más clásica, un surco central que crea un pequeño vacío bajo el talón que aportará un extra de recorrido en la amortiguación de esta zona… os suena, ¿no?
En definitiva, un conjunto suela-mediasuela pensado para lo que nos parece la gran virtud de las New Balance Vazee Pace: una fantástica transición de pisada, rápida y reactiva.
En los casi 200km que llevamos conociéndonos, la suela se ha portado maravillosamente sobre asfalto, aceras, carril bici y cualquier tipo de superficie dura sobre la que os podáis imaginar corriendo, ofreciendo muy buenas prestaciones de agarre y tracción en todo momento, incluso cuando hemos encontrado terrenos mojados, aunque, la verdad, este test está huérfano de pruebas en lluvia, y es que ¡la sequía manda! El agarre sigue siendo bueno cuando las ponemos sobre tierra compacta o sobre pista, incluso cuando la pista se hace un poco más irregular podremos seguir corriendo sin mayor problema, porque la anchura de la suela en el mediopié nos va a dar ese pequeño extra de estabilidad que aquí si vamos a agradecer mucho. Si que notamos una cierta pérdida de tracción en cuanto el terreno se hace más suelto y menos abrasivo, lo cual nos hace pensar en que esto nos va a pasar también cuando el desgaste de las placas amarillas se acentúe con el paso de los kilómetros, quizás un relieve más acentuado en esta zona, o incluso placas menores que muevan el diseño hacia el taqueado, podrían mejorar aún más su desempeño en este aspecto. Aunque, bien mirado, si al pasar los kilómetros tenemos menos tracción y menos respuesta y más recorrido de la amortiguación por la fatiga del RevLite… si 2+2=4 esto convertiría nuestras zapatillas mixtas-competición en unas mixtas-rodadoras. No… ¡si aún les vamos a dar una segunda vida!
El desgaste de la suela observado en estos kms se antoja razonable, podemos valorar que estamos hacia un tercio de su vida laboral a pleno rendimiento, es decir, que calculamos que se le podrán sacar alrededor de los 600km al máximo y, como era de esperar, las zonas donde se aprecia más desgaste son las que ya venían reforzadas con el Blown Rubber más denso y el la zona central amarilla, donde sacrificamos durabilidad en pos de obtener mayor agarre y tracción. No tenemos la sensación de haber probado una suela pensada para devorar kilómetros, más bien para hacerlos sintiéndonos rápidos y ligeros.

Upper

El upper bebe directamente de la experiencia ganada con las Fresh Foam Zante, con las que comparte filosofía y horma. A simple vista lo percibimos dividido en dos partes, ya por los dos tonos de azul que tiene en esta versión, pero es que la primera impresión no nos engaña, esta vez, y cuando las miramos más detenidamente vemos que la malla que se utiliza es diferente: más flexible y transpirable del mediopié hacia adelante y más compacta hacia el talón.
La puntera nos viene reforzada con una pieza sintética termosellada, además de por el clásico acabado de la suela, que nos acaba de proteger los dedos a la par que ofrece un rinconcito más para poner el logo de la marca. Sin concesiones a lo superfluo, efectivo y práctico. El mediopié refuerza su estructura con una serie de tiras plàsticas termoselladas que van formando una malla romboidal desde el refuerzo de la puntera hasta la “N” característica de la marca, que tiene también su función estructural al ejercer de enlace entre la ojetera y la mediasuela, aumentando así la consistencia del upper, haciendo que sintamos el pie algo más recogido y limitando los desplazamientos laterales en la pisada.
La ojetera es sencilla, plana y parte de las “N” a ambos lados de la zapatilla. Va cosida y ejerce de unión entre las dos mallas, anterior y posterior, que comentábamos anteriormente. Los cordones són planos, suficientemente largos para hacer un doble o triple nudo cómodamente e incluso para poder utilizar el último agujero de la ojetera sin problemas. Tienen una cierta elasticidad que facilita fijar el atado, no he tenido que parar ni una sola vez a apretarme los cordones durante las pruebas, y ademas ayuda a relajar un poquito la presión sobre el empeine.
La lengüeta forma parte del botín interior, la parte externa hecha con la malla azul claro delantera, la parte interna con la más oscura que vemos en la parte posterior de la zapatilla. Está suficientemente acolchada, sin excesos, lo justo para que no notes la presión de los cordones. Para mi gusto peca de pequeña, me hubiera gustado que se alargara entre 5 y 10mm más para facilitar el atado con el último agujero de la ojetera. Suelo utilizar este agujero para optimizar el ajuste del botín y fijar al máximo el talón, pero se me ha hecho difícil con esta lengüeta, ya que apenas da para proteger ese último pase de cordón.
En la parte trasera enseguida nos fijamos en el talón, que está formado por una estructura en zig-zag que nos recuerda a un acordeón. Cuando lo presionas hacia dentro, la estructura cede sin dificultad de manera que tenemos la sensación, equivocada, de no tener ningún soporte en esta zona. Si probamos, en cambio, de deformar el talón de dentro hacia afuera, o incluso comprimiéndolo, veremos que la estructura es mucho más resistente de manera que, lo que han conseguido con este diseño es un ajuste de talón dinámico: muy regulable hacia el interior, es decir, tirando de cordones, y, una vez ajustado, un buen soporte de talón que nos va a ayudar a estabilizar el pie en el momento del aterrizaje.
El collar, como el resto, está suficientemente protegido, quedando quizás un poco bajo cuando le he metido mis plantillas. El único pero ha sido alguna molestia en las primeras carreras al clavarse un poco delante de los maléolos que creo que se podría solucionar con una lengüeta un poco más grande que ofreciera mayor protección al collar. En cualquier caso, un problema menor que ha ido desapareciendo con los kilómetros.
Por último, ya a nivel de detalles, los 7 puntos refractantes que incorpora el upper: las “N”, la etiqueta de la lengüeta, en la ojetera, el talón y la puntera. Pequeños pero efectivos para hacernos ver cuando se nos hace de noche.

Horma

Las New Balance Vazee Pace comparten la horma VL-6 con las Fresh Foam Zante, una horma mixta más estrecha en el retropié que en la parte delantera lo que nos deja, como ya hemos mencionado antes, un buen ajuste de talón combinado con un buen espacio para los dedos en el antepié, que se pueden mover y trabajar con libertad.
El arco se nota bastante, aunque tengo que decir que yo tengo poco arco y soy bastante delicado en este aspecto. Entre la curvatura de la mediasuela y el ajuste del botín, marcan bastante el arco lo que me ha llegado a molestar un poco cuando he andado con ellas. Una vez metidas en faena, ningún problema. Para pies con mucho arco, podría ser una ventaja, al proporcionarles un plus de apoyo en esta zona que seguro vendrá bien.
El arco junto con el collar un poco bajo hace que justeen para ponerles tus propias plantillas, sobretodo si, como es mi caso, son tirando a gruesas. Recomendaría a los plantilleros comprobar que la plantilla entra bien y se adapta a la horma.
La primera impresión de “no voy a poder correr con plantillas” pese a todo, se desvaneció a los pocos minutos de rodar con ellas. La flexibilidad del upper en el talón y el antepié me ha permitido ajustar bien la zapa y, de hecho, la mayoría de los kilómetros se los he acabado metiendo con plantillas incluidas y, como veréis más adelante… no han ido del todo mal.
Por lo que respecta al tallaje, absolutamente estándar, no es necesario hacer ninguna corrección respecto al número habitual.

Dinámica

Al calzarnos las New Balance Vazee Pace sentimos como se adaptan perfectamente al pie y lo recogen con suavidad, son lo suficientemente cómodas como para atrevernos a correr con ellas nada más ponérnoslas y sentirlas como viejas amigas.
Una vez en marcha sentimos la ligereza de sus 242g (9.5US) y la transpirabilidad del upper que nos hace llegar el aire a los pies. Nos sentimos cerca del suelo pero bien protegidos de las irregularidades del terreno, la suela se comporta perfectamente sobre asfalto y tierra compacta, con buen agarre y tracción, que se ha visto mermada cuando la hemos rodado por terrenos más sueltos, son unas zapas de asfalto y así se comportan, su rendimiento disminuye si la llevamos más allá de una pista en buen estado. Eso no quita que ofrezcan una muy buena estabilidad en carrera al trabajar conjuntamente el ajuste del upper, el poco recorrido de la amortiguación y la anchura de la suela en los metatarsos, en este aspecto estamos bastante convencidos de que superan a muchas de sus competidoras en el segmento de las mixtas.
Una vez en marcha notamos como trabaja el RevLite y el corte transversal de la suela y mediasuela. La zapatilla siempre se dobla por ahí y nos impulsa hacia adelante con fuerza, sin que tengamos que esforzarnos en doblar la suela, ella sola se encarga del trabajo y realmente sentimos que nos ayuda a ser más rápidos. Una transición deliciosa, muy rápida y reactiva de la que sacaremos máximo partido siempre que seamos capaces de aterrizar del mediopié hacia adelante, los corredores que impacten con el talón en el suelo se beneficiaran del mayor recorrido de la amortiguación en la parte posterior de la mediasuela pero, en extremo, pueden llegar a notar una transición de pisada en dos fases: aterrizaje y flexión de la suela e impulso, quizás incómoda.
El mayor inconveniente lo hemos detectado al querer atar los cordones usando el último agujero a causa de una lengüeta algo pequeña, cuando las hemos atado así se ha conseguido aún mejor sujección del talón, pero hemos tenido que pagarla con alguna molestia generada por los cordones en el empeine. Resultado: renuncia a utilizar el último agujero… lo cual no supone ningún problema para la mayoría de corredores.
Unas zapatillas realmente versátiles gracias a una fantástico equilibrio amortiguación-respuesta. Si les aprietas las tuercas en series o fartleks, donde realmente pueden dar todo lo que llevan dentro, vas a notar como, a poco que tengas una técnica de carrera decentilla, la zapa te empuja hacia adelante devolviéndote eficientemente la energía de la pisada. Si decides sacarlas de rodaje tranquilo aprovecharás más la zona posterior de la mediasuela, con más amortiguación y de mayor recorrido, que te va a dejar disfrutar de los kilómetros prácticamente como si de una rodadora se tratara.

Conclusión

5 semanas de prueba para llegar a la conclusión de que la gente de New Balance no hace las cosas a la ligera, más de un siglo haciendo calzado y casi 70 años cuidando de los pies del deportista son un bagaje muy a tener en cuenta. Lo que nos podía parecer un paso atrás, por aquello de renunciar al Fresh Foam, se acaba entendiendo como tomar carrerilla y recoger la experiencia acumulada en líneas anteriores, lo mejor de las Zante y las ya clásicas 890 lo encontraremos en las Vazee, para desarrollar una zapatilla rápida y ligera que, por su gran versatilidad, puede hacer las delicias de muchos corredores.
Correr con las New Balance Vazee Pace ha sido una gran experiencia. Siempre hemos tenido la sensación de que realmente ayudan a ir más rápido, cosa que no sucede a menudo.
Han sido casi 200km juntos haciendo desde series de 1.000 y 500 m, hasta tiradas largas de 18-20 km, mientras escribo esta review estoy ultimando la tirada de 25 km de mañana y, la verdad, no tengo la menor duda de que voy a rodar cómodamente con ellas.
Han resultado unas zapatillas que cumplen con creces lo que prometen, nos esperábamos unas mixtas para correr rápido en entrenamientos de calidad y en competición y, no contentas con eso, se nos han revelado como una opción confortable para hacer rodajes cómodos a ritmos más lentos. Versatilidad y respuesta, dos de sus grandes virtudes. Solo retocaría, por aquello de que todo lo que no mejora se estanca, y lo que se estanca acaba empeorando, el ajuste en el empeine, con una lengüeta un poco más grande que permita utilizar cómodamente el agujero extra para los cordones y el agarre de la suela cuando se enfrenta a terrenos sueltos. Sin duda, hemos tenido la suerte de probar una gran zapatilla.
Muy recomendables para corredores neutros de peso medio que se muevan en competición en ritmos por debajo de 4:30/km en distancias hasta la media maratón que busquen una zapatilla versátil, rápida en competición y cómoda en el rodaje con la que, como dice el eslogan de la serie “Marcar un récord, superarlo, volver a hacerlo”
Un último apunte personal: una sola competición durante este test, una carrera de 10km donde rebajé mi mejor marca personal en 1’30 min. Normal que les haya cogido cariño, ¿no?

PROs y CONtras

PROS
Bajo peso
Relación amortiguación-respuesta excelente
Transición rápida para unas mixtas
Versatilidad
CONTRAS
Algo justas para meterle plantillas
Durabilidad

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningVazee Pace - New Balance
Talla US109.5
Talla US13