Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 331 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

New Balance - 1260v5

1260v5 - New Balance

Publicado hace 325 día(s)

Introducción

Esta vez nos disponemos a calzarnos unas zapatillas de la centenaria casa New Balance. La serie 1260 no es nada más ni nada menos que la línea tope de gama encarada a la amortiguación y a la estabilidad. Como bien dicen en la presentación del modelo “ofrecen una estabilidad de primera, tecnología de absorción de impactos y una amortiguación superior”.

Una zapatilla que sigue la línea de las v4 por lo que a los materiales se refiere. Cambiando más el diseño y la forma en que son empleados que en la tecnología empleada. Ya es lo que dicen, si algo funciona, no lo cambies. Y eso es por lo que parece haber apostado New Balance.

Las New Balance 1260v5 tienen ya unas antecesoras que marcan el camino claramente hacía una zapatilla de entrenamiento con la máxima amortiguación y estabilidad. Parece ser que el camino de esta nueva versión no debería alejarse mucho cuando New Balance nos prima a perseguir nuestros sueños con seguridad calzando estas zapatillas. De momento lo que tenemos por seguro es que las vamos a probar. Si podremos perseguir nuestros sueños con seguridad, o no, lo veremos más adelante.

Primeras impresiones

Cuando cogemos por primera vez las zapatillas, no nos vamos a engañar, parecen muy bastas. Quizá nos parecen también un tanto chillonas con ese naranja butano del upper y el blanco impoluto de la suela. A simple vista son como un armatoste, pero nada más alejado de la realidad. Sorprende la ligereza y la maleabilidad de la suela y del upper. Teniendo en cuenta que es un número 45, es una cosa que llama la atención.

Al calzarlas no os asustéis si notáis que habéis crecido de golpe, los casi tres centímetros de suela se notan. Aunque el drop a priori parece muy elevado, no se percibe de este modo. También deberíais notar al caminar una pequeña parte de la suela que sube por la cara externa del talón y que ayuda a entrar con este al aterrizar en el suelo.

Después del primer paso, el calzarlas, fuimos a trotar con ellas. Para empezar nos pusimos a  hacer algunos pequeños cambios de ritmo que nos permitieron ver que de estas New Balance 1260v5 podríamos sacar cosas muy buenas.

Mediasuela y amortiguación

   Por a lo que la suela se refiere tenemos varias cosas interesantes, empezando primero con la flexibilidad.  Si nos dedicamos a doblarlas lo podemos hacer sin muchas complicaciones y hacerle las mil y una (hacia arriba, hacia los lados…). Cuando simulamos una pisada real observamos que retorna una buena cantidad de fuerza que seguro que nos ayuda cuando salgamos al asfalto. A medida que nos acercamos al talón desde la puntera la zapatilla se vuelve más rígida, a partir del medio pie para ser exactos. No hay que olvidar que es una zapatilla para pronadores así que el control de estabilidad hace lo suyo en este campo. El Drop, de 8mm, como hemos comentado anteriormente apenas se nota una vez calzada la zapatilla.

Seguimos más adentro y encontramos la media suela. Si observamos desde fuera podemos ver tres zonas: una blanca con unos rombos hacia dentro, una gris, con rombos hacia fuera y si nos fijamos un poco más encontramos un compuesto amarillo que se encuentra tanto en el metatarso como en el talón. Este no es otro que el N2, un material de New Balance tratado con nitrógeno que tiene una gran capacidad de amortiguación y elasticidad. Volviendo a las zonas blanca y gris que hemos comentado, son las que forman la media suela casi en su totalidad. Es la tecnología Abzorb de New Balance, de nuevo un material que goza de mucha amortiguación y que recorre toda la zapatilla. Vemos dos densidades, la gris, más dura que va desde prácticamente el talón al medio pie, que facilita el control de la pronación y la blanca, menos densa y que ocupa todo el resto de la zapatilla. La mediasuela la completa el control de estabilidad T-Beam situado cerca del puente.

Cogiendo un poco de perspectiva tenemos unas New Balance 1260v5 con una combinación de Abzorb, con doble densidad para el control de pronación, y N2  más T-Beam para el control de estabilidad. Con estas características esperamos una gran capacidad de amortiguación y una pisada controlada... y así es. Al primer día de calzarlas y correr con ellas ya notamos como la capa de amortiguación trabaja y absorbe muy bien los impactos. En los cambios de ritmo que hemos hecho el primer día a pesar de ser nuevas, se han adaptado rápidamente a pesar de que los materiales son nuevos.

Como apunte out-of-running, durante el viaje que han hecho durante una semana recorriendo toda España han sido sometidas a una carga extra de 14kg gracias al petate. Y a pesar de las largas caminatas las piernas no han sufrido apenas y han evitado que se perdiera algún que otro tren.

Suela

   Vayamos ahora a echarle una ojeada a la suela. Si nos fijamos al girar la zapatilla podemos ver las partes de Abzorb y N2 de la mediasuela y el T-Beam en las partes que no están cubiertas por el Blown Rubber, el material de la suela de estas New Balance 1260v5. La suela tiene diversos cortes horizontales, marcados por el cambio de color de la goma, que ayudan a la flexibilidad que comentábamos anteriormente. Como hemos dicho la goma se extiende ampliamente a lo largo y ancho de la zapatilla cubriendo gran parte de la suela. El grosor de esta capa es variable según la incisión que se espera de la zona. Así pues tenemos una zona del metatarso, o la cara inferior de la zapatilla, con un grosor ligeramente más elevado que el de zonas como la puntera o la parte externa de la zapatilla.

El dibujo  de la parte delantera, hexágonos, ayuda a tener una superficie de contacto con el suelo más elevada para facilitar el agarre ya sea corriendo por pista, tierra compacta, asfalto… Hemos puesto a correr las zapatillas por todos estos terrenos y no hemos tenido ningún contratiempo, pero ¿y si algún día nos equivocamos de camino y nos metemos por una trialera o nos ponemos a correr por adoquines justo después de que hayan limpiado las calles? En Segovia pasó lo primero cuando fuimos a dar la vuelta a todo el casco antiguo por los valles colindantes y aunque pudimos pasar el trago con éxito debemos tener cuidado de hacer el cabra pues seguro que nos llevamos algún susto. Ese mismo día pasamos de una trialera tuvimos algún que otro resbalón con los adoquines mojados que suben al lado del acueducto, quizá cosa de estos, que eran más bien pequeños, pero es una cosa a tener en cuenta. Sobre terrenos mojados no adoquinados no hemos notado ninguna falta de agarre así que se puede ir sin miedo al resbalón.

La suela tiene una parte curiosa (la podéis ver en las fotos) que favorece claramente a aquellos corredores que entran de talón. Una pequeña parte de la suela que sube por la parte externa del talón que permite un aterrizaje suave y una transición fluida de atrás hacia delante.  De no tener esta parte el contacto con el suelo por parte del talón sería más violento y la zancada perdería fuerza.

Upper

Tal y cómo podéis ver en las fotografías es un upper de un color naranja que llama mucho la atención, casi hace pasen desapercibidos los reflectantes del logo y del talón. Nos guste o no el color lo dejamos ahora de lado porque en este upper de las New Balance 1260v5 tiene cosas muy interesantes que hacen que nuestros pies estén en buenas manos. Liviano, transpirable, duradero y sujeción son palabras clave que todo corredor quiere escuchar y esta zapatilla cumple gran parte de las expectativas que promete a priori.

Para la sujeción tenemos una serie de costuras, la tecnología Phantom Fit y el Asym-Counter. Las primeras las encontramos en la parte delantera de la zapatilla, cuando las calzamos notamos como tenemos el pie sujeto pero a la vez nos permite un cierto grado de libertad. A media zapatilla nos encontramos con el Phantom-Fit, un tejido ultraliviano de NewBalance que aporta una sujeción magnífica sin sumar gramos a la zapatilla. Ya en el talón encontramos el Asym-Counter, talón asimétrico, que refuerza más la cara interior del pie que no la exterior. Es la zona más rígida del upper, difícilmente maleable. No como el resto de la zapatilla, con el Phantom-Fit y el Air-Mesh que cubre gran parte de la zapatilla.

Durante las pruebas que hemos realizado, incluyendo entrenos cortos hasta tiradas largas de más de 2h, no hemos notado que los pies sufrieran por no transpirar. Después de los entrenos largos cualquiera diría que han estado 2h dentro de una zapatilla. Esta transpirabilidad la debemos al AirMesh situado a lo largo del medio pie y la lengüeta. Este material suma mucho en cuanto a transpirabilidad, pero queda corto cuando lo ponemos bajo el efecto del agua. Durante las pruebas hemos pisado algún que otro charco y el agua pasa muy fácilmente dentro de la zapatilla, quizá habría que mejorar este punto, pues con un día lluvioso el pie puede acabar realmente empapado.

La pieza que completa el upper es la lengüeta, muy grande y bastante acolchada protegiendo bien el empeine en caso de que tengamos necesidad de apretar mucho los cordones. Para que la lengüeta no se mueva durante la carrera tenemos una tira de tela para fijarla con los mismos cordones. Cumple su función aunque se ve entorpecida por el neopreno que une la lengüeta con la zapatilla. Cuando los cordones están ya atados, si intentamos recolocar la lengüeta, el neopreno cede muy fácilmente descolocando todo el atado. Puede parecer una nimiedad, pero hace que a uno le cueste encontrar el punto para atarse bien las zapatillas.

Vistos el exterior y sus materiales  pasamos al interior. Es un guante. Al introducir el pie notamos como queda recogido por el acolchado del talón y bien sujeto (cuando le pillas el punto a la lengüeta) en el medio pie, dejando un grado de libertad a los dedos. De las costuras exteriores que habíamos comentado no hay ni rastro, no se perciben, ni en estático ni en carrera, por lo que si nos atamos medianamente bien la zapatilla difícilmente nos saldrán ampollas. Durante los kms que hemos hecho con ellas, no ha aparecido ni la más mínima magulladura.

Horma

   La forma de las New Balance 1260v5 no difiere mucho de lo que se aprecia si miramos la de la suela. Podemos observar una horma bastante recta, con un ancho que crece a medida que llegamos al mediopié y que al final se estrecha haciendo una forma ligeramente puntiaguda. Esta forma de la horma hace que los corredores que tenemos un pie ligeramente más ancho de lo normal se nos adapte sin problemas.  Obviamente se estrecha y eleva un poco en la parte del arco para acomodarlo mejor.

La plantilla de Ortholite que viene con la zapatilla da un punto extra de amortiguación, de todos modos si es necesario se puede retirar fácilmente en caso de que usemos plantillas y poner las nuestras.

Resumiendo los puntos que comentamos tenemos una horma generalmente ancha, con una ligera forma puntiaguda e con un buen soporte para el arco del pie y una plantilla fácilmente intercambiable. La horma pues no debería presentar un problema a ningún corredor debido a la anchura del pie ni tampoco para aquellos que necesitan utilizar sus plantillas ortopédicas al correr.

Dinámica

Ahora que sabemos más sobre la zapatilla y aquello que la forma vamos a lo importante. ¿Cómo se corre con ellas?

Cuando empezamos a correr con ellas ya vemos que no vamos a volar con ellas, unas zapatillas con mucha amortiguación, un peso de unos 350gr, para corredores pesados… está claro que no son unas voladoras. Se nos antojan más bien como una zapatilla de entrenamiento, polivalente por lo que a los terrenos y los ritmos se refiere.

Ya sea corriendo sobre tierra compacta, asfalto, adoquines..., o terrenos que podemos llegar a encontrar por ciudad y alrededores nos va a costar notar el terreno pues la capa de amortiguación no permite que se noten con facilidad. La tracción es realmente buena siempre y cuando el camino no tenga piedrecillas sueltas que hacen perder grip. Estas piedrecillas pueden ser un problema si en bajada intentamos frenar en seco.

Si logramos ajustar bien los cordones y la lengüeta el pie queda muy recogido en el interior de la zapatilla. Ya podemos darle horas al entreno que la sujeción que se pierde es mínima. Si a esto le sumamos los materiales del upper y la forma de la horma obtenemos como resultado que los pies no han sufrido ninguna magulladura durante las pruebas.

Ya según como corramos notaremos unas sensaciones u otras. Si somos propensos a talonar el movimiento nos es muy favorecido por la forma de la suela facilitando la transición hacia delante para despegar de nuevo. Es algo así como un balancín como cuando lo tiramos hacia atrás y lo dejamos de nuevo libre. En cambio si nuestra técnica evita el talonar y se cae de mediopié/antepié la sensación es distinta. La flexibilidad de la zapatilla hace acto de presencia y nos brinda un pequeño empujón con cada pisada que nos ayuda a despegar el pie del suelo, no devuelve una gran cantidad de energía, pero la justa para poder percibirla. Independientemente del grado de pronación que tengamos durante la carrera la zapatilla cumple las expectativas por lo que al control de la pronación y la estabilidad se refiere. El pie cae al suelo y desde la primera pisada hasta la última durante la prueba los materiales siguen haciendo un gran trabajo.

Resumiendo, tenemos una zapatilla mixta, que nos aísla mucho del terreno sobre el cual corremos, y que nos ofrece un buen agarre siempre y cuando las utilicemos en los terrenos para los que ha sido concebida. Los materiales tanto de la suela y mediasuela mantienen con creces sus funciones después de las pruebas. Así como el upper, que prácticamente lo único que ha perdido es el brillo del primer día.

Conclusión

Empezábamos analizando la zapatilla y la definíamos como una zapatilla con un alto nivel de amortiguación, encarada a corredores pronadores con necesidad de un control severo de estabilidad y destinadas al entreno diario (zapatilla mixta) más que una voladora. Y así ha sido como se ha comportado.

Después de las horas de prueba en las que han pisado principalmente tierra compacta, asfalto y pista las sensaciones tanto de amortiguación que ofrecen Abzorb como N2 y la, estabilidad que ofrece T-Beam o la sujeción siguen ofreciendo unas altas prestaciones durante la carrera. La dinámica es muy buena, juntando las distintas técnicas que suelen utilizar los corredores populares, de talón a metatarso, la zapatilla es versátil y se adapta a la manera en que pises.

Lo que deja el regusto amargo que desluce la zapatilla es el hecho de la lengüeta y la impermeabilidad. La primera, cuesta de ajustar teniendo la pieza de neopreno tan elástica en la parte final, una vez tenemos las zapatillas atadas, el acabar de ajustar la lengüeta puede enviar al traste el cordado haciendo que las zonas de presión en el empeine cambien. La impermeabilidad… es una guerra entre transpirabilidad o impermeabilidad. Si potenciamos una solamente la otra se verá mermada y viceversa. En esta ocasión premia la transpirabilidad, superando el test con nota en contra de la segunda, haciendo que sea fácil que nos cale el agua en los pies.

Agrupando todos los puntos, tenemos una zapatilla con una buena durabilidad, versátil y de prestaciones elevadas. Así que si eres un corredor pesado, pronador y que busca una zapatilla de entrenamiento las New Balance 1260v5 es claramente una opción a tener en cuenta.  Podríamos decir, citando a NB, que con las New Balance 1260v5 puedes perseguir tus sueños con seguridad.

PROs y CONtras

PROS:
- Amortiguación
- Transpirabilidad
- Estabilidad
- Durabilidad
- Sujeción

CONTRAS:
- Impermeabilidad
- Neopreno de la lengüeta

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On Running1260v5 - New Balance
Talla US1011.5
Talla US13