Cloudsurfer - On Running

Cloudsurfer - On Running

Publicado hace 327 día(s)

Introducción

Lo primero que te viene a la cabeza al verlas es que estamos ante uno de esos productos especiales, que suponen una auténtica innovación, diferentes a casi todo lo que el mercado nos ofrece. Vamos, que si probar cosas nuevas y diferentes 'te pone', con estas On running Cloudsurfer te va a dar un 'subidón' seguro. De la marca, On Running, diremos que es suiza y su origen está en el triatlón, cuna, precisamente, de muchas innovaciones; de hecho Olivier Bernhard, conocido duatleta y triatleta, es alma máter del proyecto deportivo. Pero también tienen su origen en los problemas de rodilla de su fundador (dato que, debido al estado de mis meniscos, me acabó de poner 'al punto'... ). Un cócktel, cómo véis, muy 'caliente'.

Primeras impresiones

Son algo curioso estas On Runnning Cloudsurfer. Su aspecto me recordó inmediatamente a los tradicionales patines que todos hemos utilizado alguna vez, quizá por esa sensación visual que transmite como de no tener suela, casi de vacío en la zona del arco. En la mano sorprende por su calidad de materiales y acabados. Una auténtica zapatilla de gama 'Premium'. Pero lo más sorprendente es su suela, de la que más adelante hablaremos en profundidad, y que, evidentemente se convierte en epicentro de ese 'terremoto' de preguntas, dudas y sensaciones que nos causa su provocador diseño: "¿iré bien con mi peso y ritmo?, ¿se las podrá apretar?, ¿rodadora?, y esa suela, de estabilidad y durabilidad ¿qué?, con ese hueco en el mediopié, que parece que vaya al aire... uummm... y cuando pise pista o playa, ¿no se meterán piedrecitas en esos 'rulos'?". Sinceramente, creo que nunca antes una zapatilla me había generado tanta especulación. Pues... "al lío".
Con todos esos pensamientos en la cabeza, las calzamos y... ¡caramba!. ¡Qué gusto!. Cómoda no, lo siguiente. De veras que sorprende su tremenda comodidad y, especialmente, facilidad de colocación. Dispone incluso de la típica tira en la zona del talón (muy habitual en Triatlón para una rápida transición bici-correr) que nos ayudará en caso de ser necesario. Amplia de horma, especialmente en la zona del antepié, sorprende también lo bien que ajusta. Tiramos de los cordones y nos abraza suave pero firmemente el pie. Un gusto. Ayuda todo. El mesh que se adapta al contorno del pie, lo bien que corren los cordones (casi como un "quicklace"), la lengüeta asimétrica. Pues hasta aquí, muy bien. A por los primeros pasos...
Como si de un niño aprendiendo a andar se tratara, damos unos pasitos. Lentamente. Con algo de solemnidad, lo reconozco. Me tiene maravillado lo que idea el hombre en este deporte que tanto nos gusta. Cómo se busca innovar constantemente. Por alguna estúpida razón esperaba que se hundiera algo en la zona del arco, dónde no existe 'rulito' alguno. No sucede, claro (ya he dicho que era una estupidez). La sensación con ellas es como de ir sobre ... cilindros de goma quizá; es difícil de definir. Se aprecia cierta amortiguación inicial y un pequeño repunte pero se percibe en cada 'rulito' (en adelante los llamaremos 'nubes'; tiene más glamour). Me explico. Al pisar notas cómo paulatinamente las 'nubes' reaccionan a la presión ejercida por nuestro propio peso y cómo, a medida que se inicia la fase de despegue del pie, reaccionan con ese pequeño repunte y recuperación de la forma. "Dioooossss!. ¡Me muero por salir ya!", pensé. Lo que diré ahora sonará a estupidez (y es la segunda) pero recomiendo hacer la prueba sobre parquet, pues se percibe mejor esa amortiguación 'viva' de que está dotada la Cloudsurfer, que en superficies más rígidas. Es dónde mejor he sentido lo que he procurado describir al dar esos primeros pasos, esa reactividad individual de las 'nubes', esa flotabilidad, por así decir. Luego veréis que en movimiento .... he dicho luego; no nos avancemos...

Mediasuela y amortiguación

La Mediasuela de las On Running Cloudsurfer no presenta el protagonismo que habitualmente acostumbra a tener dicha parte en otras zapatillas de running. Nos encontramos aquí con una EVA de alta calidad que dota de elevadas cotas de durabilidad a las Cloudsurfer pero, como veréis más adelante, es la propia suela la que se ocupa, en gran medida, de gran parte del trabajo consistente en hacer más suave nuestro camino. No obstante, también aporta, evidentemente, su cuota de participación en la recepción y presenta para ello una densidad media que, sin un recorrido excesivo, cede bien en el momento del impacto haciendo agradable la zancada y tras 200 buenos kilómetros, no se observan en ella muestras de estrés o pérdida de cualidades. La zapatilla, dada la ubicación y comportamiento de las nubes, flexa y torsiona muy bien y con esa diferencia talón-puntera de aproximádamente 7 mm, permite una entrada muy buena de mediopié. Los taloneadores no deben, sin embargo, tener miedo a calzarlas pues, el pequeño espacio que existe en la zona trasera antes del primer par de nubes, permite recepcionar de talón sin mayor problema gracias al buen comportamiento de las nubes.

Suela

Si algo llama la atención en las On Running Cloudsurfer es su suela. En ella encontramos una serie de cilindros, 'rulitos' o 'nubes', como queráis llamarlos, que tienen por misión reducir la fuerza de los impactos, tanto verticales como horizontales, en nuestras articulaciones. On running lo denomina 'Cloudtec' y para acreditar su funcionamiento aporta una serie de estudios realizados por un laboratorio (suizo, por supuesto) mediante los cuales aborda las bondades del susodicho invento. ¿En qué consiste eso del Cloudtec?. Como decíamos, encontramos en la suela una serie de cilindros que se ocuparán de que nuestra transición al impactar con el suelo sea lo más suave posible. En total 13 cilindros o nubes, de aspecto dentado para mejorar el agarre, que encontramos separados en dos bloques: 4 en el talón (2 pares) y 9 en el antepié (3 tríos). Cada uno de los cilindros, no obstante, trabaja de forma individual. Algo fácil de comprobar en estático tan sólo con jugar un poquito con las presiones del pie en el suelo. La sensación que transmiten es como de flotabilidad, como de estar sobre 'algo'; y eso, claro, transmite inicialmente cierta sensación de inestabilidad... hasta que nos ponemos en 'marcha'; pero... ya llegaremos a eso.

Se trata de una amortiguación 3D pues como la marca asegura, pretende atacar el problema de los impactos tanto verticales (lo habitual vamos), generados por nuestro propio peso, como también horizontales ('oiga... esto es nuevo, ¿no?'), generados por el propio desplazamiento. Vamos, que se asemeja un poco, en su concepción, a los ejercicios de propiocepción que todos en alguna ocasión hemos realizado en el gimnasio. En otras palabras, la idea es que esas 'nubes' nos ayuden a reducir las fuerzas del impacto pero también a iniciar el despegue a medida que, de forma progresiva, van recuperando su forma y rigidez según desaparece la presión ejercida individualmente sobre cada una de ellas.

Quizá lo más novedoso del Cloudtec de On Running es precisamente su manera de abordar la concepción casi sacro-santa que tenemos de amortiguación en una zapatilla. Estamos acostumbrados a que la suela se ocupe del agarre principalmente y sea la mediasuela la encargada de lidiar con dichas cargas y ofrecernos la amortiguación necesaria, ya sea, según gustos y marca, con gel, EVA de diferentes composiciones y densidades, con formas geométricas (cóncavas y convexas) y largo etcétera. Eso genera también una sensación de amortiguación interna en las zapatillas con dichos sistemas que las On running Cloudsurfer no tienen. En éstas todo parece gestarse de forma externa, fuera del upper, o mejor dicho por debajo de él. Parece difícil de entender leyéndolo aquí pero en carrera es bien fácil de percibir. Decíamos al principio que una de las primeras cosas que uno siente al calzarlas es su comodidad, pero no es una zapatilla de interior especialmente mullido o tacto blanducho. Percibes comodidad porque el upper es un guante, el pie se siente cómodo por tacto y por espacio, pero la amortiguación que uno nota, que hace que el paso sea de cierta amortiguación y retorno, es 'externa', consecuencia de esas 13 nubes de la suela. No percibes, por así decir, que el pie se 'hunda' en algo que después puede tener mayor o menor retorno. No. Lo que percibes es que el pie está apoyado directamente en algo firme y que las nubes trabajan bajo esa 'placa' de firmeza, por así decir. En estático y al paso se siente más blanda (por eso insisto en lo de jugar un poquito con ellas en estático para ver las reacciones de las 'nubes' y comprobar esa flotabilidad) pero a medida que apretamos los dientes y les metemos caña, percibes que vas 'a palanca'; sientes que el pie está apoyado en algo firme pero confortable que, no obstante, no te transmite la dureza del terreno. ¡Una delicia!. Eso sí, para que todo lo que comentamos funcione a las mil maravillas el terreno debe ser firme y estable. Evidentemente en asfalto son una delicia y en pista firme, como en parques, sin problema. Ahora bien, en terreno graso como hierba, arena de playa o bien terrenos accidentados como adoquines, terreno con mucha rama y piedra, ahí no. La razón es sencilla: demasiada inestabilidad en el terreno, que las 'nubes', por esa concepción de amortiguación 3D que les permite no sólo hundirse sino tener cierto recorrido horizontal, hacen que ante tales situaciones perdamos control en la pisada. Y casi es peor la transición de un terreno a otro que mientras estás lidiando con él. En hierba, por ejemplo, y especialmente si el terreno está mojado, nos hemos dado más de un susto al pasar a cemento. En cualquier caso, en terrenos grasos la forma de las nubes obliga a marcar mucho el paso, a forzarlo, y uno acaba por tener la sensación de ir con crampones, por así decir. No hemos tenido problema con piedrecitas o arena que se meta en las 'nubes' pues dada la amplitud de radio de éstas, dichos elementos entran tan fácil como salen. Cuando el suelo está húmedo o directamente mojado, hemos percibido cierta pérdida de adherencia en las 'nubes delanteras' (los tres tríos del antepié), casi como si se 'escurrieran' sin poder agarrar el suelo, o como si éste nos 'escupiera'. Nos ha sorprendido gratamente su durabilidad pues, 'a priori', uno puede pensar que esas 'nubes', con algo de caña y terreno variado, pueden acabar desechas o perdiendo capacidad reactiva pero tras más de 200 kilómetros no apreciamos signos de fatiga.

Upper

El upper de las On Running Cloudsurfer como dijimos al inicio, es una delicia. Un guante. Confeccionado en una malla muy transpirable, es el responsable en gran medida de esa sensación de confort que nos aborda nada mas calzarlas. Casi transparente en su totalidad, sólo muestra cierto engorde en las zonas precisas: puntera y tobillo. Dispone de una serie de tiras que le aportan el refuerzo necesario dónde precisa y que conforman una especie de exoesqueleto que pretende darle más empaque, más estabilidad. Dada esa quasi transparencia del upper, ventila maravillosamente pero cuando llueve o hace mucho frío se puede echar en falta algo de protección. Algo que nos ha sorprendido es que, a pesar de ser tan ventilada y de lo rápido que se seca tras su uso, la zapatilla coge olor con facilidad.

El talón no dispone de un gran contrafuerte; de hecho si presionamos con la mano en la zona podemos comprobar que cede mínimamente. No obstante, cumple 'sosteniendo' bien la zona pero sin resultar intrusivo en ningún momento dado que no es muy alto.

El collar resulta amplio, quizá por la vocación triatlética de la marca que busca favorecer con ello las transiciones bici-correr. En cualquier caso, resulta muy fácil introducir el pie, y en 'marcha' es muy cómodo pues dicha amplitud no degenera tampoco en 'bailoteo' para quienes tengan el tobillo fino (como un servidor), pues el gran ajuste del upper y lo bien que corren los cordones ayudan a impedir ese problema.

Los cordones, como decimos, 'corren' facillísimamente, casi como un 'quicklace', gracias en gran medida a la pieza de plástico de que dispone el último ojal y que facilita que se deslicen cómodamente. Finos y largos, no se clavan, no obstante, gracias a una lengüeta con mucho acolchado y de material plástico perforado. Nos hubiera gustado trastear con ellas en pleno verano para ver qué tal se comporta ese material plástico con altas temperaturas, pues a pesar del perforado, parece que pueda afectar a la sudoración.

Horma

De horma es amplia y con puntera algo 'cuadrada', las On Running Cloudsurfer tallan justito así que quizá sea conveniente probar medio número más. En general otorga espacio suficiente al pie para que se sienta muy cómodo en su interior, tanto por el tacto de los materiales como por el buen ajuste del upper. Por ello, que nadie se preocupe de posibles 'bailoteos' del pie dada esa amplitud. El mediopié es quizá la zona más estándar de toda la Cloudsurfer y cada cual podrá decidir cuánto ajustar gracias al buen funcionamiento de los cordones y el gran ajuste del upper. El talón es también bastante amplio pero no se aprecia pérdida de ajuste, ni siquiera en las subidas más exigentes. Quizá sí que tendrán que vigilar los usuarios de plantillas el hecho que resulta algo bajo y, según el grosor de las mismas, puede resultar algo incómodo dado ese plus de altura que le otorgan al pie.

Dinámica

Con ellas en los pies hemos tenido de todo. De muy bien a ... 'vigiiiiilaaa'. Lo primero que cabe decir es que transmiten una sensación muy liviana, tanto en estático como puestos en faena. Con ese drop de 7mm que comentábamos antes, muchos consideran que es una opción muy interesante para quienes quieran introducirse en el natural running (que conviene no confundir con el 'barefoot running' o 'correr descalzo').

Es preciso decir que no disponen de ningún tipo de control en la pisada lo que unido a esa acción individual de las nubes con su movimiento 3D, que genera cierto canteo, el hueco del talón, etc., no hacen de ellas la mejor opción para pronadores por ese punto de inestabilidad. Por esa misma razón decimos que hemos tenido de todo. De muy bien, pues en terreno firme y estable como cemento y asfalto son incluso un auténtico cuchillo. De hecho nos ha sorprendido cómo invitan, en bajadas o cuando el desnivel simplemente nos favorece algo, a apretar los dientes y subir la velocidad. Es entonces cuándo más se disfrutan pues comprobamos la manera de trabajar de las 'nubes', que nos ofrecen esa amortiguación 'externa' que mencionamos antes mientras el pie se siente seguro y firme en el interior del botín. No hay excesiva pérdida de energía y da esa sensación de ir casi a palanca; confortable y seguro mientras las nubes absorben el impacto y ayudan al despegue. Los que vayan de puntera lo notarán especialmente pues las 'nubes' delanteras amortiguan un 'pelín' menos que las traseras y dado el espacio sin 'nubes' justo en la puntera, les ayudará mucho en el impulso. Ahora bien, que nadie se confunda. Se puede ir rápido con ellas (más de lo imaginábamos quizá) pero no son unas voladoras.

De muy bien, decíamos, a 'viigiiilaaa'. Pues nuevamente su peculiar amortiguación, en terrenos grasos o con mucho elemento inestable (sean adoquines, hierba, piedra, ramas, etc.) llevan a una pisada algo incómoda e incluso a algún susto. Y si debemos hacer mucho giro brusco, dada su altura y por la forma de ceder de las nubes, resultan algo inestables. Quien guste de correr habitualmente por la playa, que se olvide también.

Conclusión

Una zapatilla diferente absolutamente a todo y de difícil ubicación incluso pues, aunque se puede correr deprisa con ellas (y muy rápido) y aunque permiten cierto volumen de kilómetros, nos parecen ideales para distancias entre los 10k y los 21k y ritmos superiores a 4'/km. Para ir más deprisa están las Cloudracer y para más kilómetros las Cloudrunner. Aún así, con buena técnica no sería descabellado alargar hasta los 42K sin problema y con posibilidad de 'apretarlas' en cuanto a ritmo. En cualquier caso, se trata de unas zapatillas confortables con las que salir a correr es una delicia por las sensaciones diferentes que transmiten y, en términos generales, las recomendaríamos para corredores de pisada neutra, situados entre los 70-75 kilos, que corran principalmente por asfalto en las distancias que decíamos y para ritmos superiores a esos 4'/km.

PROs y CONtras

PROS:
- Su acabado 'Premium'. Denota calidad por los cuatro costados.
- Muy buen ajuste.
- Su comodidad.
- Comportamiento mayúsculo en asfalto.
- Fresquitas, ideales para el verano.
- Sus 'nubes' transmiten sensaciones diferentes a lo habitual.

CONTRAS:
- Cierta pérdida de adherencia en mojado.
- Inestabilidad en terrenos irregulares.
- Cogen olor con facilidad.

Mizuno - Wave Rider 19

Wave Rider 19 - Mizuno

Publicado hace 233 día(s)

Introducción

Si hablamos de atletismo forzosamente tarde o temprano acabaríamos por nombrar Mizuno. Poca presentación necesita la marca nipona. Y es que a lo largo de todo un siglo de existencia se ha ganado por méritos propios un nombre dentro del mundo del running. Fundada por Richar Mizuno en 1906 en Osaka (Japón), la firma asiática se ha convertido en un gigante deportivo que abarca multitud de deportes.

si hablamos del modelo que vamos a probar hoy, nos pasa más o menos lo mismo.La Mizuno wave rider 19, como su nombre indica, es la decimonovena edición de uno de los buque insignia de la casa nipona. No sabemos si os ocurre a vosotros, pero cuando oyes hablar de una zapatilla con unas cuantas ediciones encima, inmediatamente  ya le das un voto de confianza. Y es que si la marca ha ido sacando ediciones una tras otra, por algo será. 

La Mizuno Wave Rider 19 está catalogada como zapatilla de entrenamiento neutra y ligera. No es más que un restiling de su versión anterior, así que presumimos que su antecesora ya debía poseer tan buenas prestaciones que los buenos de Mizuno no se han atrevido ni a modificarlas casi. ¿Estaremos en lo cierto? 



 

Primeras impresiones

Desempaquetamos el par de zapatillas. Las Mizuno Wave Rider 19 nos sorprenden con una acertada combinación de azul y amarillo que nos da la bienvenida. El flechazo es instantáneo. ¡Nos gustan y mucho!

Al mirarlas más detenidamente pronto nos empezamos  a dar cuenta de que algo no cuadra. Efectivamente, cuando ves las Mizuno Wave Rider 19 te das cuenta de que estás ante un modelo primordialmente destinado a entrenamientos. Su prominente media suela las delatan. Sin embargo, cuando las sostienes entre tus manos te transmiten una sensación de ligereza inusual en este tipo de zapatillas que buscan ofrecer al usuario ante todo protección y amortiguación.

Al calzárnoslas apreciamos como su contundente acolchado interior en la zona del collar y lengüeta nos aporta una sensación de comodidad sobresaliente.

La libertad en la zona de los dedos también es algo que percibimos a la primera. Y cuando por fin damos los primeros pasos vemos que Mizuno no ha perdido su esencia. El ruido tan característico cuando la suela impacta con el suelo nos da una idea de lo que nos encontraremos después al rodar con ellas. La fantástica dualidad entre dureza y absorción que los nipones saben combinar tan bien. Todo ello combinado con una flexibilidad que a priori parece más que notable, nos hacen presagiar lo mejor.



 

Mediasuela y amortiguación

Las Mizuno Wave Rider 19 están compuestas mayoritariamente por el polímero que denominan U4IC que incorporaron a la saga Rider en la edición 17. Se trata de un material un 30% más ligero que mejora las prestaciones del archiconocido Eva.

Vemos que el polímero cuenta con unos vaciados de material en las zonas que coinciden con las tiras longitudinales de la suela por donde la media suela queda visible.

En la zona trasera cuentan con la tecnología wave. Es decir, una placa ondulada e insertada en toda la zona del talón y zona del arco hasta conectarse con el inicio de la zona del antepié. Esta placa es la encargada de absorber los impactos de cada pisada y ayudar al usuario a realizar una transición retropié-antepié de manera fluida.

En la zona trasera cuentan con la aportación de las cualidades de absorción de la placa SR Touch. Otra pieza insertada y conectada con la placa del wave que aporta un plus de comodidad al aterrizaje del pie cuando se produce por esta zona. Todo ello combina a la perfección con el rocker de la puntera de 3 cm y, en la parte trasera, donde también cuentan con una pequeña elevación de 0,5 cm respecto el suelo.

Las zapatillas están dotadas de una flexibilidad notable y progresiva en la zona del antepié. Algo que seguramente ayudará a dotarlas de bastante reactividad. También cuentan con una buena flexibilidad transversal.

El drop de las Mizuno Wave Rider 19 es de 12 mm y es algo que en marcha se nota. La verdad es que desde el primer momento que nos las calzamos notamos como la perfecta combinación entre amortiguación mecánica del wave y la del polímero.

Cabe decir que la reatividad de las MIzuno wave Rider 19 nos ha sorprendido gratamente para tratarse de un modelo destinado principalmente a rodajes. Las hemos puesto en apuros con tiradas incluso por debajo de 4’00 minutos el kilómetro y su respuesta ha sido correcta. En definitiva, el sistema de amortiguación wave ayuda muchísimo a la hora de amortiguar y aportar agilidad a  la estructura para realizar la transición retropié-antepié, trabajando a la perfección desde la primera pisada y a lo largo de cada uno de los entrenamientos que hemos ido realizando. Y eso que algunos han sido de hasta 30 kilómetros.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 19 está formada por dos tipos de compuestos distintos distribuidos estratégicamente para aportar el mayor confort y durabilidad a esta parte de las zapatillas tan castigada. Y hablando de durabilidad, hemos de decir que las Mizuno Wave Rider 19 van a tener una larga vida útil, puesto que les hemos metido entre pecho y espalda 300 kms y solo se aprecia síntomas de desgaste en las zonas de media suela donde ésta queda expuesta. 

Cuenta con un grosor de 5mm en toda su extensión. Las anchuras de las distintas zonas son de 11 cm en el antepié, 7 cm en el arco y 9 cm en el talón, anchura trasera considerable que le aporta un plus de estabilidad al conjunto.

En la parte del talón, puntera y parte interna del antepié encontramos el X10, material que aporta durabilidad al conjunto, formado por tacos rectangulares separados en bloques por tiras longitudinales y transversales que dotan a la zapatilla de la flexibilidad necesaria.

En cambio en la parte exterior del antepié, encontramos un material llamado Smoothride que ayuda al atleta a realizar  el ciclo completo de la zancada de manera más suave y progresivo. En esta zona el taqueado es cuadrado y de dimensiones más pequeñas que los que componen el resto de la suela.

En nuestro caso, la zona de la suela donde está situado el Smoothride es la primera zona de contacto de la zapatilla con el terreno y la verdad es que el primer impacto se aprecia tremendamente amortiguado. Además apreciamos también la ayuda de la pequeña curvatura de la que está dotada en esta zona, lo que nos aporta un grado de dinamismo parecido a zapatillas mucho más ligeras o mixtas. 

Como ya hemos comentado antes, las Mizuno Wave Rider 19 poseen ese tacto duro característico de Mizuno que tanto gusta a sus adeptos. Ese tacto que denota enorme firmeza al pisar, algo que se corrobora en todo tipos de superficies y terrenos, ya sea asfalto, caminos, superficies mojadas o adoquines, puesto que se han defendido más que bien a todas las condiciones a las que las hemos sometido.

A pesar de tratarse de una suela sobria y sin muchos alardes técnicos, las Mizuno Wave Rider 19 cuentan con todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades, ya sea curveando, sobre superficies algo irregulares o intentando ponerlas contra las cuerdas en bajadas pronunciadas, la suela no ha mostrado debilidad alguna.

Upper

Compuestas de doble malla, la más externa en forma de rombos de tamaño considerable combinada con filamentos en forma de pequeños círculos en su interior, y otra interior mucho más mullida que está en contacto directamente con el pie en la zona delantera de las zapatillas.

La parte del collar y extendiéndose por todo el talón, así como en la parte interna de la lengüeta, está compuesta por una especie de neopreno muy suave y agradable al tacto que se comporta como un calcetín envolviendo al pie de manera confortable, lo que combinado con el tremendo acolchado de la lengüeta, hace que en la zona media y trasera, el pie quede bien sujeto y agarrado de manera eficaz, gracias también al refuerzo semirrígido del talón, y a los 6 pares de ojales simétricos que junto a los cordones semielásticos y planos otorgan una sujeción digna de mención. En el antepié sin embargo, las Mizuno Wave Rider 19 dejan más espacio a la libertad de movimientos de metatarsos, algo que se agradece si pretendemos usar estas zapatillas con plantillas.

En lo que a durabilidad de las Mizuno Wave Rider 19 se refiere, no hemos apreciado síntomas de desgaste prematuro ni en el mesh ni en los refuerzos cosidos que poseen las zapatillas.

Cabe destacar que durante la prueba no hemos tenido problemas con olores, por lo que podemos afirmar que la transpirabilidad general es buena. De hecho, a contraluz, se puede observar desde el interior de las zapatillas como la malla deja entrar la luz de manera considerable, lo que nos da una idea de la capacidad de evacuación del sudor del interior hacia el exterior.

Mencionar también que los únicos aspectos a mejorar que hemos encontrado en estas zapatillas se sitúan en esta sección. Y es que creemos que en unas zapatillas como éstas deberían de llevar más piezas reflectantes, puesto que solo el logo de Mizuno a cada lado, está dotado de tal característica, dejando la parte superior, frontal y trasera sin ningún elemento que ejerza dicha función.

Otro aspecto que creemos que Mizuno debería mejorar en futuras ediciones es la presencia de refuerzos cosidos. Creemos que dotan a las zapatillas de un aspecto un tanto antiguo, puesto que tanto en puntera como en el perímetro de los cordones, así como el mismo logo están sujetos al mesh a base de aguja e hilo.

Horma

Podemos considerar la Mizuno Wave Rider 19 como zapatilla de horma recta y de anchura media, es decir ni estrecha ni ancha. Como bien hemos comentado antes, el espacio libre en los metatarsos da una sensación de libertad en esta zona pero sin penalizar en ajuste. Las medidas que nos han dado en esta zona son de 115mm de ancho y 40 mm de alto.

En la zona del mediopié (75mm de ancho y 70mm de alto) y antepié (90mm de ancho y 60 mm de alto) seguimos en la misma tónica. Horma ni ancha ni estrecha, lo que vendrá de perlas a los usuarios de plantillas, ya que las podrán insertar sin ningún tipo de problema.

La longitud de la zapatilla también no es ni corta ni larga. En nuestro caso hemos utilizado el número que normalmente usamos en otros modelos. Así que en este aspecto no hará falta que variéis en lo que a talla se refiere si os queréis hacer con un par de este modelo.

Durante nuestra prueba las Mizuno Wave Rider 19 se han mostrado sólidas, permitiendo darles caña sin ver disminuida su capacidad de sujeción y sin deformarse. Algo que nos ha sorprendido puesto que al ser una zapatilla bastante alta, se puede llegar a pensar que tensando mucho la cuerda y con según que ritmos, la zapatilla pudiera mostrarse algo inestable.

Dinámica

Con las Mizuno Wave Rider 19 hemos quedado realmente sorprendidos. No habíamos tenido la ocasión de probar sus antecesoras pero esta decimonovena edición nos ha encantado por su versatilidad, su ajuste y su respuesta a un amplio abanico de ritmos.

Se trata de una zapatilla neutra de entrenamiento. Pero que puede servir como modelo de competición para corredores de peso elevado (por encima de 80 kilos) o usuarios que no tengan previsto marcarle un pulso al cronómetro ni exigirles ritmos más rápidos de 3’45” el kilómetro.

El peso que nos ha marcado  las Mizuno Wave Rider 19 con báscula en mano es de 270 g, algo que se nota al rodar con ellas, puesto que desde el primer instante que te las calzas aprecias su ligereza para tratarse de una zapatilla englobada en la franja de entrenamiento. La mayor parte del peso se distribuye en la zona del talón y por ende, es en esta zona donde se sitúa su centro de gravedad. Todo ello deja entrever que es una zapatilla pensada para aterrizar con esta parte del pie. De hecho su marcado drop de 12 mm casi nos obliga a ello, aunque con una buena técnica de carrera y si eres de los que entra de metatarsos lograrás domar a la fiera y no te penalizará en exceso, puesto que, como ya hemos comentado antes su versatilidad y adaptabilidad es asombrosa.

En este aspecto la flexibilidad en el antepié, bruscamente marcada por la franja transversal más adelantada de la suela, y el rocker delantero ayuda a dotar a las zapatillas de una buena respuesta a ritmos vivos, incluso por debajo de 4’ el kilómetro. En definitiva, si eres de los que talonean, agradecerás su fantástica transición, y si eres de los que entran de metas, quedarás satisfecho con su respuesta.

Una vez más, el sistema Wave nos ha convencido de nuevo. Mizuno tiene claro  que este sistema de amortiguación es su seña de identidad y no se equivocan en seguir en esta línea. Funciona y convence. Quizá en los primeros quilómetros si no has probado antes unas zapatillas de esta marca tengas la sensación de que te puedes haber equivocado en tu elección, sobre todo si estas acostumbrado a llevar calzado con amortiguaciones blandas. En este caso, el Wave se muestra con tacto algo duro, pero poco a poco va amoldándose y entregando todo su potencial de absorción, que lo tiene, y mucho.

El hecho de haber dotado a la zapatilla de una media suela contundente y con un drop que en todo momento te hace saber que está ahí, hace que quizá nos sentamos un poco alejados del terreno. De todas formas este aspecto es de agradecer a la hora de aislarnos de posibles irregularidades, protegiéndonos de manera eficiente en todo momento.

Para concluir, hemos de mencionar su fantástica respuesta al volumen de kilómetros realizados, algo a destacar sin duda, puesto que el que se haga con este modelo va a tener zapatilla para muchos kilómetros.

Conclusión

En definitiva, las Mizuno Wave Rider 19 son unas zapatillas excelentes para rodajes y alguna que otra escaramuza en competición si se dan las circunstancias. Cuentan con un ajuste, estabilidad y respuesta asombrosas. Todo ello combinado con su ligereza y su comodidad, aportada en gran parte gracias al Wave que dota las zapatillas de mucha estabilidad al conjunto, nos atrevemos a decir que las convierten en una de las mejores zapatillas del mercado en su gama.

Todos sabemos que la elección de una zapatilla no es nada fácil. Más si tenemos en cuenta que no podemos o no queremos tener más de un par de zapatillas para poder combinarlas.

En este aspecto, si eres corredor de pisada neutra, de peso superior a 80 kg y si tus ritmos no van a ser muy elevados, tanto entrenando como compitiendo, nos atrevemos a proponerte a las Mizuno Wave Rider 19 como tu único par de zapatillas para “todo un poco”.

En cambio, si eres un corredor de peso medio y puedes o quieres combinar unas zapatillas para rodajes con otras distintas para competiciones y días de series, éstas Mizuno serán una excelente opción para tus entrenamientos más tranquilos.

PROs y CONtras

PROs:

.Estabilidad

.Sujeción

.Absorción





CONtras:

.Escasa presencia de reflectantes

.Mesh con refuerzos cosidos

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer - On RunningWave Rider 19 - Mizuno
Talla US109.5
Talla US13