SuperCross - Joma

SuperCross - Joma

Publicado hace 302 día(s)

Introducción

Las Joma SuperCross son la nueva apuesta de una de las principales empresas españolas de material deportivo con una fuerte presencia en el mercado internacional gracias, principalmente, al fútbol y fútbol sala. ¿Os acordáis de las botas blancas de Alfonso, el delantero del Real Madrid, allá por los 90? pues eran Joma, la primera marca que diseñó botas de fútbol “en color”. En el mundillo del atletismo, Joma hace unos años ya que patrocina a la RFEA y equipa a todas sus selecciones, aunque todavía no es demasiado habitual ver a los atletas internacionales competir con sus zapatillas, y es que los de Portillo de Toledo se han centrado en desplegar un potente catálogo de zapatillas de gama media caracterizadas por una buena calidad a precios tentadores.

Nos acaban de llegar unas Joma SuperCross que vienen a ocupar el espacio situado entre el modelo insignia de la marca, las Joma Hispalis, de máxima amortiguación, y las Joma Titanium, pensadas para un corredor más ligero, con lo que nos presentan unas zapatillas de entrenamiento para pesos medios-altos que prometen amortiguación y durabilidad por encima de otras características. ¿Cumplirán? ¡Vamos a verlo!

Primeras impresiones

Abrimos la caja y nos encontramos con unas zapatillas de aspecto poderoso y perfil alto. En estas Joma SuperCross los toledanos no han escatimado ni en mediasuela ni en acolchados de lengüeta y collar. Se nos antoja que van a ser cómodas pero un poco pesadas para lo que se estila últimamente (360g en el 43EU que probamos). La sensación es que se ha echado el resto en conseguir un upper de gran calidad, cómodo, suave y con buen ajuste al pie.

Los ojos se nos van enseguida al diseño, desde el punto de vista estético y, como dicen por ahí: “para gustos, colores” pero la verdad es que el gran contraste entre el negro y el amarillo chillón que Joma ha escogido, pese a que consigue dar un giro más moderno a la línea de la marca, no nos ha enamorado, de hecho, nos parece bastante más acertada la llamativa combinación de amarillos y naranja que ofrecen como alternativa en este modelo, pero esto, claro está, no es más que una subjetivísima opinión, y lo que de verdad nos va a interesar es como se comporten sobre el asfalto.

Un detallito que nos ha gustado lo encontramos en la etiqueta, que se convierte en un folleto desplegable con todo el catálogo de Joma en running y trail running, lo que nos permite ubicar perfectamente las Joma SuperCross dentro de la gama de alta amortiguación de la casa toledana. Eso si, para desplegar el folleto sin convertirlo en jirones vas a necesitar una buena dosis de eso que ahora llaman motricidad fina.

Una vez en el pie, el tacto interior es realmente agradable, los generosos acolchados y el forro interior del upper nos hacen sentirnos a gusto con la zapatilla desde el primer minuto, la amortiguación se nos antoja más dura de lo que nos esperábamos y la suela necesita que la domemos para empezar a flexar. ¡Habrá que darles kilómetros!

Mediasuela y amortiguación

En las Joma SuperCross nos encontramos con una mediasuela de perfil alto, desde los 35 mm que les hemos medido en el talón a los 25 mm en la zona de los metatarsos, justo antes de que empiece su zona de despegue, que nos lleva hasta un drop clásico que no debe andar muy lejos de los 10 mm (Joma siempre se ha mostrado un tanto reticente a mostrar este dato) con lo que, al parecer, corredores de pesos medio-altos y talonadores se van a encontrar cómodos con esta zapa.

La mediasuela está compuesta por dos capas de Phylon Blow Up (polímero de la familia del EVA) de diferentes densidades fácilmente identificables a simple vista, puesto que las han montado en distintos colores, amarillo y negro en el modelo que probamos, en lo que, desde Portillo de Toledo han venido a llamar, tecnología Full Dual Pulsor. La capa inferior, la amarilla, mas gruesa y de mayor densidad, está pensada para proporcionar estabilidad y máxima amortiguación, sin olvidar un aceptable retorno de energía en el despegue. Presenta un vaciado central bajo el talón para sumar recorrido a la amortiguación en esta zona y una serie de cortes verticales, que tendrán continuidad en la suela, más acusados en la zona exterior del pie, que facilitan la flexión de la mediasuela y una transición de pisada más suave y natural en un compuesto más rígido de lo que pudiera parecer a primera vista. La segunda capa, la negra, sensiblemente más fina y de menor densidad, nos proporciona un primer contacto más mullido, aunque no se puede llegar a decir que la amortiguación se note, en absoluto, blanda. Este bloque, además, sube hasta casi 1cm por los laterales, más en la zona del talón, menos en el mediopié y la puntera, para envolver mejor el pie y optimizar el ajuste y la estabilidad de la zapatilla.

El Full Dual Pulsor nos lleva a una mediasuela con una muy buena capacidad de absorción de impactos sin notarse en ningún momento demasiado blanda que nos ofrece una transición de pisada progresiva y bastante natural. La flexión principal se produce bajo el mediopié y, aunque se nota algo rígida al inicio, se va haciendo más amable y progresiva al cabo de solo un par de entrenamientos, a partir de aquí, no hemos notado un efecto fatiga que pueda resultar preocupante en cuanto a una posible pérdida de respuesta que, pese a no ser su punto fuerte, no hemos notado en absoluto en los casi 200 km que hemos compartido.

Suela

La suela de las Joma SuperCross se basa en el Sistema Flexo. Está formada por diferentes placas, hemos contado hasta 13, de caucho de alta durabilidad en dos densidades, y otra vez en dos colores, los omnipresentes negro y amarillo de nuestro modelo, que se distribuyen alrededor de las ranuras de flexión colaborando con ello a desarrollar una flexión natural y progresiva del conjunto suela-mediasuela para favorecer una mejor transición y respuesta.

En las SuperCross los toledanos han mantenido el compuesto, caucho Durability, que utilizan habitualmente en las suelas de sus modelos más técnicos que se caracteriza por una gran resistencia a la abrasión, además, se han asegurado el tiro con un generoso grosor de las placas, que rozan los 5mm, de hecho, la suela se mantiene prácticamente impecable después de casi 200km, por lo que le auguramos una excelente longevidad.

El caucho de mayor densidad, dureza y durabilidad, el negro, se sitúa en las zonas de mayor desgaste, a saber, talón y puntera, mientras que las placas amarillas, de un compuesto ligeramente más blando, las localizamos en la diagonal que define la pisada neutra: desde el exterior del retropié hasta el interior de la zona de los metatarsos con lo que van a ayudar a mejorar el agarre durante toda la transición de pisada hasta el momento del despegue.

El taqueado es pequeño y cambia de forma en cada una de las 13 placas para adaptarse a las distintas necesidades de cada zona, nos proporciona un magnífico agarre en seco sobre asfalto y superficies duras, adaptándose perfectamente a terrenos más irregulares. Sobre tierra compacta apenas pierde agarre y tracción y la rigidez transversal del conjunto suela-mediasuela proporciona estabilidad suficiente para llevarlas por pistas más rotas e incluso por senderos no demasiado técnicos, donde el fino taqueado nos va a proporcionar un plus de agarre y tracción que hace de estas Joma SuperCross unas auténticas todoterreno, capaces de adaptarse con solvencia a prácticamente cualquier superficie, eso sí, siempre que no esté mojada, y es que la durabilidad viene asociada a la dureza del caucho y las suelas duras son poco amigas del agua, con lo que tenemos una importante pérdida de adherencia, especialmente sobre piso duro, en cuanto éste empieza a mojarse.

Upper

En el upper de estas Joma SuperCross encontramos la principal innovación tecnológica que la marca española, poco dada a cambios drásticos, ha introducido en este modelo: el corte de hilo, que incorpora fibras de poliéster transpirable que crean un tejido de gran flexibilidad para un conjunto con buen ajuste al pie y muy cómodo. A destacar el forro interior la mitad anterior, de tacto prácticamente sedoso, muy agradable, que invitaría a correr sin calcetines solo dotando de mayor fluidez a su integración con el acolchado posterior, que acaba en una costura demasiado brusca para permitirlo.

Los acolchados son generosos en todo el upper. A la doble capa, malla negra exterior, forro amarillo interior, que queda muy visible en toda la zapatilla gracias al vaciado de la malla, se le une una buena capa de espuma que nos protege de rozaduras en toda la parte posterior del pie, y que se hace muy patente en todo el collar alrededor del tobillo, desde la ojetera al contrafuerte del talón. El acabado interior en esta zona también es de un excelente tacto y comodidad, solo mejorar la unión entre las dos zonas y, como apuntábamos, tendríamos unas zapatillas con las que correr a pelo.

El ajuste se complementa con una serie de tiras de resina termoselladas que refuerzan la ojetera y se unen a la mediasuela a la altura del mediopié y una gran tira de caucho, la que incorpora la “J”, logo de la casa, que, cosida al upper, abraza toda la mitad posterior de la zapatilla, uniendo la ojetera con la mediasuela y el talón.

En la ojetera, de 6 agujeros simétricos, echamos de menos el último ojal para conseguir un ajuste extra en el talón, ahora bien, teniendo en cuenta el porcentaje de corredores que lo utilizan habitualmente, no podemos considerar que sea un problema mayor, además de ser fácil de solucionar en posteriores versiones. Los cordones son semiplanos y rígidos, pecan algo de largos, especialmente si tu pie no es demasiado ancho, aunque ajustan bien y no hemos tenido ningún problema con ellos durante nuestras salidas. El inconveniente que encontramos en esta zona se da cuando, con un pie tirando a estrecho, tenemos que ajustar fuerte los cordones y esto provoca una pequeña arruga en el inicio de la ojetera, justo encima del nacimiento de los dedos, que en principio podría llegar a causar molestias en carrera, aunque el acolchado de la lengüeta, que nace justo debajo, logra evitar que el mal vaya a mayores.

La puntera está bien protegida por la ya clásica elevación final de la última placa de la suela y por toda una pieza de resina termopegada que abraza todo su contorno. Por lo que respecta al talón, la protección es muy escrupulosa, con un contrafuerte de buen tamaño y muy rígido, generosamente acolchado en el interior y el collar, que realmente fija el talón e impide cualquier movimiento lateral, lo que acaba de conformar una magnífica estabilidad, especialmente para corredores que aterrizen con esta parte del pie.

Horma

La horma de las Joma SuperCross es ancha y bastante regular en toda la estructura de la zapatilla en una apuesta por la estabilidad en carrera que no resta prestaciones en cuanto a sujeción. El talón queda bien ajustado y no sufre de desplazamientos laterales durante la marcha gracias a la acción conjunta del contrafuerte del talón y la cuna que forma la mediasuela bajo el pie, el arco no es demasiado pronunciado, lo cual será una ventaja si nuestro pie no tiene demasiado puente o si pretendemos utilizar nuestras propias plantillas y la zona delantera de la zapatilla, donde la horma se ensancha un poco más, deja espacio más que suficiente para que nuestros dedos trabajen con libertad y no nos sintamos angostos en ningún momento. De mediopié hacia atrás, ayudada por el gran acolchado de lengüeta y collar, vamos a encontrarnos siempre con un ajuste excelente y de gran comodidad, de mediopié hacia adelante, nos podemos encontrar con algún problema en caso de tener el pie estrecho y de que esa horma nos resulte demasiado holgada y lleguemos a perder la sensación de sujeción necesaria para correr cómodamente.

La amplitud de la horma y la buena altura del collar hacen de las Joma SuperCross una excelente elección para plantilleros, ya que no se van a encontrar con ningún problema para ajustarles sus plantillas ni ninguna merma de sujección del pie una vez en marcha con ellas. Incluso con plantillas gruesas, como las que hemos utilizado en buena parte de los kilómetros que ha durado este test.

Aunque a simple vista pueden dar la sensación de ser más grandes de lo normal, hemos podido comprobar que el tallaje es del todo estándar, por lo que no será necesario plantearse cambios de número si optamos por estas zapatillas. Quizás el perfil alto de la mediasuela y el grosor de los acolchados sean los responsables de esta percepción inicial errónea.  

Dinámica

Una vez en marcha con las Joma SuperCross empezamos a confirmar algunas de las sensaciones que hemos tenido mirándolas y remirándolas con ellas en la mano. Nos notamos correr bastante altos y muy protegidos de las irregularidades del terreno, esos casi 40 mm que suman suela y mediasuela nos mantienen perfectamente aislados de piedras y baldosas, aún más teniendo en cuenta la dureza del compuesto de la suela, sin que por ello tengamos en ningún momento sensación de pérdida de control ni estabilidad, ya que ahí hacen perfectamente su trabajo la horma ancha, la distribución de pesos, con un centro de gravedad muy bajo, y los ajustes del upper.

La amortiguación, siendo generosa, nos sorprende un poco por su dureza, que no nos acaba de cuadrar con el aspecto exterior de la mediasuela a primera vista, el recorrido no es demasiado amplio, lo cual acaba siendo una ventaja al no perder demasiada energía en el aterrizaje. De hecho la sensación es que el recorrido de la amortiguación va aumentando conforme les das kilómetros, estabilizándose a partir de la segunda o tercera salida, vamos, que tenemos que domesticarlas un poco antes de que nos den su mejor rendimiento.

El drop, que ronda los 10 mm y coincide con lo que percibimos en carrera, junto con la buena amortiguación, las coloca en el segmento clásico de rodadoras aptas para el taloneo siempre que no quieras ir demasiado rápido con ellas, a ritmos por encima de los 5 min/km se desenvuelven perfectamente pero si tratamos de darles mucha caña y acercarnos a los 4 min/km empezamos a notar que su capacidad de respuesta empieza a quedarse corta e incluso notamos su peso en los pies, y es que, aunque en los catálogos de Joma aparezcan como zapatillas ligeras (les asignan 290 g), la verdad es que este no es su punto fuerte, y en el 9,5US que hemos probado, las zapatillas se van hasta los 360 g  sin plantillas, lo que empieza a estar lejos de los pesos de otras zapatillas de entrenamiento. Las Joma SuperCross no están pensadas para series, fartleks u otros entrenamientos de calidad, pero no te van a dejar en la estacada en rodajes largos a ritmos más tranquilos, imprescindibles para mejorar como corredores.

El ajuste, que presumíamos uno de sus puntos fuertes, es excelente, el pie no se mueve dentro de la zapatilla, pese a la anchura de la horma, y los acabados internos y los acolchados nos proporcionan gran comodidad en carrera. El corte de hilo y el sistema 360º de Joma funcionan aquí a la perfección, y justifican el orgullo con el que hablan de ellos desde Portillo de Toledo.

Otro de los puntos fuertes de las Joma SuperCross es su capacidad de adaptarse a gran variedad de terrenos, sin olvidar que están concebidas para el asfalto y tierra compacta, donde rinden al máximo, se comportan a la perfección sobre pistas forestales e incluso las podemos llevar por senderos algo más técnicos respondiendo muy bien tanto en estabilidad como en agarre y tracción, gracias al taqueado de la suela.

Conclusión

Después de casi 200 km corriendo con las Joma SuperCross por asfalto, aceras, carriles bici, superando pasos de peatones mojados e incluso sacándolas de su hábitat natural para llevarlas por pistas forestales y senderos llegamos a la conclusión de que los toledanos de Joma han dado un paso adelante para presentarnos una zapatilla realmente versátil que nos va a dar kilómetros y kilómetros de buenos entrenamientos sobre prácticamente cualquier terreno.

Esperamos la segunda versión de esta nueva línea de Joma para comprobar como han solventado los detalles a mejorar en esta SuperCross. Puliendo la unión de las dos piezas interiores tendríamos un botín inmejorable para correr, si queremos, incluso sin calcetines, dotando de un poquito de elasticidad a los cordones podríamos conseguir un ajuste más dinámico y, ya puestos, añadiendo el ojal extra, acabar de filar el talón. Creemos, pese a todo, que donde hay más margen de mejora es en el peso final de la zapatilla, nos ha quedado claro que la prioridad de los diseñadores de Joma ha estado en la comodidad en carrera y en la durabilidad, pero, si realmente quieren hacerse un hueco y competir con otras zapatillas de entrenamiento en el mercado internacional, es un aspecto a trabajar.

El máximo rendimiento se lo van a sacar corredores de pesos medios-altos que se muevan a ritmos superiores a los 5 min/km y busquen calzado para todo y para no acabárselo. Quizás no saque una matrícula de honor en ningún terreno, pero se mueve sobradamente entre el bien y el notable en prácticamente todos, lo que hace de ella una muy buena elección para iniciarse en el running a un precio muy razonable y sin tener que preocuparse de cambiar de calzado en un buen tiempo.

PROs y CONtras

PROS:

+Durabilidad. Kilómetros y kilómetros sin que la suela se entere.

+Versatilidad. Buena respuesta sobre diferentes terrenos.

+Relación calidad-precio excelente.

+Compatibilidad con plantillas.

CONTRAS:

-Peso alto si las comparamos con otras zapatillas de entrenamiento que, para ser justos, están en otro rango de precios.

-Rigidez y falta de respuesta a ritmos altos.

-Falta de agarre en mojado.

Mizuno - Wave Rider 19

Wave Rider 19 - Mizuno

Publicado hace 235 día(s)

Introducción

Si hablamos de atletismo forzosamente tarde o temprano acabaríamos por nombrar Mizuno. Poca presentación necesita la marca nipona. Y es que a lo largo de todo un siglo de existencia se ha ganado por méritos propios un nombre dentro del mundo del running. Fundada por Richar Mizuno en 1906 en Osaka (Japón), la firma asiática se ha convertido en un gigante deportivo que abarca multitud de deportes.

si hablamos del modelo que vamos a probar hoy, nos pasa más o menos lo mismo.La Mizuno wave rider 19, como su nombre indica, es la decimonovena edición de uno de los buque insignia de la casa nipona. No sabemos si os ocurre a vosotros, pero cuando oyes hablar de una zapatilla con unas cuantas ediciones encima, inmediatamente  ya le das un voto de confianza. Y es que si la marca ha ido sacando ediciones una tras otra, por algo será. 

La Mizuno Wave Rider 19 está catalogada como zapatilla de entrenamiento neutra y ligera. No es más que un restiling de su versión anterior, así que presumimos que su antecesora ya debía poseer tan buenas prestaciones que los buenos de Mizuno no se han atrevido ni a modificarlas casi. ¿Estaremos en lo cierto? 



 

Primeras impresiones

Desempaquetamos el par de zapatillas. Las Mizuno Wave Rider 19 nos sorprenden con una acertada combinación de azul y amarillo que nos da la bienvenida. El flechazo es instantáneo. ¡Nos gustan y mucho!

Al mirarlas más detenidamente pronto nos empezamos  a dar cuenta de que algo no cuadra. Efectivamente, cuando ves las Mizuno Wave Rider 19 te das cuenta de que estás ante un modelo primordialmente destinado a entrenamientos. Su prominente media suela las delatan. Sin embargo, cuando las sostienes entre tus manos te transmiten una sensación de ligereza inusual en este tipo de zapatillas que buscan ofrecer al usuario ante todo protección y amortiguación.

Al calzárnoslas apreciamos como su contundente acolchado interior en la zona del collar y lengüeta nos aporta una sensación de comodidad sobresaliente.

La libertad en la zona de los dedos también es algo que percibimos a la primera. Y cuando por fin damos los primeros pasos vemos que Mizuno no ha perdido su esencia. El ruido tan característico cuando la suela impacta con el suelo nos da una idea de lo que nos encontraremos después al rodar con ellas. La fantástica dualidad entre dureza y absorción que los nipones saben combinar tan bien. Todo ello combinado con una flexibilidad que a priori parece más que notable, nos hacen presagiar lo mejor.



 

Mediasuela y amortiguación

Las Mizuno Wave Rider 19 están compuestas mayoritariamente por el polímero que denominan U4IC que incorporaron a la saga Rider en la edición 17. Se trata de un material un 30% más ligero que mejora las prestaciones del archiconocido Eva.

Vemos que el polímero cuenta con unos vaciados de material en las zonas que coinciden con las tiras longitudinales de la suela por donde la media suela queda visible.

En la zona trasera cuentan con la tecnología wave. Es decir, una placa ondulada e insertada en toda la zona del talón y zona del arco hasta conectarse con el inicio de la zona del antepié. Esta placa es la encargada de absorber los impactos de cada pisada y ayudar al usuario a realizar una transición retropié-antepié de manera fluida.

En la zona trasera cuentan con la aportación de las cualidades de absorción de la placa SR Touch. Otra pieza insertada y conectada con la placa del wave que aporta un plus de comodidad al aterrizaje del pie cuando se produce por esta zona. Todo ello combina a la perfección con el rocker de la puntera de 3 cm y, en la parte trasera, donde también cuentan con una pequeña elevación de 0,5 cm respecto el suelo.

Las zapatillas están dotadas de una flexibilidad notable y progresiva en la zona del antepié. Algo que seguramente ayudará a dotarlas de bastante reactividad. También cuentan con una buena flexibilidad transversal.

El drop de las Mizuno Wave Rider 19 es de 12 mm y es algo que en marcha se nota. La verdad es que desde el primer momento que nos las calzamos notamos como la perfecta combinación entre amortiguación mecánica del wave y la del polímero.

Cabe decir que la reatividad de las MIzuno wave Rider 19 nos ha sorprendido gratamente para tratarse de un modelo destinado principalmente a rodajes. Las hemos puesto en apuros con tiradas incluso por debajo de 4’00 minutos el kilómetro y su respuesta ha sido correcta. En definitiva, el sistema de amortiguación wave ayuda muchísimo a la hora de amortiguar y aportar agilidad a  la estructura para realizar la transición retropié-antepié, trabajando a la perfección desde la primera pisada y a lo largo de cada uno de los entrenamientos que hemos ido realizando. Y eso que algunos han sido de hasta 30 kilómetros.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 19 está formada por dos tipos de compuestos distintos distribuidos estratégicamente para aportar el mayor confort y durabilidad a esta parte de las zapatillas tan castigada. Y hablando de durabilidad, hemos de decir que las Mizuno Wave Rider 19 van a tener una larga vida útil, puesto que les hemos metido entre pecho y espalda 300 kms y solo se aprecia síntomas de desgaste en las zonas de media suela donde ésta queda expuesta. 

Cuenta con un grosor de 5mm en toda su extensión. Las anchuras de las distintas zonas son de 11 cm en el antepié, 7 cm en el arco y 9 cm en el talón, anchura trasera considerable que le aporta un plus de estabilidad al conjunto.

En la parte del talón, puntera y parte interna del antepié encontramos el X10, material que aporta durabilidad al conjunto, formado por tacos rectangulares separados en bloques por tiras longitudinales y transversales que dotan a la zapatilla de la flexibilidad necesaria.

En cambio en la parte exterior del antepié, encontramos un material llamado Smoothride que ayuda al atleta a realizar  el ciclo completo de la zancada de manera más suave y progresivo. En esta zona el taqueado es cuadrado y de dimensiones más pequeñas que los que componen el resto de la suela.

En nuestro caso, la zona de la suela donde está situado el Smoothride es la primera zona de contacto de la zapatilla con el terreno y la verdad es que el primer impacto se aprecia tremendamente amortiguado. Además apreciamos también la ayuda de la pequeña curvatura de la que está dotada en esta zona, lo que nos aporta un grado de dinamismo parecido a zapatillas mucho más ligeras o mixtas. 

Como ya hemos comentado antes, las Mizuno Wave Rider 19 poseen ese tacto duro característico de Mizuno que tanto gusta a sus adeptos. Ese tacto que denota enorme firmeza al pisar, algo que se corrobora en todo tipos de superficies y terrenos, ya sea asfalto, caminos, superficies mojadas o adoquines, puesto que se han defendido más que bien a todas las condiciones a las que las hemos sometido.

A pesar de tratarse de una suela sobria y sin muchos alardes técnicos, las Mizuno Wave Rider 19 cuentan con todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades, ya sea curveando, sobre superficies algo irregulares o intentando ponerlas contra las cuerdas en bajadas pronunciadas, la suela no ha mostrado debilidad alguna.

Upper

Compuestas de doble malla, la más externa en forma de rombos de tamaño considerable combinada con filamentos en forma de pequeños círculos en su interior, y otra interior mucho más mullida que está en contacto directamente con el pie en la zona delantera de las zapatillas.

La parte del collar y extendiéndose por todo el talón, así como en la parte interna de la lengüeta, está compuesta por una especie de neopreno muy suave y agradable al tacto que se comporta como un calcetín envolviendo al pie de manera confortable, lo que combinado con el tremendo acolchado de la lengüeta, hace que en la zona media y trasera, el pie quede bien sujeto y agarrado de manera eficaz, gracias también al refuerzo semirrígido del talón, y a los 6 pares de ojales simétricos que junto a los cordones semielásticos y planos otorgan una sujeción digna de mención. En el antepié sin embargo, las Mizuno Wave Rider 19 dejan más espacio a la libertad de movimientos de metatarsos, algo que se agradece si pretendemos usar estas zapatillas con plantillas.

En lo que a durabilidad de las Mizuno Wave Rider 19 se refiere, no hemos apreciado síntomas de desgaste prematuro ni en el mesh ni en los refuerzos cosidos que poseen las zapatillas.

Cabe destacar que durante la prueba no hemos tenido problemas con olores, por lo que podemos afirmar que la transpirabilidad general es buena. De hecho, a contraluz, se puede observar desde el interior de las zapatillas como la malla deja entrar la luz de manera considerable, lo que nos da una idea de la capacidad de evacuación del sudor del interior hacia el exterior.

Mencionar también que los únicos aspectos a mejorar que hemos encontrado en estas zapatillas se sitúan en esta sección. Y es que creemos que en unas zapatillas como éstas deberían de llevar más piezas reflectantes, puesto que solo el logo de Mizuno a cada lado, está dotado de tal característica, dejando la parte superior, frontal y trasera sin ningún elemento que ejerza dicha función.

Otro aspecto que creemos que Mizuno debería mejorar en futuras ediciones es la presencia de refuerzos cosidos. Creemos que dotan a las zapatillas de un aspecto un tanto antiguo, puesto que tanto en puntera como en el perímetro de los cordones, así como el mismo logo están sujetos al mesh a base de aguja e hilo.

Horma

Podemos considerar la Mizuno Wave Rider 19 como zapatilla de horma recta y de anchura media, es decir ni estrecha ni ancha. Como bien hemos comentado antes, el espacio libre en los metatarsos da una sensación de libertad en esta zona pero sin penalizar en ajuste. Las medidas que nos han dado en esta zona son de 115mm de ancho y 40 mm de alto.

En la zona del mediopié (75mm de ancho y 70mm de alto) y antepié (90mm de ancho y 60 mm de alto) seguimos en la misma tónica. Horma ni ancha ni estrecha, lo que vendrá de perlas a los usuarios de plantillas, ya que las podrán insertar sin ningún tipo de problema.

La longitud de la zapatilla también no es ni corta ni larga. En nuestro caso hemos utilizado el número que normalmente usamos en otros modelos. Así que en este aspecto no hará falta que variéis en lo que a talla se refiere si os queréis hacer con un par de este modelo.

Durante nuestra prueba las Mizuno Wave Rider 19 se han mostrado sólidas, permitiendo darles caña sin ver disminuida su capacidad de sujeción y sin deformarse. Algo que nos ha sorprendido puesto que al ser una zapatilla bastante alta, se puede llegar a pensar que tensando mucho la cuerda y con según que ritmos, la zapatilla pudiera mostrarse algo inestable.

Dinámica

Con las Mizuno Wave Rider 19 hemos quedado realmente sorprendidos. No habíamos tenido la ocasión de probar sus antecesoras pero esta decimonovena edición nos ha encantado por su versatilidad, su ajuste y su respuesta a un amplio abanico de ritmos.

Se trata de una zapatilla neutra de entrenamiento. Pero que puede servir como modelo de competición para corredores de peso elevado (por encima de 80 kilos) o usuarios que no tengan previsto marcarle un pulso al cronómetro ni exigirles ritmos más rápidos de 3’45” el kilómetro.

El peso que nos ha marcado  las Mizuno Wave Rider 19 con báscula en mano es de 270 g, algo que se nota al rodar con ellas, puesto que desde el primer instante que te las calzas aprecias su ligereza para tratarse de una zapatilla englobada en la franja de entrenamiento. La mayor parte del peso se distribuye en la zona del talón y por ende, es en esta zona donde se sitúa su centro de gravedad. Todo ello deja entrever que es una zapatilla pensada para aterrizar con esta parte del pie. De hecho su marcado drop de 12 mm casi nos obliga a ello, aunque con una buena técnica de carrera y si eres de los que entra de metatarsos lograrás domar a la fiera y no te penalizará en exceso, puesto que, como ya hemos comentado antes su versatilidad y adaptabilidad es asombrosa.

En este aspecto la flexibilidad en el antepié, bruscamente marcada por la franja transversal más adelantada de la suela, y el rocker delantero ayuda a dotar a las zapatillas de una buena respuesta a ritmos vivos, incluso por debajo de 4’ el kilómetro. En definitiva, si eres de los que talonean, agradecerás su fantástica transición, y si eres de los que entran de metas, quedarás satisfecho con su respuesta.

Una vez más, el sistema Wave nos ha convencido de nuevo. Mizuno tiene claro  que este sistema de amortiguación es su seña de identidad y no se equivocan en seguir en esta línea. Funciona y convence. Quizá en los primeros quilómetros si no has probado antes unas zapatillas de esta marca tengas la sensación de que te puedes haber equivocado en tu elección, sobre todo si estas acostumbrado a llevar calzado con amortiguaciones blandas. En este caso, el Wave se muestra con tacto algo duro, pero poco a poco va amoldándose y entregando todo su potencial de absorción, que lo tiene, y mucho.

El hecho de haber dotado a la zapatilla de una media suela contundente y con un drop que en todo momento te hace saber que está ahí, hace que quizá nos sentamos un poco alejados del terreno. De todas formas este aspecto es de agradecer a la hora de aislarnos de posibles irregularidades, protegiéndonos de manera eficiente en todo momento.

Para concluir, hemos de mencionar su fantástica respuesta al volumen de kilómetros realizados, algo a destacar sin duda, puesto que el que se haga con este modelo va a tener zapatilla para muchos kilómetros.

Conclusión

En definitiva, las Mizuno Wave Rider 19 son unas zapatillas excelentes para rodajes y alguna que otra escaramuza en competición si se dan las circunstancias. Cuentan con un ajuste, estabilidad y respuesta asombrosas. Todo ello combinado con su ligereza y su comodidad, aportada en gran parte gracias al Wave que dota las zapatillas de mucha estabilidad al conjunto, nos atrevemos a decir que las convierten en una de las mejores zapatillas del mercado en su gama.

Todos sabemos que la elección de una zapatilla no es nada fácil. Más si tenemos en cuenta que no podemos o no queremos tener más de un par de zapatillas para poder combinarlas.

En este aspecto, si eres corredor de pisada neutra, de peso superior a 80 kg y si tus ritmos no van a ser muy elevados, tanto entrenando como compitiendo, nos atrevemos a proponerte a las Mizuno Wave Rider 19 como tu único par de zapatillas para “todo un poco”.

En cambio, si eres un corredor de peso medio y puedes o quieres combinar unas zapatillas para rodajes con otras distintas para competiciones y días de series, éstas Mizuno serán una excelente opción para tus entrenamientos más tranquilos.

PROs y CONtras

PROs:

.Estabilidad

.Sujeción

.Absorción





CONtras:

.Escasa presencia de reflectantes

.Mesh con refuerzos cosidos

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSSuperCross - JomaWave Rider 19 - Mizuno
Talla US8.59.5
Talla US9.5