Fate - Newton Running

Fate - Newton Running

Publicado hace 321 día(s)

Introducción

Fundada en 2006 en Boulder (Colorado) por un inventor y un propietario de una tienda de deporte, la marca Newton running no ha cesado en su empeño de intentar hacer mejor corredor a todo aquel que calce una de sus zapatillas a través de sus innovadoras tecnologías aplicadas en sus modelos. Esta ardua tarea se fundamenta, según sus creadores, en el argumento de que la zapatilla perfecta debe devolver la mayor energía posible aplicada en el impacto en forma de propulsión.

Convencidos de que la mayor parte del mercado ofrecía productos que promovían una técnica poco eficiente,  se centraron en crear zapatillas que invitaran al usuario a realizar una pisada mucho más natural. Ese sigue siendo su leimotiv a día de hoy y las Newton Running Fate son un buen ejemplo de ello.

Catalogadas como zapatilla para entrenamiento neutras, las Newton Running Fate son la primera generación de una zapatilla que intenta atraer a la marca al máximo número de usuarios suavizando un poco sus características para hacerlas más atractivas a un público que creía que las newton solo estaban pensadas para corredores rápidos. Vamos a quemar asfalto con las zapatillas para ver qué hay de cierto en esto.

Primeras impresiones

Antes de tener a nuestro objeto de deseo entre nuestras manos nos fijamos en los pequeños detalles, que a fin de cuentas son los que marcan la diferencia.

Empezamos analizando el empaquetado de las Newton Running Fate. La caja es negra, de aspecto sobrio y de dimensiones pequeñas, ajustadas al producto que viene en su interior. Vemos en su interior un texto, dejándonos claro que la marca quiere asegurarse en todo momento de que las premisas de su filosofía a la hora de crear sus productos llegan al consumidor final y que el producto que tenemos entre manos ha sido lanzado al mercado después de años de desarrollo. 

Al tenerlas entre nuestras manos, lo primero que nos llama la atención es su colorido, en este caso un atractivo tono naranja combinado con el blanco de los cordones y la media suela, y algunos detalles en negro que a buen seguro hará que no pasemos desapercibidos. Otro aspecto que llama la atención en los primeros toqueteos, es su escasa flexibilidad  a lo largo de  toda la suela. Solo en la zona delantera se la dota de tal característica.

Cabe destacar la sensación de suavidad al manosearlas por la zona del upper, tanto de los refuerzos como de la tela. El interior no se queda corto, teniendo la agradable sensación de que te estás enfundando un guante en vez de una zapatilla, sin apreciar apenas costura alguna.

Al calzárnosla y hacer los primeros pasos nos damos cuenta de dos factores que rápido llaman nuestra atención. Lo primero que apreciamos es que corroboramos lo intuido a la hora de hacer flejar la suela. Efectivamente la zapatilla carece de  flexibilidad en casi toda la suela, salvo en la parte delantera.  Pero lejos de verlo como una desventaja, intuimos que esta característica debe ser de vital importancia si se quiere dotar a la zapatilla de las virtudes que defiende la marca. Veremos más adelante si es así.

El otro aspecto a destacar es que inmediatamente percibimos a la altura de la zona de los metatarsos como una especie de alza en la suela causada por las tiras longitudinales que la marca llama lugs y que a priori son las máximas protagonistas a la hora de intentar hacer que nuestra pisada se vuelva más natural i a la vez más eficiente.

Mediasuela y amortiguación

La media suela de las Newton Running Fate está compuesta de EVA en toda su estructura. Es una pieza continua  desde el talón hasta la punta y está dotada con un drop de 4.5 mm, un dato a tener muy en cuenta para los que se quieran iniciar en el natural running sin pasar por duros procesos de adaptación.

Consta de una altura de 25 cms del suelo más 4mm de plantilla. Esto nos proporciona una sensación  de estar cerca del suelo, quizás también acentuada por la incidencia de los lugs al levantar la zapatilla por la parte delantera.

Como ya hemos avanzado antes, la zapatilla está dotada de flexibilidad muy acentuada en la parte delantera. El punto donde empieza a flejar de manera muy marcada es una ranura transversal situada delante de los lugs donde el compuesto EVA queda a la vista.

Cabe destacar también que la zona del arco está rellenada del mismo material del que está compuesta toda la media suela, quedando en contacto con el suelo en todo momento y sin protección alguna, aunque en una anchura considerablemente menor que en talón y mediopié. En esta parte, han insertado unas estrías longitudinales que a modo de puente entre talón y antepié, ayudan a que la zapatilla se pueda torsionar transversalmente.

Vemos también que en la parte central de la zona del talón y mediopié este compuesto aparece biselado, dejando a la vista en la parte central del retropié una pieza insertada de tacto blanda y forma circular. Desde nuestro punto de vista estos matices ayudan a la ligereza del conjunto y a su vez dejan entrever que los apoyos en esta parte van a ser más bien testimoniales y por lo tanto no requieren de más material del que es estrictamente necesario para soportar las tensiones en esta zona.

Una vez ya en marcha y puestas a prueba, hemos de decir que la zapatilla ha requerido de unos kilómetros de rodaje para poder sacar toso su potencial. En las primeras salidas apreciábamos como  la zapatilla se comportaba de forma dura y un tanto rígida en amortiguación. Sin embargo, con el paso de los kilómetros la cosa cambia y el compuesto pasa a ser mucho más dócil y amable. Las Newton Running Fate se muestran dispuestas a devorar kilómetros  y hacernos disfrutar mucho más de cada salida o entrenamiento.

Hemos de decir también a su favor que en total habremos hecho unos 400 kilómetros con ellas y no hemos apreciado deterioro alguno en lo que a prestaciones se refiere. Sin embargo el compuesto sí aparece algo estriado y desgastado en las zonas donde queda expuesto.

Suela

La suela está compuesta por tres bloques combinando dos compuestos distintos (Outsole composite y Durable s.h.a.r.c.),  separados entre sí por zonas donde la media suela queda visible y expuesta. En el talón, que se subdivide en dos partes con los compuestos antes mencionados, tenemos caucho a lo largo de todo el perímetro, algo que se agradece porque por muy buena técnica de carrera que se tenga es inevitable que éste acabe impactando con el suelo. 

La segunda zona es la del antepié, y es aquí es donde reside gran parte de la miga de esta zapatilla. Aquí es donde la suela tiene el mayor grosor y anchura de toda la zapatilla, ya que cuentan con una plataforma de cámaras abiertas debajo de las cuales se sitúan los 5 lugs o patillas. Esta tecnología la denominan POP 2 (Point of power), evolucionada de la POP 1, que no es más que una pequeña curvatura de los lugs para facilitar la adaptación de la zapatilla al usuario poco adaptado al natural running. Estos lugs, una vez impactan con la superficie, se insertan en dichas cámaras y, como si de pistones se tratasen, cuando el corredor pasa a la fase de impulso, devuelven esa energía acumulada en forma de plus para la propulsión.

La tercera parte de la suela es la de la punta. Separada de la plataforma POP2 mediante una franja  transversal, han situado 5 tiras longitudinales de más bajo perfil  que actúan como si de una extensión de los lugs se tratase y ayudan al impulso en la fase final de propulsión.

Hemos probado las  Newton Running Fate en todo tipo de superficies y condiciones.  Bajo nuestro punto de vista, las zapatillas se mueven como pez en el agua en superficies duras como asfalto, baldosas adoquines etc. También muestran un rendimiento excelente por caminos o parques donde la superficie esté bien compactada y no muestre muchas irregularidades. Sin embargo, en pistas que cuenten con algo más de obstáculos, llámese piedras o raíces, la zapatilla baja mucho su rendimiento. Tampoco sería la zapatilla ideal para correr en rutas que cuenten con bajadas muy pronunciadas y obliguen al corredor a aterrizar mucho de talón, ya que no están expresamente diseñadas para tal situación y se notan torpes a la hora de realizar la transición retropié-antepié.

Cabe destacar que el compuesto de la suela es excelente para correr con la superficie mojada. Cuentan con  un gran grip y  en ningún momento ha mostrado debilidad en este sentido.

Upper

Los acabados del upper son de alta calidad y las zonas críticas de la zapatilla no han presentado deterioro alguno. Hemos utilizado estas zapatillas a fondo, las hemos estrujado, mojado, maltratado y mil diabluras más y podemos asegurar que cuenta con materiales de primera calidad que conforman un upper prácticamente irrompible. Su robustez, a diferencia de otros modelos de la competencia, se intuye solo al verlas, y efectivamente, después se corrobora. A ésto ayuda que, a pesar de ser una zapatilla ligera,  presenta refuerzos interesantes en puntera y talón, donde destacaríamos el contrafuerte semirrígido exterior que envuelve todo el retropié de manera eficaz.

Los refuerzos laterales que unen la media suela con la zona de los ojales más cercanos a la puntera  están  termosellados al mesh. También están sellados los de los cordones y el logo. Sin embargo no es así en la puntera y talón, donde han optado por  coserlas. Eso sí, todos ellos cuentan con un tacto aterciopelado muy agradable y con zonas reflectantes generosas en todo el perímetro, algo a tener en cuenta si se tiene pensado usarlas de noche y en zonas transitadas.

El mesh, de doble capa, está compuesto por una exterior con agujeros de distintos tamaños que ayudan a aumentar la transpirabilidad, combinado con una tela de neopreno negra debajo muy cómoda y agradable. Ésta cubre todas las costuras en el interior y llega a envolver todo el collar del tobillo. Sin duda alguna hará las delicias de los que decidan utilizarlas sin calcetines.

La transpirabilidad de la zapatilla es otro punto fuerte. En todo momento notamos como llevamos los pies secos y además, a lo largo de toda la prueba no hemos tenido problemas de aparición de malos olores.

La única pega que hemos detectado en el upper quizás sea en la lengüeta. Cuenta con un grosor que a nuestro juicio es algo escaso y si te pasas a la hora de apretar los cordones, se nota una presión excesiva.  Por otra parte, es justo destacar que en ningún momento la lengüeta se mueve al correr. En este sentido los cordones semiplanos y rígidos también ayudan, ya que le aportan un plus de sujeción al conjunto para que todo quede en su sitio. Parece algo insignificante, pero hemos tenido experiencias con cordones que se aflojan a cada salida y es algo que todos sabemos que es muy molesto.

Horma

Las Newton Running Fate son unas zapatillas de arco bajo. Cuentan con una horma estrecha y curva sin distinción entre modelos de hombre y mujer. La sujeción de las zapatillas es asombrosa tanto en talón, mediopié y antepié, influenciada de manera directa por el contrafuerte en el talón los refuerzos laterales y los cordones, hasta tal punto, que si no controlas la tensión de estos últimos, llegas a pasarte con facilidad, llegando a apretar en exceso. Nada que no se solucione con un poco de práctica hasta encontrar el punto exacto de sujeción que deseamos. Por todos estos motivos ya mencionados llegamos a la conclusión que no recomendaríamos esta zapatilla con el uso con plantillas, puesto que el pie nos queda mas bien ajustado en todas las zonas.

En nuestro caso la talla que mejor se nos ha adaptado es el que acostumbrábamos a usar en otras marcas. Así pues no será necesario tirar de un número más o menos para elegir la que mejor se nos adapte.



 

Dinámica

Y Por fin vamos al grano. Una vez analizados todos los aspectos de las Newton Running Fate toca analizar su comportamiento.

 Son unas zapatillas para natural running neutras, ligeras (en la báscula nos ha dado 277g en un 9,5 USA) y polivalentes. Los primeros kilómetros con ellas hemos tenido la sensación de llevar una zapatilla de amortiguación dura, algo que con el paso de los kilómetros se va atenuando y volviéndose algo más dócil. La verdad es que las zapatillas se comportan como catapultas, invitándote a ir algo más deprisa desde la primera pisada. También se aprecia como inconscientemente te ves obligado a aumentar la frecuencia de zancada, algo bastante común en muchos modelos catalogados como de natural running.

 Hemos estado probando estas zapatillas a lo largo de varias semanas sumando unos 400 kms con ellas en series, rodajes, alguna tirada larga etc. y definitivamente, hemos llegado a la conclusión que estas zapatillas están hechas para llevar ritmos vivos con ellas. Con esto nos referimos a que si lo que deseas es un modelo para correr a mas de 5’00 el km no te vas a sentir excesivamente cómodo con ellas. Pero por otra parte, si lo que buscas es una zapatilla para poder usar en competición con previsión de llevar ritmos muy competitivos alrededor de 3’20 min/Km  o entrenamientos muy rápidos, hemos de decir que tampoco es la zapatilla ideal para tal menester. Su hábitat natural serian rodajes de distancias medias compuestas entre 10 a 18 km y ritmos  de a partir 5’00 a 3’30, o entrenamientos de series y ritmos controlados que estén dentro de este rango de ritmos.

En lo que a dinámica se refiere, hemos apreciado como las zapatillas te invitan de manera clara a pisar de metatarsos exagerando  el efecto lanzadera una vez has impactado con el suelo. A esto ayuda la plataforma en la suela POP 2 situada en el antepié que declina el centro de gravedad hacia esta parte, ayudadas aún más por la flexibilidad en la parte delantera de la zapatilla. Cabe destacar también que en zonas donde es requerido el uso del talón como aterrizaje, se nota que las Newton Running Fate no están pensadas para ello, puesto que la transición hasta la punta se percibe un tanto incómoda.

Como ya hemos comentado antes, los terrenos ideales para estas zapatillas serian terrenos de superficies duras, caminos y parques más bien compactados. Esto no se debe a que la zapatilla no proteja bien de las irregularidades de la superficie, sino todo lo contrario. La suela y la media suela componen unas zapatillas que otorgan una sensación de dureza en amortiguación aislándote por completo de los obstáculos de la superficie. Más bien se debe a la escasa flexibilidad transversal y longitudinal y al excesivo control de pisada que hace que la propiocepción del tobillo se vea mermada y por lo tanto notarse algo torpe corriendo en terrenos más irregulares.

Por otra parte,  aunque estén dotadas de algo de drop, la zapatilla transmite una sensación de ir bastante pegados y paralelos al suelo, es decir sin apenas notarlo.  

En aspectos como sujeción, si hubiésemos de poner una nota final a buen seguro se llevarían un excelente. En este aspecto las Newton Running Fate nos han encantado, dándonos una sensación de envolver el pie de forma genial e invitándonos a disfrutar de la práctica del running de manera un tanto diferente a lo habitual.

La durabilidad es otro punto a favor. El desgaste de la zapatilla en 400 kms es aceptable y adecuado a las tendencias del mercado. Por lo tanto, cabe destacar que es un modelo al que podremos darle un uso intensivo sin miedo a que rompan del upper prematuramente o la suela se nos vaya deteriorando a pasos forzados.

Conclusión

Newton ha hecho un buen trabajo intentado acercar sus productos a un público un poco más amplio. Las Newton Running Fate son una opción equilibrada entre amortiguación y respuesta, algo que se ajusta al enunciado de la marca a la hora de promocionar este producto.

En definitiva, si eres corredor de pisada neutra, de peso medio entre 65 y 75 kg y los rodajes de distancia media y entrenamientos rápidos los realizas a ritmos relativamente vivos, éstas son una buena opción para acabar siendo tus compañeras de fatigas. 

PROs y CONtras

PROS: Durabilidad, sujeción, upper resistente

CONTRAS: Lengüeta demasiado fina, excesivo control de pisada

Mizuno - Wave Rider 19

Wave Rider 19 - Mizuno

Publicado hace 234 día(s)

Introducción

Si hablamos de atletismo forzosamente tarde o temprano acabaríamos por nombrar Mizuno. Poca presentación necesita la marca nipona. Y es que a lo largo de todo un siglo de existencia se ha ganado por méritos propios un nombre dentro del mundo del running. Fundada por Richar Mizuno en 1906 en Osaka (Japón), la firma asiática se ha convertido en un gigante deportivo que abarca multitud de deportes.

si hablamos del modelo que vamos a probar hoy, nos pasa más o menos lo mismo.La Mizuno wave rider 19, como su nombre indica, es la decimonovena edición de uno de los buque insignia de la casa nipona. No sabemos si os ocurre a vosotros, pero cuando oyes hablar de una zapatilla con unas cuantas ediciones encima, inmediatamente  ya le das un voto de confianza. Y es que si la marca ha ido sacando ediciones una tras otra, por algo será. 

La Mizuno Wave Rider 19 está catalogada como zapatilla de entrenamiento neutra y ligera. No es más que un restiling de su versión anterior, así que presumimos que su antecesora ya debía poseer tan buenas prestaciones que los buenos de Mizuno no se han atrevido ni a modificarlas casi. ¿Estaremos en lo cierto? 



 

Primeras impresiones

Desempaquetamos el par de zapatillas. Las Mizuno Wave Rider 19 nos sorprenden con una acertada combinación de azul y amarillo que nos da la bienvenida. El flechazo es instantáneo. ¡Nos gustan y mucho!

Al mirarlas más detenidamente pronto nos empezamos  a dar cuenta de que algo no cuadra. Efectivamente, cuando ves las Mizuno Wave Rider 19 te das cuenta de que estás ante un modelo primordialmente destinado a entrenamientos. Su prominente media suela las delatan. Sin embargo, cuando las sostienes entre tus manos te transmiten una sensación de ligereza inusual en este tipo de zapatillas que buscan ofrecer al usuario ante todo protección y amortiguación.

Al calzárnoslas apreciamos como su contundente acolchado interior en la zona del collar y lengüeta nos aporta una sensación de comodidad sobresaliente.

La libertad en la zona de los dedos también es algo que percibimos a la primera. Y cuando por fin damos los primeros pasos vemos que Mizuno no ha perdido su esencia. El ruido tan característico cuando la suela impacta con el suelo nos da una idea de lo que nos encontraremos después al rodar con ellas. La fantástica dualidad entre dureza y absorción que los nipones saben combinar tan bien. Todo ello combinado con una flexibilidad que a priori parece más que notable, nos hacen presagiar lo mejor.



 

Mediasuela y amortiguación

Las Mizuno Wave Rider 19 están compuestas mayoritariamente por el polímero que denominan U4IC que incorporaron a la saga Rider en la edición 17. Se trata de un material un 30% más ligero que mejora las prestaciones del archiconocido Eva.

Vemos que el polímero cuenta con unos vaciados de material en las zonas que coinciden con las tiras longitudinales de la suela por donde la media suela queda visible.

En la zona trasera cuentan con la tecnología wave. Es decir, una placa ondulada e insertada en toda la zona del talón y zona del arco hasta conectarse con el inicio de la zona del antepié. Esta placa es la encargada de absorber los impactos de cada pisada y ayudar al usuario a realizar una transición retropié-antepié de manera fluida.

En la zona trasera cuentan con la aportación de las cualidades de absorción de la placa SR Touch. Otra pieza insertada y conectada con la placa del wave que aporta un plus de comodidad al aterrizaje del pie cuando se produce por esta zona. Todo ello combina a la perfección con el rocker de la puntera de 3 cm y, en la parte trasera, donde también cuentan con una pequeña elevación de 0,5 cm respecto el suelo.

Las zapatillas están dotadas de una flexibilidad notable y progresiva en la zona del antepié. Algo que seguramente ayudará a dotarlas de bastante reactividad. También cuentan con una buena flexibilidad transversal.

El drop de las Mizuno Wave Rider 19 es de 12 mm y es algo que en marcha se nota. La verdad es que desde el primer momento que nos las calzamos notamos como la perfecta combinación entre amortiguación mecánica del wave y la del polímero.

Cabe decir que la reatividad de las MIzuno wave Rider 19 nos ha sorprendido gratamente para tratarse de un modelo destinado principalmente a rodajes. Las hemos puesto en apuros con tiradas incluso por debajo de 4’00 minutos el kilómetro y su respuesta ha sido correcta. En definitiva, el sistema de amortiguación wave ayuda muchísimo a la hora de amortiguar y aportar agilidad a  la estructura para realizar la transición retropié-antepié, trabajando a la perfección desde la primera pisada y a lo largo de cada uno de los entrenamientos que hemos ido realizando. Y eso que algunos han sido de hasta 30 kilómetros.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 19 está formada por dos tipos de compuestos distintos distribuidos estratégicamente para aportar el mayor confort y durabilidad a esta parte de las zapatillas tan castigada. Y hablando de durabilidad, hemos de decir que las Mizuno Wave Rider 19 van a tener una larga vida útil, puesto que les hemos metido entre pecho y espalda 300 kms y solo se aprecia síntomas de desgaste en las zonas de media suela donde ésta queda expuesta. 

Cuenta con un grosor de 5mm en toda su extensión. Las anchuras de las distintas zonas son de 11 cm en el antepié, 7 cm en el arco y 9 cm en el talón, anchura trasera considerable que le aporta un plus de estabilidad al conjunto.

En la parte del talón, puntera y parte interna del antepié encontramos el X10, material que aporta durabilidad al conjunto, formado por tacos rectangulares separados en bloques por tiras longitudinales y transversales que dotan a la zapatilla de la flexibilidad necesaria.

En cambio en la parte exterior del antepié, encontramos un material llamado Smoothride que ayuda al atleta a realizar  el ciclo completo de la zancada de manera más suave y progresivo. En esta zona el taqueado es cuadrado y de dimensiones más pequeñas que los que componen el resto de la suela.

En nuestro caso, la zona de la suela donde está situado el Smoothride es la primera zona de contacto de la zapatilla con el terreno y la verdad es que el primer impacto se aprecia tremendamente amortiguado. Además apreciamos también la ayuda de la pequeña curvatura de la que está dotada en esta zona, lo que nos aporta un grado de dinamismo parecido a zapatillas mucho más ligeras o mixtas. 

Como ya hemos comentado antes, las Mizuno Wave Rider 19 poseen ese tacto duro característico de Mizuno que tanto gusta a sus adeptos. Ese tacto que denota enorme firmeza al pisar, algo que se corrobora en todo tipos de superficies y terrenos, ya sea asfalto, caminos, superficies mojadas o adoquines, puesto que se han defendido más que bien a todas las condiciones a las que las hemos sometido.

A pesar de tratarse de una suela sobria y sin muchos alardes técnicos, las Mizuno Wave Rider 19 cuentan con todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades, ya sea curveando, sobre superficies algo irregulares o intentando ponerlas contra las cuerdas en bajadas pronunciadas, la suela no ha mostrado debilidad alguna.

Upper

Compuestas de doble malla, la más externa en forma de rombos de tamaño considerable combinada con filamentos en forma de pequeños círculos en su interior, y otra interior mucho más mullida que está en contacto directamente con el pie en la zona delantera de las zapatillas.

La parte del collar y extendiéndose por todo el talón, así como en la parte interna de la lengüeta, está compuesta por una especie de neopreno muy suave y agradable al tacto que se comporta como un calcetín envolviendo al pie de manera confortable, lo que combinado con el tremendo acolchado de la lengüeta, hace que en la zona media y trasera, el pie quede bien sujeto y agarrado de manera eficaz, gracias también al refuerzo semirrígido del talón, y a los 6 pares de ojales simétricos que junto a los cordones semielásticos y planos otorgan una sujeción digna de mención. En el antepié sin embargo, las Mizuno Wave Rider 19 dejan más espacio a la libertad de movimientos de metatarsos, algo que se agradece si pretendemos usar estas zapatillas con plantillas.

En lo que a durabilidad de las Mizuno Wave Rider 19 se refiere, no hemos apreciado síntomas de desgaste prematuro ni en el mesh ni en los refuerzos cosidos que poseen las zapatillas.

Cabe destacar que durante la prueba no hemos tenido problemas con olores, por lo que podemos afirmar que la transpirabilidad general es buena. De hecho, a contraluz, se puede observar desde el interior de las zapatillas como la malla deja entrar la luz de manera considerable, lo que nos da una idea de la capacidad de evacuación del sudor del interior hacia el exterior.

Mencionar también que los únicos aspectos a mejorar que hemos encontrado en estas zapatillas se sitúan en esta sección. Y es que creemos que en unas zapatillas como éstas deberían de llevar más piezas reflectantes, puesto que solo el logo de Mizuno a cada lado, está dotado de tal característica, dejando la parte superior, frontal y trasera sin ningún elemento que ejerza dicha función.

Otro aspecto que creemos que Mizuno debería mejorar en futuras ediciones es la presencia de refuerzos cosidos. Creemos que dotan a las zapatillas de un aspecto un tanto antiguo, puesto que tanto en puntera como en el perímetro de los cordones, así como el mismo logo están sujetos al mesh a base de aguja e hilo.

Horma

Podemos considerar la Mizuno Wave Rider 19 como zapatilla de horma recta y de anchura media, es decir ni estrecha ni ancha. Como bien hemos comentado antes, el espacio libre en los metatarsos da una sensación de libertad en esta zona pero sin penalizar en ajuste. Las medidas que nos han dado en esta zona son de 115mm de ancho y 40 mm de alto.

En la zona del mediopié (75mm de ancho y 70mm de alto) y antepié (90mm de ancho y 60 mm de alto) seguimos en la misma tónica. Horma ni ancha ni estrecha, lo que vendrá de perlas a los usuarios de plantillas, ya que las podrán insertar sin ningún tipo de problema.

La longitud de la zapatilla también no es ni corta ni larga. En nuestro caso hemos utilizado el número que normalmente usamos en otros modelos. Así que en este aspecto no hará falta que variéis en lo que a talla se refiere si os queréis hacer con un par de este modelo.

Durante nuestra prueba las Mizuno Wave Rider 19 se han mostrado sólidas, permitiendo darles caña sin ver disminuida su capacidad de sujeción y sin deformarse. Algo que nos ha sorprendido puesto que al ser una zapatilla bastante alta, se puede llegar a pensar que tensando mucho la cuerda y con según que ritmos, la zapatilla pudiera mostrarse algo inestable.

Dinámica

Con las Mizuno Wave Rider 19 hemos quedado realmente sorprendidos. No habíamos tenido la ocasión de probar sus antecesoras pero esta decimonovena edición nos ha encantado por su versatilidad, su ajuste y su respuesta a un amplio abanico de ritmos.

Se trata de una zapatilla neutra de entrenamiento. Pero que puede servir como modelo de competición para corredores de peso elevado (por encima de 80 kilos) o usuarios que no tengan previsto marcarle un pulso al cronómetro ni exigirles ritmos más rápidos de 3’45” el kilómetro.

El peso que nos ha marcado  las Mizuno Wave Rider 19 con báscula en mano es de 270 g, algo que se nota al rodar con ellas, puesto que desde el primer instante que te las calzas aprecias su ligereza para tratarse de una zapatilla englobada en la franja de entrenamiento. La mayor parte del peso se distribuye en la zona del talón y por ende, es en esta zona donde se sitúa su centro de gravedad. Todo ello deja entrever que es una zapatilla pensada para aterrizar con esta parte del pie. De hecho su marcado drop de 12 mm casi nos obliga a ello, aunque con una buena técnica de carrera y si eres de los que entra de metatarsos lograrás domar a la fiera y no te penalizará en exceso, puesto que, como ya hemos comentado antes su versatilidad y adaptabilidad es asombrosa.

En este aspecto la flexibilidad en el antepié, bruscamente marcada por la franja transversal más adelantada de la suela, y el rocker delantero ayuda a dotar a las zapatillas de una buena respuesta a ritmos vivos, incluso por debajo de 4’ el kilómetro. En definitiva, si eres de los que talonean, agradecerás su fantástica transición, y si eres de los que entran de metas, quedarás satisfecho con su respuesta.

Una vez más, el sistema Wave nos ha convencido de nuevo. Mizuno tiene claro  que este sistema de amortiguación es su seña de identidad y no se equivocan en seguir en esta línea. Funciona y convence. Quizá en los primeros quilómetros si no has probado antes unas zapatillas de esta marca tengas la sensación de que te puedes haber equivocado en tu elección, sobre todo si estas acostumbrado a llevar calzado con amortiguaciones blandas. En este caso, el Wave se muestra con tacto algo duro, pero poco a poco va amoldándose y entregando todo su potencial de absorción, que lo tiene, y mucho.

El hecho de haber dotado a la zapatilla de una media suela contundente y con un drop que en todo momento te hace saber que está ahí, hace que quizá nos sentamos un poco alejados del terreno. De todas formas este aspecto es de agradecer a la hora de aislarnos de posibles irregularidades, protegiéndonos de manera eficiente en todo momento.

Para concluir, hemos de mencionar su fantástica respuesta al volumen de kilómetros realizados, algo a destacar sin duda, puesto que el que se haga con este modelo va a tener zapatilla para muchos kilómetros.

Conclusión

En definitiva, las Mizuno Wave Rider 19 son unas zapatillas excelentes para rodajes y alguna que otra escaramuza en competición si se dan las circunstancias. Cuentan con un ajuste, estabilidad y respuesta asombrosas. Todo ello combinado con su ligereza y su comodidad, aportada en gran parte gracias al Wave que dota las zapatillas de mucha estabilidad al conjunto, nos atrevemos a decir que las convierten en una de las mejores zapatillas del mercado en su gama.

Todos sabemos que la elección de una zapatilla no es nada fácil. Más si tenemos en cuenta que no podemos o no queremos tener más de un par de zapatillas para poder combinarlas.

En este aspecto, si eres corredor de pisada neutra, de peso superior a 80 kg y si tus ritmos no van a ser muy elevados, tanto entrenando como compitiendo, nos atrevemos a proponerte a las Mizuno Wave Rider 19 como tu único par de zapatillas para “todo un poco”.

En cambio, si eres un corredor de peso medio y puedes o quieres combinar unas zapatillas para rodajes con otras distintas para competiciones y días de series, éstas Mizuno serán una excelente opción para tus entrenamientos más tranquilos.

PROs y CONtras

PROs:

.Estabilidad

.Sujeción

.Absorción





CONtras:

.Escasa presencia de reflectantes

.Mesh con refuerzos cosidos

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSFate - Newton RunningWave Rider 19 - Mizuno
Talla US9.59.5
Peso (gramos)282278

PUNTUACIONES

Fate - Newton Running Wave Rider 19 - Mizuno
Talla10.09.5
Fit antepié10.08.0
Fit mediopie8.09.0
Fit talón10.09.0
Fit arco10.09.0
Ajuste general9.09.0
Amortiguación antepié9.08.0
Amortiguación talón6.08.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada5.08.0
Respuesta9.07.0
Flexibilidad6.07.0
Soporte talón9.08.0
Soporte antepié9.07.0
Soporte global9.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado9.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra7.07.0
Agarre en pista7.08.0
Agarre global8.08.0
Durabilidad suela8.09.0
Durabilidad upper9.09.0
Durabilidad global9.08.0
Grosor lengüeta6.08.0
Sujeción lengüeta7.08.0
Longitud lengüeta9.08.0
Número de ojales8.07.0
Acolchado collar9.07.0
Amplitud collar9.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad10.07.0
Impermeabilidad5.04.0
Reflectantes10.05.0
Calidad de materiales y acabados9.07.0
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