Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 326 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Mizuno - Wave Sayonara 3

Wave Sayonara 3 - Mizuno

Publicado hace 312 día(s)

Introducción

Mizuno necesita pocas presentaciones. Es una empresa de ropa deportiva japonesa centenaria que se erige como una de las grandes en el equipamiento deportivo y que cuenta con unos seguidores realmente leales. La marca persiste e insiste en su gran hallazgo en calzado de running: la tecnología wave, una onda rígida que recorre casi toda la media suela y que aporta unas sensaciones inconfundibles de amortiguación y estabilidad. Pese a que se trata de una marca bastante sobria y poco dada a diseños estridentes, estas Mizuno Wave Sayonara 3  presentan un colorido agresivo y unas prestaciones a priori muy interesantes. Este modelo viene a disputar el lugar de las Wave Elixir o las Wave Precision, unos modelos casi míticos que constituían la principal apuesta de la marca asiática para unas zapatillas rápidas sin renunciar a una amortiguación solvente y a un confort considerable. Para probarlas, han sido utilizadas durante seis semanas con una media de 7 u 8 salidas en cada una de ellas hasta completar unos 550 kms.

Primeras impresiones

La recepción de las zapatillas Mizuno Wave Sayonara 3 no nos dejarán indiferente. Se trata de unas zapatillas que, por lo robustas que resultan, son bastante ligeras y nos desconciertan un poco. El upper (en su parte trasera) y la lengüeta son bastante gruesos y conforman una zapatilla robusta pero que al mismo tiempo presenta una ligereza de materiales que resulta una agradable noticia. La parte posterior resulta ciertamente rígida, por lo que nos hace pensar en una apuesta de Mizuno por la estabilidad, pese a que parece compensarse con una parte anterior muy flexible. El colorido de las Wave Sayonara es muy variado en las diversas versiones del modelo. El que probamos actualmente es una poca discreta combinación de amarillo y negro que nos gusta, pero podemos encontrarlas en tonos blancos y azules. El calzado de las Wave Sayonara por primera vez nos produce una encomiable sensación de comodidad que nos hace entrar ganas de lanzarnos a probarlas sobre el terreno. El upper envuelve muy bien y de manera poderosa al pie.

Mediasuela y amortiguación

La mediasuela de las zapatillas Mizuno Wave Sayonara 3, realizada con la tecnología U4ic (con buenas prestaciones pero mucho más ligero que el EVA), viene protagonizada por la tecnología Wave, que confiere a las zapatillas una excelente estabilidad y una amortiguación mecánica marca de la casa. Consta de una placa ondulada y rígida que recorre toda la parte trasera de la media suela y con un diseño que el propio peso del pie disipa la presión de los puntos de apoyo hacia otros menos presionados. En el talón se ofrece una pieza en forma de herradura (deja un “agujero” en el centro de esta zona) de material AP+, un poco más pesado que el UI4c pero con mejores prestaciones amortiguadoras. Cabe decir que la relativa dureza del material (Pebax) de la onda que define la tecnología wave asociada a Mizuno proporciona siempre una buena percepción del suelo, bastante más marcada que algunas de sus competidoras, y que, en corredores que no las hayan probado, les puede sugerir una sensación de dureza. Pese a ello, correr con ellas resulta una experiencia agradable, ya que la amortiguación crece con el uso y a medida que nos vamos acostumbrando a ella, nos parece bien ajustada. El perfil es relativamente alto, con un drop de 11 mm que busca deliberadamente la estabilidad de la zapatilla al correr. Pero esta estabilidad no se contradice con una media suela verdaderamente flexible: la flexibilidad de los propios materiales de la mediasuela permite una torsión muy fácil en su zona delantera, por lo que será una zapatilla con un comportamiento dinámico bueno. Esta torsión se realiza sobretodo en las dos evidentes líneas de torsión que posee la suela de las Wave Sayonara 3. Cabe afirmar que en las zonas traseras con el Pebax rígido de la onda, la torsión es imposible. Se trata en suma de un modelo con una parte rígida y muy protegida en el retropié y una sorprendente flexibilidad delantera. La puntera de las Wave Sayonara se eleva considerablemente hacia arriba, confiriéndole un rocker delantero considerable (por encima de los 4 cm.), por lo que la transición entre la recepción y el despegue resulta más ágil. Por contra, ello no se acompaña con un rocker trasero elevado, ya que apenas se levanta 1 cm sobre el suelo.

Suela

La suela de las zapatillas Mizuno Wave Sayonara 3 presenta dos materiales muy diferenciados: una goma blanda y flexible en la zona interior delantera (XG Rubber) y un material mucho más rígido y duro (X10) en todo el resto. Con ello se consigue un equilibrio bastante logrado entre adherencia al terreno y durabilidad. Habrá que estar atentos a cómo evoluciona la parte blanda al paso de largo tiempo. La tecnología SmoothRide, que consiste en separar el material rígido de la suela en cuatro paneles diferenciados y de perfiles redondeados, permite que las Wave Sayonara tengan un correr muy reactivo y eficiente, ya que lo que se busca con ella es minimizar los micromovimientos del pie en la transición de cada pisada. La suela se comporta verdaderamente bien en superficies rugosas y lisas, incluso cuando se hallan mojadas. Los únicos problemas constatables han sido en terrenos naturales: la recepción en hierba no es demasiado buena por una cierta dificultad del material X10 para agarrarse e esta superficie y, por su parte, la forma de la media suela y de la suela (con ese hueco que se produce con su forma de herradura) dificulta correr por terrenos pedregosos. La suela, incluso en su parte más blanda se ha comportado muy bien en términos de durabilidad: está prácticamente como nueva.

Upper

El upper de las zapatillas Mizuno Wave Sayonara 3 es verdaderamente complejo por la gran variedad de materiales y texturas que posee. Toda la parte delantera de la zapatilla se articula mediante una combinación de rejillas, una de malla muy fina en el interior y una de agujeros más grandes en el exterior. En medio de estas dos rejillas advertimos unas cinchas de sujeción interna que actúan de acuerdo con la tecnología Dynamotion Fit, que permite que el upper interactúe con el movimiento del pie y que, por tanto, la zapatilla se ajuste perfectamente a este durante las distintas fases de la pisada. La parte trasera presenta una tela interior de naturaleza similar al nylon con un revestimiento de rejilla muy densa y tejida mediante formas geométricas. además de estos dos materiales, hay que referirnos a los refuerzos de plástico rígido cosidos en 3 zonas: la puntera para evitar dañarnos el pie si contactamos con algo duro, la ojetera de los cordones y, por último, toda la zona que ocupa el logo de la marca en ambos laterales. A todo ello, debemos añadir una estructura de talón verdaderamente voluminosa y contundente, que cubre verdaderamente todo el tercio posterior de la zapatilla. Para posibilitar la adaptación de todos los tipos de pie a una estructura tan rígida, Mizuno ha dispuesto un acolchamiento igualmente espectacular y que permite que cualquier pie se halle bien alojado y sujeto en su interior. El interior de las Wave Sayonara está revestido de una tela negra de muy agradable tacto. Es una zapatilla de gran confort, que permite una comodidad al correr poco común. La zapatilla envuelve y sujeta correctamente la parte baja de nuestra pierna. No se tarta de una zapatilla ni demasiado alta ni demasiado baja: deja libre a todo el tobillo y contiene correctamente al aquiles. La lengüeta es un poco sorprendente por presentarse muy voluminosa e hiperacolchada, proporcionando una protección al empeine perfecta pero sobredimensionando un poco el volumen de las zapatillas y dificultando la evacuación del sudor. Los cordones que se aportan son planos y funcionales, de cariz ciertamente tradicional pero efectivo. El fit general del pie en la zapatilla es muy bueno por lo acolchado del interior, que permite que distintas formas de pie queden bien fijadas en su interior, pero ello tiene alguna contrapartida en transpirabilidad, especialmente en su parte posterior. Se trata de unas zapatillas que en días muy calurosos pueden resultar excesivas por la dificultad de evacuar la temperatura y el sudor. No se trata para nada de una zapatilla impermeable, pero de la misma forma que el agua entra, se expulsa mediante la pisada.

Horma

Las Mizuno wave Sayonara 3 poseen una horma curva relativamente ancha en el antepié (de acuerdo con la tradición de Mizuno) que permite alojar perfectamente a pies de medidas normales y anchos y proporciona un espacio interior amplio. Insistimos en la versatilidad de la zona trasera de la zapatilla gracias a su gran acolchado que acoge satisfactoriamente pies de distintas medidas. Mediante el lazado, la zapatilla se ajusta perfectamente. Existe una versión de mujer con una horma un poco más redondeada.

Dinámica

Correr con las zapatillas Mizuno Wave Sayonara 3 es una experiencia interesante: se trata de un modelo que al inicio desconcierta un poco por la rigidez de la zona trasera y por su propia robustez, pero a base de usarlas nos damos cuenta que, pese a su aspecto de zapatilla pesada, ello se compensa con la flexibilidad de la zona delantera y por una ligereza de materiales que nos la hacen aparecer mucho más liviana. Proporcionan un correr muy reactivo, en el que la transición entre la recepción (verdaderamente protegida) y el despegue se realiza de modo ciertamente rápido y ágil, por lo que permite correr a ritmos verdaderamente altos con una respuesta muy positiva. La considerable altura del talón y el consiguiente drop elevado proporcionan un correr muy estable y tradicional (con una entrada de talón muy contundente) y que se ve muy bien acompañado por el alto drop delantero. Este correr reactivo y veloz nos sugiere que las Wave Sayonara puedan ser calificadas de zapatillas rápidas, hecho que en un primer momento no nos parecía posible, y son recomendables tanto para entrenos largos como rápidos e, incluso, para carreras. No se trata de unas voladoras, pero su ligereza y su reactividad hacen que puedan comportarse casi como tales. Se trata de zapatillas para corredores neutros. La durabilidad de la zapatilla es un aspecto muy positivo de estas Wave Sayonara, ya que en los dos meses de prueba se han comportado perfectamente y no observamos ningún rasguño en el upper y una resistencia de la suela encomiable.

Conclusión

Las Mizuno Wave Sayonara 3 son unas zapatillas robustas y protegidas pero a su vez bastante ligeras y que permiten una manera de correr rápida y reactiva. Se trata de un modelo versátil que permite desde carreras explosivas hasta entrenos más lentos con un comportamiento bueno en todo el abanico de salidas que se encuentra entre estos dos. Las recomendamos para corredores de todo tipo y para tiempo normal y frío, siendo un poco excesivas en caso de fuerte calor, habida cuenta de su robustez.

PROs y CONtras

Pros:
- Versatilidad
- Reactividad
- Agarre en distintas superficies
- Robustez y protecciones
- Comodidad

Contras:
- Transpiración justita en días calurosos
- Rigidez trasera
- Amortiguación un poco dura

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningWave Sayonara 3 - Mizuno
Talla US1010.5
Talla US13