Gel Noosa TRI 10 - Asics

Gel Noosa TRI 10 - Asics

Publicado hace 305 día(s)

Introducción

Como bien dice su nombre, las Asics Gel Noosa Tri 10 llegan a la decena de versiones, algo que pone de manifiesto el buen resultado que sigue dando y de la fuerte apuesta de la casa japonesa por un modelo enfocado a los practicantes de triatlón. A pesar de esto, es relativamente fácil ver las Asics Gel Noosa Tri 10 en los pies de muchos runners, no específicamente triatletas, atraídos por el llamativo y característico diseño que las Asics Gel Noosa Tri 10 siguen presentando, al igual que sus versiones anteriores.

 

Sin embargo, en las versiones más recientes y en esta última también, las mejoras técnicas y en materiales, hacen de las Asics Gel Noosa Tri 10 unas de las zapatillas mixtas mejor valoradas, con una mediasuela de altísimo nivel y una estructura a la altura de las grandes obras de ingeniería.

 

Si queremos una zapatilla mixta, con un ligero control de la pronación y que se muestre dinámica y con ganas de marcha, sin duda podemos incluirla dentro de nuestro abanico de posibilidades a tener en cuenta. Vayamos a ver qué da de sí la Asics Gel Noosa Tri 10.

 

 

Primeras impresiones

Es evidente que lo primero que nos llama la atención es el diseño llamativo y colorido, carta de presentación de las Asics Gel Noosa Tri 10, de igual forma que en sus versiones anteriores. Es casi imposible encontrar alguien que se quede indiferente ante tal atrevimiento y, aunque pensamos y sabemos que la inmensa mayoría quedará sorprendida muy gratamente, es posible encontrar a quienes no guste.

 

Nos parece a simple vista una zapatilla muy bien trabajada y al cogerla notamos la variación de estructura dependiendo de la zona, donde el upper parece sufrir una radical transformación si nos centramos en su rígida parte trasera y avanzamos hacia la parte delantera, mucho más dinámica y desahogada.

 

Al calzarlas por primera vez vamos a notar cierta rigidez en la parte trasera, incluso podemos llegar a pensar que nos hemos equivocado de número y hemos elegido uno más pequeño. Sin embargo no es así, las Asics Gel Noosa Tri 10 se ajustan al pie contundentemente en la parte del retropié y mediopié, y esa sensación de estrechamiento inicial puede provocar confusión, pero como describiremos más adelante, lo cierto es que hablamos de un ajuste perfecto y eficaz. Vamos a desmenuzar a nuestra protagonista para ver en profundidad qué nos espera cuando nos hacemos con un par de las Noosa Tri 10.

 

Mediasuela y amortiguación

Hablar de la mediasuela es hablar de Solyte. El Solyte es el compuesto que la Asics Gel Noosa Tri 10 utiliza como material principal. Este polímero nos ofrece gran ligereza, así como amortiguación y durabilidad. La sensación inicial al tacto es de no ser ni muy blando ni de dureza excesiva, sin embargo, con la zapatilla puesta y en parado, nos parece algo duro. Una vez echada a rodar, veremos que la cosa cambia.

 

El Dynamic DuoMax es el otro polímero de doble densidad utilizado en la mediasuela de las Asics Gel Noosa Tri 10. Estructuralmente está situado en la parte interna, entre el Solyte y la pieza de plástico en la zona del medio pie (Propulsion Trusstic)  y su misión es ofrecer rigidez y controlar la pronación con una sutilidad realmente sorprendente. Rodando nos ha dado la sensación de estar trabajando en la sombra, puesto que para nada hemos tenido la sensación de tener debajo de nosotros un elemento corrector, que al fin y al cabo es de lo que se trata.

 

Un detalle que nos llama la atención en el diseño de la mediasuela es el de las dos líneas que la rodean. Si bien en la parte interior estas dos líneas sobresalen para dar consistencia, en la parte externa las líneas son como dos surcos, sugiriendo que el peso en el apoyo vaya hacia ese lado.

 

Dos cápsulas de Gel, elemento característico en las mediasuelas de Asics, harán de nuestras Noosa Tri 10 algo más suaves y amables en cuanto a amortiguación y comportamiento. Una placa de Gel la podemos ver por una especie de “ventana” en el Solyte por la parte trasera. La otra placa queda oculta en la mediasuela y está situada en la parte delantera del pie.

 

En la zona del arco tenemos situada la pieza de plástico que hemos mencionado anteriormente, el Propulsion Trusstic. Nos llama enormemente su forma y alcance, puesto que no es una simple pieza situada bajo el arco del pie para ofrecernos estabilidad, sino que su estructura y forma van mucho más allá. En forma de “N” o “N invertida”, dependiendo de si es el pie izquierdo o derecho, el Propulsion Trusstic busca el movimiento propio del pie durante toda la fase de transición, ayuda a estabilizar, y en el fondo guiar, para un correcto y eficaz apoyo. Esta pieza se desliza por los laterales de la mediasuela en una fina incursión hacia la parte delantera de las zapatillas, incluso con una pequeña incrustación en la línea de flexión principal de la suela, a la altura de los metatarsos. Este aspecto se convierte en un arma de doble filo: si somos capaces de movernos a ritmos alegres (por debajo de 4’/km) la rigidez del Propulsion Trusstic será como el viento que sopla a nuestro favor. Si por el contrario, desfallecemos o no somos capaces de rodar a ritmos altos, puede convertirse en un lastre que dote de demasiada rigidez y, por lo tanto, haga incómodo el rodaje.

 

Finalmente nos queda comentar los 10mm de drop que nos da, situándola a caballo entre una zapatilla de entrenamiento para gente rápida y una zapatilla para gente algo más lenta para uso en días de competición o entrenamientos de calidad.

 

En definitiva, la mediasuela de la Asics Gel Noosa Tri 10, hace de ella una zapatilla muy dinámica y versátil, capaz de mostrarse con mucha iniciativa si le damos cera y de buscarnos problemas si nos dormimos. Es por ello que hay que tener claro para qué la vamos a utilizar.

 

 

Suela

Tres compuestos conforman la suela de las Asics Gel Noosa Tri 10, AHAR+,

DuraSponge y Wet Grip.

 

La zona trasera de la suela, está formada por tres tacos de AHAR+, un compuesto de goma de aire insuflado que proporciona durabilidad y amortiguación óptimas, además de proporcionar el agarre necesario para tener una buena tracción y facilitar la zancada. Estos tres tacos están dispuestos de manera que recuerdan la forma de una herradura. El taco trasero, colocado en diagonal para recibir el primer impacto de aquellos que aterrizan de talón, tiene un grosor considerable para asegurar la durabilidad. Los otros dos tacos, prácticamente planos y con unas hendiduras lineales, se pronuncian hacia delante hasta el Propulsion Trusstic, situado debajo del arco, dando estabilidad en la fase inicial de la pisada.

 

Volvemos a insistir en el Propulsion Trusstic, pero lo cierto es que nos parece realmente interesante cómo Asics ha trabajado la estabilidad y la respuesta de esta zapatilla. Esta pieza hace que, aunque la parte delantera de la zapatilla tenga una gran línea de flexión en la zona de los metatarsos, cueste bastante doblarla, debido a su rigidez. Por el contrario, si soltamos la parte del antepié una vez flexada, vuelve a su estado original de una forma casi violenta. En carrera notamos que esto favorece el dinamismo y los que vayan a rodar a ritmos altos lo van a agradecer.

 

Volvamos a los materiales, ahora de la parte delantera. La parte del antepié está formada por placas de dos materiales. En la parte exterior, también con una forma de herradura un poco más alargada, encontramos tacos de DuraSponge, material que aporta durabilidad y muy buen agarre. En la parte interior  encontramos cuatro tacos, seccionados por la Guidance Line y la línea de flexión de los metatarsos. Estos cuatro tacos son de Wet Grip, mezcla de compuestos orgánicos e inorgánicos, destinados a ofrecer gran agarre, sobretodo en superficies mojadas. En la parte delantera de la suela tenemos dos líneas de flexión en la zona de los metatarsos, muy pronunciadas y que dan bastante desahogo frente a la rigidez del Propulsion Trusstic.

 

Como elemento casi definitorio de las suelas de Asics, la Noosa Tri 10, está atravesada de delante a atrás por la Guidance Line, no de forma recta, sino que en la parte delantera hace curva hacia el interior y en la parte trasera hacia el exterior. Esta forma facilita la zancada, ya que funcionalmente, nos guía durante toda la fase de apoyo hasta el despegue.

 

Finalmente, decir que en líneas generales, la suela de las Asics Gel Noosa Tri 10 nos ha convencido en todos sus aspectos. En cuanto a la durabilidad, ninguna objeción, es de lo mejorcito que hemos probado, así como  cuando nos referimos al agarre, incluso en mojado, una top ten en toda regla.

 

Upper

 

Sin duda, el estandarte visual de las Asics Gel Noosa Tri 10, al igual que en sus versiones anteriores, es el upper. Es tan llamativo y particular, que es difícil no dirigir la mirada hacia él cuando alguien que calza estas zapatillas pasa a nuestro lado.

 

Pero no sólo de apariencia viven nuestras protagonistas. Todo un arsenal de detalles y soluciones técnicas convierten al upper de las Asics Gel Noosa Tri 10 en un elemento estructural que marca un estilo propio. Sólo echando un primer vistazo, nos llama la atención la diferencia entre la zona delantera y el resto. La parte trasera y del mediopié desvela una estructura fuerte y robusta, muy contundente en algunas zonas. Sin embargo, la zona del antepié, a excepción de un refuerzo plástico en la puntera, es suave, maleable y tremendamente transpirable.

 

Lo que más nos llamó la atención al calzarnos las Asics Gel Noosa Tri 10 fue la contundencia del ajuste de la zona del talón. La presión que ejerce en esta zona es de las más significativas que hemos probado últimamente. Este severo ajuste nos va a llegar hasta justo a la altura del collar y envuelve nuestro talón hasta la zona que queda por debajo del tobillo, para fijarla con extrema eficacia. Un detalle a tener en cuenta es la pieza triangular de la parte alta central del contrafuerte, que como la pieza de la lengüeta que detallaremos más adelante, es de un material antideslizante que nos facilitará el calzado en aquellas ocasiones en las que tengamos las manos mojadas por el agua o el sudor. Justo debajo de esa pieza antideslizante se ha colocado otra pieza de tela reflectante con la inscripción “NOOSA” en diagonal hacia el interior.

 

La zona del mediopié viene cubierta de un entramado de tiras termopegadas nacidas desde la cobertura sintética del contrafuerte y aprovechando también los laterales para situar el logo de la marca. Como hemos dicho, todo va pegado y sin costuras, excepto en la zona más cercana al antepié y la zona más interior de la ojetera, aunque no las notaremos desde el interior, puesto que quedan cubiertas por la tela colocada estratégicamente para evitar rozaduras. Las tiras termopegadas a las que hacemos referencia están situadas encima de una tela de finas tiras verticales, consiguiendo una perfecta sujeción algo menos severa que la de la parte posterior. Realmente, ya lo hemos dicho, la sujeción tanto de la parte trasera como de la parte central, puede llegar a incomodar si estamos acostumbrados a calzar zapatillas que ofrecen un cierto desahogo. Lo bueno es que en unas pocas sesiones, si lo sabemos apreciar o nuestra forma de correr lo admite, agradeceremos ese carácter casi enfurecido que va a imprimir a nuestras zancadas.

 

Nos parece original y digno de mencionar el cuidado de los detalles decorativos, y en este sentido, en toda la zona de termopegados del mediopié y talón, encontramos referencias a los deportes que engloba el triatlón mediante dibujos de atletas practicando tales disciplinas, así como con las palabras ‘swim’, ‘bike’ y ‘run’.

 

La parte delantera es completamente opuesta a las otras dos. Tres telas conforman el antepié. La que interiormente contacta directamente con nuestro pie es de rejilla relativamente pequeña. Una segunda capa bastante tupida con agujeros separados en forma de panal. La exterior es la más funcional, es una tela tupida, pero agujereada con orificios de mayor o menor tamaño, dependiendo de si es una zona de flexión o de si se necesita mayor o menor ventilación. En este sentido, a pesar de que estructuralmente encontramos tres capas en esta zona delantera, podríamos catalogarla de tremendamente transpirable, muy elástica y enormemente cómoda. Justo en la punta se ha colocado la pieza de plástico a la que hacíamos referencia al inicio de esta sección, en la que se pueden adivinar las palabras que hacen referencia a las tres disciplinas del triatlón.

 

La parte superior de la Asics Gel Noosa Tri 10 está coronada por una llamativa lengüeta y una ojetera simétrica con una disposición de 6+1. Dos pares de cordones acompañan a este modelo. Uno más clásico para el atado convencional y con una llamativa decoración, y otro extra tipo elástico para que las transiciones se conviertan en un abrir y cerrar de ojos.

 

La lengüeta nace ya en las dos capas interiores del antepié que se proyectan hasta casi la parte superior. En la zona interior y desde la mitad de la ojetera, la lengüeta está recubierta por una fina y suave tela, la misma que recubre el interior del talón y parte del mediopié. No es de un grosor excesivo, más bien al contrario, lo justo para disimular la presión de los cordones y favorecer la transpirabilidad. La verdad es que la movilidad de la lengüeta en marcha es prácticamente nula, algún desplazamiento casi imperceptible hacia afuera, pero que no merece casi ni mención. Un elemento importante y muy útil, es la pieza antideslizante que se ha colocado en la zona superior externa. Sólo con tocarla se nos quedan los dedos casi pegados, y junto con la pieza situada en la zona del talón, también antideslizante, hacen que calzarse las Noosa Tri 10 sea mucho más rápido cuando las manos están mojadas por el sudor o el agua, virtud a tener en cuenta a la hora de afrontar una transición.

 

Nos queda comentar un par de elementos que nos parecen también importantes. Son la plantilla y el collar. La plantilla, dado que es un modelo ideado para poder ir sin calcetines, tiene un tacto tremendamente suave, parecido al de una toalla de microfibra, destinada a evitar sobrecalentamiento en la planta del pie y rozaduras. El tratamiento antibacteriano al que están sometidas es importante en beneficio de la salud de nuestros pies.

El collar es bastante cerrado, pero suave y no demasiado grueso. Tiene una forma que permite salvar nuestros tobillos con holgura, pero que sube para envolver los maléolos y el aquiles con firmeza, dotando así a la zapatilla de un agarre y ajuste de primer orden.

 

 

Horma

La horma de las Asics Gel Noosa Tri 10 es, en términos generales bastante estándar. Como hemos explicado en la sección anterior, ajusta muy bien en la zona del talón y en el mediopié, liberando considerablemente la zona delantera para un desahogo que proporciona una sensación de liberación contrapuesta a la de la zona trasera. El ajuste de la zona del retropié puede dar lugar a que en un primer momento pensemos que nos hemos equivocado de talla. Sin embargo, la talla es el mismo que la de otro modelo de la marca. 

 

Dinámica

Nos ha satisfecho enormemente esta última evolución de las Noosa, puesto que su puesta en escena es realmente buena. Su respuesta a ritmos medio altos es muy reconfortante, puesto que si conseguimos mantener la exigencia en nuestro ritmo, vamos a notar como esa rigidez que desprende en parado se convierte en una lanzadera que nos hará disfrutar kilómetro a kilómetro. Por el contrario, si no somos capaces de someterla a cierta exigencia, es posible que notemos una cierta falta de flexión. Recordemos que la pieza de plástico del mediopié intensifica la rigidez, que salvamos si entramos con decisión sobre los metatarsos.

 

Sus 272 gramos en la talla 9 americana las acercan al peso sobre el que se mueven la mayor parte de zapatillas mixtas. Las Asics Gel Noosa Tri 10 están concebidas para corregir la pronación de forma leve. Sin embargo, en base a nuestra experiencia, también podríamos decir que los corredores neutros no van a tener ningún problema en hacer uso de ellas, puesto que la corrección que nos ofrecen no es para nada ostentosa, más bien al contrario, pasa bastante desapercibida.

 

Por otro lado, la amortiguación de las Asics Gel Noosa Tri 10 ha resultado más agradable de lo esperado. A pesar de la rigidez del Propulsion Trusstic y de la solidez del Dinamic DuoMax, que junto con la contundencia del contrafuerte dan la sensación de armadura inamobible, sobre todo en parado, el Solyte y el archiconocido Gel, dan a esta zapatillas la amortiguación necesaria para disfrutar de ellas cuando las exprimimos.

 

Las pruebas a las que sometimos a las Noosa (competiciones de medio maratón y de 10 kilómetros, series de 1000 metros, series de 400 metros y rodajes a ritmos entre 3’40’’ y 4’20’’ en asfalto y puntualmente por caminos de tierra compacta) nos han dejado encantados, principalmente en las competiciones de media distancia.

 

Conclusión

Si buscamos unas zapatillas mixtas, de asfalto, para ir a ritmos de entre 3’30’’/km  y 4’10’’/km aproximadamente y somos pronadores leves o incluso neutros, no nos cabe duda, las Asics Gel Noosa Tri 10 son lo que estamos buscando. Por sus características deberíamos decir también que no las aconsejamos a gente cuyo peso sea mayor de 70-75 kgs., sobre todo si su ritmo medio no se mueve en las franjas referidas anteriormente y teniendo en cuenta que sus propiedades en facetas como la amortiguación no son las de unas tope de gama.

 

Dadas las conclusiones a las que hemos llegado después de más de 350 kms. entre entrenamientos y competiciones, podríamos recomendarlas para competiciones de media distancia hasta maratón y para los entrenamientos de calidad como las series o rodajes progresivos a ritmos medios. Y cómo no, dadas sus particularidades, nuestra recomendación para las competiciones de triatlón sobrepasa lo evidente.

 

PROs y CONtras

PROs

-Gran transpirabilidad

-Suavidad interior para llevar sin calcetines

-Durabilidad general

-Buen ajuste

-Diseño atrevido

-Lengüeta y talón antideslizantes

 

CONtras

-Quizás algo más rígidas de lo necesario

 

 

Mizuno - Wave Rider 19

Wave Rider 19 - Mizuno

Publicado hace 237 día(s)

Introducción

Si hablamos de atletismo forzosamente tarde o temprano acabaríamos por nombrar Mizuno. Poca presentación necesita la marca nipona. Y es que a lo largo de todo un siglo de existencia se ha ganado por méritos propios un nombre dentro del mundo del running. Fundada por Richar Mizuno en 1906 en Osaka (Japón), la firma asiática se ha convertido en un gigante deportivo que abarca multitud de deportes.

si hablamos del modelo que vamos a probar hoy, nos pasa más o menos lo mismo.La Mizuno wave rider 19, como su nombre indica, es la decimonovena edición de uno de los buque insignia de la casa nipona. No sabemos si os ocurre a vosotros, pero cuando oyes hablar de una zapatilla con unas cuantas ediciones encima, inmediatamente  ya le das un voto de confianza. Y es que si la marca ha ido sacando ediciones una tras otra, por algo será. 

La Mizuno Wave Rider 19 está catalogada como zapatilla de entrenamiento neutra y ligera. No es más que un restiling de su versión anterior, así que presumimos que su antecesora ya debía poseer tan buenas prestaciones que los buenos de Mizuno no se han atrevido ni a modificarlas casi. ¿Estaremos en lo cierto? 



 

Primeras impresiones

Desempaquetamos el par de zapatillas. Las Mizuno Wave Rider 19 nos sorprenden con una acertada combinación de azul y amarillo que nos da la bienvenida. El flechazo es instantáneo. ¡Nos gustan y mucho!

Al mirarlas más detenidamente pronto nos empezamos  a dar cuenta de que algo no cuadra. Efectivamente, cuando ves las Mizuno Wave Rider 19 te das cuenta de que estás ante un modelo primordialmente destinado a entrenamientos. Su prominente media suela las delatan. Sin embargo, cuando las sostienes entre tus manos te transmiten una sensación de ligereza inusual en este tipo de zapatillas que buscan ofrecer al usuario ante todo protección y amortiguación.

Al calzárnoslas apreciamos como su contundente acolchado interior en la zona del collar y lengüeta nos aporta una sensación de comodidad sobresaliente.

La libertad en la zona de los dedos también es algo que percibimos a la primera. Y cuando por fin damos los primeros pasos vemos que Mizuno no ha perdido su esencia. El ruido tan característico cuando la suela impacta con el suelo nos da una idea de lo que nos encontraremos después al rodar con ellas. La fantástica dualidad entre dureza y absorción que los nipones saben combinar tan bien. Todo ello combinado con una flexibilidad que a priori parece más que notable, nos hacen presagiar lo mejor.



 

Mediasuela y amortiguación

Las Mizuno Wave Rider 19 están compuestas mayoritariamente por el polímero que denominan U4IC que incorporaron a la saga Rider en la edición 17. Se trata de un material un 30% más ligero que mejora las prestaciones del archiconocido Eva.

Vemos que el polímero cuenta con unos vaciados de material en las zonas que coinciden con las tiras longitudinales de la suela por donde la media suela queda visible.

En la zona trasera cuentan con la tecnología wave. Es decir, una placa ondulada e insertada en toda la zona del talón y zona del arco hasta conectarse con el inicio de la zona del antepié. Esta placa es la encargada de absorber los impactos de cada pisada y ayudar al usuario a realizar una transición retropié-antepié de manera fluida.

En la zona trasera cuentan con la aportación de las cualidades de absorción de la placa SR Touch. Otra pieza insertada y conectada con la placa del wave que aporta un plus de comodidad al aterrizaje del pie cuando se produce por esta zona. Todo ello combina a la perfección con el rocker de la puntera de 3 cm y, en la parte trasera, donde también cuentan con una pequeña elevación de 0,5 cm respecto el suelo.

Las zapatillas están dotadas de una flexibilidad notable y progresiva en la zona del antepié. Algo que seguramente ayudará a dotarlas de bastante reactividad. También cuentan con una buena flexibilidad transversal.

El drop de las Mizuno Wave Rider 19 es de 12 mm y es algo que en marcha se nota. La verdad es que desde el primer momento que nos las calzamos notamos como la perfecta combinación entre amortiguación mecánica del wave y la del polímero.

Cabe decir que la reatividad de las MIzuno wave Rider 19 nos ha sorprendido gratamente para tratarse de un modelo destinado principalmente a rodajes. Las hemos puesto en apuros con tiradas incluso por debajo de 4’00 minutos el kilómetro y su respuesta ha sido correcta. En definitiva, el sistema de amortiguación wave ayuda muchísimo a la hora de amortiguar y aportar agilidad a  la estructura para realizar la transición retropié-antepié, trabajando a la perfección desde la primera pisada y a lo largo de cada uno de los entrenamientos que hemos ido realizando. Y eso que algunos han sido de hasta 30 kilómetros.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 19 está formada por dos tipos de compuestos distintos distribuidos estratégicamente para aportar el mayor confort y durabilidad a esta parte de las zapatillas tan castigada. Y hablando de durabilidad, hemos de decir que las Mizuno Wave Rider 19 van a tener una larga vida útil, puesto que les hemos metido entre pecho y espalda 300 kms y solo se aprecia síntomas de desgaste en las zonas de media suela donde ésta queda expuesta. 

Cuenta con un grosor de 5mm en toda su extensión. Las anchuras de las distintas zonas son de 11 cm en el antepié, 7 cm en el arco y 9 cm en el talón, anchura trasera considerable que le aporta un plus de estabilidad al conjunto.

En la parte del talón, puntera y parte interna del antepié encontramos el X10, material que aporta durabilidad al conjunto, formado por tacos rectangulares separados en bloques por tiras longitudinales y transversales que dotan a la zapatilla de la flexibilidad necesaria.

En cambio en la parte exterior del antepié, encontramos un material llamado Smoothride que ayuda al atleta a realizar  el ciclo completo de la zancada de manera más suave y progresivo. En esta zona el taqueado es cuadrado y de dimensiones más pequeñas que los que componen el resto de la suela.

En nuestro caso, la zona de la suela donde está situado el Smoothride es la primera zona de contacto de la zapatilla con el terreno y la verdad es que el primer impacto se aprecia tremendamente amortiguado. Además apreciamos también la ayuda de la pequeña curvatura de la que está dotada en esta zona, lo que nos aporta un grado de dinamismo parecido a zapatillas mucho más ligeras o mixtas. 

Como ya hemos comentado antes, las Mizuno Wave Rider 19 poseen ese tacto duro característico de Mizuno que tanto gusta a sus adeptos. Ese tacto que denota enorme firmeza al pisar, algo que se corrobora en todo tipos de superficies y terrenos, ya sea asfalto, caminos, superficies mojadas o adoquines, puesto que se han defendido más que bien a todas las condiciones a las que las hemos sometido.

A pesar de tratarse de una suela sobria y sin muchos alardes técnicos, las Mizuno Wave Rider 19 cuentan con todo lo necesario para satisfacer nuestras necesidades, ya sea curveando, sobre superficies algo irregulares o intentando ponerlas contra las cuerdas en bajadas pronunciadas, la suela no ha mostrado debilidad alguna.

Upper

Compuestas de doble malla, la más externa en forma de rombos de tamaño considerable combinada con filamentos en forma de pequeños círculos en su interior, y otra interior mucho más mullida que está en contacto directamente con el pie en la zona delantera de las zapatillas.

La parte del collar y extendiéndose por todo el talón, así como en la parte interna de la lengüeta, está compuesta por una especie de neopreno muy suave y agradable al tacto que se comporta como un calcetín envolviendo al pie de manera confortable, lo que combinado con el tremendo acolchado de la lengüeta, hace que en la zona media y trasera, el pie quede bien sujeto y agarrado de manera eficaz, gracias también al refuerzo semirrígido del talón, y a los 6 pares de ojales simétricos que junto a los cordones semielásticos y planos otorgan una sujeción digna de mención. En el antepié sin embargo, las Mizuno Wave Rider 19 dejan más espacio a la libertad de movimientos de metatarsos, algo que se agradece si pretendemos usar estas zapatillas con plantillas.

En lo que a durabilidad de las Mizuno Wave Rider 19 se refiere, no hemos apreciado síntomas de desgaste prematuro ni en el mesh ni en los refuerzos cosidos que poseen las zapatillas.

Cabe destacar que durante la prueba no hemos tenido problemas con olores, por lo que podemos afirmar que la transpirabilidad general es buena. De hecho, a contraluz, se puede observar desde el interior de las zapatillas como la malla deja entrar la luz de manera considerable, lo que nos da una idea de la capacidad de evacuación del sudor del interior hacia el exterior.

Mencionar también que los únicos aspectos a mejorar que hemos encontrado en estas zapatillas se sitúan en esta sección. Y es que creemos que en unas zapatillas como éstas deberían de llevar más piezas reflectantes, puesto que solo el logo de Mizuno a cada lado, está dotado de tal característica, dejando la parte superior, frontal y trasera sin ningún elemento que ejerza dicha función.

Otro aspecto que creemos que Mizuno debería mejorar en futuras ediciones es la presencia de refuerzos cosidos. Creemos que dotan a las zapatillas de un aspecto un tanto antiguo, puesto que tanto en puntera como en el perímetro de los cordones, así como el mismo logo están sujetos al mesh a base de aguja e hilo.

Horma

Podemos considerar la Mizuno Wave Rider 19 como zapatilla de horma recta y de anchura media, es decir ni estrecha ni ancha. Como bien hemos comentado antes, el espacio libre en los metatarsos da una sensación de libertad en esta zona pero sin penalizar en ajuste. Las medidas que nos han dado en esta zona son de 115mm de ancho y 40 mm de alto.

En la zona del mediopié (75mm de ancho y 70mm de alto) y antepié (90mm de ancho y 60 mm de alto) seguimos en la misma tónica. Horma ni ancha ni estrecha, lo que vendrá de perlas a los usuarios de plantillas, ya que las podrán insertar sin ningún tipo de problema.

La longitud de la zapatilla también no es ni corta ni larga. En nuestro caso hemos utilizado el número que normalmente usamos en otros modelos. Así que en este aspecto no hará falta que variéis en lo que a talla se refiere si os queréis hacer con un par de este modelo.

Durante nuestra prueba las Mizuno Wave Rider 19 se han mostrado sólidas, permitiendo darles caña sin ver disminuida su capacidad de sujeción y sin deformarse. Algo que nos ha sorprendido puesto que al ser una zapatilla bastante alta, se puede llegar a pensar que tensando mucho la cuerda y con según que ritmos, la zapatilla pudiera mostrarse algo inestable.

Dinámica

Con las Mizuno Wave Rider 19 hemos quedado realmente sorprendidos. No habíamos tenido la ocasión de probar sus antecesoras pero esta decimonovena edición nos ha encantado por su versatilidad, su ajuste y su respuesta a un amplio abanico de ritmos.

Se trata de una zapatilla neutra de entrenamiento. Pero que puede servir como modelo de competición para corredores de peso elevado (por encima de 80 kilos) o usuarios que no tengan previsto marcarle un pulso al cronómetro ni exigirles ritmos más rápidos de 3’45” el kilómetro.

El peso que nos ha marcado  las Mizuno Wave Rider 19 con báscula en mano es de 270 g, algo que se nota al rodar con ellas, puesto que desde el primer instante que te las calzas aprecias su ligereza para tratarse de una zapatilla englobada en la franja de entrenamiento. La mayor parte del peso se distribuye en la zona del talón y por ende, es en esta zona donde se sitúa su centro de gravedad. Todo ello deja entrever que es una zapatilla pensada para aterrizar con esta parte del pie. De hecho su marcado drop de 12 mm casi nos obliga a ello, aunque con una buena técnica de carrera y si eres de los que entra de metatarsos lograrás domar a la fiera y no te penalizará en exceso, puesto que, como ya hemos comentado antes su versatilidad y adaptabilidad es asombrosa.

En este aspecto la flexibilidad en el antepié, bruscamente marcada por la franja transversal más adelantada de la suela, y el rocker delantero ayuda a dotar a las zapatillas de una buena respuesta a ritmos vivos, incluso por debajo de 4’ el kilómetro. En definitiva, si eres de los que talonean, agradecerás su fantástica transición, y si eres de los que entran de metas, quedarás satisfecho con su respuesta.

Una vez más, el sistema Wave nos ha convencido de nuevo. Mizuno tiene claro  que este sistema de amortiguación es su seña de identidad y no se equivocan en seguir en esta línea. Funciona y convence. Quizá en los primeros quilómetros si no has probado antes unas zapatillas de esta marca tengas la sensación de que te puedes haber equivocado en tu elección, sobre todo si estas acostumbrado a llevar calzado con amortiguaciones blandas. En este caso, el Wave se muestra con tacto algo duro, pero poco a poco va amoldándose y entregando todo su potencial de absorción, que lo tiene, y mucho.

El hecho de haber dotado a la zapatilla de una media suela contundente y con un drop que en todo momento te hace saber que está ahí, hace que quizá nos sentamos un poco alejados del terreno. De todas formas este aspecto es de agradecer a la hora de aislarnos de posibles irregularidades, protegiéndonos de manera eficiente en todo momento.

Para concluir, hemos de mencionar su fantástica respuesta al volumen de kilómetros realizados, algo a destacar sin duda, puesto que el que se haga con este modelo va a tener zapatilla para muchos kilómetros.

Conclusión

En definitiva, las Mizuno Wave Rider 19 son unas zapatillas excelentes para rodajes y alguna que otra escaramuza en competición si se dan las circunstancias. Cuentan con un ajuste, estabilidad y respuesta asombrosas. Todo ello combinado con su ligereza y su comodidad, aportada en gran parte gracias al Wave que dota las zapatillas de mucha estabilidad al conjunto, nos atrevemos a decir que las convierten en una de las mejores zapatillas del mercado en su gama.

Todos sabemos que la elección de una zapatilla no es nada fácil. Más si tenemos en cuenta que no podemos o no queremos tener más de un par de zapatillas para poder combinarlas.

En este aspecto, si eres corredor de pisada neutra, de peso superior a 80 kg y si tus ritmos no van a ser muy elevados, tanto entrenando como compitiendo, nos atrevemos a proponerte a las Mizuno Wave Rider 19 como tu único par de zapatillas para “todo un poco”.

En cambio, si eres un corredor de peso medio y puedes o quieres combinar unas zapatillas para rodajes con otras distintas para competiciones y días de series, éstas Mizuno serán una excelente opción para tus entrenamientos más tranquilos.

PROs y CONtras

PROs:

.Estabilidad

.Sujeción

.Absorción





CONtras:

.Escasa presencia de reflectantes

.Mesh con refuerzos cosidos

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSGel Noosa TRI 10 - AsicsWave Rider 19 - Mizuno
Talla US99.5
Peso (gramos)272278

PUNTUACIONES

Gel Noosa TRI 10 - Asics Wave Rider 19 - Mizuno
Talla8.09.5
Fit antepié8.08.0
Fit mediopie9.09.0
Fit talón9.09.0
Fit arco8.09.0
Ajuste general9.09.0
Amortiguación antepié7.08.0
Amortiguación talón8.08.0
Amortiguación global8.08.0
Dinámica / Transición de la pisada7.08.0
Respuesta8.07.0
Flexibilidad6.07.0
Soporte talón9.08.0
Soporte antepié8.07.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco10.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto10.09.0
Agarre en tierra8.07.0
Agarre en pista6.08.0
Agarre global9.08.0
Durabilidad suela9.09.0
Durabilidad upper9.09.0
Durabilidad global9.08.0
Grosor lengüeta7.08.0
Sujeción lengüeta8.08.0
Longitud lengüeta7.08.0
Número de ojales8.07.0
Acolchado collar7.07.0
Amplitud collar7.07.0
Altura collar8.07.0
Sujeción collar9.07.0
Transpirabilidad9.07.0
Impermeabilidad0.04.0
Reflectantes7.05.0
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