Cloudsurfer 2016 - On Running

Cloudsurfer 2016 - On Running

Publicado hace 292 día(s)

Introducción

Sin duda alguna, las On Running Cloudsurfer 2016, al igual que los otros modelos de On Running, constituyen una revolución en cuanto al proyecto en general y en cuanto a la tecnología y concepto en particular. Nadie va a quedar indiferente al ver las On Running Cloudsurfer 2016, una zapatilla de la marca suiza que lleva desde el año 2010 haciéndose hueco en un mercado donde la competencia es altísima. Por esta razón, por la dificultad de adquirir una posición distinguida dentro del mundo runner, las On Running Cloudsurfer 2016 nos ofrecen todo un abanico de características distintas e innovadoras respecto a cualquier otra zapatilla. Encabezando esa distinción se sitúa la tecnología CloudTec, dando a las suelas de On Running un signo de identidad innovador. Veremos a ver en qué consiste y cómo se comporta en acción.

Las Cloudsurfer son unas zapatillas catalogadas dentro del segmento de las mixtas, y veremos que tanto por peso como por dinámica encajan perfectamente en esa franja que permite ir rápido con ellas, pero sin llegar a volar. Los corredores de pisada neutra van a encontrar en ellas unas grandes aliadas, sin embargo, la marca no cierra la puerta a otros tipos de pisada, más bien al contrario, veremos que una de las características de la suela es su adaptación singular a prácticamente todos los tipos de apoyo, algo que sin duda también las hace especiales.

Olivier Bernhard, reconocido deportista en el mundo del triatlón, fue el principal ideólogo en la creación del proyecto On Running y actualmente forma parte del cuerpo directivo de la empresa. El proyecto se inició a partir de los problemas de rodilla de un ingeniero suizo, por lo que podemos deducir que la idea de base es proteger de los impactos que recibe nuestro cuerpo cuando corremos. Esto nos da una idea de qué nos podemos encontrar al calzarnos unas On Running Cloudsurfer 2016, pero esto lo iremos descubriendo más adelante.

Deportistas como los triatletas Miquel Blanchart y Caroline Steffen utilizan las On Running obteniendo grandes resultados. Vayamos descubriendo qué nos ofrecen estas zapatillas.

 

Primeras impresiones

Abrimos la caja y viéndolas por primera vez se nos esboza una sonrisa puesto que el diseño es realmente bonito y por qué no, también elegante y con clase. No cabe duda de que hoy en día muchas de las cosas que compramos nos entran primero por los ojos y las On Running Cloudsurfer 2016 están diseñadas con mimo y cuidan al detalle la imagen, primer punto positivo.

En la caja nos encontramos también una tarjeta para registrar en la web nuestras On Running. De esta manera, si estamos interesados, recibiremos información de la marca y podremos comentar nuestra experiencia con las Cloudsurfer con otros usuarios.

Al tacto son agradables, no excesivamente suaves, pero sí detectamos que los materiales son de calidad y los acabados y rematados de todas las zonas están hechos con sumo cuidado. Vemos también la cantidad de detalles que envuelven las On Running Cloudsurfer 2016, nos llama la atención el cuidado con el que la marca trata cada parte de la estructura.

Pero sin duda, hacia donde más se nos van los ojos es a la parte de la suela. No podemos esconder nuestras ganas de calzárnoslas y ponernos a correr sobre las ‘nubes’, esa estructura que comentaremos más adelante y que se postula como característica principal de la marca suiza.

Ya en los pies y en estático, notamos una sensación sorprendentemente distinta a una zapatilla ‘convencional’. Es una sensación agridulce, me explico… por un lado notamos una sensación que sí nos recuerda a estar como flotando, como si estuviéramos separados del suelo al andar y como si debajo de nuestros pies llevásemos algo que nos hace flotar. Por otro lado, y siempre hablando de una primera sensación, notamos que la zapatilla nos transmite cierta inestabilidad. Pero como más tarde detallaremos, estas primeras impresiones las iremos matizando en base a una percepción más real en el momento en que comencemos a hacer kilómetros, donde como veréis, los matices menos positivos se convierten en agradables sensaciones y muy buenos resultados. 

 

Mediasuela y amortiguación

  

Estamos acostumbrados a centrarnos en la mediasuela a la hora de tratar el tema de la amortiguación en la inmensa mayoría de zapatillas del mercado. Sin embargo, en las On Running Cloudsurfer 2016, como en el resto de modelos de On Running, el protagonismo de este cometido se traspasa casi por completo a la suela por razones obvias. Y decimos casi, no por completo, dado que la EVA de alta calidad que compone la mediasuela de las Cloudsurfer, es de una densidad diríamos que media, no demasiado blanda ni tampoco rígida en exceso. Tras más de 220 kilómetros, pensamos que la mediasuela nos aporta en gran medida la estabilidad que demanda una zapatilla de estas características. Si bien el tipo de amortiguación podría hacer que las On Running Cluodsurfer 2016 sufrieran de inestabilidad, la forma y contundencia de este elemento estructural, dotan a estas zapatillas de un equilibrio aceptable. Tal vez disminuyendo algo su perfil, acercando el pie un poco más a la suela, se podría dar un paso más hacia la consecución de algo más de estabilidad.

La mediasuela está dispuesta en un solo bloque, prácticamente simétrico en la parte exterior e interior y, a diferencia del modelo anterior que era bastante lineal, el diseño de la versión 2016 rompe la homogeneidad para cambiar de forma dependiendo de la zona del pie. Así, encontramos que en el antepié y retropié, la forma sí que es lineal ascendente de delante a atrás, acumulando un drop de 7mm. Sin embargo, esta suavidad en el trazado de la mediasuela, se ve alterada por la zona del mediopié, donde se observa una elevación que dota a la zapatilla de mejor apoyo y más estabilidad.

En cuanto a la flexión, podemos decir que si la cogemos por los extremos e intentamos doblarla, observamos que podemos hacer con ella casi la forma de un arco, aunque es el zona de la puntera y metatarsos donde flexa de manera más notable.

Por la parte interior de la zapatilla, si retiramos la plantilla, podemos ver que la zona del foodbed es bastante rígida, cubierta por una tela para hacerla más suave. Esta rigidez la vamos a notar positivamente a la hora de demandar estabilidad, pero como veremos más adelante, la plantilla corrige muy bien esa dureza.

 

Suela

 

Al hablar de la suela de las On Running Cloudsurfer 2016, podemos decir que es el elemento protagonista y en el fondo, lo que realmente las hace distintas al resto. Para empezar, diremos que el material utilizado es caucho anti abrasión y lo cierto es que estamos seguros de que la calidad es ciertamente buena, ya que las tareas de durabilidad y amortiguación que se le encomiendan, no pueden quedar en manos de cualquier cosa, y damos fe de ello.

Una vez resuelto el tema del material, vamos a lo que sin duda más llama la atención, el diseño y la disposición de la suela, toda una obra de ingeniería. Desde el primer momento nos llama la atención los cilindros (nubes), trece en total, que conforman la suela de las On Running Cluodsurfer 2016. Cada una de ellas  tiene el dibujo precisamente de una nube. En realidad, la suela son dos piezas de caucho, una que va desde la puntera hasta prácticamente el mediopié y otra que ocupa toda la base del talón.

La parte delantera se subdivide en tres extremidades partiendo de la punta, dos laterales y una central. La punta de la suela es prácticamente plana y alineada con el resto de la suela. Cada una de esas extremidades, separadas por un surco por el que se ve la mediasuela, contiene tres nubes. En la suela de las Clousurfer 2016 la superficie que ocupan las nubes (clouds) es significativamente más grande que en la anterior versión, algo que se agradece enormemente si demandamos mejor apoyo y estabilidad, por lo que los surcos de la suela son bastante más finos. Esto nos hace ser optimistas a la hora de ejercer una buena transición en la pisada, y ya en marcha hemos notado que ese aumento en la superficie de la suela nos proporciona una entrada y salida del pie muy suave, sin desestabilizaciones excesivas y notando la firmeza necesaria cuando necesitamos impulsarnos hacia delante.  

Desde las nubes más atrasadas al final de la zapatilla existe un espacio que podría desestabilizar algo la entrada de aquellos que entren de forma excesiva con el talón. Este espacio también se ha reducido respecto a la versión anterior, y podemos decir que aquellos que aterricen de talón van a notar una suave y progresiva entrada, muy cómoda y bastante estable.

Pero hablemos de cómo trabajan estas nubes. Como anticipábamos en la introducción, On Running ha bautizado a su particular tecnología como CloudTec, vamos a descubrirla. La idea es que las nubes se chafan en el momento en que el pie toca el suelo, ofreciendo un aterrizaje muy suave y amortiguado. La primera sensación que tuvimos al correr con ellas fue que la amortiguación nos venía desde abajo, como si el terreno que pisábamos fuese blando y fuera él el que nos amortiguaba. Es tal la sensación de suavidad que se convierte en poco menos que placentera. Realmente el efecto conseguido es distinto, muy bueno y nos invita a seguir buscando esa sensación.

Una vez la nube está contraída por el peso, se bloquea. Un sistema de dientes a modo de sierra es el encargado de encajar la parte superior con la inferior de la nube y, a la vez que amortigua la pisada con su movimiento en vertical, trabaja para proporcionar una base sólida en el despegue, es decir, aplicar amortiguación sólo en el momento en el que se necesita. Quizás cueste de entender, pero si viéramos la pisada a cámara lenta, veríamos como las nubes se aplastan en el momento del aterrizaje y una vez contraídas y gracias a sus dientes, se bloquean para que el despegue sea firme y enormemente eficaz. Este bloqueo y firmeza en el despegue intenta simular el concepto de ‘barefoot’, donde la amortiguación brilla por su ausencia, así que lo que On Running ha conseguido es una mezcla revolucionaria y muy buena, donde interactúan la amortiguación al tocar el suelo y la firmeza al despegar, todo en un mismo elemento, la suela.

Con este sistema tan eficaz, somos testigos de una gran sensación de amortiguación que nos da la suela de las On Running Cloudsurfer 2016 y una gran respuesta en el despegue.

Lo cierto es que el sistema CloudTec favorece el correr con una sensación muy agradable. Las nubes tienen menor recorrido que en el modelo anterior y esto hace sentir que, teniendo buena amortiguación, no son demasiado blandas y se puede ir a ritmos realmente alegres con ellas.

Las probamos en asfalto, donde sacaron a relucir unas muy buenas prestaciones en cuanto al agarre, incluso en asfalto mojado se defendieron muy dignamente, algo que nos sorprendió gratamente ya que incluso fuimos buscando ‘resbalar’ a propósito y aun así se comportaron bastante bien. En tierra compacta también se defienden bien,  aunque como era de esperar, la arenilla suelta que hay en este tipo de terrenos hace que el agarre y la tracción no sean todo lo buena que quisiéramos.

 

 

Upper

 A pesar de que en cuanto al diseño, la suela se lleva los honores, el upper de las On Running Cluodsurfer 2016 tiene infinidad de admiradores. Desde que las estrenamos no hemos encontrado absolutamente a nadie a quien no le guste esta zapatilla (no quiero decir que no lo haya…) Es una zapatilla realmente bonita, llena de detalles y al que a uno le gusta calzarse. El upper se ha diseñado con un sistema de dos telas.

La parte interior es de lo más suave y cómodo que nos hemos calzado nunca. La tela que une toda la parte interna es extremadamente ligera, suave y algo elástica, agradabilísima al tacto y eso nos da una sensación de confort muy alta. La lengüeta, fina y transpirable, está unida por la misma tela al resto de la parte interior, con lo que conseguimos tres cosas muy buenas: que una vez metido el pie tengamos la sensación de tenerlo metido en un guante, evitar las temidas rozaduras y que la lengüeta no se desplace lateralmente.

Nosotros le hemos dado caña sin calcetines, ya que esto que hemos descrito nos ha hecho caer en la cantidad de triatletas que usan este modelo para competir y entrenar. Nuestra experiencia nos dice que el resultado es fantástico, el tacto es suave y no hemos acabado con rozaduras en sesiones de hasta diez kilómetros, algo importante a tener en cuenta si estamos pensado en llevárnoslas a un triatlón o dualtón.

La tela de fuera es más porosa que la interior y menos suave. La estructura que nos ofrece el upper en su exterior la podríamos dividir en dos zonas. Por un lado, la zona del medio y antepié, y por otro lado la zona del retropié.

En la primera de ellas observamos una tela fina tipo nylon, bastante agujereada para favorecer la transpiración. Resaltan tres elementos en esta parte: una pieza a modo de refuerzo en la puntera (ligeramente cuadrada) que se extiende por los laterales, unos elementos reflectantes con el logo de la marca ‘ON’ (uno a cada lado y otro en la parte delantera exterior) y un refuerzo termopegado con una pequeña costura flanqueando la ojetera. Ya que la hemos nombrado, deciros que su disposición es simétrica y utiliza la fórmula de 6+1, con los ojales libres, sólo defendidos por la tira termosellada, excepto en el sexto, rematado con dos arandelas metálicas y aprovechando la exterior para colocar la ‘O’ del logo. Los cordones son finos y planos, y tienen una buena capacidad de sujeción.

No nos atreveríamos a describir con tanto detalle esta zona si no fuésemos conscientes de que su efectividad está a la misma altura que su diseño. La sujeción y ajuste que nos da el upper en la zona del mediopié es muy bueno. En carrera mantiene sujeto al pie de forma sobresaliente, nos ha gustado mucho la forma tan contundente de aguantarnos el pie y a la vez no notar que los cordones aprietan demasiado, a pesar de la delgadez de la lengüeta.

La zona del retropié, distinta a las otras zonas está recubierta de una tela tipo red fina. La unión con la zona del mediopié está muy bien conseguida mediante una tira termopegada y una costura de refuerzo, dando así unión a la vez que consistencia a la zona en cuestión. Un detalle que nos llama la atención es la banderita suiza que han colocado de forma muy detallista en esta zona, sólo en la zapatilla del pie derecho.

La zona del talón observamos cómo está provista de un contrafuerte no excesivamente alto ni rígido, pero sí nos da una consistencia ideal para envolvernos el talón y bloquear bien ante posibles movimientos laterales. El collar está justamente acolchado, no es demasiado grueso ni demasiado alto, lo cual favorece el movimiento y nos da bastante sensación de libertad.

Tenemos una cinta de tela cosida en la parte trasera superior para facilitar que nos las calcemos, posiblemente pensado para las transiciones en triatlón, dada la afición a este deporte de uno de sus creadores.

Como veis, tenemos en nuestras manos un upper aparentemente sencillo, pero sólo en apariencia, puesto que como mínimo podríamos decir que es de lo más cómodo que hemos probado, que ajusta a la perfección, muy cómodo y lleno de detalles que hacen de las On Running Cluodsurfer 2016 muy atractivas y eficaces.

Por último, quisiéramos hablaros de la plantilla. Es de las más cómodas que hemos tenido bajo nuestros pies. Es bastante gruesa, acolchada y muy suave. On Running aconseja el uso de sus modelos sin plantillas correctoras de la pisada, ya que la tecnología CloudTec se ajusta automáticamentese ajustan automáticamente distribuyendo la presión al impactar contra el suelo. Nosotros las hemos probado con y sin plantillas y es cierto que la comodidad extrema se nota cuanto llevamos las plantillas originales de la marca. Sin embargo no notamos efectos distintos en las nubes, sólo más comodidad y sensación de suavidad en la pisada, suponemos que por las características tan confortables de la plantilla de On Running.

 

 

Horma

La horma de las On Running Cloudsurfer 2016 es bastante estándar, a pesar de que la punta no es la típica acabada en punta, sino más bien algo cuadrada, cosa que da bastante desahogo, aunque sin holguras, a la zona delantera del pie. Ajustan en general bastante bien, a pesar de la aparente amplitud de la zona trasera y delantera, pero nos inclinamos más bien por creer que están perfectamente equilibradas, con una zona del mediopié que sujeta a la perfección. Esta combinación convierte a nuestras On Running Cloudsurfer 2016 en todo un decálogo de comodidad y ajuste perfecto.

El tallaje nos ha parecido bastante común, hemos usado nuestro número habitual y no hemos tenido ningún problema. El arco es de tipo medio, lo justo para que pueda adaptarse a la mayoría de pies sin intromisiones no deseadas.

Son aptas para uso con plantillas, nosotros lo hemos hecho, y como la plantilla original es bastante ancha, al sacarla y poner la nuestra no vamos a tener problemas aunque el collar sea bastante bajo. Tenemos que advertir que On Running, como dijimos al hablar de la plantilla, aconseja no usar plantillas correctoras, dado que el sistema de la suela ya actúa para compensar los posibles desajustes de nuestra forma de pisar. A pesar de ello, nosotros las usamos en algunas ocasiones y nos fue bien también.

 

 

Dinámica

  

Lo cierto es que nada más verlas nos entraron unas tremendas ganas de salir a darles cera. Tras unas cuantas sesiones entrenando con ellas a distintos ritmos entre rodajes y series, quisimos ponerlas en carrera a ver cómo se defendían. Nos las calzamos en la Media Maratón Ciudad de Getafe y quisimos hacer una carrera en progresión para acabarla en 1h23’24’’. Salimos a 4’15”/km. para acabar a 3’40”/km. y sacamos algunas conclusiones que ahora detallamos. La primera es que para ser una zapatilla en el segmento de las mixtas (275grs. en 8.5 US), las On Running Cloudsurfer 2016 no se acercan a la frontera de las voladoras. Y decimos esto porque notamos muy bien sus propiedades a ritmos cercanos a los 4’/km., pero perdemos un poco de vista la sensación de extrema comodidad a medida que vamos subiendo el ritmo, es como si te pidieran que te establecieras en la zona de confort y que no la abandonaras. En su zona ‘buena’, 15” arriba 15” abajo, notamos como la amortiguación es buenísima para ser relativamente ligeras y la ayuda que ofrecen en el despegue nos permite mantener ritmos alegres con la sensación de tener bajo los pies una lanzadera que nos recoge y nos levanta de nuevo con relativa agilidad. Podemos decir que nos ha gustado la dinámica que nos dan, realmente se nota el trabajo de las nubes en sus dos fases y la verdad es que apreciamos que lo que se nos ‘vende’ se cumpla cuando nos las calzamos, en este caso damos fe de que así es.

Quizás se nota un poco cierta inestabilidad, porque a pesar de que la placa de caucho de la suela entra un poco más hacia la zona del mediopié que en modelos anteriores, prácticamente quedamos en manos de las nubes para controlar las posibles anomalías en nuestra pisada, por lo que hemos notado que el pie, en nuestro caso con la plantilla original, nos cae algo hacia el canto exterior.

Las hemos probado también en asfalto mojado y en tierra compacta. Con el asfalto mojado nos han sorprendido gratamente, el agarre y la tracción disminuye como es obvio, pero no hasta el punto de tener que ir controlando la pisada. En caminos de tierra compacta la tracción y el agarre disminuyen, pero tampoco significativamente, sólo si el terreno presenta algo de arenilla suelta nos costará tracción de forma eficiente. 

 

Conclusión

Zapatilla realmente distinta. Nos ha gustado la capacidad de innovar de On Running ofreciendo un producto muy distinto (y muy bueno) a lo que habíamos probado hasta el momento. Por su diseño y sus prestaciones, las On Running Cloudsurfer 2016 son capaces de convencer a cualquiera.

Aconsejamos esta zapatilla para todo aquel que quiera algo realmente cómodo, que sus ritmos de carrera no sean mucho más rápidos de 3’45”/km. ni mucho más lentos de 4’30”, que normalmente corra en asfalto y su peso no vaya más allá de los 75 kgs.

Las distancias a las que podemos hacer frente con nuestras On Running Cloudsurfer 2016 pueden variar desde cinco miles, en la zona rápida de la horquilla, hasta media maratón o incluso maratón si nos movemos en la zona lenta de su amplio registro.

No olvidamos que, al margen de sus buenísimas características técnicas y toda la comodidad, amortiguación y sensación de confort que nos dan, el diseño de las On Running Cloudsurfer 2016 es de los más bonitos que hemos tenido la oportunidad de tener en nuestras manos. Llenas de detalles que demuestran las ganas de agradar al usuario y damos fe de que a todo el mundo que se las hemos enseñado les han parecido muy atractivas.

Por todo ello, muy buen trabajo de On Running con esta versión 2016 de las Cloudsurfer.

 

PROs y CONtras

PROs

-Calidad de los materiales

-Detalles y acabados de alto nivel

-Buena amortiguación

-Concepto innovador de las ‘nubes’

-Muy transpirables

-Buen ajuste general

-Sensación de comodidad a raudales

 

Contras

-Precio algo elevado

-Cierta inestabilidad

 

 

Mizuno - Wave Hitogami 3

Wave Hitogami 3 - Mizuno

Publicado hace 255 día(s)

Introducción

Mitad hombres, mitad dioses. Así eran los hitogami en el teatro kabuki, una forma de expresión artística del Japón feudal caracterizada por lo elaborado del vestuario y maquillaje de sus actores. Los hitogami eran hombres con poderes sobrehumanos, que es justo como quiere que nos sintamos la marca nipona al perseguir nuestros récords calzando estas Mizuno Wave Hitogami 3, de ahí su nombre, y de ahí también su diseño, que ya desde su primera versión, se basa en el de las máscaras y maquillaje de los hitogami.

Mizuno es una de las empresas japonesas de material deportivo con mayor proyección internacional. Una empresa centenaria fundada en 1906 que empezó centrándose en el mundo del béisbol hasta que, pasando por el golf y el material de esquí, lanzó en 1982 sus primeras zapatillas de running, que ya lucían el runbird, el correcaminos que se ha acabado convirtiendo en el logo de Mizuno.

Un año después de la exitosa segunda versión de las Mizuno Wave Hitogami, nos llega esta tercera de una zapatilla que se ha convertido por méritos propios en una de las mejores voladoras del mercado y en el arma de guerra de, nada más y nada menos, que del 5 veces campeón del mundo ITU de triatlón, el gran Javier Gómez Noya, que las utiliza en entrenamiento y competiciones de media distancia (para la competición corta usa las más agresivas Mizuno Wave Ekiden).

Estas Mizuno Wave Hitogami 3 se ubican en el catálogo de zapatillas de competición de la casa nipona, en cuanto a peso y amortiguación, entre las Mizuno Wave Aero 14, algo más amortiguadas y pesadas, y las Mizuno Wave Ekiden 10, las que utilizará Gómez Noya en su asalto al oro en los juegos de Río.

Ligereza, transición, respuesta. Mitad hombres, mitad dioses. Vamos a poner estas Mizuno Wave Hitogami 3 a prueba, a ver si son tan fieras como parecen.

Primeras impresiones

Nada más abrir la caja nos llama la atención el agresivo diseño de las Mizuno Wave Hitogami 3. La combinación de azules, con en RunBird en amarillo, en forma de líneas atigradas es sorprendente, un diseño que nos parece, aunque parezca difícil, elegante y rompedor a un tiempo. Luego nos enteramos de que el diseño está basado en los semidioses del teatro kabuki y claro, si esto nos va a dar superpoderes, pués aún nos gusta más. La combinación alternativa que nos ofrece la casa japonesa, en rojo y negro, con el logo en blanco, nos parece igualmente acertada, no sabríamos con cual quedarnos. Empezamos bien.

Con ellas en la mano las notamos muy ligeras y flexibles, ofrecen poca resistencia a la torsión, lo que nos hace plantearnos si van a proporcionarnos suficiente estabilidad en carrera. El upper en el antepié parece totalmente carente de estructura aunque, al manosearlo, notamos alguna veta interior, he aquí el DynamotionFit, que aunque pasa totalmente desapercibido a la vista, ayuda a estructurar el upper y a mejorar su ajuste al pie.

La mediasuela de perfil bajo de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos sorprende al calzárnoslas ya que, ayudada por una excelente plantilla, nos da una sensación de amortiguación mucho mayor de la que esperábamos y, además, una percepción del terreno excelente.

A primera vista, unas voladoras radicales, en el pie, una zapatilla que se nos antoja mucho más versátil. Una voladora para todos los públicos.

Mediasuela y amortiguación

En la mediasuela se concentran buena parte de los recursos tecnológicos que la casa nipona ha invertido para convertir a las Mizuno Wave Hitogami 3 en una de las mejores zapatillas de competición del mercado.

La primera, la ya archí conocida tecnología wave de Mizuno: una placa ondulada de Pebax Rnew, un polímero sostenible fabricado con aceites vegetales, reforzada con inserciones de nylon que ofrece amortiguación, estabilidad y retorno de energía. El principio de funcionamiento del wave se basa en la forma ondulada de la placa y en la contenida elasticidad del polímero. Al recibir el peso de nuestro cuerpo en el aterrizaje, las ondas se comprimen dirigiendo la fuerza del impacto hacia el antepié y, al recuperar su forma original, nos devuelven la energía impulsándonos hacia adelante. La rigidez de la placa, a su vez, aumenta la estabilidad en la zona del talón, la única en esta zapatilla que no podemos torsionar con facilidad, proporcionándonos un aterrizaje más seguro. Resulta interesante comparar el tamaño de esta placa en de las Mizuno Wave Hitogami 3 con el de otros modelos más amortiguados de Mizuno: veremos que es significativamente menor, extendiéndose solo hasta la zona del puente, mientras que, por ejemplo, en las Mizuno Wave Enigma llega hasta los metatarsos.

La mediasuela esta formada por dos bloques de 4Uic, que forman un sandwich encima i debajo del wave. El superior se acaba, como la placa de Pebax Rnew, bajo el puente, mientras que la pieza inferior cubre el pie en su totalidad. El U4ic es el compuesto que la casa japonesa viene montando en sus zapatillas más ligeras ya que proporciona una excelente relación entre amortiguación y peso.

El perfil de la mediasuela de las Mizuno Wave Hitogami 3 es bajo, desde los 17mm que hemos medido bajo el talón a los 8mm en los metatarsos nos encontramos con un drop medio de 9mm, poco habitual en los tiempos que corren en zapatillas de competición, que, aunque van a ayudar a hacer de estas Mizuno Wave Hitogami 3 unas voladoras para todos los públicos, no acabamos de percibir cuando nos las calzamos, ya que tenemos la sensación de un drop menor y estar corriendo bastante planos.

Observamos también en la mediasuela el característico vaciado bajo el talón, que deja a la vista el Wave mientras ayuda a optimizar el peso de las zapatilla y, ya en el medio y antepié, un conjunto de ranuras de flexión, tres transversales que se van haciendo cada vez más grandes hasta llegar a surcar totalmente la puntera, y una longitudinal, que proporcionan una transición de pisada suave, progresiva y muy reactiva que forma parte de lo que Mizuno ha venido a llamar tecnología SmoothRide.

Una vez en marcha, la mediasuela nos ofrece un tacto muy cómodo, incluso blandito, en primera impresión, pero que, en cuanto les exigimos, nos ofrece una muy buena respuesta y retorno de energia. Unas voladoras que son los suficientemente cómodas para sacarlas de paseo.

Suela

La suela de las Mizuno Wave Hitogami 3 está formada por cinco placas encajadas en los huecos que deja para ello el moldeado de la mediasuela, con lo que ésta queda expuesta en algunas zonas al desgaste que supone el contacto directo con el terreno. Las placas están formadas por caucho de dos densidades: el compuesto X10 de Mizuno, más duro y, por tanto, más resistente a la abrasión y duradero, en la placa del talón, donde se presupone mayor desgaste, y un segundo compuesto más blando en el resto de placas que nos va a proporcionar un excelente agarre sobre el asfalto y una gran percepción del terreno al correr: vamos a ser perfectamente conscientes en todo momento del terreno que estamos pisando..

El taqueado es pequeño, formado por múltiples bloques rectangulares de aproximadamente 10 x 4mm y apenas 1 mm de grosor. El tamaño y distribución de los tacos, junto con la forma de las placas, encajadas en las ranuras de flexión de la mediasuela, nos proporcionan una transición de pisada muy progresiva, es, como comentábamos, el SmoothRide, el correr suave que quiere ofrecernos Mizuno incluso en sus zapatillas de competición.

La suela ofrece un tacto blando en carrera, apenas si vamos a escuchar nuestros pasos mientras corremos, un buen agarre y tracción sobre asfalto tanto en seco como en mojado y muy poca protección contra las irregularidades del terreno, que vamos a notar en todo momento y que, si somos un poco delicados en este aspecto, las van a hacer poco adecuadas para sacarlas de su hábitat natural: el asfalto. Puedes correr con ellas sobre tierra compactada o pistas en buen estado si no te importa notar cada piedra que pises, pero vas a notar también la pérdida de tracción provocada por el taqueado, pequeño y denso, que funciona a las mil maravillas sobre el asfalto, pero que enseguida pierde prestaciones sobre superficies irregulares.

La exposición de la mediasuela junto con la poca dureza de la mayor parte de la suela nos lleva a pensar que estamos ante una zapatilla que nos va a ofrecer un gran rendimiento durante una cantidad de kilómetros no demasiado elevada. De hecho, en los poco más de 150 km que hemos tratado con ellas en este test, la suela ya muestra signos de desgaste, especialmente allí donde la mediasuela queda expuesta al terreno. En el compromiso entre durabilidad y rendimiento, la casa nipona se ha decantado por obtener una gran respuesta, y es que, al fin y al cabo, estas son unas zapatillas de competición.

Upper

El AirMesh es el nombre que han dado los japoneses a su malla para el upper de estas Mizuno Wave Hitogami 3, una malla formada por dos capas de tejido que forman un conjunto muy ligero, de gran flexibilidad, muy transpirable y de un tacto realmente agradable en el interior.

Podemos dividir el upper de las Mizuno Wave Hitogami 3 en dos partes bien diferenciadas: la mitad trasera, dotada de estructura, contrafuerte en el talón y refuerzos acolchados y la mitad delantera, mucho más flexible y, al menos en apariencia, carente de elementos que la doten de estructura y capacidad de control, pero, ¿realmente es así?

En la parte trasera nos encontramos con un contrafuerte en el talón algo más bajo de lo habitual pero que nos lo abarca en su totalidad, sintiéndolo bien recogido, sujeto y protegido. Ayuda en este sentido la forma curva del talón, característica de las zapatillas Mizuno, que sigue el contorno natural del pie en esta zona. El collar de sujeción alrededor del tobillo es también bajo, con un acolchado ligero pero suficiente para que se ajuste al pie sin perder comodidad. Al inspeccionar con detenimiento el acolchado nos damos cuenta de que está formado por dos capas: una espuma ligera de poco más de 1mm de espesor y una fina lámina plástica, pegada por ambas caras, que va a aportar al conjunto un plus de protección e incluso va a impermeabilizar la zona, y todo sin comprometer el peso.

En la mitad delantera del upper nos encontramos con el AirMesh prácticamente al desnudo, solo reforzado por la protección de la puntera y por cuatro tiras que forman dos triángulos con vértice en el origen de la ojetera que van cosidas entre las dos capas del upper, con lo que nos van a resultar invisibles desde el exterior y no las vamos a notar en absoluto desde el interior, pero que nos van a proporcionar un plus de sujeción y estabilidad en el antepié. Esta solución ha sido bautizada por la casa nipona como DynamotionFit.

La transición entre las mitades anterior i posterior del upper la marca el RunBird, como hacen muchos fabricantes, Mizuno utiliza el logo de la marca para unir la ojetera con la mediasuela y aumentar la sujeción en el mediopié.

Para acabar nuestro análisis del upper, una ojetera de 6+1 agujeros, con cordones semi planos no elásticos suficientemente largos para permitir el uso del ojal extra y objeter así mayor sujeción, y una lengüeta realmente minimalista, compuesta por una malla semitransparente en su inicio y con el acolchado justo e imprescindible en la zona de atado para que no molesten los cordones. Una vez más, eliminando cualquier material supérfluo para obtener una zapatilla ligera sin comprometer demasiado su comodidad.

 

Horma

Las Mizuno Wave Hitogami 3 son unas zapatillas de horma estrecha, pensada para proporcionar la mayor sujeción mientras corremos al límite de nuestras posibilidades.

El ajuste posterior que ofrece la horma es excelente, sentimos el talón cómodamente sujeto, arropado y protegido, sensación que se extiende hasta el mediopié, donde marcan ligeramente el arco, sin que esto llegue a ser molesto en ningún caso. En la zona delantera, donde la horma se ensancha ligeramente y el mesh del upper se hace más flexible, tenemos una buena libertad de movimientos en los dedos de los piés, que van a poder trabajar con cierta libertad en la fase de despegue y en la estabilización de la pisada.

La estrechez de la horma de las Mizuno Wave Hitogami 3 hace que resulte difícil insertarles plantillas ortopédicas. En nuestro caso el intento ha resultado en una base ensanchada por la plantilla, con el consecuente sufrimiento del upper en las zonas de fricción con el borde de la plantilla, y en una significativa pérdida de las buenas sensaciones que nos ofrecen estas zapatillas cuando corremos sin plantillas: se endurece el tacto de la pisada y se pierde el contacto con el terreno, dos puntos que nos habían encantado de ellas. En conclusión, priorizaremos el uso sin plantilla ortopédica aunque eso signifique, en nuestro caso, limitar las carreras a un máximo de 10-15 km, por prescripción facultativa.

Por lo que respecta al tallaje, puede resultar un poco más pequeño que el habitual, alterándose ligeramente la relación habitual entre tallaje EU y USA. Las zapatillas que hemos estado provando son un 43 EU y corresponden a un 10 USA, cuando lo usual sería un 9.5 USA.

 

Dinámica

Las primeras sensaciones que transmiten las Mizuno Wave Hitogami 3 al correr con ellas son de una comodidad muy por encima de lo que esperaríamos de unas voladoras. La acción combinada del wave, el 4Uic i la plantilla Premium Insock, que aporta un significativo plus de amortiguación, nos hace sentir el pie entre algodones. Una amortiguación blandita, con buen recorrido que, en cuanto exigimos un poquito a la zapatilla, se vuelve más respondona, de manera que en ningún momento tenemos la sensación de estar perdiendo energía en la amortiguación.

La casa nipona ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aligerar al máximo el peso de las Mizuno Wave Hitogami 3, llegando hasta los 226 g en el número 10 US que hemos estado probando, y lo ha conseguido sin comprometer demasiado su comodidad e incluso la amortiguación. Esta ligereza, junto con el trabajo de la suela SmoothRide, que flexa con muchísima facilidad y consigue una transición de pisada realmente fluida y suave, y la gran sensación de terreno que nos transmiten, nos proporcionan unas sensaciones en carrera que se aproximan mucho más al natural running de lo que cabría esperar en unas zapatillas con 9 mm de drop, una caída que percibimos en marcha como mucho menor.

Durante el transcurso de esta prueba hemos llevado a las Mizuno Wave Hitogami 3 en rodajes tranquilos de entre 15-20 km, a ritmos alrededor de 5 min/km y, pese a que no son sus preferidos, la amortiguación y estabilidad que ofrecen han resultado suficientes para completarlos sin ningún problema. Eso sí, donde realmente hemos disfrutado con ellas es llevándolas de series. Acercándolas a los 3’30”/km (este humilde probador no puede aspirar a mucho más) disfrutas de su ligereza, flexibilidad y respuesta, sintiendo como aprovechan toda tu energía para ayudarte a correr aún más rápido. Unas zapatillas voladoras que puedes usar en entrenamientos más tranquilos sin comprometer el confort en carrera.

La mayor parte de los kilómetros realizados los hemos corrido sobre asfalto, con buena tracción tanto en seco como en mojado, ya que las sensaciones que hemos tenido al sacarlas a terrenos más irregulares como tierra compactada o pistas en buen estado, no nos han invitado a ir más allá. La poca protección frente a las irregularidades del terreno, junto con la falta de elementos de control de estabilidad más allá de la propia placa del wave, nos han transmitido una cierta inseguridad en la pisada sobre terrenos irregulares que seguramente corredores con mejor propiocepción y tobillos más fuertes podrán obviar, ampliando así el rango de uso de las Mizuno Wave Hitogami 3.

Conclusión

Ha sido todo un lujo poder probar estas Mizuno Wave Hitogami 3, unas auténticas voladoras, con alma de competición que son lo suficientemente tolerantes con la técnica y generosas con la amortiguación para que puedan sacarle partido un amplio rango de corredores. Si nunca te has calzado unas voladoras y tienes ganas de probarlas o si te estás planteando nuevos retos como, por decir algo, un 10K sub40, y quieres unas compañeras de kilómetros que te ayuden en la aventura, entonces estas Mizuno Wave Hitogami 3 son una opción muy a tener en cuenta.

Llegan a la excelencia en flexibilidad y ligereza, el upper es tan suave y flexible que parece que te estés calzando unos calcetines, la suela y mediasuela facilitan una flexión fácil y una transición progresiva, Mizuno ha conseguido construir una voladora realmente cómoda y versátil que nos da una sensación de correr ligero pero amortiguado que se transmite en carrera ayudándonos a ir rápido sin castigarnos por ello.

En el debe de las Mizuno Wave Hitogami 3 nos atreveríamos a poner la horma estrecha que no es demasiado tolerante con las plantillas ortopédicas, aunque la consideramos adecuada al ajuste y control de peso que exigen unas voladoras, y la durabilidad de la suela, y aún así no debemos olvidar que en el compromiso entre tracción y durabilidad, en este modelo se ha apostado por un excelente agarre, y es que estamos calzándonos unas zapatillas de competición a las que debemos exigirle, por encima de todo, rendimiento, y en este aspecto creemos que la marca nipona ha conseguido un excelente equilibrio. La terna rendimiento-confort-peso raya a gran altura, con lo que cualquier modificación en las Mizuno Wave Hitogami 3 deberá ser estudiada al detalle para no desbaratarla. Solo se nos ocurre introducir cordones con algo de elasticidad para aumentar el confort sin tocar el peso aunque, eso sí, quizás restaría ajuste y, con ello, rendimiento. Buen trabajo han hecho desde Osaka, ya tenemos ganas de ver si consiguen mejorarlas en su próxima versión.

Corredores neutros, con técnica cuanto menos aceptable, de pesos medios y bajos, que se muevan habitualmente en ritmos alrededor de los 4 min/km, o incluso por debajo, van a sacar todo el partido de estas voladoras de Mizuno en carreras de hasta 10 km, y si son verdaderos pesos pluma o poseen una excelente técnica de carrera, quizás podrán alargar las competiciones hasta los 21k o más allá.

PROs y CONtras

PROs:

Comodidad

Transición de pisada suave y rápida

Flexibilidad

Ligereza


CONtras:

Poco aptas para plantillas

Falta de protección contra irregularidades del terreno

VÍDEO



DATOS TÉCNICOS

TESTSCloudsurfer 2016 - On RunningWave Hitogami 3 - Mizuno
Talla US9.510
Peso (gramos)308228
Mesh9990
SuelaDelantera106100
SuelaTrasera8572
PerfilTrasero032

PUNTUACIONES

Cloudsurfer 2016 - On Running Wave Hitogami 3 - Mizuno
Talla9.010.0
Fit antepié8.07.0
Fit mediopie8.59.0
Fit talón8.09.0
Fit arco8.09.0
Ajuste general8.59.0
Amortiguación antepié9.06.0
Amortiguación talón9.08.0
Amortiguación global9.07.0
Dinámica / Transición de la pisada8.09.0
Respuesta9.59.0
Flexibilidad8.510.0
Soporte talón7.58.0
Soporte antepié8.06.0
Soporte global8.07.0
Agarre en seco9.09.0
Agarre en mojado8.08.0
Agarre en asfalto9.09.0
Agarre en tierra7.57.0
Agarre en pista7.56.0
Agarre global8.57.0
Durabilidad suela8.07.0
Durabilidad upper9.08.0
Durabilidad global9.07.0
Grosor lengüeta8.05.0
Sujeción lengüeta9.08.0
Longitud lengüeta9.08.0
Número de ojales8.06.0
Acolchado collar8.07.0
Amplitud collar8.07.0
Altura collar8.06.0
Sujeción collar7.59.0
Transpirabilidad9.09.0
Impermeabilidad3.06.0
Reflectantes8.55.0
Calidad de materiales y acabados10.09.0
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